¿100 mil?, ¿60 mil? La polémica por las visas revocadas tras orden ejecutiva de Trump
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¿100 mil?, ¿60 mil? La polémica por las visas revocadas tras orden ejecutiva de Trump

Un abogado del gobierno estadounidense reveló que la aprobación de la orden de Trump llevó a la anulación de unas 100.000 visas.
AFP
Por BBC Mundo
3 de febrero, 2017
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El gobierno de Estados Unidos dijo que los afectados eran una muy pequeña minoría.

Fue su respuesta a las protestas que comenzaron el fin de semana pasado contra la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que prohíbe el ingreso a EE.UU. de ciudadanos procedentes de Irak, Siria y otros cinco países de mayoría musulmana,

Leer: Juez federal bloquea a nivel nacional la orden de Trump contra 7 países musulmanes

La medida presidencial también afecta a los ciudadanos de Irán, Yemen, Sudán, Somalia y Libia.

El lunes, la Casa Blanca afirmó que apenas 109 personas habían visto “retardada” su entrada al país de unos 325.000 pasajeros que habían viajado a Estados Unidos desde que la orden había sido aprobada el viernes anterior.

Pero, al parecer, esa cifra de 109 apenas era una muy pequeña proporción del número total de ciudadanos afectados.

Este viernes, un abogado del gobierno estadounidense reveló que la aprobación de la orden de Trump llevó a la anulación de unas 100.000 visas.

Leer: Gobierno de EU ha revocado 100 mil visas desde la firma del decreto antiinmigrante de Trump

El abogado del Departamento de Justicia, Erez Reuveni, participaba en una audiencia en Alexandria, Virginia, a propósito de dos hermanos yemeníes que fueron deportados tras arribar el sábado al aeropuerto internacional Dulles, cerca de Washington DC.

Reuveni afirmó que a ningún poseedor de permiso de residencia permanente (la conocida green card) se le negó la entrada a Estados Unidos.

Sin embargo, Simon Sandoval-Moshenberg, uno de los abogados de los demandantes, dijo tras la audiencia que “no había justificación legal para cancelar todas esas visas”.

“Molestias temporales”

Tras la revelación de Reuveni, un portavoz del Departamento de Estado señaló que la cifra real de visas revocadas era de 60.000, una vez que se sacaban de la cuenta las visas diplomáticas y las que se encontraban expiradas.

El viernes hubo un grupo de manifestantes que rezaron en el aeropuerto JFK de Nueva York.El viernes hubo un grupo de manifestantes que rezaron en el aeropuerto JFK de Nueva York.

Will Cocks, portavoz del Departamento de Estado, dijo que las autoridades son conscientes de que las personas a quienes les fue revocada la visa sufrirían “molestias temporales”, pero aseguró que la seguridad nacional es la prioridad al momento de aprobar visas.

El Departamento de Estado dijo que unos 11 millones de visas de inmigrantes y no inmigrantes fueron aprobadas en 2015.

En una declaración emitida este viernes, el Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) explicó que la orden ejecutiva de Trump no afecta a los residentes permanentes, a quienes poseen doble ciudadanía y disponen por tanto de pasaporte de un país distinto a los siete mencionados en la orden ejecutiva, ni a quienes tienen visas diplomáticas, de la OTAN o de la ONU.

La orden ejecutiva aprobada por Trump ha sido motivo de numerosas protestas.

Además, tribunales de por lo menos cinco estados -Virginia, Nueva York, Massachussets, Michigan y Washington- están procesando demandas en contra de la directiva presidencial.

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#YoSoyAnimal

#TheatreCapChallenge, la sencilla idea que "está salvando vidas" en las salas de operación

Cuando el británico Rob Hackett apareció en el quirófano con su nombre y profesión escrito en el gorro, recibió varias burlas. Pero esa sencilla medida ayuda a disminuir lo que es la tercera causa de muerte en Estados Unidos: los errores médicos.
31 de mayo, 2022
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“¿Acaso no puedes recordar tu nombre?”, solían decirle los colegas de Rob Hackett en broma.

Era fines de 2017 y el anestesista británico había decidido empezar a ingresar a las salas de operaciones con su nombre y profesión escritos en el gorro, algo tan vistoso que era ineludible para sus colegas.

Y esa era justamente la idea: que lo detectaran y leyeran con facilidad.

Un año y medio después, su iniciativa #TheatreCapChallenge (“desafío del gorro de quirófano”) se volvió viral y, según Hackett, ya está salvando vidas.

“Desde hace más de 10 años que me enfoco en mejorar la seguridad de los pacientes”, cuenta el médico a BBC Mundo desde Sídney (Australia), donde vive desde hace dos décadas.

Su interés en el tema comenzó tras presenciar la muerte de una madre joven por una serie de “peligros que aún existen”.

“Soy consciente de que otra gran cantidad de personas continúa muriendo innecesariamente por estos mismos problemas”, dice el anestesista.

Esos “peligros” o “problemas” se llaman errores médicos.

En Estados Unidos, por ejemplo, los errores médicos son la tercera causa de muerte, según un estudio realizado por la Universidad Johns Hopkins y publicado en la revista British Medical Journal en 2016.

Principales causas de muerte en EE.UU.. . .

Y, de acuerdo con la última guía para cirugías seguras de la Organización Mundial de la Salud, la comunicación es la raíz de 70% de los “miles de eventos adversos reportados (dentro de los quirófanos) entre 1995 y 2005” .

Hackett ha sido testigo directo o indirecto de todo ello.

Durante sus 12 años como anestesista, ha sabido de estudiantes a los que piden que terminen una operación porque los confunden con novatos en fase de entrenamiento.

O pacientes que sufren infartos porque no recibieron la compresión torácica (maniobra de primeros auxilios) a tiempo por la sencilla razón de que nadie en la sala quirúrgica se dio por aludido cuando se dio la orden.

Así que se propuso buscar medidas para cambiarlo.

#TheatreCapChallenge

“Conocí la llamada ciencia de los factores humanos a principios de 2015 y el tema me motivó aún más después de asistir a una serie de presentaciones del experto en seguridad médica (Rollin) ‘Terry’ Fairbanks”, cuenta Hackett.

Médicos operando.

Getty Images
La comunicación dentro de la sala de operaciones es la raíz del 70% de los “eventos adversos”, dice la OMS.

Fue en esa época que intentó introducir en la sala de operaciones lo que definió como “otra iniciativa obvia de seguridad”: “Fui sometido a intensas amenazas e intimidaciones por parte del personal de mayor jerarquía dentro de uno de mis propios hospitales”.

“Tal vez fue entonces cuando me di cuenta de que había pocas posibilidades de cambio y mejora dentro de los marcos de asistencia sanitaria existentes”, agrega.

Abandonó esa idea pero seguía pensando que algo debía cambiar.

La idea de los gorros con nombres llegó de una forma inesperada: leyendo el libro de autoayuda “Cómo ganar amigos e influir sobre las personasdel estadounidense Dale Carnegie.

“Cuanto más lo pensaba, más obvia y fantástica me parecía la idea”, confiesa. “Crea una mejora en la atención al paciente y expone los marcos de atención médica en los que nos basamos para resistirnos al cambio”.

Pero a la iniciativa le faltaba masificación.

La idea llegó de la entonces estudiante para partera Alison Brindle, quien propuso usar el hashtag #TheatreCapChallenge en redes sociales, cuenta Hackett.

En Twitter, en los últimos dos meses, el hashtag ha sido usado principalmente en Reino Unido y Estados Unidos, pero Australia, España y México le siguen en menciones, según la herramienta Hashtagify.

Además, organismos como las asociaciones de anestesistas de EE.UU. y Australia han apoyado públicamente la iniciativa.

La Asociación Estadounidense de Asistentes Médico Quirúrgicos, por ejemplo, lo agregó a su lista de políticas e informó: “Es una idea simple y gratuita que ayuda a mejorar la comunicación en una emergencia, especialmente en instituciones más grandes donde puede ser más difícil identificar a colegas y caras nuevas”.

“Experimento psicosocial”

Cuando Hackett comenzó con la iniciativa, creó un video donde explica que “saber los nombres de las personas y sus roles es una habilidad no técnica esencial para el trabajo en equipo”.

En situaciones de emergencia como un paro cardíaco, cuando el personal está corriendo hacia el quirófano, saber “quién es quién” marca la diferencia, continúa.

“Orquestamos al equipo con extrema eficiencia y el paciente tiene mayores probabilidades de sobrevivir“.

Desde que se convirtió en “el loco” que lleva su nombre escrito en la frente hasta la actualidad, Hackett ha escuchado numerosas críticas.

Las principales, cuenta a BBC Mundo, son el costo, la falta de evidencia científica para llevar adelante la experiencia y la vergüenza de verse “poco profesional”.

Pero Hackett tiene argumentos para cada crítica.

Equipo médico.

Gentileza Rob Hackett
Rob Hackett junto a un equipo médico en Sídney, Australia, donde cada uno tiene su gorro con nombre y profesión.

Si bien hoy en día lleva un gorro con sus datos bordados, en un principio simplemente lo había escrito a mano. Por eso, agrega, el costo de implementación es cero.

Respecto a las pruebas, el británico cita una investigación de la Escuela Imperial de Anestesia de Reino Unido presentada en Londres el año pasado que afirma que los cirujanos saben el nombre de menos de la mitad (44%) del personal médico dentro del quirófano.

“Conocer y reconocer a los miembros del equipo por su nombre ha sido cuantitativa y cualitativamente asociado con una mayor confianza, compromiso laboral y resultados clínicos“, dice otro estudio publicado el año pasado por la revista British Journal of Anaesthesia.

El trabajo, que analizó el impacto de #TheatreCapChallenge en un hospital en Reino Unido, afirma que el recuerdo de nombres aumenta con los gorros, algo que no sucedió en otro estudio que incluyó una chapa identificatoria en el pecho.

Además, de acuerdo a ese mismo estudio, 94% de los anestesistas y enfermeros apoyaron la iniciativa.

“La reacción de los profesionales médicos ha sido fascinante”, confirma Hackett.

Médicos corriendo.

Getty Images
En las emergencias, saber quién es quién ayuda a organizar al equipo médico “con extrema eficiencia y el paciente tiene mayores probabilidades de sobrevivir”, dice Hackett.

Según una encuesta realizada por PatientSafe Network, una organización sin fines de lucro sobre seguridad del paciente que Hackett dirige, 86% del personal apoya la iniciativa.

El apoyo fue unánime por parte de los estudiantes de enfermería y medicina, aquellos que son nuevos en la atención médica”, dice, agregando que lo mismo ha sucedido con los pacientes.

“Sin embargo, el apoyo fue menor entre quienes tienen la mayor influencia: el personal que ha estado en la industria durante más de 20 años”, reconoce.

Y es aquí donde entra el factor del profesionalismo y prestigio.

En palabras de Hackett, el #TheatreCapChalleng “es como un experimento psicosocial internacional masivo, que expone fácilmente dónde la cultura de la atención médica está fallando”.


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https://www.youtube.com/watch?v=6AMWU9EbdCU

https://www.youtube.com/watch?v=AYRg2DPj-FM

https://www.youtube.com/watch?v=UtuieuqZq7M

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