Una solicitud de información permitió a una comunidad de Chiapas conseguir médico y medicinas
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Cuartoscuro

Una solicitud de información permitió a una comunidad de Chiapas conseguir médico y medicinas

Por medio de solicitudes de información la comunidad conoció el presupuesto destinado al centro de salud de Lázaro Cárdenas y pudo exigir mejor condiciones en materia de salud.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán
23 de marzo, 2017
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En la localidad de Lázaro Cárdenas, en el municipio de Palenque, Chiapas, enfermarse era una tragedia. Los habitantes sabían que muy probablemente no tendrían servicio en el centro de salud porque la doctora sólo iba dos veces a la semana. Algunos murieron porque no pudieron llegar al hospital en la cabecera municipal, a cinco horas de camino.

En 2015, la organización Artículo 19 llegó a ese municipio para impartir talleres sobre el derecho a la información. Aunque en un principio parecería que no había relación entre el acceso a los servicios de salud y la transparencia, los habitantes encontraron la forma de conseguir uno de los derechos a través del ejercicio de otro. 

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Tiempo después se enteraron que el centro de salud tenía 15 mil 778 pesos de presupuesto para medicinas y 28 mil 105 pesos para el salario de la doctora. Con esa respuesta acudieron con el presidente municipal, la Secretaría de salud estatal y la Comisión de Derechos Humanos local para exigir el servicio.

La doctora fue destituida y a partir del 1 de octubre de 2015, el centro de salud comenzó a operar con otro doctor y con las medicinas indispensables. Esta es una historia de empoderamiento a la comunidad ejerciendo su derecho a la información, sostiene Dominique Amezcua, integrante de Artículo 19; sin embargo, es difícil lograrlo cuando el mismo sistema de transparencia olvida a las pequeñas comunidades.

Discriminación y racismo

Artículo 19 y la organización Casa de la Mujer Ixim Ansetic han impartido talleres en 30 localidades de Tabasco y Chiapas en los últimos dos años sobre el derecho de acceso a la información, dirigido sobre todo a mujeres.

Una vez que las personas conocen sus derechos y los mecanismos para ejercerlos, efectivamente ocurre. Por eso, otras comunidades lograron que se hiciera una auditoría a una escuela para comprobar que la obra de construcción efectivamente costó lo que las autoridades reportaron; otros más defendieron sus tierras ante una obra de construcción privada. 

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De acuerdo con la Ley General de Acceso a la Información Pública, las comunidades con menos de 70 mil habitantes no están obligados a tener una oficina de transparencia. Por eso es que localidades como Lázaro Cárdenas “evidencia que el gobierno no se preocupa por hacer llegar la información a todas partes”, asegura Dominique. 

Gabriela Amor es consultora de Artículo 19 y trabaja en Palenque, Chiapas. Su labor  es indispensable porque a través de ella, las comunidades hacen preguntas de información pública.

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Durante el taller se perfilan las necesidades y dudas de cada localidad. Las preguntas se tienen que presentar a través del sistema Infomex, por lo que tienen que acudir a la cabecera municipal para tener internet. La organización tiene una cuenta de usuario para presentar la solicitud o en algunos casos los habitantes generan una.

En algunas ocasiones, cuando se trata de información pública relacionada con programas sociales o gobierno local, se entrega depende de quién la solicita. Cuando los solicitantes son habitantes, niegan la información o la dilatan. En cambio, cuando la hace alguna consultora se entrega sin problema. Esto, dice Dominique, es una muestra de la “discriminación” en contra de los habitantes de las localidades que, en su mayoría, son indígenas.

En otros casos, los delegados de programas sociales como Prospera quieren obligar a los beneficiarios a votar por algún partido o acudir a reuniones. Pero cuando los habitantes conocen las reglas de operación se enteran que eso no es una obligación. Cuando reclaman, los representantes gubernamentales siguen acosándolos con argumentos para condicionar los apoyos.

En los próximos meses, Artículo 19 hará alianza con más organizaciones para entrar a más comunidades y continuar informando sobre el derecho a la información, sobre todo entre mujeres.

El programa está pensado así porque las mujeres sufran mayores agravios por género. Debido a que las comunidades se rigen por usos y costumbres en muchos casos, las mujeres no pueden participar. En cambio, cuando aprenden a ejercer el derecho a la información se vuelven interlocutoras entre sus comunidades y las entidades gubernamentales.

Las mujeres presentan las respuestas de información en las asambleas y eso las empodera y las incluye en las decisiones que estaban previstas sólo para hombres. Ese es un gran beneficio social en las localidades, insiste Dominique.

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La inusual estrategia del país que está vacunando primero a los jóvenes y no a los ancianos contra COVID-19

Para proteger a los mayores, sostienen en Indonesia, es mejor primero vacunar a quienes propagan más fácilmente el coronavirus. El enfoque tiene sentido, según algunos expertos.
13 de enero, 2021
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Como otros países, Indonesia está implementando un programa masivo y gratuito de vacunación contra la covid-19, pero con un enfoque muy diferente al de los demás.

En lugar de vacunar a las personas mayores en la primera fase de aplicación, las primeras dosis -después de los trabajadores de la salud- serán para los trabajadores de entre 18 y 59 años.

El presidente Joko Widodo, de 59 años, se ha ofrecido como voluntario para ser el primero en la fila. El vicepresidente Ma’ruf Amin, de 77 años, no recibirá la inyección pronto, porque es demasiado mayor.

¿A qué se debe este inusual enfoque?

El profesor Amin Soebandrio, quien ha asesorado al gobierno en su estrategia de “la juventud primero”, sostiene que tiene sentido priorizar la inmunización de los trabajadores, aquellos “que salen de la casa a todas partes y luego por la noche regresan a sus hogares con sus familias”.

“Estamos apuntando a aquellos que probablemente propaguen el virus“, dijo a BBC Indonesia.

Explica que este enfoque le dará al país la mejor oportunidad de lograr la inmunidad colectiva, algo que ocurre cuando una gran parte de una comunidad se vuelve inmune a través de las vacunas o la propagación masiva de una enfermedad.

Trabajadores cargan vacunas contra la covid-19 en Indonesia

EPA
Suministros de vacunas para todo el país fueron preparados en vísperas del lanzamiento.

Se sabe que entre 60-70% de la población mundial debe ser inmune para detener la propagación del coronavirus fácilmente. Sin embargo, esas cifras aumentarán considerablemente si las nuevas variantes más transmisibles se difunden ampliamente.

“Ese es el objetivo a largo plazo, o al menos reducimos significativamente la propagación del virus para que la pandemia esté bajo control y podamos hacer que la economía vuelva a funcionar”, dijo el profesor Soebandrio.

Indonesia, con una población de 270 millones, tiene el mayor número acumulado de casos de covid-19 en el sudeste asiático. Según datos del gobierno, el 80% de los casos se encuentran entre la población activa.

Si bien las escuelas y las oficinas gubernamentales han estado cerradas durante casi un año, el gobierno se ha resistido a implementar cierres estrictos por temor al impacto en la economía del país. Más de la mitad de la población trabaja en el sector informal, por lo que para muchos trabajar desde casa no es una opción.

Una mujer recibe una vacuna en Indonesia

EPA
El objetivo de Indonesia es vacunar primero a la población de 18 a 59 años.

El nuevo ministro de Salud del país, Budi Gunadi Sadikin, defendió la estrategia e insiste en que no se trata solo de la economía, sino de “proteger a las personas y apuntar primero a aquellos que probablemente contraigan y propaguen” la enfermedad.

“Nos estamos enfocando en personas que tienen que encontrarse con mucha gente como parte de su trabajo: mototaxistas, policías, militares. Entonces, no quiero que la gente piense que esto se trata solo de la economía. Se trata de proteger a la gente”, señaló.

¿Y los ancianos?

El gobierno también argumenta que ofrecerá protección a los ancianos.

“Inmunizar a los miembros que trabajan en un hogar significará que no llevarán el virus ahí, donde están sus parientes mayores”, dijo la doctora Siti Nadia Tarmizi, portavoz del Ministerio de Salud para el programa de vacunación covid-19.

La mayoría de las personas mayores de Indonesia viven en hogares intergeneracionales y, a menudo, es imposible aislarlas del resto de la familia.

“Entonces, es un beneficio adicional de este enfoque, que al vacunar a las personas de 18 a 59 años, también estamos ofreciendo algo de protección a las personas mayores con las que viven”, dijo.

Una prueba de coronavirus en Indonesia

EPA
Indonesia ha registrado más de 600.000 casos de covid-19 desde que comenzó la pandemia.

Pero esto depende de que la vacuna evite que las personas porten el virus y lo transmitan.

“Simplemente, aún no tenemos esa información“, dijo el profesor Robert Read, miembro del comité de vacunación e inmunización (JCVI) que asesora a los departamentos de salud del Reino Unido sobre inmunización.

“La razón por la que el Reino Unido no ha optado por la población más joven, por supuesto, es que, primero, no contraen una enfermedad tan grave y, segundo, no hemos podido demostrar todavía que las vacunas tengan ningún impacto en absoluto en la transmisión”, dijo.

El enfoque de Indonesia, consideró, necesitaría una absorción de vacunas muy alta: “al menos el 50% con toda probabilidad, para detener la muerte y la hospitalización en su población mayor”.

“Es posible que si obtienen tasas de cobertura muy altas, habrá algún impacto en la transmisión, aunque obviamente todavía no lo hemos visto”.

¿Qué pruebas ha realizado Indonesia?

Indonesia ha adoptado este enfoque único en parte porque la vacuna que está utilizando no se ha probado en personas mayores.

Un trabajador en Indonesia

Reuters
Indonesia tiene una población joven enorme, pero gasta poco en salud.

El país depende principalmente de la fórmula de CoronaVac, fabricado por Sinovac en China, para inocular a su población, con tres de las 125 millones de dosis prometidas ya entregadas y distribuidas a los centros de salud de todo el país.

Indonesia dice que la vacuna de China tiene una efectividad del 65,3%. Pero el gobierno solo ha realizado pruebas en el grupo de edad de 18 a 59 como parte del ensayo Sinovac en varios países.

“Cada país podría tener un grupo de edad diferente y resultó que se le pidió a Indonesia que hiciera el ensayo sobre la población trabajadora”, dijo la doctora Nadia. Comenzarán a inmunizar a los ancianos, dice, en la segunda ronda de vacunaciones una vez que obtengan datos de otros países involucrados en el ensayo.

Pero incluso si se les hubiera pedido que lo probaran en personas mayores de 60 años, dice que lo más probable es que todavía se concentren en inmunizar a la población trabajadora primero, ya que creen que protegerá a la mayoría de las personas.

¿Cómo ven los científicos el experimento?

“No sabemos si funcionará y es necesario evaluarlo”, dijo Peter Collignon, profesor de enfermedades infecciosas en la Universidad Nacional de Australia, quien consideró que tiene sentido modificar el lanzamiento de la vacuna según las circunstancias de un país.

“Si eres un país en desarrollo, puedo ver una política de protección de tus trabajadores adultos jóvenes, aquellos que propagan más el virus, como un método razonable, porque realmente no puedes decirle a la gente que se quede en casa”, opinó.

Un puesto de vacunación en Indonesia

EPA
En países en vías de desarrollo, dice Collignon, tiene sentido una estrategia como la de Indonesia.

El profesor Read estuvo de acuerdo y dijo: “No nos corresponde a nosotros en los países occidentales ricos decirle a otros países del mundo lo que deberían estar haciendo”.

Consideró que el enfoque de Indonesia “puede ser lo correcto para su país”, y señaló que, a nivel mundial, nadie está seguro de qué es lo correcto en este momento.

El profesor Dale Fisher del Hospital de la Universidad Nacional dijo que Indonesia estaba adoptando un “enfoque pragmático”.

“Dicen que vamos a vacunar a este grupo de edad del que tenemos los datos. Es un grupo accesible y sin duda ayudará a mantener los negocios y la tubería de alimentación en funcionamiento”, sostuvo.

¿Cómo está afrontando Indonesia la pandemia?

El ambicioso despliegue de Indonesia no será fácil.

Su población es la cuarta más grande del mundo, distribuida en un vasto archipiélago cercano al ecuador, por lo que existen importantes desafíos logísticos en términos de la temperatura requerida para las vacunas.

Y los expertos en salud advierten que la política del gobierno centrada en la inoculación y no mucho en contener el virus conlleva peligro, ya que el sistema de salud está sufriendo por el aumento de casos.

Un cortejo fúnebre en Indonesia

EPA
Indonesia tiene una de las mayores tasas de víctimas de covid-19 del sudeste asiático.

Los cementerios en Yakarta, el epicentro de la pandemia, están llenos y los hospitales dicen que están luchando por hacer frente a la cantidad de pacientes.

El experto en salud pública Dicky Budiman, de la Universidad Griffith de Australia, dijo que el gobierno necesitaba hacer más para proteger a los vulnerables, fortaleciendo lo que llamó la estrategia fundamental para la pandemia: pruebas, rastreo y el cumplimiento del distanciamiento social.

La periodista local Citra Prastuti en Yakarta, que acaba de recuperarse del virus, dijo que “salir de su casa es como entrar en una zona de guerra, con el creciente número de grupos familiares: parece que ningún lugar es lo suficientemente seguro para nosotros”.

Dijo que los mensajes de salud pública habían sido confusos y contradictorios. “Se anima a la gente a quedarse en casa durante las vacaciones, pero los hoteles ofrecieron descuentos y no hubo restricciones de transporte”.

Y no hubo seguimiento ni rastreo, como en su caso el cual lo notificó a las autoridades sanitarias locales.

“Así que no sé si estoy incluida en los datos generales de la covid o no”, dijo. “Creo que mucha gente ve la vacuna como una salida fácil, como la cura de todas las enfermedades, como el salvador final”.


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