Marchan contra Trump, pero también lanzan reclamos al presidente Peña Nieto
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Marchan contra Trump, pero también lanzan reclamos al presidente Peña Nieto

Organizaciones ciudadanas, con el lema de #VibraMéxico, marcharon en la CDMX y otras ciudades en varios estados para "defender a México y a los mexicanos ante las amenazas del gobierno de Trump"; también exigen al gobierno de Peña Nieto acciones concretas contra la corrupción y la impunidad.
AFP
Por Redacción Animal Político
12 de febrero, 2017
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Para “defender a México y a los mexicanos” ante las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y además exigir al gobierno de Enrique Peña Nieto que cumpla en el combate a la corrupción y la pobreza, para que el país no sea tan vulnerable, grupos ciudadanos marcharon este domingo, tanto en la capital como en otros estados. 

Durante su recorrido, además de cantar Cielito Lindo, los manifestantes sobre Paseo de la Reforma -que partieron de la zona del Auditorio Nacional- lanzaron gritos contra Trump, y mostraron pancartas con leyendas como “Nosotros no pagaremos el muro”, además de rechazar otras acciones del mandatario estadounidense.

También, en el trayecto hasta llegar al Ángel de la Independencia, se escucharon gritos y se observaron pancartas con reclamos hacia el presidente de México, Enrique Peña Nieto, por la situación del país y su actuación ante los dichos y acciones de Trump.

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, dijo a medios que en las protestas participaron unas 20 mil personas, y que no hubo ningún incidente grave. 

Foto: Lizbeth Padilla

“Estamos aquí para que Trump vea y sienta como todo un país, unido, se levanta contra él y sus estupideces xenófobas, discriminatorias y fascistas. México no será su esclavo”, dijo a la agencia AFP Julieta Rosas, una estudiante de literatura de la pública Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Incluso algunos ciudadanos estadounidenses se manifestaron en la Ciudad de México. “#NoBanNoWall”, se leía en una de sus pancartas.

Foto: Lizbeth Padilla

“Es momento de que los ciudadanos sumemos esfuerzos y unamos voces para manifestar nuestro rechazo e indignación ante las pretensiones del presidente Trump”, indicó la convocatoria del movimiento Vibra México, al que se sumaron decenas de organizaciones ciudadanas e instituciones académicas y empresariales, para marchar de forma apartidista y pacífica.

”Sus acciones discriminatorias y proteccionistas contra México afectarán seriamente a nuestra economía y amenazan los derechos y la seguridad de los mexicanos de aquí y de allá”, agregaron en referencia a temas como la orden ejecutiva firmada por Trump, para construir un muro en la frontera, el endurecimiento de la política migratoria estadounidense, la amenaza de más deportaciones de mexicanos y la renegociación del TLC.

Ya en la zona del Ángel de la Independencia, cerca de las 14:00 horas,  los manifestantes realizaron el retiro simbólico de un muro, y cantaron el himno nacional mexicano.

Entre las organizaciones que se sumaron a la protesta están la Universidad Nacional Autónoma de México, Causa en Común, la Universidad Iberoamericana, Mexicanos Primero, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, México Unido Contra la Delincuencia, el Colegio de México, y el Instituto Mexicano para la Competitividad.

El recorrido de Vibra México, en la capital, marcó como punto de inicio el Auditorio Nacional, a las 12:00 horas, con el objetivo de llegar al Ángel de la Independencia, y cantar ahí el himno nacional mexicano.

Además, en la Ciudad de México, otra organización llamada Mexicanos Unidos indicó que partiría del Hemiciclo a Juárez, también para llegar a la zona del Ángel de la Independencia.

En el caso de este último grupo, indicó que coincidía con Vibra México en el punto de que la marcha fuera para defender a México, y en contra de Donald Trump, aunque no con que se plantearan en esta ocasión críticas o exigencias al gobierno mexicano, en temas como la pobreza y la corrupción.

En un momento de las protestas, cerca del Ángel de la Independencia, un grupo de manifestantes dificultó el paso de Wallace y lanzó gritos de “fuera Peña”.

La marcha encabezada por la activista Isabel Miranda de Wallace, en contra de Trump, partió del Hemiciclo a Juárez. Foto: María Fernanda Muñoz

Otros estados donde Vibra México confirmó manifestaciones son Yucatán, Tabasco, Michoacán, Colima, Sonora, Guanajuato, Nuevo León, Puebla, Jalisco, Querétaro, Hidalgo, Coahuila, Baja California, Tamaulipas, Estado de México y Coahuila.

También se preveía que ocurrieran manifestaciones Vibra México en países como Alemania, y Estados Unidos.

La protesta ocurre al cumplirse 22 días del gobierno de Trump. El político republicano, desde su etapa de candidato, lanzó ataques en contra de México, como señalar que el vecino del sur no enviaba lo mejor a territorio estadounidense, sino incluso violadores u otros criminales.

Ya como mandatario, ha insistido en que los mexicanos tienen que pagar de alguna forma la construcción de un muro en la frontera de los dos países, incluso amenazando con establecer un impuesto a las exportaciones mexicanas, o afectar el envío de remesas que hacen los trabajadores mexicanos.

Trump también ha llamado a que empresas dejen México, y muden sus plantas a territorio estadounidense.

Vibra México indicó en su llamado a marchar que los ciudadanos debían unirse, sin importar ideología o filiación política, de forma apartidista y pacífica, para exigir al gobierno estadounidense que respete a los mexicanos.

Además señaló que la protesta sería para pedir al gobierno de Peña Nieto que sea transparente respecto a sus negociaciones con el presidente Trump, y que en ellas anteponga en todo momento los intereses de los mexicanos.

Otro de los puntos planteados en su convocatoria es “exigir al gobierno de México asumir acciones concretas e inmediatas para combatir la pobreza, la desigualdad, la corrupción y la impunidad y las violaciones a los derechos humanos”, ya que “revertir la vulnerabilidad de México es obligación del gobierno y responsabilidad de la sociedad”.

Las autoridades de la Ciudad de México, en un comunicado, detallaron que 3 mil policías participarían en el operativo de seguridad en torno a las marchas:

“Desde el primer minuto de este sábado dará inicio el dispositivo con la participación de tres mil policías de proximidad, tránsito, metropolitanos, helicópteros del agrupamiento Cóndores, personal de Derechos Humanos de la dependencia, Policía Auxiliar (PA), la Policía Bancaria e Industrial (PBI), además de las cámaras de videovigilancia y el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM)”, indicó el gobierno capitalino.

Foto: Montserrat Sánchez

Con información de Lizbeth Padilla, María Fernanda Muñoz, Montserrat Sánchez y Andrea Foncerrada

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Qué poder tienen los evangélicos en EU y por qué son cruciales para Trump

Sacudieron la política del país hace 40 años. Se volvieron un pilar del Partido Republicano y del presidente Donald Trump. Pero las elecciones de noviembre volverán a medir su influencia.
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5 de octubre, 2020
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¿Volverán a ser los evangélicos una fuerza clave en las elecciones de Estados Unidos en 2020?

Cuatro décadas después de haber sacudido la política de este país, ese grupo religioso es hoy un pilar electoral del Partido Republicano y del presidente Donald Trump, que busca otro mandato en noviembre.

En las elecciones de 2016 en EU, uno de cada cuatro votantes se identificó como cristiano evangélico blanco, según encuestas. Y la gran mayoría de ellos (81%) votó por Trump.

El presidente “va a necesitar eso y quizás más para ganar en noviembre, así que son muy influyentes”, dice John Fea, un profesor de historia en la Universidad Messiah de Pennsylvania autor del libro “Créeme: el camino evangélico a Donald Trump”, en diálogo con BBC Mundo.

Pero para entender el verdadero peso político de los evangélicos en EE.UU. y su improbable alianza con Trump, es necesario retroceder un poco en el tiempo.

El fin y los medios

Los evangélicos entraron a la arena política de EU como reacción a la legalización del aborto en el caso de Roe vs. Wade de la Corte Suprema en 1973 y al avance de una agenda progresista en el gobierno del demócrata Jimmy Carter (1977-1981).

Líderes religiosos conservadores contrarios al aborto y la diversidad sexual, con el pastor televangelista Jerry Falwell a la cabeza, fundaron en 1979 la organización Mayoría Moral para movilizar fieles a favor de políticos que defendieran sus causas.

En las elecciones de 1980, dos de cada tres votantes evangélicos blancos apoyaron al candidato presidencial republicano Ronald Reagan, quien venció a Carter con su discurso conservador, opuesto al comunismo.

Ronald Reagan en 1979

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Ronald Reagan se impuso a Jimmy Carter en las elecciones de 1980 con un amplio apoyo de evangélicos blancos.

Así surgió la unión política entre republicanos y evangélicos, que hasta hoy mantienen al tope de sus aspiraciones anular Roe vs. Wade y colocar jueces conservadores en la Corte Suprema.

Los evangélicos blancos han sido un bloque electoral más conservador y numeroso que los evangélicos afroestadounidenses, que priorizan la “justicia racial” y por lo tanto tienden a apoyar mayoritariamente a los demócratas, explica Fea.

Y apunta que, a diferencia de los protestantes no evangélicos o católicos, los evangélicos blancos “están mucho más unificados, forman un bloque de votantes”.

“En cierto sentido, quieren que se realicen sus aspiraciones políticas, por lo que el fin justifica los medios”, dice. “Pero desde fines de los años ’70 y ’80 los evangélicos blancos también han sido tentados por el poder político: les gusta estar en el Despacho Oval” de la Casa Blanca.

Manifestantes a favor y en contra del aborto protestan frente a la Corte Suprema de Estados Unidos.

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La batalla contra del aborto ha sido prioridad constante de los evangélicos en EU por décadas.

Greg Smith, director asociado del Centro Pew de Investigación, señala que el vínculo de ese sector religioso con el Partido Republicano perdura hasta el presente.

“Hemos visto durante mucho tiempo que los protestantes evangélicos blancos están entre los votantes republicanos más consistentes de EU y entre los partidarios más fuertes, leales y consistentes de Donald Trump”, dice Smith a BBC Mundo.

“Salvar a EU”

El peso electoral de los evangélicos blancos en EU hoy es bastante mayor que su decreciente presencia demográfica.

En 2016 eran 17% del total de la población, seis puntos menos que una década antes, según el Instituto de Investigación de Religión Pública en Washington.

Se estima que en los últimos cuatro años la proporción de evangélicos blancos en EU cayó otros dos puntos, hasta 15% de la población.

Votantes en una escuela de primaria en el condado de Chesterfield, Virginia

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Los evangélicos blancos sumaron un cuarto de los votantes de EU en 2016, aunque sólo eran 17% de la población.

Sin embargo, en las últimas elecciones fueron el 26% del total de votantes.

Sarah Posner, autora del reciente libro “Profano: por qué los evangélicos blancos oran en el altar de Donald Trump”, señala que el movimiento no sólo se apoya en líderes de iglesias sino también en medios propios de TV y redes sociales.

“La derecha religiosa tiene una operación muy sólida y bien organizada para incentivar el voto, por lo que son muy importantes para que el Partido Republicano gane elecciones”, dice Posner a BBC Mundo.

La unión de evangélicos y Trump suele verse como una extrañeza de la política de EU: religiosos que predican sobre moral aliados a un hombre acusado de infidelidades matrimoniales, casado tres veces, que se ha expresado de forma obscena sobre las mujeres y agresiva sobre los inmigrantes.

Pero Trump recibió en 2016 un apoyo de los evangélicos blancos aún mayor que sus antecesores republicanos.

Joe Biden en un evento de la campaña en marzo.

Getty Images
Biden fue vicepresidente de Estados Unidos durante el gobierno de Barack Obama.

Y, si bien la aprobación de los evangélicos blancos a Trump cayó algunos puntos en medio de la crisis de coronavirus y las protestas por injusticia racial, cerca de ocho de cada 10 votantes de ese grupo aún se inclinan a votar por él, según encuestas.

El bajo nivel de apoyo de los blancos evangélicos al candidato demócrata Joe Biden contrasta con el amplio respaldo que recibe entre los protestantes negros (cercano a 90% en un reciente sondeo de Pew) y el hecho de que es favorito en las encuestas de votantes en general.

El respaldo de los evangélicos blancos a Trump es atribuido a la ansiedad que sienten ante los cambios raciales y culturales que EE.UU. tuvo en las últimas décadas.

“Trump representa al hombre fuerte que creen que necesitan para salvar a EU del liberalismo“, indica Posner. “Lo ven no necesariamente como un cristiano como ellos, sino como un líder improbable que Dios ha ungido para salvar a EU.”.

Prueba de fuerza

Trump tiene un vicepresidente evangélico como Mike Pence y varios miembros de su gabinete pertenecen a ese movimiento religioso o cultivan lazos con el mismo.

En esta campaña, Trump ha buscado asegurarse de que los evangélicos vuelvan a sufragar por él.

Por ejemplo, ha repetido que ya colocó dos jueces para la Corte Suprema y el mes pasado nominó a otra que, si es confirmada por el Senado, puede dar a los conservadores una mayoría firme en el máximo tribunal.

Donald Trump

Reuters
Trump ha buscado asegurarse el voto evangélico en noviembre de distintas formas, algunas de ellas polémicas.

Trump también acusó a Biden de estar “contra Dios” y “contra la Biblia”, aunque el exvicepresidente es un católico practicante y ha recibido el reciente respaldo de algunos líderes evangélicos blancos.

Además, Trump causó polémicas que le valieron críticas de figuras religiosas, por ejemplo al posar para las cámaras con la Biblia en la mano ante una iglesia, para lo cual fue dispersada a la fuerza una protesta pacífica en la zona.

Su campaña también apuesta a atraer votantes evangélicos negros y latinos, que tienen posturas conservadoras en temas como el aborto pero son más abiertos a la inmigración y las políticas sociales, lo cual puede inclinarlos por Biden.

Así, la elección será una nueva prueba de fuerza para los evangélicos de EU y su peculiar alianza con el presidente.

“La participación electoral entre los evangélicos blancos será muy importante para Trump: necesita que salgan en grandes cantidades. Si no”, advierte Posner, “será mucho más difícil para él ganar”.


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