Nueva ley forestal elimina la participación civil en toma de decisiones sobre bosques
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Especial

Nueva ley forestal elimina la participación civil en toma de decisiones sobre bosques

La norma aprobada por los Diputados le retira a los consejos forestales la capacidad de supervisión y vigilancia, y les deja sólo el de consulta y asesoría.
Especial
Por Paris Martínez
16 de marzo, 2017
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Con el voto conjunto de los partidos PRI, PAN, PVEM y PES, el pasado 7 de marzo fue aprobado en la Cámara de Diputados el proyecto de decreto que expide la nueva Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, reforma legal con la cual los órganos civiles que vigilaban la política forestal mexicana se convertirán, únicamente, en órganos de consulta, y perderán toda función de supervisión y capacidad de veto.

La reforma aprobada en la Cámara de Diputados –que requiere del visto bueno del Senado para cobrar vigencia– también elimina la función conferida en el pasado a los sectores civil y productivo de vigilar el uso de los recursos del Fondo Mexicano Forestal, cuyo manejo quedará ahora exclusivamente en manos del gobierno federal, a través de la Comisión Nacional Forestal.

Gustavo Sánchez, presidente de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales –con 22 años de trabajo de base en comunidades de vocación forestal– explicó que, desde el año 2003, en México fue creado el Consejo Nacional Forestal, así como consejos estatales, en los que están representadas las comunidades ejidales, comunales, indígenas, campesinas y equiparables, que ostentan la titularidad de más de 80% de los bosques y selvas del país.

Desde entonces, este organismo nacional (y sus pares estatales) cumplían, por ley, con funciones de supervisión y vigilancia sobre toda iniciativa que emprendieran las autoridades federales y estatales, en materia forestal: estos órganos de integración civil tenían la atribución de aprobar toda norma o reglamento vinculado con bosques y selvas, lo mismo que sobre permisos de explotación.

Sin embargo, la nueva norma aprobada por la Cámara de Diputados (con el voto en contra de los partidos PRD, Morena y Movimiento Ciudadano) le retira a los consejos forestales esta capacidad de supervisión y vigilancia, y les deja sólo el de consulta y asesoría.

Esta reforma, explicó por su parte el biólogo Raúl Benet, del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, contraviene incluso convenios internacionales suscritos por el estado Mexicano, como el 189 de la Organización Internacional del Trabajo, según el cual, siempre debe existir un consentimiento previo, libre e informado de todos los pueblos indígenas y comunitarios, sobre las políticas que afecten sus territorios.

“Si el 80% de los bosques y selvas mexicanos son territorios de comunidades indígenas y equiparables –se preguntó el especialista–, ¿cómo es posible que a los consejos forestales, que son los espacios de participación de estas comunidades, se les esté dejando fuera de la toma de decisiones?”

El especialista subrayó que, al expulsar al sector civil de la toma de decisiones en materia forestal, así como fuera del manejo de los recursos públicos destinados a esta área productiva, “lo que están haciendo es concentrar poder y dinero en vísperas de un periodo electoral, y hay que recordar que, históricamente, el sector forestal es presa de presiones electorales: está integrado por ejidos, por comunidades y pueblos que son acosados clientelarmente… es decir, hemos comenzado a pensar mal de todo esto: nos damos cuenta que detrás de esta reforma hay una estrategia de concentración de poder, de desarticulación de espacios de participación socia, y de manejo arbitrario de recursos, todo a punto de que arranque la contienda presidencial”.

Hueco legal

Además de excluir al sector social de la toma de decisiones sobre política y gasto forestal, la ley aprobada por la Cámara de Diputados deja sin atender diversos problemas que afectan a los bosques y selvas, así como a las 12 millones de personas que habitan en estas tierras.

Las “fallas técnicas” de la ley son diversas, explica el representante de la Red Mexicana de Organizaciones Campesinas Forestales, Gustavo Sánchez, pero de entre ellas, la más preocupante es que no aborda los graves índices de ilegalidad que se dan en el mercado mexicano de la madera.

“La reforma deja prácticamente sin tocar todo lo que son los intereses de la industria ilegal de madera y productos forestales explica el experto–. En México, el tema de la madera ilegal se asume como un problema que se da en el monte, cuando en realidad, el problema está en el mercado: el monte talado sólo es un eslabón de una larga cadena de ilegalidad, en la que un pequeño grupo de gente obtiene ganancias extraordinarias, al ‘banquear’ madera ilegal, por la que obtienen ganancias de 200% o 300%.”

El biólogo Raúl Benet detalla la complejidad de este problema: “Hay que entender que la ilegalidad no sólo se da en el monte. Es importante que la gente sepa que en México se vende mucha madera que entra ilegalmente a través de los puerto marítimos, y el gobierno no tiene la capacidad ni las herramientas legales para verificar que esa madera sea legal, el gobierno no tiene elementos legales para impedir, por ejemplo, que a México ingrese madera traída del Amazonas, producto de la tala ilegal.”

Lo único que pueden hacer las autoridades es solicitar la factura de esa madera, y para eso, explica, en México existe una red de madererías ‘fantasma’, que expiden facturas con las cuales se legaliza la madera talada ilegalmente en el país, o fuera de sus fronteras.

“Cualquiera que tenga madera ilegal –señaló–, ya sea proveniente de la tala en México o en otros países, puede obtener una de estas facturas de madererías fantasmas, y con eso se vuelve legal esa madera.”

En México, el mercado ilegal de madera es tan grande, explicó, que ni siquiera se sabe cuánta madera de la que circula en el país es ilegal. Alguna vez, la Profepa llegó a decir que era 70% de la madera, pero aún eso es una especulación sin datos que la respalden.

Este es un problema que demandaba una reforma legal, pero, lamentablemente, la reforma realizada no atendió esta situación y, por el contrario, dejó a las comunidades y pueblos que viven en los bosques y selvas mexicanas sin herramientas de defensa, lo que la hace una reforma, en realidad, “regresiva”, remató el representante del Consejo Civil Mexicano por la Silvicultura Sustentable.

En contra de esta reforma, distintas agrupaciones civiles y de productores comunitarios forestales lanzaron una petición en la plataforma change.org, en la que solicitan al Senado detener la ratificación de esta norma, y abrir un espacio de diálogo, que permita a las agrupaciones civiles y a las comunidades que habitan en tierras forestales ser partícipes del nuevo diseño de la política forestal mexicana.

Si deseas suscribir esta demanda ciudadana, puedes hacerlo aquí.

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Mutaciones del coronavirus: ¿cómo será su evolución?

Expertos explican la importancia de conocer las mutaciones del SARS-CoV-2 no sólo para hacer una vigilancia genómica de la pandemia, sino también para conocer el impacto que pueda tener la evolución del virus sobre ella.
19 de agosto, 2021
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Las mutaciones de los virus ocurren por errores al azar en la replicación de su genoma cuando se multiplican dentro de la célula. Esos errores generan la diversidad biológica necesaria para que sobre ella actúe la selección natural.

Los virus no tienen voluntad ni controlan sus mutaciones, pero el proceso evolutivo siempre da como resultado una mejor adaptación al medio. En este caso, a nosotros.

¿Cómo actúa la selección natural sobre el SARS-CoV-2? Básicamente de dos formas: o bien hace desaparecer mutaciones que son deletéreas o perjudiciales o bien selecciona mutaciones favorables porque tienen un valor adaptativo.

Conocer las mutaciones del coronavirus SARS-CoV-2 es interesante para realizar una vigilancia genómica de la pandemia, pero también para conocer el impacto que pueda tener la evolución del virus sobre ella.

Evolución del SARS-CoV-2 a lo largo de la pandemia

Desde que el SARS-CoV-2 realizó el salto a nuestra especie ha acumulado más de 12.700 mutaciones. La mayoría no tienen consecuencias biológicas. Otras han dado lugar a nuevas variantes. Algunas de ellas se denominan variante de interés (VOI) o de preocupación (VOC).

  • Variante de interés (VOI): variante del SARS-CoV-2 que porta cambios genéticos que pueden causar una enfermedad más severa, escapar al sistema inmune, afectar al diagnóstico de la enfermedad o a su transmisibilidad, provocando transmisión comunitaria en varios países, aumentando su prevalencia con un impacto notable sobre la salud pública.
  • Variante de preocupación (VOC): es una VOI que haya demostrado una mayor transmisibilidad, peor pronóstico, mayor virulencia o una menor eficacia de las medidas de salud pública, incluidos los tratamientos conocidos y las vacunas.

Al inicio de la pandemia (antes de febrero de 2020), cuando todavía no se tenía un control sobre la transmisión comunitaria del virus, hubo un periodo de rápida diversificación genética del virus coincidente con su transmisión en cada región geográfica.

Ilustración de anticuerpos atacando el SARS CoV-2.

Science Photo Library
Ilustración de anticuerpos atacando el SARS CoV-2.

A partir de marzo de 2020, con la llegada de los confinamientos en casi todo el mundo, ocurrió una extinción masiva y una homogeneización de mutaciones (variantes). Los confinamientos frenaron la expansión de algunas variantes.

Tras la relajación de las restricciones, se produjo una nueva diversificación, esta vez de forma más progresiva. Esta fase de la evolución del coronavirus tuvo un importante componente geográfico, donde la aparición de mutaciones y variantes se agruparon por regiones geográficas.

¿Qué hubiese pasado sin confinamientos? No lo sabemos, pero posiblemente habría ocasionado una mayor y más rápida diversificación de las mutaciones.

Y, por tanto, la aparición de un mayor número de variantes. La evolución del virus se habría acelerado y con ella su adaptación al ser humano. Esto hubiera sucedido con un alto coste en vidas y pérdida de salud para millones de personas.

Selección convergente

Hasta la fecha han aparecido más de 100 mutaciones que dan lugar a cambios en la secuencia de aminoácidos de las proteínas del virus.

Científico

Getty Images

Algo a tener en cuenta es que algunas de estas mutaciones han surgido recurrentemente durante la pandemia en diferentes variantes o linajes a lo largo de todo el planeta de una manera completamente independiente.

Esto indica que hay una fuerte presión selectiva actuando sobre dichas posiciones: es lo que se conoce como convergencia evolutiva. El virus encuentra una y otra vez las mismas soluciones (mutaciones) para adaptarse mejor al ser humano y asegurar su supervivencia.

También pueden ocurrir mutaciones que suponen una desventaja para la supervivencia o replicación del virus. Esto es una selección purificante.

Por ejemplo, una mutación que sea reconocida por determinado tipo de anticuerpo muy prevalente en una población hará que esa variante desaparezca en favor de otras que no la tengan. Esos casos son difíciles de detectar sin una secuenciación de todos los casos de la población.

Hay tres posiciones en el genoma que han sufrido mutaciones claves en la evolución de la pandemia hasta la fecha. La primera es la mutación D614G en la proteína de la espícula. Las otras dos son la R203K y la G204R, que han ocurrido en la proteína de la nucleocápside del virus.

Mutaciones relevantes en la espícula

La espícula del virus es la llave que abre la entrada a la célula humana. Así que no es de extrañar que haya habido una selección positiva en el sitio de unión al receptor, favorecida por aquellas mutaciones que son más eficientes en la infección.

La mutación D614G apareció hacia febrero de 2020. Esta mutación se ha detectado en la variante alfa, contribuyendo a su expansión a otras zonas geográficas, principalmente europeas en su inicio. Pero también surgió en prácticamente todas las variantes de interés como la beta y la delta.

Virus

Getty Images
La mutación D614G se sitúa dentro de la proteína espiga, la que el virus utiliza para penetrar en nuestras células.

Curiosamente, este sitio es más propenso a cambios, y la mutación podría ser debida a múltiples ganancias del aminoácido ácido aspártico, para una posterior pérdida y substitución por la glicina.

Algunas regiones del genoma son más susceptibles a mutaciones que otras. Por ejemplo, en el sitio de unión de la espícula han aparecido otras 31 mutaciones.

Las diferentes variantes se determinan en función de estas mutaciones. Son una huella de selección que aparecen en los diferentes linajes del virus.

Otras mutaciones de la espícula que han aparecido en las VOC son la N501Y y la E484K, que se ha asociado con una disminución de la respuesta de los anticuerpos neutralizantes.

Estas mutaciones indican una rápida adaptación del virus a los humanos, permaneciendo aquellas que facilitan el contagio entre personas, y su entrada en las células humanas.

Mutaciones en la nucleocápside

Si la espícula es la llave de entrada a la célula, la nucleocápside es la armadura que protege su información dentro de la célula y asegura su transcripción.

La región que codifica para la proteína de la nucleocápside parece acumular la mayor proporción de mutaciones positivas en el genoma del SARS-CoV-2, como la R203K y la G204R. Las mutaciones que ayudan a proteger este material genético del virus proporcionan una ventaja evolutiva.

Aunque la nucleocápside ha recibido menos atención que la proteína de la espícula, parece desempeñar un papel fundamental en la evolución del virus y su adaptación para sobrevivir en las células humanas.

Es previsible que se sigan acumulando mutaciones en esta región del genoma a lo largo de la pandemia. Estas mutaciones tendrán como resultado una replicación más eficiente en nuestras células.

Futuro de la evolución del SARS-CoV-2

En el año y medio que ha pasado de pandemia, el SARS-CoV-2 está adaptándose a los humanos, así como a diferentes especies animales. Las principales mutaciones están favoreciendo la transmisibilidad, sobre todo en su rapidez (selección positiva). En menor medida están favoreciendo la resistencia a la inmunidad (selección negativa).

Científicas

Getty Images

La transmisibilidad del virus es alta en comparación con otros virus respiratorios, lo que juega a favor de su supervivencia, al igual que su ventana de contagio relativamente amplia en algunos infectados asintomáticos o presintomáticos. Aunque la mortalidad es relativamente baja en el conjunto global de la población, el virus es capaz de saturar el sistema sanitario y tener una alta letalidad en grupos de edades avanzadas.

Las tasas de letalidad globales del virus no son determinantes en la supervivencia del SARS-CoV-2, ya que las principales tasas de ataque ocurren en estadios menos graves de la enfermedad. Esta circunstancia hace que la evolución del coronavirus no esté determinada por lo que ocurre tras el proceso de infección, en el curso de la enfermedad y la subsiguiente convalecencia en el hospedador.

Por tanto, es poco probable que ocurran mutaciones en el virus que supongan un cambio drástico en su letalidad (mayor o menor). Será cuestión de azar que algunas mutaciones acaben siendo más o menos letales.

Sí que es esperable que surjan nuevas mutaciones que aumenten la capacidad de transmisión del virus. También son posibles las mutaciones que supongan una menor eficacia de las vacunas. Su éxito dependerá de lo rápido que se consiga inmunizar a un elevado porcentaje de la población mundial.

Cortar las cadenas de contagio con las medidas preventivas que conocemos y las vacunas siguen siendo las medidas principales para acabar con la pandemia.

Aunque es pronto para saberlo, no se puede descartar que haya que variar la composición de las vacunas en un futuro para incluir variantes nuevas que puedan inducir una respuesta inmune más eficaz.

*Óscar González-Recio es genetista e investigador Científico del INIA-CSIC, Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA)

María de Toro es responsable Plataforma de Genómica y Bioinformática, Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR)

Miguel Ángel Jiménez Clavero es virólogo y profesor de Investigación, Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA)

**Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons.Haz clic aquí para leer la versión original.


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