En qué se parece el escándalo Rusia-Donald Trump al Watergate, que provocó la caída de Nixon
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En qué se parece el escándalo Rusia-Donald Trump al Watergate, que provocó la caída de Nixon

La polémica por los contactos de Rusia con gente del equipo de Donald Trump ha generado comparaciones con el caso Watergate.
AFP
Por Gerardo Lissardy // BBC Mundo
4 de marzo, 2017
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Fue un aviso dirigido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de esos que pueden ir con doble sentido: “Hey Donald, un consejo: los encubrimientos no se hacen más fáciles a medida que avanzan”.

Lo llamativo es que quien lanzó esa advertencia por Twitter el miércoles fue John Dean, consejero legal de la Casa Blanca durante la presidencia de Richard Nixon, el mandatario que acabó renunciando en 1974 por el escándalo Watergate.

Y como ahora el gobierno de Trump enfrenta su propia polémica por revelaciones de contactos de hombres cercanos al presidente con Rusia, el consejo público de Dean pareció mordiente. 

Ocurrió justo cuando se descubría que el flamante fiscal general de EE.UU., Jeff Sessions, mantuvo conversaciones con el embajador ruso en Washington el año pasado, que evitó mencionar en enero al ser interrogado bajo juramento en el Senado.

Bajo enorme presión, Sessions compareció ante los medios este jueves.Derechos de autor de la imagenEPA
Image captionBajo enorme presión, Sessions compareció ante los medios este jueves.

Bajo fuertes críticas, Sessions se declaró impedido este jueves de participar de cualquier investigación sobre la campaña electoral de 2016, incluida la presunta injerencia que Moscú tuvo —según miembros de inteligencia de EE.UU.— en las elecciones buscando favorecer a Trump.

Sessions negó que sus conversaciones con el embajador tuvieran relación con la campaña.

El caso de los contactos con Rusia ya provocó la renuncia del consejero de seguridad nacional de Trump, Michael Flynn, tras conocerse que él también se había comunicado antes de asumir con el embajador de Moscú, Sergey Kislyak.

Todo esto ha llevado a Dean y otros conocedores del caso Watergate a comparar la situación política actual en Washington en aquellos años. Pero, ¿hasta dónde se parecen?

“A hipervelocidad”

“Lo que veo o escucho son ecos de Watergate”, dijo el propio Dean la semana pasada en “Democracy Now!”, un noticiario local. “No tenemos Watergate 2.0 todavía, pero tenemos algo que está empezando a parecer que podría ir ahí”.

El escándalo Watergate estalló luego de una irrupción en la sede de la campaña demócrata y creció con el intento de tapar el involucramiento del gobierno de Nixon, que renunció enfrentando el riesgo de un juicio político o impeachment en el Congreso.

Dean, definido como “maestro manipulador del encubrimiento” por el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), comparó incluso los estilos de Nixon y Trump, ambos electos por el Partido Republicano.

El escándalo del Watergate acabó con la presidencia de Nixon en 1974.
Image captionEl escándalo del Watergate acabó con la presidencia de Nixon en 1974.

“Ambas son personalidades autoritarias”, dijo. “Y este es un tipo de personalidad que trata de asustar a la gente para tomar a un hombre fuerte como su líder”.

“Hay razones para comparar las dos presidencias, con la advertencia de que la presidencia de Trump lleva 41 o 42 días, entonces es muy nueva”, dijo Margaret O’Mara, una profesora de historia en la Universidad de Washington (UW) a BBC Mundo.

Y señaló que, mientras el caso Watergate tardó años, el de los contactos con Rusia “se está desarrollando a hipervelocidad, es realmente extraordinaria la forma en que las cosas se mueven”.

Apoyo de Donald Trump

Este jueves, Donald Trump expresó su apoyo a Sessions, diciendo que no debía abstenerse de participar de investigaciones sobre la campaña, lo que de todos modos ocurrió poco después, como lo comenzaban a reclamar incluso congresistas republicanos.

El presidente Donald Trump negó que estuviera al tanto de los contactos de Sessions con el embajador.

TrumpDerechos de autor de la imagenTWITTER
Image captionTrump defendió la honestidad de Sessions en Twitter.

Y en una nueva serie de tuits, Trump escribió que Sessions no dijo “nada malo”, aunque “podría haber dado una respuesta con más precisión”.

También aprovechó para arremeter contra lo que llamó “caza de brujas” del Partido Demócrata y quejarse de las “totalmente ilegales filtraciones”.

“No se trata del delito sino del encubrimiento”

La Casa Blanca también ha defendido a su jefe de gabinete, Reince Priebus, negando reportes de prensa que señalaron que intentó sin éxito que el FBI refutara informaciones sobre vínculos de asesores de Trump con Rusia.

“No sabemos lo que está pasando, pero el gobierno está presionando tanto contra cualquier tipo de investigación que comprensiblemente plantea sospechas, entre la prensa y el electorado de tendencia liberal”, sostuvo O’Mara.

El encubrimiento de sus contactos con Rusia ya le costó el cargo a Michael Flynn.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl encubrimiento de sus contactos con Rusia ya le costó el cargo a Michael Flynn.

A su juicio, “la gran lección histórica de la presidencia de Nixon es que no se trata del delito, sino del encubrimiento”.

Este jueves, la Casa Blanca admitió que Jared Kushner, yerno y asesor de Donald Trump, también participó junto a Flynn de un encuentro con el embajador ruso Kislyak en diciembre, para establecer “una línea de comunicación” entre ambos gobiernos.

Esa reunión se había mantenido en reserva hasta ahora.

Al igual que ocurre con Sessions, se desconoce el contenido exacto de las conversaciones con el enviado ruso, aunque el gobierno niega que hubiera algo indebido en ellas.

“Punto de inflexión”

Otra similitud señalada por Dean y O’Mara son los ataques al periodismo por parte de Nixon y Trump, quien acusó a varios medios de comunicación que,según él dan noticias falsas, de ser “enemigos del pueblo”.

Carl Bernstein, uno de los periodistas del diario The Washington Post que reveló el caso Watergate, sostuvo en la cadena CNN que los ataques de Trump a la prensa “son más desleales” que los de Nixon.

Sin embargo, Joan Hoff, una historiadora que ha publicado libros sobre Nixon, advirtió que aunque a éste le desagradaba la prensa “nunca afirmó que era un enemigo del pueblo, pública o privadamente”.

“Las comparaciones son exageradas en este momento”, dijo Hoff a BBC Mundo.

Trump y Sessions.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionVoces del Partido Demócrata han reclamado la renuncia de Sessions.

También sostuvo que Dean “se ha hecho a sí mismo una especie de héroe de la investigación de Watergate, cuando fue un participante del encubrimiento”.

Entonces, ¿podría el caso de los contactos con Rusia conducir a un impeachment presidencial como en Watergate?

Según Hoff, esa pregunta carece de fundamento porque, para que haya un juicio político, el presidente debería haber cometido un delito.

“Hasta ahora no hay ningún indicio de que el propio Trump haya hecho eso: probablemente lo haya hecho gente trabajando para él, pero eso no lleva al impeachment del presidente”, indicó.

Una diferencia importante es que ahora el Partido Republicano del presidente controla el Congreso, algo que no ocurría con Nixon.

Pero O’Mara cree que “es posible” que todo termine en un juicio político a Trump, aunque es temprano para saberlo.

“El impeachment es algo que requiere que los partidarios leales y la gente que está del lado del presidente cambie y diga que esto fue demasiado lejos”, explicó. “Ese sería el punto inflexión”.

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Las 2 causas científicas por las que se cayeron las Torres Gemelas tras el impacto de los aviones el 11 de septiembre de 2001

El violento choque de dos aviones contra los edificios más altos de Nueva York fue el comienzo de una secuencia de horror que redujo a escombros los emblemáticos colosos de acero y concreto.
7 de septiembre, 2021
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MITEl 11 de septiembre de 2001 dos aviones Boeing 767 embistieron las Torres Gemelas, que con sus 110 pisos eran los edificios más altos de Nueva York.

El primer avión chocó contra la torre norte a las 8:45 de la mañana. El edificio ardió durante 102 minutos y luego, a las 10:28 a.m. se derrumbó en solo 11 segundos.

Dieciocho minutos después del primer choque, a las 9:03 a.m., el segundo avión impactó la torre sur. El rascacielos resistió en llamas durante 56 minutos, tras lo cual, a las 9:59 a.m., colapsó en 9 segundos.

“Luego del increíble sonido del edificio colapsando, en pocos segundos todo se volvió más oscuro que la noche, sin sonido, y no podía respirar”, recuerda Bruno Dellinger, un sobreviviente que trabajaba en el piso 47 de la torre norte.

“Estaba convencido de que estaba muerto, porque el cerebro no alcanza a procesar algo como esto”, dice Dellinger en su testimonio compartido por el Museo y Monumento Conmemorativo del 11 de septiembre en Nueva York.

Trayectoria aviones

BBC

El saldo fueron 2.606 personas muertas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres resistieron varios minutos antes de venirse abajo.

¿Por qué se cayeron las torres?

“La respuesta aceptada por toda la gente seria es que las torres se vinieron abajo porque fueron objeto de un ataque terrorista“, le dice a BBC Mundo el ingeniero civil Eduardo Kausel, profesor emérito en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Justo después de los ataques, Kausel fue el líder de una serie de estudios y publicaciones en las que expertos del MIT analizaron las causas de los derrumbes desde el punto de vista estructural, de ingeniería y arquitectónico.

La respuesta de Kausel encierra una serie de fenómenos físicos y químicos que desataron una catástrofe que nadie, para ese entonces, era capaz de imaginar.

Combinación fatal

Los estudios del MIT, que se publicaron en 2002, coinciden en gran parte con los hallazgos del reporte que el gobierno de Estados Unidos le encargó al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) para averiguar por qué se cayeron las torres, y cuya versión final se publicó en 2008.

Torres Gemelas

Getty
En 2001 las Torres Gemelas eran los edificios más altos de Nueva York.

Tanto el MIT como el NIST concluyen que las torres se derrumbaron debido, principalmente, a la combinación de dos factores:

• El severo daño estructural que causaron los choques de los aviones en cada edificio

• La cadena de incendios que se expandieron a lo largo de varios pisos

“Si no hubiese habido incendio, los edificios no se habrían derrumbado”, dice Kausel.

“Y si hubiese habido únicamente incendio, sin el daño estructural, tampoco se habrían venido abajo”.

“Las torres tenían mucha resistencia”, dice el ingeniero.

El informe del NIST, por su parte, afirma que existen documentos oficiales que indican que las torres estaban diseñadas para soportar el impacto de un avión Boeing 707, que era la aeronave comercial más grande que existía al momento de ser diseñadas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres quedaron reducidas a escombros.

Los investigadores del NIST, sin embargo, advierten que no encontraron información sobre los criterios y los métodos que se utilizaron para llegar a esa conclusión.

Lo que sí está claro es que, juntos, el impacto y el incendio, produjeron un desenlace fulminante: el colapso de ambas torres.

Cómo estaban construidas las torres

Las Torres Gemelas tenían un diseño que era estándar en la década de los 60, cuando comenzaron a ser construidas.

Cada edificio tenía en el centro un núcleo vertical de acero y hormigón, que albergaba los ascensores y las escaleras.

Cada piso se formaba con una serie de vigas de acero (horizontales) que partían desde ese núcleo y se conectaban con columnas de acero (verticales) para formar las paredes exteriores del edificio.

El entramado de vigas distribuía el peso de cada piso hacia las columnas, mientras que cada piso, a su vez, servía como un soporte lateral que evitaba que las columnas se torcieran, lo que en ingeniería civil se conoce como pandeo.

Torres Gemelas

Getty
Las torres tenían una columna central a partir de la cual salían las vigas que se conectaban con las columnas exteriores.

Toda la estructura de acero estaba recubierta por hormigón, que funcionaba como un protector de vigas y columnas en caso de incendio.

Las vigas y las columnas, además, estaban recubiertas por una delgada capa aislante a prueba de fuego.

Impacto, fuego y aire

Ambas torres fueron golpeadas por modelos distintos de aviones Boeing 767, que son más grandes que un Boeing 707.

El impacto, según el informe del NIST, “dañó severamente” las columnas y desprendió el aislamiento contraincendios que recubría el entramado de vigas y columnas de acero.

“La vibración del choque hizo que el recubrimiento antifuego del acero se fracturara, con lo cual las vigas quedaron más expuestas al fuego“, explica Kausel.

Así, el daño estructural le abrió camino a las llamas, que a su vez iban causando más daño estructural.

Torres Gemelas

Getty
Gran parte del combustible se quemó durante la bola de fuego que se produjo al momento del impactó de los aviones.

Mientras eso ocurría, las temperaturas, que llegaban a los 1.000 °C, hacían que los vidrios de las ventanas se dilataran y se rompieran, con lo cual entraba aire que servía de alimento al fuego.

“El fuego se autoalimentó de aire y por eso se propagó“, dice Kausel.

“Bombas voladoras”

Los datos oficiales estiman que cada avión cargaba cerca de 10.000 galones de combustible (más de 37.850 litros).

“Eran bombas voladoras”, dice Kausel.

Gran parte de ese combustible se quemó durante la bola de fuego que se formó en el momento del impacto, pero también hubo mucho combustible que se derramó a los pisos inferiores de las torres.

Eso hizo que el fuego se expandiera, encontrando a su paso varios objetos inflamables que le permitían seguir avanzando.

Torres Gemelas

Getty
El fuego causó daños severos a las columnas de las torres.

Ese incendio descontrolado tuvo dos efectos principales, explica el ingeniero del MIT.

Primero, el intenso calor hizo que se dilataran las vigas y las losas de cada piso. Esto causó que las losas se separaran de sus vigas.

Además, la dilatación de las vigas también empujó las columnas hacia afuera.

Pero luego hubo un segundo efecto.

Las llamas comenzaron a ablandar el acero de las vigas, volviéndolas maleables.

Eso hizo que lo que antes eran estructuras rígidas, ahora parecieran cuerdas que al arquearse comenzaron a impulsar hacia adentro las columnas a las que estaban unidas.

“Eso fue fatal para las torres”, señala Kausel.

Colapso

En ese momento ya estaban todos los ingredientes para desencadenar el colapso.

Torres Gemelas

Getty
El calor del fuego dilató las vigas, que a su vez empujaron las columnas.

Las columnas ya no estaban totalmente verticales, debido a que las vigas primero las empujaron hacia afuera y luego las halaron hacia adentro, así que comenzaron a pandear.

Así, según el informe del NIST, las columnas iniciaron el colapso arqueándose, mientras las vigas a las que estaban conectadas tiraban de ellas hacia adentro.

El análisis de Kausel, por su parte, añade que, en alguno casos, las vigas halaron tan fuerte de las columnas que destrozaron los pernos que las ataban a las columnas, lo que causó que estos suelos se derrumbasen y los escombros fueran causando sobrepeso en los pisos inferiores.

Esto produjo un estrés adicional a la capacidad de las ya debilitadas columnas.

El resultado fue una caída en cascada.

Torres Gemelas

Getty
Las paredes se derrumbaron “como quien pela un banano”.

Una vez que el edificio entró en caída libre, explica Kausel, el colapso expulsó progresivamente el aire que había entre los pisos, lo que causó un viento fuerte hacia la periferia.

Esto hizo que el derrumbe quedase envuelto en una nube de polvo, y que las paredes externas se derrumbasen hacia afuera, como quien pela un banano, dice el experto.

Ambos edificios se esfumaron en cuestión de segundos, pero el fuego entre los escombros siguió ardiendo durante 100 días.

Veinte años después, el horror y el dolor que causaron los atentados aún no se apagan.


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