Universidad 42: cómo es asistir a clase con los Steve Jobs del futuro (sin profesores ni libros)
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Universidad 42: cómo es asistir a clase con los Steve Jobs del futuro (sin profesores ni libros)

La fundó un filántropo francés en París y desde hace unos meses tiene su propia sede en el corazón de Silicon Valley. Esta escuela gratuita de programadores está llena de jóvenes promesas procedentes de distintos países.
BBC Mundo
Por Beatriz Díez BBC Mundo, Los Ángeles
7 de febrero, 2017
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En esta universidad no hay lecciones ni profesores. Y es gratis.

El mundo de la programación es un misterio insondable para mí.

Ya hace tiempo desistí de intentar comprenderlo, pero no por eso dejó de interesarme.

Y por eso me animé a visitar la Universidad 42, un centro de estudios situado en Silicon Valley, el corazón tecnológico de Estados Unidos, que ofrece formación de alto nivel en computación sin costo alguno para los alumnos.

“Es como un sueño hecho realidad, una escuela gratuita a nivel universitario aquí en Estados Unidos, ¡es algo demente total!“, exclama Ángel, uno de los estudiantes que me recibe para que la experiencia no me resulte tan intimidante y solitaria.

Computadora de la Universidad 42                      La Universidad 42, cuya sede original está en París (Francia), es pionera en su estilo en California y en todo Estados Unidos.

Sin horarios ni lecciones

La idea era asistir a una de las clases de la Universidad 42, un centro de origen francés cuya sede en el campus de Fremont, California, abrió las puertas en julio de 2016.

Pero esta universidad no tiene clases formales, afortunadamente para mí, que no tuve que quedarme con cara de palo frente a un profesor que probablemente hablaría un lenguaje incomprensible para mí.

Lo que encontré fue una sala con grandes ventanales llena de computadoras y estudiantes esparcidos aquí y allá, mirando unas pantallas con coloridos códigos de programación.

A mi rescate acudieron Claudia, Ignacio, Jairo, José Ramón y Ángel, un grupo de jóvenes latinos que me acogió con los brazos abiertos para contarme cómo son acá los estudios.

Estudiantes de la Universidad 42Claudia, Ignacio, Jairo, José Ramón y Ángel están felices con su experiencia en la Universidad 42.

La piscina

México, Panamá, Perú y Venezuela están representados en este grupo de jóvenes entusiastas que se enorgullecen de haber alcanzado el rango de cadetes.

Atrás quedó la experiencia de la piscina, un intenso proceso de selección que dura cuatro semanas con el que se decide quién está preparado para estudiar en 42 y quién no.

Mientras hablo con los muchachos, veo de lejos a otros jóvenes que no se despegan de las pantallas de sus computadoras: ellos están ahora en plena piscina.

Los cadetes no tienen contacto directo con ellos pero recuerdan bien lo que fue aquella experiencia.

“Da miedo, durante esas cuatro semanas sólo puedes comer, dormir y bañarte”, dicen casi al unísono.

“Es una suerte de bootcamp“, explica Ignacio, de Venezuela.

Es un intensivo de un mes para ver quién puede aguantar la presión. Vienes de lunes a domingo y estás todas las horas que puedas para terminar los proyectos, unos más largos que otros”, añade.

Estudiantes de la Universidad 42Los estudiantes de la Universidad 42 tienen de 18 a 30 años y hay una gran diversidad cultural entre el alumnado.

“Hay plazos de entrega diarios y límites de tiempo: desde las 8:42 de la mañana hasta las 11:42 de la noche para subir el trabajo al sistema“, interviene Claudia, de Perú.

“Tienes ese tiempo para trabajar en el proyecto, todos están tratando de resolver lo suyo pero se puede pedir ayuda. Esa es la idea, no es una competencia”, dice.

Ángel, de México, subraya que lo que los organizadores quieren ver es quiénes pueden hacer trabajo en equipo.

Todos enfatizan que no hay un límite de plazas; es decir, no hay un porcentaje establecido que tenga que quedar fuera durante la piscina.

Si 300 personas empiezan la piscina y las 300 concluyen con éxito el programa, todas ellas serán admitidas como estudiantes de 42.

“No todos llegamos con la misma experiencia, ellos valoran si mejoras durante todo el proceso o si por el contrario no avanzaste nada, si no pusiste nada de tu parte”, indica Ángel.

Distintas ramas de la programación

Superada la piscina, los alumnos pasan a ser cadetes y empiezan por completar 3 proyectos básicos.

Los estudiantes se evalúan y corrigen entre sí.

“Uno aprende del otro, se puede dar cuenta de los errores que tiene o no”, sostiene José Ramón.

“Si veo alguien con un código muy bonito le pregunto si puedo tomar una foto; por ejemplo, yo tengo uno de 25 líneas y el de ella sólo tiene 4 porque hizo algo que nunca se me ocurrió, así uno va aprendiendo”.

Ángel Solís y un compañeroLa Universidad 42 fomenta el aprendizaje entre compañeros (peer-to-peer), que se considera más eficaz que el sistema tradicional de profesorado.

La piscina te acostumbra a las críticas, a los halagos y a las correcciones, es una parte muy humana”·, agrega Ángel,

Todos coinciden en que este es un valor agregado en comparación con otros centros o universidades donde es el profesor el que corrige un examen y no hay retroalimentación.

Finalizados los tres proyectos básicos, los estudiantes se especializan en diferentes ramas, como la codificación, las aplicaciones, los videojuegos, el diseño gráfico.

A partir de ahí, el objetivo es completar distintos niveles hasta llegar al último, el 21.

La sede californiana de 42 es muy joven para tener graduados, pero generalmente toda la formación se concluye en 3-5 años.

Estudiantes de la Universidad 42Los estudiantes de la Universidad 42 tienen computadoras a su disposición las 24 horas del día, siete días a la semana,

Una muestra de entrega y pasión

Cuando estaban inmersos en la piscina, estos jóvenes pasaban entre 10 y 15 horas al día en la universidad.

Ante mi cara de asombro, me tranquilizan diciendo que ahora el ritmo es mucho más tranquilo.

“Puedes crear tu propio horario de trabajo”, relata Jairo, también de México.

“Yo salgo con Ángel o Ignacio, jugamos, salimos a comer, vamos de compras, y cuando venimos, reservamos una hora al día para estar en YouTube, para darnos un break“, dice en un intento de convencerme de que también tienen vida social.

Pero soy escéptica.

La universidad está abierta las 24 horas de lunes a domingo, las computadoras -con conexión a internet- están disponibles todo el tiempo.

Hay que ser apasionado, reconoce Ignacio.

“Durante toda la piscina venía a las 5am y estaba todo el día, ahora trato de bajar el ritmo pero le suelo dedicar 10 horas entre semana y los fines de semana vengo entre tres y cuatro horas para ver qué proyectos de la semana me quedan”.

Los demás asienten, en un gesto que me confirma que eso es lo habitual.

Computadora de la Universidad 42Pasados los cursos básicos, los estudiantes se especializan en la rama de programación que prefieran.

“Se te daña el horario, te quedas haciendo los ejercicios, se te pierde la hora de la comida y la cena… es el problema del programador, no importa la hora”, sostiene José Ramón.

Los cinco jóvenes se alojan en dormitorios que provee la universidad.

“Ahí jugamos ping-pong, hay otros que juegan tenis o fútbol, hay clubs. También vemos películas y tenemos juegos de mesa, es como estar en un college“, insiste Claudia, que ve que me he quedado preocupada por la dedicación de un grupo tan joven al estudio.

¿Todo eso gratis?

El alojamiento en los dormitorios de la universidad es gratis.

Todavía no hay plazas para todos los estudiantes, pero la directora de la sede estadounidense de la universidad, Brittany Bir, señala que se van a construir más habitaciones.

Lo que sí es completamente gratuito es el estudio y el acceso a los materiales.

Brittany Bir                                                          La directora de la sede californiana de la Universidad 42, Brittany Bir, está impresionada con la velocidad con la que se estableció el centro en Fremont.

“Todos nuestros estudiantes están bastante sorprendidos de que sea gratis, es algo difícil de entender, especialmente en EE.UU.”, le dice Bir a BBC Mundo.

“‘¿Dónde está el truco?’, preguntan. Siempre les digo que antes, durante y después es gratis, no hay un contrato, no tienes que volver para trabajar con nosotros, no te vamos a cobrar.

“Todo esto es posible por un millonario y filántropo francés, Xavier Niel, que se ha comprometido a aportar los fondos para que funcione los siguientes 10 años. Él lo hace posible, tanto en EE.UU. como en Francia”, subraya.

“La verdad es que uno desconfía de una universidad gratis, admite Claudia, que confiesa que leyó todo una y otra vez antes de postularse.

“Yo cuando hice la piscina estaba nervioso por si me aceptaban o no”, cuenta Ignacio. “Y cuando me aceptaron estaba también nervioso, por si venir o no”.

Sus compañeros se ríen pero entienden esa sensación.

Claudia, Ignacio, Jairo, José Ramón y Ángel con BeatrizLos estudiantes recibieron a nuestra corresponsal como una compañera más, pero para su suerte no le hicieron completar ninguno de los módulos de programación requeridos.

“Fue la decisión correcta, he aprendido muchísimo en el lenguaje y en todo lo que estamos haciendo, es bastante bueno el programa”, afirma Ignacio.

Es un sentimiento que comparten sus colegas.

Sobre si serán los Mark Zuckerberg, Steve Jobs o Elon Musk del futuro, el tiempo lo dirá.

Pero todos y cada uno de ellos aspiran a tener su propia empresa y poder dejar un legado, hacer algo que ayude a mejorar la vida de los suyos y la situación en sus países de origen.

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El Perseverance llega a Marte: por qué 3 misiones diferentes llegaron al planeta rojo casi al mismo tiempo

A la llegada este martes de la misión Hope de Emiratos Árabes Unidos le siguió la china Tianwen-1 y Perseverancede la NASA.
18 de febrero, 2021
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Febrero ha sido un mes decisivo para la exploración de Marte.

Este jueves el robot explorador Perseverance de la NASA llegó a Marte, tras un viaje de cerca de 480 millones de km que inició en julio de 2020.

El Perseverance descendió hasta la superficie marciana sujetado por una “grúa celestial”.

Para ello sobrevivió a los llamados “siete minutos de terror”, el período de ingreso y descenso en la atmósfera marciana en que la temperatura y el riesgo eran máximos.

La llegada del Perseverance se produce días después de que ingresara en la órbita del planeta rojo Hope, la misión enviada por Emiratos Árabes Unidos, la primera de un país árabe.

Este mes también llegó a Marte la misión Tianwen-1 de China, que entró en la órbita del planeta rojo con un vehículo que se espera esté en la superficie del planeta en mayo.

La cercanía en la llegada de las tres misiones se debe a que todas aprovecharon una “ventana” que ocurre cada cierto tiempo en la que la distancia entre Marte y la Tierra es menor.

La separación entre los dos planetas cambia constantemente debido a sus diferentes velocidades cuando orbitan alrededor del Sol, por lo que el mejor momento para lanzar misiones que requieran la menor cantidad de combustible ocurre una vez cada 26 meses.

Pero al igual que con cualquier misión a Marte, las tres naves espaciales enfrentan desafíos tremendos, incluidos los infames siete minutos de terror.

La mitad de todas las misiones anteriores al planeta rojo terminaron en fracaso.

Misión exitosa

La histórica primera misión de Emiratos Árabes a Marte despegó de Japón en julio del año pasado.

Y el éxito de la maniobra para ingresar en órbita fue anunciado en vivo por televisión y por las redes sociales por el director de la misma, Omran Sharaf, desde la sala de operaciones del Centro Espacial Mohamed bin Rashid de Dubái.

La sonda explorará la atmósfera del planeta rojo, algo que no se ha hecho en ninguna misión anterior a Marte.

En particular, los científicos creen que puede contribuir a nuestra comprensión de cómo el planeta perdió gran parte de su atmósfera y, con ella, gran parte de su agua.

A diferencia de las misiones chinas y estadounidenses, Hope no aterrizará en Marte, sino que se quedará en órbita en el planeta durante al menos un año marciano o 687 días.

Se espera que sus datos comiencen a llegar a la Tierra en septiembre.

El corresponsal de BBC Science, Jonathan Amos, describió la misión Hope como un “esfuerzo científico”.

Impresión artística de la sonda Hope

PA Media
Hope orbitará el planeta durante al menos un año marciano o 687 días.

“ considera en gran medida como un vehículo de inspiración, algo que atraerá a más jóvenes en los Emiratos y en toda la región árabe a estudiar ciencias en la escuela y en la educación superior”, dijo.

Solo Estados Unidos, India, la antigua Unión Soviética y la Agencia Espacial Europea han llegado antes a Marte con éxito.

La llegada de Hope coinciduió con el 50 aniversario de la formación de los Emiratos Árabes Unidos.

China también quiere llegar a Marte

La primera misión de exploración de Marte de China, llamada “Preguntas al cielo“, en realidad no aterrizará hasta dentro de tres meses.

Esto permitirá a los ingenieros evaluar las condiciones atmosféricas del planeta antes de intentar lo que será un descenso peligroso.

Para aterrizar en Marte, los científicos deben afrontar el desafío de reducir la velocidad de entrada, que es de 20.000 km/h, a casi la velocidad a la que camina un humano.

China espera aterrizar su dispositivo de 240 kg en una llanura dentro de la cuenca de impacto Utopía en mayo.

El robot, impulsado por paneles solares desplegables, estudiará la geología de la región, en la superficie y justo debajo de ella.

Un mástil alto lleva cámaras para tomar fotografías y facilitar la navegación. Cinco instrumentos adicionales ayudarán a evaluar la mineralogía de las rocas locales y buscarán hielo de agua.

A los científicos chinos les gustaría que el robot estuviera en servicio al menos 90 días. Hasta ahora, solo los estadounidenses han logrado llevar a cabo operaciones de larga duración en Marte (las misiones soviéticas Mars-3 y Beagle-2 de Europa duraron poco tiempo).

Sonda Tianwen para Marte

Getty Images
El robot, impulsado por paneles solares desplegables, estudiará la geología de la región, en la superficie y justo debajo de ella.

Tianwen-1 no es el primer intento de China de llegar a Marte. Una misión anterior con Rusia en 2011 terminó prematuramente cuando el lanzamiento falló.

Pero el país estaba confiado después de enviar dos misiones a la Luna.

Con la segunda el año pasado, China se convirtió en el primer país en hacer un aterrizaje exitoso en el “lado oscuro” del satélite.

La NASA vuelve a Marte

La Perseverance de la NASA buscará evidencia de vida microbiana antigua en Marte.

Recolectará muestras de rocas que podrían proporcionar pistas invaluables sobre si alguna vez hubo vida en el planeta rojo.

El vehículo aterrizó en un cráter casi ecuatorial llamado Jezero.

“Cuando los científicos miran nuestro lugar de aterrizaje, el cráter Jezero, ven la promesa científica de todo: los restos de un antiguo río que fluye hacia adentro y hacia fuera de este cráter y piensan que ese es el lugar para buscar señales de vida pasada”, dije hace unas semanas Allen Chen, el ingeniero que lidera el esfuerzo de Entrada, Descenso y Aterrizaje (EDL) para Perseverance.

Sin embargo, el experto también ve ciertos riesgos.

El tamaño del aparato es aproximadamente el mismo que el de un auto SUV pequeño y pesa una tonelada.

An undated handout picture made available by the National Aeronautics and Space Administration (NASA)'s Jet Propulsion Laboratory (JPL) in Southern California, USA shows an illustration of NASA"s Perseverance rover landing safely on Mars (issued 08 February 2021).

EPA/Nasa/JPL-Caltech
El tamaño del aparato es aproximadamente el mismo que el de un auto SUV pequeño y pesa una tonelada.

El vehículo puede moverse de forma autónoma 200 metros por día y está equipado con 19 cámaras y dos micrófonos, con los que los científicos esperan grabar los primeros sonidos de Marte.

La misión también intentará volar un dron que pesa 1,8 kg en otro mundo por primera vez.

A pesar de sus promesas, solo descubriremos el alcance total de los hallazgos del Perseverance cuando las muestras recolectadas en el planeta rojo regresen a la Tierra.

Esto sucederá después de que termine la misión, dentro de dos años.


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