Aumenta la violencia en 9 de los 12 estados que eligieron nuevo gobernador hace un año
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Aumenta la violencia en 9 de los 12 estados que eligieron nuevo gobernador hace un año

Aunque como candidatos prometieron seguridad, la mayoría de los gobernadores elegidos el año pasado han tenido en el inicio de sus administraciones estatales un incremento en los casos de homicidio, secuestro y extorsión.
Cuartoscuro Archivo
Por Arturo Angel
7 de marzo, 2017
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El cambio de gobierno en los estados en los que hubo elecciones el año pasado estuvo acompañado en un aumento en los principales delitos: en nueve de esos estados subieron las averigüaciones previas por homicidios dolosos, en siete crecieron los secuestros y en cinco se dispararon hasta 700% las extorsiones.

Los casos más graves han sido Chihuahua y Veracruz, donde aumentaron las averiguaciones por homicidios y extorsiones, pero además se duplicaron los secuestros.

Los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) muestran que en las entidades donde se eligió gobernador en 2016 crecieron los índices desde los dos meses previos al cambio de poderes hasta los primeros de la nueva administración.

Diversos analistas han explicado este fenómeno como una forma que tiene el crimen organizado de “medir” al nuevo gobierno o como una consecuencia por el cambio en los responsables de seguridad.

Leer: 2016, el año de la derrota histórica del PRI en elecciones estatales

Violenta bienvenida

El año pasado hubo elecciones para gobernador en Aguascalientes, Chihuahua, Veracruz, Sinaloa, Tamaulipas, Durango, Oaxaca, Puebla, Tlaxcala, Quintana Roo, Hidalgo y Zacatecas.

De todos ellos, solo en los últimos dos no hubo un incremento en las averiguaciones previas por homicidio. En Hidalgo se mantuvieron prácticamente los mismos números y en Quintana Roo –a pesar de casos que ocuparon la atención de la opinión pública- bajaron 35%.

En Puebla, el cambio de administración fue apenas en febrero pasado y no hay datos oficiales disponibles.


El texto continúa después del gráfico.

Gráfico: Omar Bobadilla (@obobadilla)

El mayor incremento, a nivel porcentual, lo tuvo Aguascalientes. En los primeros dos meses del actual gobierno estatal, encabezado por Martín Orozco -diciembre de 2016 y enero de 2017-, el estado sumó ocho averiguaciones por homicidio doloso. En el mismo lapso del año anterior, la cifra fue de cuatro. Se trata de un incremento del 100%.

Pero en Chihuahua, la violencia comenzó a escalar dos meses antes del cambio de gobierno y alcanzó su punto más alto justo en el primer mes de la administración de Javier Corral: en octubre de 2016 se registraron 158 averiguaciones previas por homicidios.

En total, los primeros cuatro meses del nuevo gobierno en Chihuahua acumularon 494 averiguaciones por homicidios dolosos, un alza del 84% en comparación con los 269 homicidios registrados el año previo, en el mismo periodo.

Leer: El 2017 tiene el arranque más violento del que haya registro; homicidios aumentaron en 25 estados

Zacatecas tuvo su cambio de administración en septiembre pasado. En los primeros cinco meses, el estado registró 207 averiguaciones previas por homicidio doloso, un incremento de 78% respecto a esos mismos meses, pero del año anterior.

En Veracruz, Miguel Ángel Yunes asumió el cargo en diciembre de 2016. En los primeros dos meses de su gobierno, el estado tuvo 234 averiguaciones previas por homicidios dolosos, un incremento de 67%, en comparación con el mismo periodo del año previo.

Pero además, estos números son los más altos que se tienen registrados. El antecedente más alto corresponde a diciembre 2011 y enero 2012, cuando se registraron 153.

En Sinaloa los datos oficiales muestran un incremento de la violencia inmediato. El nuevo gobernador rindió protesta apenas el 1 de enero pasado y, en su primer mes, se registraron 117 averiguaciones por homicidios dolosos, lo que representa un alza de 51% respecto a enero de 2016.

Un caso similar es el de Tamaulipas. El nuevo gobernador, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, cumplió los primeros cuatro meses de su administración con un saldo de 196 averiguaciones por homicidio, 47% más de este delito, respecto al mismo periodo del año pasado.

En cuanto a los otros estados que registran también un incremento de homicidios tras el cambio de su gobierno están Durango, con un repunte del 44%; Oaxaca, con un alza del 33%, y Tlaxcala, con un incremento del 17%.

También plagios y extorsiones

El incremento de la violencia en la mayoría de las entidades que pasaron por un cambio o relevo en el gobierno estatal también quedó de manifiesto en las averiguaciones previas de otros delitos de alto impacto, como los secuestros y las extorsiones.

En el caso de los secuestros estos subieron  las averiguaciones en siete de los diez estados donde el año pasado hubo elecciones. Y en cinco casos el alza fue desde 100 hasta 500%.

El caso más grave es el de Quintana Roo. De acuerdo con lo que se advierte en cifras oficiales, en los primeros cuatro meses del gobierno de Carlos Joaquín, de octubre de 2016 a enero de 2017, se han denunciado cinco casos de secuestro. En ese mismo periodo, del año anterior, el gobierno de Roberto Borge no reportó un solo caso. La incidencia entonces se disparó 500%.

En Zacatecas las averiguaciones por secuestros se dispararon 400%. El alza en este delito comenzó de forma clara desde el primer mes del nuevo gobierno (septiembre de 2016), pues se registraron 6 secuestros, cuando un mes antes fueron tres. En total el nuevo gobierno suma 25 secuestros respecto a los cinco que se reportaron un año antes.

Chihuahua es otro caso significativo en cuanto a secuestros, al igual que homicidios. En los primeros cuatro meses de la administración de Javier Corral se han iniciado cinco carpetas de investigación por distintos casos de secuestro, mientras que en el mismo periodo anterior solamente se reportó uno. El alza equivale al 400%.

En Durango, desde septiembre de 2016, cuando arrancó la administración de José Rosas Aispuro, se han reportado a nivel estatal diez averiguaciones por secuestros; un alza de 234% en la incidencia de este delito.

En Aguascalientes, en los dos primeros meses del nuevo gobierno, solamente se reportaron dos secuestros, pero considerando que antes la cifra fue cero, esto representa un repunte del 200% en este delito.

En Veracruz, los secuestros también se han disparado. En los dos meses de Miguel Ángel Yunes se abrieron 32 carpetas de investigación por este delito, lo que no solo es un alza de 106% de este delito, sino un registro récord de secuestros para un periodo diciembre–enero, por lo menos desde 1997.

Los otros estados con un alza de secuestros tras el cambio en su gobierno son Tamaulipas y Oaxaca. En cuanto a Tlaxcala, Sinaloa e Hidalgo no hubo un descenso de secuestros, pero tampoco un incremento.

Respecto a las extorsiones, aunque estas subieron solo en 5 de los 10 estados donde hubo cambio de gobierno, los niveles de incremento fueron mayores que en los otros delitos.

Por ejemplo en Chihuahua, la administración de Javier Corral registró en sus primeros cuatro meses un total de ocho carpetas de investigación por el delito de extorsión, que equivale a un incremento de 700% en comparación con el periodo anterior.

En Veracruz, con la llegada del actual gobernador los casos de extorsión denunciados se han incrementado 435%, y al igual que en los homicidios y secuestros, este delito también se encuentra en su mayor incidencia histórica para un periodo de enero a diciembre.

Otro caso crítico es el de Aguascalientes. Apenas en el primer mes del gobierno de Martín Orozco se registraron 13 casos, cuando apenas un mes antes la cifra fue de dos. En total, en el primer par de meses del nuevo gobierno, van 26 carpetas de investigación abiertas por  el delito de extorsión, un incremento de casi 420% de este delito.

Los otros dos estados en donde las extorsiones han subido tras la llegada de los nuevos gobernadores son Hidalgo, con un alza de 70%, y Tamaulipas, con un repunte de 49%.

Policías poco confiables

En cuanto a la evaluación de los agentes de policía que deben combatir el alza delictiva en estos 10 estados, donde hubo un cambio de gobierno, las estadísticas oficiales muestran otros datos preocupantes al último corte del 31 de enero de este año.

Por ejemplo, Sinaloa ocupa el lugar número 1 a nivel nacional del top 5 de entidades con más policías estatales y locales que reprobaron los exámenes de confianza, y que continúan uniformados y armados.

De hecho, el nuevo gobierno de Sinaloa combate el crimen con más de la mitad de su corporación policiaca a nivel municipal, el 53%, suspendida en confianza. Y con el 42% de su policía estatal también reprobada.

Además, en la Procuraduría de Justicia estatal trabajan más agentes no confiables que confiables: 55% de los elementos de la Procuraduría suspendieron el examen de confianza. Mientras que en Prevención y Reinserción Social, es decir, en las cárceles del estado, el 50% de los elementos tampoco son confiables.


El texto continúa después del gráfico.

Gráfico: Jesús Santamaría (@Re_Ilustrador)


Veracruz es la tercera entidad en el país que tiene más policías estatales reprobados en confianza: el 26% de la corporación, o casi 3 de cada 10 agentes. Y en Prevención y Reinserción Social, el dato es peor: el 37% no pasó las pruebas de confianza.

Por su parte, Quintana Roo, Zacatecas e Hidalgo, otros de los estados donde hubo cambio de gobierno, son la sexta, séptima y octava entidad, respectivamente, con policías estatales menos confiables, con el 19%, 18% y el 16% de los agentes reprobados.

Además, en Zacatecas también cabe destacar que 4 de cada 10 elementos (43%) que trabajan custodiando los penales estatales no son confiables.

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500 años de la Conquista México- Tenochtitlan: ¿una traición indígena?

La caída de México-Tenochtitlan, ocurrida justo este viernes hace 500 años, el 13 de agosto de 1521, cambió todo en el mundo prehispánico. ¿Cómo se fraguó y por qué dejó a una facción como "traidora"?
13 de agosto, 2021
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Hace 500 años ocurrió uno de los episodios más transformadores de la historia de México.

El 13 de agosto de 1521, hace justo ahora 500 años, la ciudad indígena de México-Tenochtitlan -hoy Ciudad de México- fue capturada luego de un estado de sitio y batallas encarnizadas que se prolongaron durante tres meses.

Era la conquista de México, la cual fue protagonizada por miles de guerreros con rostro y color de piel familiar para los mexicas que gobernaban aquella imponente urbe.

Y es que tal hazaña fue obra de un ejército 99% indígena.

El otro 1% era un contingente de hispanos, esclavos africanos e indígenas caribeños encabezados por un hombre, el español Hernán Cortés.

“Lo que los une es un enemigo común, los de México-Tenochtitlan”, dice a BBC Mundo el historiador Miguel Pastrana, un investigador sobre el periodo indígena-colonial de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Cortés fue el gran articulador de una alianza que los indígenas en ese momento, subraya Pastrana, entendieron de otra manera. Entonces desconocían que desembocaría en el poder hispano en América.

“Hasta la caída de Tenochtitlan, los indígenas ven a los españoles como un grupo más de tantos. No concibieron la magnitud del cambio que se avecinaba. No son del todo conscientes de las implicaciones de la presencia española”, advierte el investigador.

Una ilustración de Tenochtitlan

DEA PICTURE LIBRARY/De Agostini via Getty Images
Hernán Cortés describió Tenochtitlan como una urbe palaciega. Esta ilustración, del año 1900 aprox., muestra la plaza central y el Templo Mayor en el siglo XVI.

Eso ha dejado a pueblos mexicanos con origen indígena, como Tlaxcala, bajo el estigma de “traición”.

Pero una revisión fiel de los hechos muestra que lo ocurrido hace 500 años no fue ni una gesta épica de los hispanos ni una traición indígena, sino el producto de una alianza muy pragmática.

Los indígenas no eran un pueblo único

Una cosa hay que tener clara para comprender lo que ocurrió, explican los historiadores: los pueblos indígenas de la región eran muchos y cada uno actuaba conforme a sus propios intereses.

Había señoríos, los atépetl, cada uno de las cuales tenía su propio gobernante (tlatoani), su pueblo y su territorio.

Altépelt, o ciudad-Estado. La organización política de aquella época estaba conformada por los "altépetl", o ciudad-Estado [ México-Tenochtitlan Era la principal ciudad-Estado de la Triple Alianza, junto a los señoríos de Texcoco y Tacuba. ],[ Tlaxcallan Era la unión de cuatro altépetl: Tepeticpac, Tizatlán, Ocotelulco y Quiahuiztlán. Se aliaron con los europeos. ] , Source: Fuente: UNAM, Image: Códice Osuna.

En la práctica funcionaban como ciudad-Estado, cada uno de los cuales construía alianzas para expandirse y defenderse.

La más poderosa era la Triple Alianza, conformada por los señoríos de México-Tenochtitlan, Texcoco y Tacuba, que controlaban a decenas de pueblos de los alrededores, en algún momento más de 50.

Los señoríos bajo su dominio debían pagar tributo y servirles de apoyo militar, administrativo y hasta religioso, explica Pastrana.

Y había pueblos rivales de los mexicas, como la Confederación de Tlaxcallan (donde hoy se ubica el estado de Tlaxcala), con quienes tuvieron guerras y conflictos mucho antes de la llegada de los europeos.

“Hay muchos pueblos que estaban resentidos con los mexicas por la política expansionista y las reformas de Moctezuma”, el gobernante de la Triple Alianza.

Hernán Cortés y Moctezuma II

Getty Images
La diplomacia entre Hernán Cortés y el rey Moctezuma II duró muy poco tiempo.

Los hispanos habían tenido un primer encuentro con Moctezuma en 1519, pero en junio del año siguiente fueron expulsados de la ciudad tras el enfrentamiento de la “Noche Triste”.

Entonces vino una recomposición de fuerzas que dio fin al dominio mexica un año después.

Cortés se dio cuenta de que debía regresar con una gran alianza indígena para avanzar sobre un objetivo común: la poderosa Triple Alianza.

“Lo que los une es un enemigo común, los tenochcas, y la mutua necesidad”, enfatiza Pastrana.

Los pueblos que se aliaron con Cortés

La alianza que establecieron los pueblos indígenas con los hispanos fue clave para asediar entre mayo y agosto de 1521 a la ciudad de México-Tenochtitlan, la cual vivía momentos de debilidad.

Además de contar con un número de combatientes a caballo y armamento europeo, la fuerza principal del ejército invasor eran los miles de indígenas -principalmente tlaxcaltecas– para combatir la resistencia mexica.

Pero también había fuerza indígena de muchos otros pueblos: Cempoala, Quiahuiztlan, Texcoco, Chalco, Xochimilco, Azcapotzalco y Mixquic.

Una ilustración de la expedición de Cortés

Getty Images
Las fuerzas de Cortés tenían apoyo militar y logístico de los pueblos indígenas, incluso traductores.

“Era un ejército enorme e imponente, con muchísimos efectivos, sobre todo indígenas. Por cada español habría 10 o 15 indígenas, además de las fuerzas de apoyo”, explica Pastrana.

La victoria hispano-indígena fue gradual, con avances y retrocesos jornada tras jornada a partir de mayo de 1521.

Los españoles mandaron construir 13 bergantines, unas embarcaciones que fueron clave para vencer a las canoas que los mexicas usaron exitosamente en el pasado para defender el lago que rodeaba a México-Tenochtitlan.

Luego de varios enfrentamientos, se lograron posicionar en tres de las calzadas que contactaban la isla de Tenochtitlan y su ciudad hermana, Tlatelolco, con tierra firme, cortando así todo suministro de comida y apoyo militar.

Cuadro de Tomás J. Filsinger,

Cortesía de Tomás J. Filsinger
La ciudad de México-Tenochtitlan era una isla conectada por canales a los pueblos vecinos. Cortés huyó hacia Tacuba.

También cortaron el agua potable, haciendo que lentamente cayeran las bajas -calculadas en decenas de miles- y la moral de la ciudad mexica.

Los mexicas tuvieron algunas victorias en las que capturaron españoles a los que les dieron muerte y colocaron sus cabezas en sitios notorios para intimidar a los enemigos, según el relato del cronista Bernardino de Sahagún.

La caída de Cuahtémoc y la Triple Alianza

Cansados del lento avance, y las bajas producto de las pequeñas batallas que ganaban los mexicas, las huestes de Cortés exigieron un ataque final.

Aun dubitativo, el líder del ejército hispano-indígena optó entonces por una ofensiva devastadora y desmoralizante contra el enemigo.

“Para minar la confianza de los mexicas nuevamente, que ahora ya sabían la forma de combatir de los españoles, consideró que debía mostrar una crueldad nunca antes vista“, explica el historiador Julio Arriaga en “La Caída de Tlatelolco”.

En la calzada de Iztapalapa, según relató el propio Cortés en sus “Cartas de Relación”, encontró a mujeres y niños buscando comida.

“Casi sin dudarlo, se lanzó sobre ellos junto con los tlaxcaltecas, matándolos en cantidades que, según él mismo, superaron el número de ochocientos”, señala Arriaga.

La defensa del Templo Mayor

Getty Images
Los mexicas no pudieron defender durante mucho tiempo su ciudad.

Primero cayó Tenochtitlan. Después los españoles avanzaron hasta Tlatelolco, el último reducto donde estaba Cuauhtémoc, el último gobernante mexica.

El 13 de agosto de 1521, el tlatoani fue capturado y llevado ante Cortés.

“Cuauhtémoc le pide al conquistador que lo mate con su daga, a lo que Cortés se muestra compasivo y lo perdona”, señala Arriaga.

“Y allí, en esa fecha tan importante para el mundo mesoamericano, el 13 de agosto de 1521 (…), la Triple Alianza es capturada por Cortés y sus aliados tlaxcaltecas”.

¿Una traición indígena?

Los pueblos indígenas que se aliaron a los europeos han cargado con el señalamiento de traición desde que la toma de México-Tenochtitlan se cuenta desde el punto de vista nacionalista mexicano.

Pero los historiadores señalan por qué es erróneo pensar que había una causa indígena que fue traicionada.

“No había una idea de ‘lo indígena’ como tal. Esa idea es producto de la conquista, no es anterior a ella”, explica Pastrana.

“Definitivamente no se puede hablar de una traición porque no eran pueblos amigos. No eran grupos que tuvieran una alianza pacífica, una relación de iguales. Tenían una serie de conflictos. No puede hablarse en ningún sentido de traición”, sostiene el historiador.

La Malinche junto a Hernán Cortes en un códice

Getty Images
Indígenas como “La Malinche” (mujer al centro), una traductora de las filas de Cortés, han sido denostadas durante siglos como traidores.

De hecho, la alianza originalmente fue una propuesta de los indígenas de Cempoala y Quiahuiztlan, reforzada por los tlaxcaltecas, pero la entendían en distintos términos.

“Para Cortés, los pueblos indígenas se dan por vasallos a la Iglesia católica por intermedio de él. Para los indígenas, es una relación entre iguales, entre amigos que establecen un pacto de mutuo apoyo político-militar. Ellos no saben qué es un rey ni mucho menos qué es ser católico”, continúa.

La historia muestra que al apoyar la conquista hispana, los indígenasperdieron todo podercon el establecimiento de la colonia española.

Pero eso no lo podían saber en ese momento, subraya Pastrana.

“Los indígenas vieron a un grupo de gente rara que podría ayudarle a sus intereses. Pero no eran conscientes de lo que venía. Nadie podría haberlo estado”, sostiene el historiador.

“En la política de ayer y de hoy, todo plan se hace con malicia. No lo veamos en términos morales, veámoslo en términos culturales. Los españoles de esa época no tenían que ser hermanas de la caridad, ni los indígenas, que eran explotadores”.

Una ilustración de la casta mestiza

INAH/Museo Nacional del Virreinato
Con el tiempo se estableció todo un sistema jerárquico social en la que los indígenas ocupaban los estratos inferiores.

El 13 de agosto de 1521 terminó la era de la Triple Alianza en el poder, pero no ocurrió un cambio de la noche a la mañana.

Pasaron décadas para que se consolidara un nuevo orden de la vida en el territorio de dominio mexica que pasó a ser el de la Nueva España.

“No es solo la sustitución de un grupo de poder por otro: fue un cambio cultural, político, económico, lingüístico, biológico radical“, explica Pastrana.

A partir de la captura de México-Tenochtitlan, la empresa hispana en América se extendería hacia una enorme expansión por Centro y Sudamérica en las décadas siguientes.

“El 13 de agosto de 1521 fue el primer gran capítulo de la construcción del mundo moderno“, considera Pastrana

“Los pueblos de la región de Mesoamérica -a la que pertenecía México-Tenochtitlan- no acaban en 1521, sino que empiezan a transformarse. Y es el inicio de una enorme experiencia cultural que es Nueva España”, concluye.


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