Ya pasaron tres años y México se niega a reconocer derechos de trabajadoras del hogar
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Ya pasaron tres años y México se niega a reconocer derechos de trabajadoras del hogar

México lo firmó en 2011, se comprometió a ratificarlo en 2014, pero tres años después el convenio 189 de la OIT sigue siendo un sueño para 2.4 millones de trabajadoras del hogar cuyo trabajo aún no es reconocido legalmente.
Por Claudia Altamirano
9 de marzo, 2017
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“¡Qué estudiar ni qué nada, usted tiene que ayudar a sus papás a mantener y cuidar a sus hermanos!”, sentenció la abuela de Irene cuando la niña tenía solo 12 años. Siendo la mayor de 10, las posibilidades económicas de su familia eran agobiantes, así que aceptó la invitación de una persona de su pueblo –San Miguel Atlautla, Estado de México- para irse a trabajar a una casa en Polanco, en la Ciudad de México Era su primer trabajo pero solo permaneció cuatro meses allí, pues la señora que la empleó la golpeaba, la encerraba y la alimentaba todos los días con el mismo guisado: moronga. “Frita o en salsa verde pero siempre lo mismo”, recuerda Irene sobre ese infame periodo de su vida.

La joven logró salir de ese lugar, pero hoy considera que los malos tratos que recibió en su primera experiencia la condicionaron a tener una baja autoestima y aceptar, en lo sucesivo, tratos y condiciones inaceptables.

El Sabueso: Trabajadoras del hogar, sin derechos pese a las promesas

Su siguiente empleo fue en un taller de costura en el que duró 20 años, hasta que en 2008 el patrón despidió a todas las costureras sin motivo y sin compensarlas. Con la orientación del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) se decidió a demandar al empresario y le ganaron hace tres años, pero él ha conseguido retrasar el pago con amparos y hasta ahora, Irene no ha recibido nada.

“También somos muy maltratadas como obreras”, lamenta Irene. En su empleo actual no la maltratan, admite, pero después de siete años, sus empleadoras no saben su apellido. No saben que hoy es sindicalizada y solo le preguntaron sobre su domicilio cuando creyeron que ella estaba planeando demandarlos. “No les interesamos más que para trabajar, no les importa cómo estamos ni quiénes somos”, dice la mujer de 59 años, quien espera que el Convenio 189 se ratifique para poder retirarse con una jubilación, luego de 47 años de trabajo, tres hijos y tres nietos, a los que ocasionalmente tiene que ayudar con recursos porque su hija no tiene un trabajo estable.

El caso de Irene es una de las razones de ser de la exigencia para que el gobierno mexicano ratifique el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, que firmó tras su creación en 2011 pero aún no ratifica: busca otorgar seguridad jurídica y “trabajo decente para las trabajadoras y trabajadores del hogar”, cuyas condiciones habituales son salarios bajos, violencia verbal y física, restricciones a la libertad, humillaciones, marginación, racismo y abuso sexual, trabajo infantil y hasta secuestro temporal.

En 2014 el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se comprometió a enviarlo al Senado para su ratificación, pero tres años después, la promesa sigue incumplida. El Convenio ha transitado por varias instancias del Ejecutivo pero no logra aterrizar por dos problemáticas: la financiera y la administrativa. Mientras, las trabajadoras se han organizado en un sindicato para formalizar su trabajo y defender sus derechos, pero en tanto el convenio no sea ratificado, siguen desprotegidas por la ley ante los agravios que han sufrido desde siempre.

Leer: Aunque sufren abusos y discriminación, sólo 1 de cada 10 trabajadoras del hogar denuncian

Es un tema muy sensible…

Con una aplastante mayoría femenina, este sector es vulnerable en varios niveles: además de ser mujeres son de bajos recursos, tienen bajo nivel educativo, muchas provienen de comunidades marginadas, son menores de edad (la mayoría empieza a trabajar antes de los 18) y la ley no obliga a sus empleadores a reconocerlas. Este combo de desventajas hace fácil que se cometan todo tipo de abusos a puerta cerrada, con relaciones laborales informales basadas en la “confianza” y en una “integración a la familia del empleador”, lo que más que favorecerlas, limita aún más sus derechos.

El grupo que ha apoyado a Irene en sus varias peleas legales es el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (Sinactraho), surgido del CACEH en agosto de 2015 para defender sus derechos humanos y laborales, combatir la discriminación, erradicar la violencia laboral y de género, así como impulsar la valoración económica y social de su trabajo. Formado inicialmente por unas 100 trabajadoras, actualmente cuenta con 860 miembros –tres son hombres–.

Es un sector predominantemente femenino, pues aunque son varios los trabajos de hogar realizados por varones, ellos no se consideran a sí mismos como trabajadores del hogar, incluso por eso no se afilian al sindicato y por eso resulta complicado contabilizarlos en los censos: en todo el país hay 2.4 millones de trabajadores del hogar, de los cuales el mismo Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) no determina cuántos son hombres porque se asumen solo como choferes, jardineros o ayudantes para tareas técnicas del hogar, como electricidad o plomería, según explica Isidra Llanos, secretaria del Trabajo del Sindicato.

La ratificación del Convenio 189 es una de las más importantes causas del Sinactraho, ya que solo con este mecanismo internacional, México estaría obligado a cambiar muchas de las condiciones laborales actuales de estas personas: el artículo 14 establece que los países firmantes deben adoptar medidas para asegurar que las condiciones del trabajo del hogar “no sean menos favorables que las aplicables a los trabajadores en general”, lo que incluye seguridad social, vacaciones, aguinaldos, ahorro para el retiro, créditos para vivienda, y uno muy importante para estas mujeres: guarderías y descanso por maternidad.

Actualmente las leyes sí contemplan el trabajo del hogar, pero como una opción para el empleador y no como una obligación. El artículo 13 de la ley Federal del Seguro Social dicta que los trabajadores del hogar podrán ser sujetos de aseguramiento al régimen obligatorio “voluntariamente”, por lo que queda a criterio del patrón. Pero el aspecto que más preocupa a las trabajadoras es la cobertura: aun cuando consiguieran contratos por escrito de condiciones específicas, incluso si los patrones las inscribieran en el Seguro Social, sólo podrían tener servicio médico pero no otros beneficios como: incapacidad por motivos de salud o por embarazo, acceso a créditos, pensión en el retiro y guardería. Esto porque la ley del IMSS solo permite que el empleador las inscriba bajo el régimen voluntario -de cobertura limitada- y no permite apuntarlas en el obligatorio. El Convenio 189, sin embargo, obligaría al gobierno mexicano a adecuar la ley del IMSS y las que sean necesarias para garantizar el goce de todos estos beneficios para todos los trabajadores del hogar.

¿Firmar contrato con las trabajadoras del hogar? Sí, esto es lo que debe incluir

Desde que el secretario Osorio Chong se comprometió a enviar el Convenio al Senado para su ratificación, las trabajadoras han buscado a todas las instancias para monitorear su estatus, pero no logran saber dónde está atascado. “Vamos a Gobernación y nos dicen que lo tiene Relaciones Exteriores; ahí dicen que ya está en las cámaras, ahí dicen que no ha llegado, que lo están esperando para aprobarlo, entonces… no sabemos dónde está”. El último contacto que tuvieron con Gobernación para pedirle la ratificación fue hace un año, en el marco del Día Internacional del Trabajador Doméstico, que se celebra cada 30 de marzo. El Senado ha lanzado varios pronunciamientos para que el Ejecutivo ya lo envíe pero esto sigue sin ocurrir.

“Desde cuándo se pudo haber ratificado, pero es un tema muy sensible y tiene que tomarse una decisión responsable”, advierte el senador Miguel Ángel Chico, presidente de la Comisión del Trabajo en el Senado. El legislador explica que hasta este momento, el Convenio está en manos de la Presidencia, y que el principal obstáculo para su ratificación son las carencias presupuestales. Lo mismo les dijo Mikel Arriola, director general del IMSS, así como otras autoridades del Instituto en reuniones con el Sindicato, a quienes han dicho que no habría dinero suficiente para pagar el seguro de los 2.4 millones de trabajadores; además de las complicaciones administrativas que implica dar seguridad social a un empleado que trabaja para varios patrones a la semana. El senador Chico subraya que se requiere una adaptación gradual de las leyes una vez que haya recursos en el IMSS para asegurarlas a todas, pero confía en que esto pueda ocurrir todavía en este sexenio.

Leer: 76% de trabajadoras domésticas no tiene ningún beneficio laboral

*El Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar está ubicado en Río Neva #16, Colonia Cuauhtémoc, Tel. 5207 5466

RECUADRO DATOS

  • El Convenio 189 está en vigor en 23 países, 12 de ellos latinos.
  • En Jamaica ya fue ratificado pero entrará en vigor el 11 de octubre 2017.
  • México lo firmó en 2011 pero no lo ha ratificado.
  • En México hay 2.4 millones de trabajadores del hogar, 95% son mujeres.
  • De ellas, sólo 7% están afiliadas al IMSS (alrededor de 2,000) muchas de ellas a través de las empresas de sus empleadores, y no como trabajadoras del hogar.
  • Un 70% de las trabajadoras son de entrada por salida, el resto son de ‘planta’.
  • Ninguna trabajadora del sindicato ha firmado un contrato con sus empleadores hasta el momento.
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¿Por qué esta vez la OPEP no baja los precios del petróleo si están en su nivel más alto en 8 años?

Los precios del petróleo están en un máximo de 8 años. ¿Por qué los países exportadores de petróleo no los bajan?
5 de mayo, 2022
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No se espera que esta vez atiendan los reclamos de abrir los grifos del petróleo para bajar los precios.

Los principales exportadores de petróleo del mundo se reúnen este 5 de mayo ante los reclamos globales para reducir el costo del crudo.

Los precios se han disparado a los niveles más altos en 8 años y las naciones importadoras están pidiendo a los miembros del grupo de productores de petróleo, OPEP+, que aumenten sus suministros.

Sin embargo, los países líderes en la OPEP+ no están muy apurados en ayudar en esta ocasión.

¿Qué es la OPEP+?

OPEP+ es un grupo de 23 países exportadores de petróleo que se reúne todos los meses en Viena para decidir cuántos barriles de crudo inyectan en el mercado mundial.

En el centro de este grupo se encuentran los 13 miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), que son principalmente naciones de Oriente Medio y África, además de Venezuela.

Se formó en 1960 como un cartel, con el objetivo de fijar el suministro mundial de petróleo y así controlar su precio.

En la actualidad, los países de la OPEP producen alrededor del 30% del petróleo crudo del mundo, unos 28 millones de barriles por día.

Una plataforma petrolera rusa en el Ártico

Getty Images
Rusia produce más de 10 millones de barriles de petróleo al día y ayuda a la OPEP a mantener altos los precios.

El mayor productor individual de petróleo dentro de la OPEP es Arabia Saudita, que produce más de 10 millones de barriles de crudo al día.

En 2016, cuando los precios del petróleo eran particularmente bajos, la OPEP unió fuerzas con 10 productores de petróleo que no pertenecen a la OPEP para crear OPEP+.

El mayor productor individual de este segundo grupo es Rusia, que bombea un poco más que Arabia Saudita.

Juntas, estas naciones producen alrededor del 40% de todo el petróleo crudo del mundo.

“La OPEP+ adapta la oferta y la demanda para equilibrar el mercado”, dice Kate Dourian, miembro del Instituto de Energía, una organización global de ingenieros y otros profesionales en campos relacionados con la energía.

“Mantiene los precios altos al reducir los suministros cuando la demanda de petróleo se desploma”, añade.

Por el contrario, OPEP+ también tiene el poder de bajar los precios poniendo más petróleo en el mercado, que es lo que los principales importadores, como Estados Unidos y Reino Unido, le han pedido que haga.

Gigantes del petróleo. Mayores productores de la OPEP+. Gráfico que muestra la producción diaria de crudo de los principales productores de la OPEP+ .


¿Cómo los precios del petróleo llegaron a estar tan altos?

En la primavera de 2020, cuando la covid se extendió por todo el mundo y los países implementaron cuarentenas cerrando sus economías, el precio del petróleo crudo se desplomó debido a la falta de compradores.

“Los productores pagaban a la gente para que les quitara el crudo de las manos, porque no tenían suficiente espacio para almacenarlo todo”, describe Dourian.

Después de esto, los países de la Opep+ acordaron colectivamente recortar la producción en 10 millones de barriles por día, para hacer que el precio volviera a subir.

En junio de 2021, cuando la demanda de crudo comenzó a recuperarse, OPEP+ comenzó a aumentar gradualmente la oferta mes a mes, poniendo 400.000 barriles adicionales por día en los mercados mundiales.

Ahora está suministrando unos dos millones y medio de barriles de petróleo al día, menos que en la primavera de 2020.

Sin embargo, cuando Rusia invadió Ucrania, el precio del crudo se disparó a más de US$100 el barril.

Esto ha provocado subidas importantes en el precio de la gasolina.

Gasolinera en Maryland.

EPA

“Cuando la OPEP+ recortó los suministros en 10 millones de barriles por día en mayo de 2020, redujeron demasiado”, opina David Fyfe, economista jefe de Argus Media.

“Ahora están aumentando la oferta a un ritmo lento que no tiene en cuenta los efectos de la crisis entre Rusia y Ucrania”, agrega.

Existe el temor entre los compradores de petróleo de que la Unión Europea siga a EE.UU. e imponga un embargo a las importaciones de petróleo de Rusia, dice Fyfe.

Europa importa actualmente más de dos millones y medio de barriles de crudo al día desde Rusia.

“La amenaza de un embargo sobre el petróleo ruso ha asustado a los mercados”, afirma, “porque podría conducir a una fuerte reducción de la oferta”.

¿Por qué la OPEP+ no aumentará la producción de petróleo?

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió repetidamente a Arabia Saudita que aumente su producción de petróleo, pero fue en vano.

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, también solicitó a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos que aumenten la producción, como parte de una visita a ambos países. También fue rechazado.

El primer ministro británico, Boris Johnston, pronuncia un discurso en Arabia Saudí, con representantes saudíes de fondo.

Gertty Images
Boris Johnston no pudo persuadir a Arabia Saudita y otros para que aumentaran su producción de petróleo.

“Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos tienen capacidad de sobra, pero se niegan a aumentar la producción”, dice Kate Dourian. “No quieren que Occidente les dicte lo que deben hacer”.

“Están diciendo que la brecha entre la oferta y la demanda se está reduciendo y que los altos precios de hoy simplemente reflejan el pánico por parte de los compradores de petróleo”, añade.

A otras naciones de la OPEP+ les resulta difícil aumentar su producción de petróleo.

“Países como Nigeria y Angola han estado rebasando sus cuotas de producción en un millón de barriles diarios colectivamente durante el año pasado”, informa David Fyfe.

“La inversión cayó durante la pandemia y las instalaciones petroleras, en algunos casos, no recibieron mantenimiento. Ahora se están dando cuenta de que en realidad no pueden aumentar la producción”.

Vladimir Putin y el secretario general de la OPEP, Mohammad Barkindo.

Getty Images
Vladimir Putin y el secretario general de la OPEP, Mohammad Barkindo.

¿Cuál es la postura de Rusia?

OPEP+ también tiene que respetar los deseos de Rusia, ya que es uno de los dos mayores socios de la alianza.

“Los rusos están contentos con los precios a este nivel”, asegura Carole Nakhle, directora ejecutiva de Crystol Energy. “No tienen nada que ganar al verlos bajar más”.

“La OPEP quiere mantener buenas relaciones con Rusia, por lo que es muy probable que continúen con el acuerdo que todos hicieron el año pasado. Eso significa aumentar los suministros de crudo muy gradualmente desde ahora hasta septiembre”, concluye.


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