Procesan por feminicidio a atacantes de Gabriela Molina; Fiscalía actuó por presión social: mamá
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Especial

Procesan por feminicidio a atacantes de Gabriela Molina; Fiscalía actuó por presión social: mamá

La Fiscalía de Yucatán presentó cargos por el delito de feminicidio en contra de los dos hombres detenidos por el asesinato de Emma Gabriela Molina.
Especial
Por Paris Martínez
31 de marzo, 2017
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Un día después del asesinato de Emma Gabriela Molina Canto –quien luchó entre 2012 y 2014 por rescatar a sus hijos secuestrados–, el pasado 29 de marzo quedaron formalmente sujetos a proceso penal los dos hombres detenidos tras el crimen, contra los que la Fiscalía General de Yucatán presentó cargos por el delito de “feminicidio”.

Tal como informó Ligia Canto, mamá de Emma Gabriela, en las horas posteriores al asesinato (cometido el 28 de marzo a las 15:30 horas), las autoridades de Yucatán no mostraron ningún interés en actuar con celeridad, “y sólo hasta que la ciudadanía, la gente, comenzó a expresar su indignación, entonces sí las autoridades comenzaron a actuar”.

Sobre las investigaciones realizadas hasta ahora contra los presuntos asesinos capturados, gracias a reportes y videograbaciones ciudadanas, la madre de Emma Gabriela reveló que “la Fiscalía no nos ha querido decir nada, dicen que tienen muchas cosas ya, pero que no las pueden decir, sólo nos han dicho que los detenidos son de origen tabasqueño”.

El origen de los agresores es un dato importante, ya que Emma Gabriela estuvo casada hasta el año 2012 con un político priista de Tabasco, Alberto Martín Medina Sonda (preso actualmente por corrupción).

En 2012, tras separarse de Medina Sonda debido a las agresiones de las que era víctima, Emma Gabriela obtuvo la custodia legal de sus tres hijos y se refugió en Yucatán, de donde era nativa.

Meses después, sin embargo, Emma Gabriela y sus hijos fueron secuestrados por policías judiciales de Tabasco.

Los niños fueron entregados a Medina Sonda, quien huyó con ellos, y Emma Gabriela fue encarcelada en Tabasco, bajo cargos falsos de robo de autos. Cuatro meses después se comprobó la fabricación de las acusaciones y quedó libre, pero sus hijos permanecieron secuestrados por la familia paterna, durante dos años más.

En 2014, la Procuraduría General de la República logró ubicar el paradero de los niños y rescatarlos, al mismo tiempo que arrestó a Alberto Medina Sonda, y lo procesó por secuestro y por actos de corrupción cometidos durante el gobierno del priista Andrés Granier en Tabasco.

Desde mediados de 2014 y hasta el día de su asesinato, Emma Gabriela vivió con sus hijos en Mérida, manteniendo un bajo perfil, ya que las amenazas en su contra nunca cesaron.

“Mi hija siempre avisaba a las autoridades cuando recibía amenazas, cuando era seguida en la calle por familiares de Medina Sonda, pero nunca le dieron protección”, narra su madre.

En cambio, lamenta, ahora que fue asesinada, “ahora sí muchas autoridades nos han buscado. Incluso nos han hablado de la Secretaría de Gobernación, el mismo licenciado Roberto Campa Cifrián (subsecretario de Derechos Humanos de la Segob). No lo reprocho, de alguna manera, el que las autoridades federales, desde la Ciudad de México, estén interviniendo, es prueba de que el gobierno de Yucatán (encabezado por Rolando Zapata Bello, del PRI) no están haciendo su trabajo”.
–¿Usted, sus nietos, y el resto de su familia cuentan ahora con protección? –se le pregunta.
–Sí, ahora sí… hemos recibido amenazas, primero una persona le habló a mi hijo y le dijo que, aunque le daba mucha pena, le suplicaba que me cuidara, porque escuchó que yo soy la que seguía. Según esta persona, la familia Medina Sonda estaba festejando la muerte de mi hija, cuando los escuchó decir que seguía yo.

“Luego –prosigue–, empezaron llegar llamadas al teléfono de mi hijo, y con una voz impostada, de un número desconocido, diciendo: “la perra de tu madre es la que sigue, y después tú”.

Estas amenazas llegaron en las horas posteriores al asesinato de Emma Gabriela.

“Después, cuando estábamos velando a mi hija, otro familiar nos avisó que estaban intentando entrar a la casa, pero que el perro se los había impedido… Estas personas siempre han creído que con cada golpe que dan, me voy a caer. Pero uno se puede levantar: si tienes algo por lo qué seguir luchando, lo harás.”

La lucha

En este momento, explicó la señora Ligia Canto, “sé perfectamente que nadie ni nada me va a devolver a mi hija. Entonces, lo más importante ahorita es ver por mis nietecitos, quienes han sido víctimas de una violencia extrema”.

Los niños, explicó, sufrieron la violencia del padre, al menos hasta 2012, cuando Emma Gabriela se separó de él y obtuvo la custodia legal. Luego fueron secuestrados a punta de pistola y entregados a Alberto Medina Sonda, quien durante dos años los mantuvo ocultos, les cambió de nombre, e incubó en ellos rechazo y miedo a la figura materna.

Para 2014, cuando los niños fueron rescatados, el gobierno de Yucatán los mantuvo en un albergue durante dos meses, debido al miedo que mostraban por Emma Gabriela.

“Tanto los violentaron usando la imagen materna durante el tiempo que los mantuvieron secuestrados, que cuando los rescataron, los niños se escondían en un rincón, como animalitos asustados, cuando veían a su mamá –recuerda la señora Canto–. Entonces, tuvieron que pasar por un proceso con mucho trauma, muy doloroso y muy triste, de reencuentro. Y luego de que establecieron de nuevo el vínculo materno, y de que empezaron a disfrutar de esa felicidad, nos la quitan.”

Emma Gabriela y a sus hijos, denunció, “sólo tuvieron la oportunidad de gozar esa felicidad el tiempo de un suspiro… La felicidad de ella fue fugaz, fugaz fue la felicidad de mis nietos”.

La actual protección dispuesta por las autoridades, destacó, “llega muy tarde, porque si a mis niños y a mi hija les hubieran dado atención inmediata, si los hubieran rescatado tan pronto como fueron secuestrados, nuestra familia no estaría pasando este viacrucis. El crimen contra mi hija es, por eso, un crimen institucional, un crimen de Estado”.

Pero la lucha por justicia, aclaró, no se limita a Emma Gabriela. “Ella no es la única mujer en Yucatán, y mis nietos no son los únicos niños, que han sufrido este grado de victimización tan grave, que implica separar a una madre y a sus hijos; ¿cuántos niños están sustraídos, y la autoridad no se encarga de rescatarlos, argumentando mil cosas… En Yucatán, están dejando solos a los niños y a las mujeres”.

Desde el 28 de marzo pasado, Animal Político solicitó una entrevista con el fiscal general de Yucatán, Ariel Aldecua Kuk, para consultarlo en torno a las acciones emprendidas por el organismo a su cargo para aclarar el asesinato de Emma Gabriela, así como para conocer la situación de la violencia contra las mujeres en el estado.
Sin embargo, la Fiscalía de Yucatán desechó la solicitud.

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Rusia y Ucrania: 5 escenarios de cómo podría terminar la guerra

A estas alturas de la invasión rusa a Ucrania no hay señales todavía de cómo podría llegar a su fin el conflicto. BBC Mundo te cuenta cuáles son las opciones más plausibles y cuáles serían sus implicaciones.
4 de marzo, 2022
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En medio de la niebla de la guerra, puede ser difícil ver el camino a seguir. Las noticias que llegan sobre los lugares donde se está combatiendo, los ruidos diplomáticos, la aflicción de los refugiados y desplazados… todo esto puede ser abrumador.

Pero demos un paso atrás por un momento y consideremos cómo podría desarrollarse el conflicto entre Rusia y Ucrania.

¿Cuáles son algunos de los posibles escenarios que están examinando los políticos y los jefes militares? Pocos pueden predecir el futuro con certeza; no obstante, aquí hay algunos posibles resultados. La mayoría son sombríos.

Guerra corta

En este escenario, Rusia escala sus operaciones militares. Hay más ataques indiscriminados de artillería y cohetes en todo Ucrania. La fuerza de aviación rusa, que hasta ahora ha desempeñado un papel discreto, lanza devastadores bombardeos aéreos.

Los ataques cibernéticos masivos se extienden por Ucrania y tienen como objetivo la infraestructura nacional clave. Se cortan los suministros de energía y las redes de comunicaciones. Mueren miles de civiles.

A pesar de la valiente resistencia, Kiev cae en cuestión de días. El gobierno es reemplazado por un régimen títere pro-Moscú. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, es asesinado o huye, al oeste de Ucrania o incluso al extranjero, para establecer un gobierno en el exilio.

El presidente ruso, Vladimir Putin, declara la victoria y retira algunas fuerzas, dejando suficientes para mantener cierto control. Miles de refugiados continúan huyendo hacia el oeste. Ucrania se une a Bielorrusia como estado satélite de Moscú.

Este resultado no es de ninguna manera imposible, pero dependería de que cambien varios factores como un mejor desempeño de las fuerzas rusas, un mayor despliegue de las mismas y el desvanecimiento del extraordinario espíritu de lucha de Ucrania.

Putin podría lograr un cambio de régimen en Kiev y el fin de la integración occidental de Ucrania. Pero cualquier gobierno prorruso sería ilegítimo y vulnerable a la insurgencia.

Ese resultado seguiría siendo inestable y la posibilidad de que estallara de nuevo el conflicto sería alta.

Guerra larga

Quizás lo más probable es que esto se convierta en una guerra prolongada. Tal vez las fuerzas rusas se atasquen, obstaculizadas por la baja moral, la mala logística y un liderazgo inepto.

Tal vez las fuerzas rusas tarden más en asegurar ciudades como Kiev, cuyos defensores luchan por cada calle. Se produce un largo asedio.

La confrontación trae ecos de la larga y brutal lucha de Rusia en la década de 1990 para apoderarse -y destruir en gran medida- Grozny, la capital de Chechenia.

Chechenos durante la ocupación rusa de Grozny.

Getty Images
La lucha de Moscú para mantener bajo su control a Chechenia fue larga y sangrienta.

E incluso una vez que las fuerzas rusas hayan logrado cierta presencia en las ciudades de Ucrania, quizás les cueste mantener el control.

Tal vez Rusia no pueda proporcionar suficientes tropas para cubrir un país tan vasto.

Entonces, las fuerzas defensivas de Ucrania se transforman en una insurgencia eficaz, bien motivada y apoyada por las poblaciones locales. Occidente continúa proporcionando armas y municiones.

Y luego, quizás después de muchos años, puede ser con un nuevo liderazgo en Moscú, las fuerzas rusas finalmente abandonan Ucrania, doblegadas y ensangrentadas, al igual que sus predecesores abandonaron Afganistán en 1989 después de una década luchando contra los insurgentes islamistas.

Guerra europea

¿Sería posible que esta guerra se extendiera más allá de las fronteras de Ucrania?

El presidente Putin podría tratar de recuperar más partes del antiguo imperio de Rusia enviando tropas a ex repúblicas soviéticas como Moldavia y Georgia, que no forman parte de la OTAN.

O simplemente podría haber un error de cálculo y una escalada. Putin podría declarar que el suministro de armas occidentales a las fuerzas ucranianas es un acto de agresión que justifica represalias.

Podría amenazar con enviar tropas a los estados bálticos, que son miembros de la OTAN, como Lituania, para establecer un corredor terrestre con el enclave costero ruso de Kaliningrado.

Vista de la plaza frente al Ayuntamiento de Járkiv, destrozada por los ataques rusos.

Getty Images
La plaza frente al Ayuntamiento de Járkiv fue destrozada por los bombardeos rusos.

Esto sería enormemente peligroso e implicaría el riesgo de una guerra con la OTAN. Según el artículo 5 de los estatutos de la alianza militar, un ataque contra un miembro es un ataque contra todos.

Pero Putin podría asumir ese riesgo si sintiera que es la única forma de salvar su liderazgo. Si tal vez se enfrentara a la derrota en Ucrania, podría verse tentado a escalar aún más.

Ahora sabemos que el líder ruso está dispuesto a romper las normas internacionales establecidas.

Esta misma lógica se puede aplicar al uso de armas nucleares. Esta semana, Putin puso sus fuerzas nucleares en un nivel más alto de alerta.

La mayoría de los analistas dudan de que esto signifique que su uso es probable o inminente. Pero fue un recordatorio de que la doctrina rusa permite el posible uso de armas nucleares tácticas en el campo de batalla.

Solución diplomática

¿Habrá, a pesar de todo, todavía una posible solución diplomática?

“Las armas están hablando ahora, pero el camino del diálogo siempre debe permanecer abierto”, dijo el secretario general de la ONU, António Guterres. Ciertamente, el diálogo continúa.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha hablado con el presidente Putin por teléfono.

Los diplomáticos dicen que están tanteando a Moscú. Y, sorprendentemente, funcionarios rusos y ucranianos se han reunido para conversar en dos ocasiones.

Putin conversa por videoconferencia con Macron.

Getty Images
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha estado en contacto con Putin.

Es posible que no hayan progresado mucho.

Apenas el jueves llegaron a un principio de acuerdo para crear corredores humanitarios y evacuar a la población civil de las zonas más afectadas, pero en todo caso, al permitir las conversaciones, Putin parece haber aceptado al menos la posibilidad de un alto el fuego negociado.

La pregunta clave es si Occidente puede ofrecer lo que los diplomáticos denominan como “una rampa de salida”, un término estadounidense para referirse a una salida de una autopista.

Los diplomáticos dicen que es importante que el líder ruso sepa qué se necesitaría para que se levanten las sanciones occidentales para que de esa manera finalmente sea posible un acuerdo que permita salvar las caras.

Consideremos este escenario. La guerra va mal para Rusia. Las sanciones comienzan a inquietar a Moscú. La oposición crece a medida que las bolsas para cadáveres regresan a casa.

Putin se pregunta si ha mordido más de lo que puede masticar. Juzga que continuar la guerra puede ser una amenaza mayor para su liderazgo que la humillación de terminarla.

Un soldado ucraniano patrulla frente al monumento de la Independencia en Kiev.

Getty Images

China interviene, presionando a Moscú para que se comprometa, advirtiendo que no comprará petróleo y gas rusos a menos que reduzca la escalada. Así que Putin comienza a buscar una salida.

Mientras tanto, las autoridades ucranianas ven la continua destrucción de su país y concluyen que el compromiso político podría ser mejor que una pérdida de vidas tan devastadora.

Entonces los diplomáticos se involucran y se hace un trato. Ucrania, digamos, acepta la soberanía rusa sobre Crimea y partes del Donbás. A su vez, Putin acepta la independencia de Ucrania y su derecho a profundizar los lazos con Europa.

Esto puede no parecer probable. Pero no está más allá del reino de lo posible que tal escenario pueda surgir de los restos de un conflicto sangriento.

Putin derrocado

¿Y el propio Vladimir Putin? Cuando lanzó su invasión, declaró: “Estamos listos para cualquier resultado”.

Pero ¿y si ese resultado fuera que él perdiera poder? Puede parecer impensable. Sin embargo, el mundo ha cambiado en los últimos días y ahora se piensa en esas cosas.

Lawrence Freedman, profesor emérito de Estudios de Guerra en el King’s College de Londres, escribió esta semana: “Ahora es tan probable que haya un cambio de régimen en Moscú como en Kiev”.

¿Por qué podría decir esto? Bueno, tal vez Putin persigue una guerra desastrosa. Mueren miles de soldados rusos. Las sanciones económicas hacen daño a Rusia. Putin pierde apoyo popular.

Policías detienen en Moscú a la cantante Olga Romanovskaya por participar en una protesta contra le guerra.

Getty Images
En Rusia también ha habido protestas en contra de la invasión de Ucrania.

Tal vez exista la amenaza de la revolución popular. Él utiliza las fuerzas de seguridad internas de Rusia para suprimir esa oposición.

Pero esto se hace muy duro, y suficientes miembros de la élite militar, política y económica de Rusia se vuelven contra él.

Occidente deja en claro que si Putin se va y es reemplazado por un líder más moderado, Rusia verá el levantamiento de algunas sanciones y el restablecimiento de relaciones diplomáticas normales.

Hay un golpe palaciego y Putin está fuera.

Nuevamente, esto puede no parecer probable en este momento. Pero puede que no sea inverosímil si las personas que se han beneficiado de Putin ya no creen que él puede defender sus intereses.

Conclusión

Estos escenarios no son mutuamente excluyentes: algunos aspectos de cada uno podrían combinarse para producir resultados diferentes.

Pero como sea que se desarrolle este conflicto, el mundo ha cambiado. No volverá al statu quo anterior.

La relación de Rusia con el mundo exterior será diferente. Las actitudes europeas hacia la seguridad se transformarán.

Y el orden internacional liberal basado en reglas podría haber redescubierto para qué servía desde un principio.


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