La CDMX tiene un problema de caries, pero a la gente no le gusta ir al dentista
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

La CDMX tiene un problema de caries, pero a la gente no le gusta ir al dentista

¿Desde hace cuánto tiempo no vas al dentista? Las caries y las enfermedades periodontales, como gingivitis —inflamación en las encías—, son las más comunes en la capital, y de no atenderse podrían derivar en problemas más graves.
Cuartoscuro Archivo
Por Diana Delgado (MÁSPORMÁS)
26 de marzo, 2017
Comparte

Al parecer es más difícil encontrar alguien con una dentadura sana en la CDMX que áreas libres de contaminación, pues de acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México (Sedesa), las caries y las enfermedades periodontales, como gingivitis —inflamación en las encías—, son las más comunes en la capital, y de no atenderse podrían derivar en una infección, o hasta en cáncer bucal.

Como es de esperarse, la población de mayor riesgo son los niños y los adultos mayores. El Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Patologías Bucales (Sivepab) indica que nueve de cada 10 menores en etapa escolar tienen problemas tanto con dientes temporales como con los permanentes.

Entre los 30 y 40 años de edad se mantiene esta prevalencia, sin embargo, el Sivepab también detalla que dicho grupo presenta caries en entre tres y nueve piezas, y ha perdido de uno a tres dientes de los 32 que cada persona tiene.

En la tercera edad, la mayoría carece de una boca funcional porque en la vejez se pierden hasta 20 piezas, lo que provoca malestares por mala masticación.

Me duele la muela… y el codo

A nivel nacional, cada año se realizan dos Semanas Nacionales de Salud Bucal y ya comenzó la primera en la Ciudad de México, la cual busca terminar con las caries en 20 escuelas y cubrir 10 mil consultas con chilangos de cualquier edad en los centros de salud. De acuerdo con la Sedesa, hay delegaciones que requieren mayor atención, por ejemplo Iztapalapa, Gustavo A. Madero, Cuajimalpa y Álvaro Obregón, donde las enfermedades bucales son mayores comparadas con quienes viven en Benito Juárez o Miguel Hidalgo.

“Las principales razones son económicas y educativas, pues las personas no invierten en prevención y acuden al odontólogo solo hasta que el dolor afecta su vida, no antes”, explica Raúl Ríos Garza, coordinador de Salud Bucal de la Sedesa.

Esta tendencia es evidente también en una encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica, que revela que 49.3% de la población en el país va al dentista de dos a cuatro veces al año, mientras que el 30% dijo acudir una sola vez. En ambos casos, la razón es porque sintió dolor.

Conexiones insospechadas

Aunque sea difícil de imaginar, los problemas bucodentales aumentan el riesgo de complicaciones en padecimientos como enfermedades cardiovasculares, cáncer, males respiratorios crónicos, diabetes y obesidad. El efecto negativo es real y puede ser peor.

Y la explicación es más o menos sencilla: una caries es provocada por una bacteria que, al no ser tratada, puede perforar los dientes, avanzar hasta colarse por el torrente sanguíneo y afectar cualquier zona del cuerpo. Un ejemplo de este proceso es cuando los pacientes diabéticos descuidan su higiene dental y favorecen así el alza en los niveles de glucosa y la aparición de heridas difíciles de cicatrizar.

“Existen otras consecuencias que son poco comunes y de las que no existen datos de su prevalencia en la Ciudad de México, pero resultan de muy alto riesgo en quienes las padecen”, explica Ríos Garza.

“Cuando las muelas rozan con las paredes de la boca surgen lesiones, pero si el diente está enfermo se corre el riesgo de infectar e incluso desencadenar cáncer si las bacterias matan los tejidos lastimados, haciendo necesarios tratamientos que involucran mutilaciones de la mandíbula o de la lengua”. Este no es el peor panorama.

Otra consecuencia puede aparecer si la infección se extiende al piso de la boca y provoca una lesión llamada angina de Ludwig que puede manifestarse con una bola en el cuello. En casos extremos, la inflamación excesiva de la angina bloquea las vías respiratorias y causa la muerte.

Endeudarse por caries

“Los dientes son equivalentes a un órgano del cuerpo y asistir al odontólogo es tan necesario para la salud general como vacunarse, sin embargo, para la gente sigue siendo un tema secundario”, indica Raúl Ríos.

Una persona que acude periódicamente al odontólogo de los centros de salud capitalinos o con su sistema de seguridad social podría recibir tratamientos o consultas de seguimiento sin costo. En el caso de acudir con un dentista particular, los gastos podrían ser desde dos mil pesos aproximadamente por una sesión que incluye limpieza y revisión, dos veces al año.

Pero cuando llega el momento de una emergencia, todo cambia. Los costos se elevan y van desde tres mil hasta 15 mil pesos, mas el costo de los chequeos mientras duren los procedimientos. Es en esta etapa, empujada por el dolor y las complicaciones bucales, que la mayoría de los chilangos se movilizan y se atienden.

En la Ciudad de México el hábito de cepillarse los dientes tres veces al día resulta complicado para las personas que salen a trabajar, estudiar o comen fuera de casa, pero cumplir esta cuota de limpieza y pasar el hilo dental una vez al día es la rutina recomendable para prevenir el mal dental más común que aqueja a los capitalinos y que puede ahorrar complicaciones: las caries.

En cifras:

90% de los casos de mal aliento se deben a una escasa limpieza dental o mal realizada.

8 de cada 10 personas en la CDMX también padecen inflamación en las encías.

30 años es la edad en la que se empiezan a perder piezas dentales por falta de cuidados.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Consecuencias del covid-19: 'Mi fatiga no se parecía a nada que hubiera experimentado antes'

La fatiga crónica es uno de los síntomas que experimentan miles de pacientes recuperados de covid-19, incluso aquellos que no estuvieron tan enfermos como para estar hospitalizados. Jade cuenta cómo fue su caso.
22 de septiembre, 2020
Comparte
Jade Gray-Christie

Zoë Savitz/BBC News
Jade Gray-Christie nunca fue hospitalizada, pero meses después de haberse recuperado sufre fatiga crónica.

Si has leído noticias de personas con coronavirus que experimentaron síntomas “permanentes”, puede que la historia de Jade Gray-Christie te resulte familiar. Ella tenía síntomas “leves” y no fue hospitalizada, pero su vida dio un vuelco desde que se enfermó en marzo.

Antes de la pandemia, Jade tenía una vida muy ocupada.

Esta londinense, de 32 años de edad, compaginaba un gratificante trabajo dando apoyo a jóvenes de entornos desfavorecidos con una vida social activa, e iba al gimnasio tres veces por semana.

Pero en las primeras horas de la mañana del 15 de marzo, Jade llegó a casa tras un largo día de trabajo y supo que algo no iba bien.

“Me sentía fatal. Tenía mucho calor y mucho frío, y no paraba de toser, toser y toser”, me contó en voz baja, con dificultad para respirar.

A medida que pasaron los días, Jade, que es asmática y vive sola, comenzó a sentirse peor y más asustada.

Llamó al 111 (el número de emergencias). Le enviaron una ambulancia, pero los paramédicos se negaron a entrar. “Me hablaron a través de la ventana y me preguntaron qué me pasaba”, dice ella.

Jade Gray-Christie

Zoë Savitz/BBC News
Los paramédicos no quisieron entrar a casa de Jade.

Tumbada en la cama y sin apenas poder pronunciar las palabras, Jade explicó que tenía problemas para respirar y que le dolía mucho el pecho.

Le dijeron que tenía la típica “tos covid”, pero por su edad no podían llevarla al hospital. Eres joven y tu cuerpo es lo suficientemente fuerte como para recuperarse, le dijeron.

Jade se sorprendió. “¿Qué hago con mi respiración? Soy asmática. Vivo sola, así que si pasa algo no tengo a nadie que me ayude“, les comentó.

Pero ellos le respondieron que no se llevaban a nadie menor de 70 años por si pudiera contagiar a alguien más en el hospital.

“Comprendí lo que decían, pero al mismo tiempo estaba muy mal y no sabía qué iba pasar. Por las noches sentía miedo al acostarme”, dice Jade.

Con el tiempo, parecía mejorar poco a poco. Pero cada vez que pensaba que estaba recuperándose, sus síntomas volvían.

En mayo, se sintió lo suficientemente bien como para comenzar a trabajar desde casa a tiempo parcial. Tenía dolor en el pecho y a veces se sentía cansada, pero pensó que se las podría arreglar.

Hasta que a finales de mes, algo cambió.

Durmiendo 16 horas al día

“Mi pecho volvió a empeorar. Me costaba respirar y no podía salir de la cama”, dice ella. “Mi fatiga no se parecía a nada que hubiera experimentado antes”.

Los inhaladores de Jade

Zoë Savitz/BBC News
Jade tiene un inhalador para el asma y recibió dos más para tratar la covid.

Los meses pasaron con pocas mejoras. A veces dormía más de 16 horas al día y le costaba hacer las actividades diarias para cuidar de sí misma.

Cuando hablé con Jade a fines de julio, me contó que su médico le había dicho que tenía fatiga posviral, pero no le dieron ningún consejo sobre cómo manejar sus síntomas, más allá de que estableciera una rutina para dormir y despertar.

La idea era aprender estrategias de recuperación para ayudar a mejorar su calidad de vida y estabilizar su salud.

Pero a Jade le costó entender cómo aplicarlo a su vida. Mantener una rutina le resultaba casi imposible, ya que a menudo se despertaba agotada y se volvía a dormir.

“Cuando hablé con el médico sobre mis mareos, el hecho de que me hubiera desmayado y también sobre mi fatiga, me dijo abiertamente que no sabía cómo ayudarme y que el virus todavía es muy nuevo. Esto, por supuesto, me hizo sentirme aún peor “, comenta.

“Si los médicos no podían ayudarme, ¿entonces quién?”, se preguntó.

Jade Gray-Christie usando su laptop

Zoë Savitz/BBC News
Jade se sintió desesperada; no sabía a quién pedir ayuda.

Covid “de largo plazo”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que no comprende por completo la covid-19.

Dice que los plazos de recuperación típicos son de dos semanas para pacientes leves, y hasta ocho para los que están graves, pero reconoce que hay personas como Jade que continúan teniendo síntomas durante más tiempo.

En tales casos, dice la OMS, los síntomas pueden incluir fatiga extrema, tos persistente o intolerancia al ejercicio. El virus puede causar inflamación en los pulmones, los sistemas cardiovascular y neurológico, y el cuerpo puede tardar mucho en recuperarse.

La experiencia de Jade le ha ocurrido a otras decenas de miles de personas,y se conoce como “covid de largo plazo”.

Barbara Melville, administradora de un grupo de apoyo en Facebook para este tipo de pacientes, explica que muchos de ellos dicen que no tienen acceso al cuidado y apoyo que necesitan, que no les toman en serio o que les dicen que sus síntomas son causados por ansiedad.

Short presentational grey line

BBC

Cómo conservar la energía si tienes fatiga

  • Para lidiar con la fatiga, los terapeutas ocupacionales usan “las tres pes”: planificación, pacing (ritmo) y priorización
  • Esto implica identificar estrategias para facilitar las cosas y gestionar la energía de forma más eficaz
  • Por ejemplo, si la ducha es agotadora, inténtalo en otro momento del día o siéntate en lugar de quedarte de pie
  • Divide las actividades en tareas más pequeñas y distribúyelas a lo largo del día
  • Planifica de 30 a 40 minutos de descansos entre actividades

Lauren Walker, Royal College of Occupational Therapists, Reino Unido

Short presentational grey line

BBC

¿Dónde deja esto a los pacientes? Para muchos es una cuestión de paciencia.

En el caso de Jade, su salud sigue con altibajos, pero ahora recibe sesiones de fisioterapia y de terapia ocupacional en la clínica covid del centro hospitalario University College Hospital de Londres.

Sus jefes han sido un gran apoyo, lo cual ha marcado la diferencia. Le dijeron que habían visto muchos casos similares.

“Fue un gran alivio,”, dice ella, tras haber pasado muchos meses sintiendo que tenía que demostrar que lo que le estaba ocurriendo no estaba “todo en su cabeza”.

Al final, recibió una carta confirmando su diagnóstico de covid-19 esta semana.

Jade planea ahora trabajar desde casa por el resto del año, con horas y responsabilidades reducidas, y le han aconsejado que divida su día, trabajando en períodos de dos horas con pequeños descansos en el medio.

Está contenta de poder volver al trabajo y de tener su mente activa.

jade en la puerta de su casa

Zoë Savitz/BBC News
A la joven inglesa le gusta haber vuelto a trabajar.

Barbara Melville advierte que no todos los empleadores son tan comprensivos y afirma que ha leído muchas historias en su grupo de apoyo de personas obligadas a regresar al trabajo demasiado pronto.

“Tienen miedo de no poder alimentar a sus familias. El descanso y la regulación del ritmo de vida son un privilegio“, comenta a la BBC.

Otros le han dicho que sufren discriminación en el trabajo porque no pueden proporcionar pruebas de que tenían la enfermedad, a pesar de que no hubo tests disponibles durante meses, y no se les dieron los ajustes que necesitaban para trabajar de manera segura.

Sin embargo, tiene la esperanza de que esta crisis lleve a un cambio cultural en cómo se trata a las personas que viven con problemas de salud a largo plazo.

“La covid ha puesto de relieve las desigualdades y esta es una oportunidad para empezar a hacer algo“, señala.

Jade dice que tras haberse enfermado sintió realmente que su vida se acababa. Solo cuando comenzó a recibir apoyo, atención y comprensión las cosas comenzaron a cambiar para ella.

Ahora siente que puede encontrar una manera de hacer frente a su nueva normalidad.

Fotografía de Zoë Savitz

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=FkdL3esx7t0&t=14s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.