¿Cómo están en empleo, pobreza y deuda 3 estados con elecciones? Mira el #SemáforoEconómico
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¿Cómo están en empleo, pobreza y deuda 3 estados con elecciones? Mira el #SemáforoEconómico

Los especialistas de México, ¿Cómo Vamos? analizaron cuál es la situación económica del Edomex, Coahuila y Nayarit, que tendrán elecciones de gobernador este año.
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Por Redacción Animal Político
22 de febrero, 2017
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En junio de este año habrá elección de gobernador en Estado de México, Coahuila y Nayarit.

México, ¿Cómo Vamos? analizó las administraciones salientes con base en su #SemáforoEconómico, considerando indicadores de crecimiento económico, generación de empleo formal, informalidad, productividad, deuda pública y pobreza laboral.
En términos de crecimiento económico,ninguno de los 3 estados logró alcanzar la meta de 4.5% promedio anual en los últimos 5 años. 

Entre ellos, el Estado de México fue el que menos creció, a una tasa de 2.3%, mientras el país lo hacía a 2.6% promedio anual. Coahuila y Nayarit crecieron en promedio 3.3% y 3.2%, respectivamente.

En los tres estados se observaron trimestres con altas tasas de crecimiento que fueron seguidos, en muchas ocasiones, de periodos de estancamiento o incluso decrecimiento.

Por otra parte, en términos de pobreza laboral, los 3 estados tienen su semáforo en verde, ya que el porcentaje de población que en esos estados no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso proveniente del trabajo de su hogar es inferior al porcentaje nacional, de 40%.

Sin embargo, hay grandes disparidades. En el Estado de México la pobreza laboral se ha incrementado en 7.4 puntos porcentuales desde 2011, hoy equivale al 37.3% de su población.
Este incremento ha representado un aumento de casi 1 millón 650 mil personas viviendo en esta condición.

Por el contrario, en Coahuila y Nayarit dicha proporción se ha reducido ligeramente en los últimos años, a 27% y 34.4% de la población respectivamente.

En cuanto a la generación de empleo formal, Coahuila tiene su semáforo en amarillo, mientras el Estado de México y Nayarit en rojo.

Cada estado tiene su propia meta a partir del número de empleos formales que cada uno debería generar para darle cabida a la población económicamente activa que se incorpora al mercado laboral.

Entre 2011 y 2016 Coahuila generó, en promedio, 92% de los 30,000 empleos necesarios para cada año. Nayarit generó 32% de la meta del estado de 12,600 empleos al año y el Estado de México 28% de la meta de 166,600 empleos formales necesarios.

Al rezagarse en la generación de empleos formales, la informalidad laboral no ha mejorado en el Estado de México y Nayarit desde 2011.

En el Estado de México, 55.4% de los trabajadores son informales; aunque es el mismo porcentaje que había en 2011, hoy hay 327 mil 940 trabajadores adicionales sin el acceso a las prestaciones de seguridad social debido al crecimiento en la incorporación al mercado laboral.
En Nayarit, 58% de los trabajadores son informales, es decir, casi 6 de cada 10. Aunque logró disminuirla en 1.3 puntos porcentuales desde 2011, es insuficiente.

Coahuila, por el contrario, es el segundo estado con la informalidad laboral más baja del país, 36.2%, y disminuyó en 5.1 puntos porcentuales en 5 años, mientras a nivel nacional apenas se redujo en 2.3 puntos.

Tener altos niveles de informalidad laboral conlleva una baja productividad laboral. Tanto el Estado de México como Nayarit tienen su semáforo económico en rojo, mientras en Coahuila está en verde.

En el Estado de México se producen $84 pesos por cada hora trabajada, muy por debajo del nivel nacional, $133 pesos. Además, es el sexto estado con la menor productividad laboral en el país.

Nayarit está también entre aquellos estados menos productivos; se generan $93 pesos por cada hora de los trabajadores. En Coahuila, por el contrario, se generan $176 pesos por cada hora trabajada; aumentó ligeramente más que el nacional en los últimos 5 años.

Finalmente, los estados reportan a la Secretaría de Hacienda Federal la deuda respecto al PIB estatal (PIBE). Con base en esta información, Coahuila es el cuarto estado más endeudado del país, con el valor de su deuda equivalente a 5.9% del PIBE.

Aunque disminuyó en casi 2 puntos porcentuales desde 2011, su valor continúa mayor a la suma de la deuda de todos los estados respecto al PIB nacional, 2.9%. En Nayarit, el semáforo de deuda pública está en rojo también, al representar 4.6% del PIBE. La deuda del Estado de México representa 2.2% del PIBE, inferior en 0.8 puntos a la de 2011.

“Las políticas que los estados deben llevar a cabo son aquellas que generen crecimiento, empleos formales y disminuyan la pobreza de manera sostenida. Fomentar inversiones, a través de reglas claras para los inversionistas y aplicar el Estado de derecho, son de vital importancia para alcanzar las metas del semáforo económico”, indican los especialistas de México, ¿Cómo Vamos?

“Aunque un sexenio puede ser insuficiente para arreglar todos los problemas estructurales de un estado, es suficiente para comenzar la implementación de políticas que generen bienestar en el largo plazo”, agregan.
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Coronavirus; ¿Qué produce una respuesta inmunitaria más fuerte: la infección natural o la vacuna?

Si bien ambas producen una respuesta inmunitaria, te explicamos por qué es mejor la protección que te puede ofrecer una vacuna contra el SARS-CoV-2.
16 de diciembre, 2020
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Reino y Estados Unidos iniciaron ya su programa de vacunación masiva contra el coronavirus con la vacuna de Pfizer/BioNTech.

La inmunización, producida en Bélgica, es un nuevo tipo de vacuna llamada ARN que utiliza un pequeño fragmento del código genético del virus para enseñarle al cuerpo a combatir la COVID-19 y generar inmunidad.

El resto de las vacunas —incluidas la rusa Sputnik V, que comenzó a suministrarse de forma masiva en Moscú, la china Sinovac, la estadounidense Moderna o la británica Oxford-AstraZeneca— continúan en la carrera y la aprobación de algunas de ellas se espera de forma inminente.

En Reino Unido, los primeros en recibir la dosis inicial de las dos necesarias para alcanzar la inmunidad completa son las personas mayores de 80 años, los profesionales de la salud en primera línea, así como los trabajadores de las residencias de ancianos.

Y mientras que la mayoría de la población espera con ansias que le llegue su turno, hay quienes miran a la vacuna con recelo por las incógnitas que todavía no tienen respuesta.

Una de las preguntas que se repite (aunque no necesariamente entre quienes están en desacuerdo con la vacunación) es, ¿Qué genera una respuesta inmune más fuerte: la infección natural o la vacuna?

BBC Mundo conversó con tres expertos en el tema en busca de una respuesta.

Según el caso

En pocas palabras: aún no se sabe.

“Hay algunas enfermedades donde la vacuna protege más que la enfermedad y otros casos donde la enfermedad brinda más protección que la vacuna”, le explica a BBC Mundo Carlos Rodrigo, vacunólogo y Director Clínico de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol, en Barcelona.

Paciente de covid-19

Getty Images
Mientras que a algunas personas el virus les provoca pocos o ningún síntoma otros deben ser hospitalizados o conectados a un respirador.

Rodrigo da como ejemplo enfermedades clásicas como el sarampión, la varicela o las paperas, donde la infección natural es la que otorga una inmunidad más prolongada, donde lo habitual es que una vez que la pasas no te vuelvas a enfermar.

En otro tipo de infecciones, como las provocadas por neumococos o meningococos (dos tipos de bacterias) en niños o por el virus del papiloma humano (VPH) —un grupo de virus que puede causar verrugas y varios tipos de cáncer— la situación es exactamente opuesta.

En el caso del VPH, por ejemplo, la vacuna genera una respuesta inmune más potente que la inmunidad natural, ya que esta última es particularmente débil.

Esto se debe a que, entre otra cosas, el virus emplea varias tácticas para evadir al sistema inmune, le explica a BBC Mundo Maitreyi Shivkumar, profesora de Biología Molecular en la Facultad de Farmacia de la Universidad De Montfort, en Reino Unido.

“Muchos virus, entre los que se incluye el VPH tienen proteínas que bloquean la repuesta inmune o simplemente mantienen un perfil bajo para no ser detectadas”.

En cambio la vacuna, “contiene una concentración alta de una sola proteína —la que sobresale de la superficie del virus y la que detecta el sistema inmune— en su forma más pura”.

Al suministrar una gran cantidad de esta proteína, la respuesta que se genera es mucho más fuerte, señala Shivkumar.

Y, además, la vacuna permite que, “de cierta forma, el sistema inmune no se distraiga con otros trozos del virus (como ocurriría en una infección natural)”, añade la experta, aunque aclara que son pocos los casos donde la inmunidad generada por la vacuna es mayor a la que suscita la infección natural.

“Por lo general las vacunas son tan buenas como la infección (en este sentido), o brindan suficiente inmunidad y eso es lo que se quiere lograr”.

¿Cómo se posiciona la covid-19 en este sentido?

Dado que se trata de una enfermedad nueva y de que los estudios sobre la vacuna fueron diseñados para determinar su seguridad y eficacia más que para evaluar la longevidad de la inmunidad, no sabemos con exactitud por cuánto tiempo se extiende el efecto protector de ninguna de las dos.

HPV

Getty Images
En el caso del VPH, la vacuna genera una respuesta inmune más fuerte que el virus mismo.

Lo que sí sabemos es que, a diferencia de la infección natural, de la que podemos recibir una dosis viral variable (alta, mediana o baja) que produce diferentes niveles de inmunidad, “cuando te suministran una vacuna, recibes una dosis predeterminada que sabemos provoca una respuesta inmune fuerte y apropiada, capaz de prevenir la infección en un gran porcentaje de los casos”, le dice a BBC Mundo Jennifer Gommerman, inmunóloga de la Universidad de Toronto, Canadá.

“Hay muchas similitudes: las dos cosas —la infección natural y la vacuna— generan anticuerpos neutralizantes e inmunidad celular (el proceso que activa entre otras cosas a las células T)”.

“Pero una de las grandes diferencias es que las vacunas no provocan el daño colateral de una respuesta inmune extremadamente robusta, que en mucha gente puede ser perjudicial y causar daño en los pulmones”, explica la experta.

Sin vacuna, dice Carlos Rodrigo, atravesar la enfermedad es “una aventura, un azar, una ruleta rusa: mientras que a algunas personas no les ocasiona ningún problema, a otras les causa problemas gravísimos. Y a otras no tan graves pero persistentes en el tiempo, e incapacitantes”.

Por último otra de las ventajas de la vacuna es que al suministrar una dosis fija, “se garantiza una respuesta imunitaria estandarizada en toda la población. Es una forma de controlar la respuesta y no dejarla al azar”, añade Shivkumar.

Y si tuve covid-19, ¿es necesario vacunarme?

En opinión de Gommerman, deberías dejar que vacunen a otros primero porque tu cuerpo todavía debería tener memoria del virus y por lo tanto capacidad para combatirlo, pero luego es importante que lo hagas.

Vacunación

Getty Images
Aunque hayas tenido covid-19, es aconsejable recibir la vacuna.

“Primero que mucha gente nunca tuvo confirmación de haber tenido el virus”, dice. “Cuando nos llega gente que piensa que ha tenido covid-19 y se les hace la prueba de anticuerpos, no siempre dan positivo porque en realidad no han estado expuestos al virus”.

Esa ya es una buena razón para darse la vacuna. Pero por otro lado, “hasta donde sabemos, no hay consecuencias negativas de darse la vacuna después de haber tenido el virus. Es como reforzar tu respuesta inmunitaria”, señala la experta.

Y, tercero, “tu respuesta inmune pudo haber sido muy buena o no, dependiendo de a cuánto virus estuviste expuesto, y como esa carga es variable, no sabrás en que parte del espectro te encuentras, por lo tanto, es mejor darse la vacuna”.

Rodrigo tiene una visión similar, aunque recomienda hacer un test primero para verificar si la persona aún tiene anticuerpos.

Estas personas “no serían prioritarias, pero es posible que al cabo de unos cuantos meses, la inmunidad natural no sea suficiente”.

“Habrá que evaluar si todavía tiene anticuerpos, porque en casos que los haya, la vacuna es inútil”.


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