La polémica en torno a 13 Reasons Why, la serie de Netflix producida por Selena Gómez
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BBC Mundo

La polémica en torno a 13 Reasons Why, la serie de Netflix producida por Selena Gómez

La serie de Netflix presenta la historia de una adolescente que sufre acoso en la escuela y decide suicidarse, además de dejar grabaciones con sus motivos.
BBC Mundo
Por BBC Mundo
21 de abril, 2017
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Alguien dijo que la adolescencia es una enfermedad que se cura con el tiempo.

Pero para Hannah Baker, joven de 17 años estudiante de secundaria en una población cualquiera de Estados Unidos, la enfermedad es mortal.

Hannah es la figura central de la serie “Por 13 razones” (13 Reasons Why), la última y provocadora propuesta de Netflix basada en el libro del mismo nombre escrito por Jay Asher en 2007.

El personaje es de ficción pero bien podría ser real en un país donde el suicidio es la segunda causa de muerte entre niños y jóvenes de 10 a 24 años, según datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EU (CDC por sus siglas en inglés).

Si el principal objetivo de los realizadores era abrir el debate sobre un tema tabú como el suicidio lo consiguieron.

Lo que no lograron fue consenso sobre el mérito de mostrarlo como lo hicieron.

Afiche de la serie NETFLIX
“¿Por qué mentiría una chica muerta?”, parece preguntarnos la misma Hannah Baker.

Decepciones adolescentes

Antes de entrar de lleno en la polémica, y sin ánimo de cometer spoilers, permitan que les presentemos brevemente el argumento de la serie.

Desde la primera escena de “Por 13 razones”, el espectador sabe que Hannah Baker (interpretada por la debutante Katherine Lengford) se suicida.

A partir de ahí, la trama se desarrolla en un continuo ir y venir del presente al pasado (y viceversa) en el que la propia Hannah es el hilo conductor.

La joven cuenta su historia a través de 13 cintas que dejó grabadas antes de morir en las que explica las razones (y señala a las personas) que de una manera u otra la condujeron hacia el suicidio.

Jóvenes de la serie BETH DUBBER/NETFLIX
La rápida difusión de imágenes vergonzantes entre adolescentes y el impacto que esto puede tener sobre los jóvenes es uno de los ejes centrales de “Por 13 razones”.

Conocemos el contenido de las cintas por medio de Clay Jensen (interpretado por Dylan Minnette), compañero de instituto de Hannah con quien nos introducimos en un laberinto de emociones y sucesos que llevan al terrible desenlace final.

Un desenlace que se muestra de forma muy gráfica.

Peligro del efecto contagio

Netflix no difunde datos de audiencia pero no cabe duda de que la serie ha despertado gran interés, reforzado además por la participación de la cantante Selena Gómez, productora ejecutiva junto a su madre, Mandy Teefey.

Apenas una semana después de su lanzamiento, el pasado 31 de marzo, había más de 3.5 millones de tuits hablando sobre ella.

Mujer acercando un cuchillo a su muñecaSPL
Los autores de la serie consideran que se debe mostrar la realidad del suicidio de frente.

Y ahí es cuando varios expertos en salud mental y suicidio dieron la voz de alerta.

“La gente joven se va a identificar con Hannah y es probable que veamos más suicidios como resultado de esta serie de televisión“, le dijo al diario The Washington Post Dan Reidenberg, director de Suicide Awareness Voices of Education (SAVE), un programa de prevención del suicidio.

Para Reidenberg, el hecho de que Hannah siga adelante con su suicidio y detalle en unas cintas los eventos que la conducen a ello puede ensalzar o embellecer el acto.

“Los jóvenes no son tan buenos para separar la ficción de la realidad. Eso es todavía mucho más difícil si estás luchando con tus pensamientos.

“La serie no presenta una alternativa viable al suicidio, tampoco habla sobre las enfermedades mentales o la depresión, no las nombra. Mi opinión es que probablemente haga más daño que bien”, sostuvo.

Selena GómezGETTY IMAGES
La serie está coproducida por la cantante Selena Gómez y su madre, Mandy Teefey.

Consejos para los padres

La Fundación Jed, especializada en prevención del suicidio juvenil, comparte la visión de SAVE e incluso preparó una guía para padres y otros adultos que vayan a ver la serie con adolescentes.

En ella ofrece una lista de puntos que se deben conversar para que los jóvenes estén al tanto de lo que van a ver.

Esta es una iniciativa aplaudida por la editora Chelsea Ennen, que opina que la serie perjudica a aquellos que estén lidiando con ideas o pensamientos suicidas.

“No abordar la cuestión de las enfermedades mentales o la depresión parece una flagrante omisión, roza incluso la negligencia”, escribió Ennen en la revista The Mary Sue.

Sin embargo, los defensores del tratamiento que hace la serie alegan que no es necesario hacer referencias explícitas o nombrar la depresión para entender los problemas que atormentan a Hannah.

“Estoy seguro de que cuando algunas personas ven a Hannah en un flashback, andan buscando lo obvio: signos visibles de que se encuentra en una espiral de tristeza”, escribió el crítico de televisión Oliver Lunn.

“Pero para quienes la rodean, Hannah es como cualquier otra chica. Sonríe e incluso ríe a carcajadas a veces. La cuestión es que puede que parezca que todo marcha bien en la superficie, cuando en realidad no es así”, añadió.

Hannah BakerBETH DUBBER/NETFLIX
Algunos expertos en la prevención del suicidio alertan del posible efecto contagio de la serie.

Además, hay que señalar que “Por 13 razones” tiene un epílogo en el que Selena Gómez, los protagonistas y algunos especialistas en acoso y salud mental hablan sobre los asuntos fundamentales que subyacen en la serie.

“Quisimos hacerlo de una manera honesta, queríamos hacer algo que esperemos pueda ayudar a la gente porque el suicidio no debe ser nunca jamás una opción”, declaró Gómez.

Mostrar el horror de frente

El equipo de “Por 13 razones” defiende también que la escena del suicidio sea tan descriptiva y difícil de ver.

Uno de los guionistas, Nic Sheff, escribió una columna para explicar por qué lo hicieron así.

“Parecía la ocasión perfecta para mostrar cómo se ve realmente un suicidio, quitarle esa imagen mítica de un irse a la deriva tranquilamente. Hacerle frente, de cara, siempre será nuestra mejor defensa contra la pérdida de otra vida”.

Protagonistas de GETTY IMAGES
Los actores protagonistas de “Por 13 razones”, Dylan Minnette y Katherine Lengford, han recibido muy buenas críticas por sus interpretaciones.

“Estoy orgulloso de formar parte de una serie que nos está forzando a mantener estas conversaciones porque el silencio es igual a la muerte.

“Necesitamos seguir hablando, compartiendo y mostrando las realidades que viven día a día los adolescentes de nuestra sociedad. Hacer algo distinto no sólo sería irresponsable sino peligroso”, concluyó Sheff.

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Política de radiocomunicación desde y con los Estados

Los Estados quieren también modernizar sus comunicaciones según sus necesidades específicas.
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Por Ricardo Corral Luna
25 de febrero, 2021
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“No me fío de un Estado que pretende saber lo que me conviene mejor que yo misma” (‘Corpus Delicti’, Juli Zeh)

La red de comunicaciones para seguridad pública en México está hoy en una encrucijada histórica: consolidarse o pulverizarse hasta desaparecer.

Los gobiernos estatales, principales propietarios y operadores de la red nacional actual, deciden en estos días si destinarán recursos federales a su mantenimiento y operación, o bien, si comprarán equipos y pedazos de red en tecnologías de banda angosta diferentes.

Desafortunadamente lo hacen en un marco de incertidumbre y de señales cruzadas que poco les ayudan. 

Desprovistos de una política nacional compartida que los involucre y una hoja de ruta que articule sus esfuerzos, los Estados están a la deriva, atrapados entre argumentos encontrados, presiones comerciales contrapuestas y señales informales de la autoridad rectora respecto del rumbo a seguir.

En general, todos reconocen que la red debe evolucionar, modernizarse, pero con drásticas diferencias y ninguna definición oficial respecto de cuál es la solución, qué camino tomar, cómo hacerlo, con quienes, en qué tiempos y con qué recursos.  

En la indefinición los gobiernos estatales enfrentan señales divergentes. Por un lado, la federación promueve la adquisición de equipos y tecnologías distintas a la Red nacional existente. Por otro, los invita a sumarse voluntariamente a una red nueva que planea crear solo con instituciones federales, sin contar aún con las definiciones, reglas y lineamientos técnicos indispensables. Por otro, la normatividad vigente obliga a los estados a mantener, operar y consolidar la Red actual. Y por otro, las condiciones y necesidades de cada Estado son distintas y encuentran poca receptividad para atenderlas.

La migración tecnológica de una red nacional no puede darse de manera casuística, Estado por Estado, desarticulada y a voluntad de cada quien. Las redes nacionales no se construyen a pedazos con la esperanza de que algún día se conecten. Requiere de un plan rector sustentado técnica, operativa y económicamente.

En ese sentido apuntan los resultados del “Estudio prospectivo” presentado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública en 2018, pero la estrategia sigue sin materializarse.

La política de dejar cada entidad a su suerte llevará a que los Estados tomen por rumbos divergentes contribuyendo a una mayor pulverización de las radiocomunicaciones y eventualmente a la desaparición de la única red nacional que tenemos, mejorable sin duda, pero necesaria.

Los Estados quieren también modernizar sus comunicaciones, pero entienden de las complejidades y repercusiones operativas y financieras de una migración tecnológica como la que se les propone, sin bases transparentes ni acuerdo nacional.

Saben que migrar de una red de banda angosta a otra de banda angosta no es una solución durable ni pertinente en el corto plazo.

Saben que las funcionalidades de los equipos de banda angosta que ya tienen y los de otra tecnología son prácticamente iguales, por lo que tiene poco sentido cambiarse.

Saben que para contar con video y datos como los que usamos en los teléfonos celulares se requiere de soluciones de banda ancha y que para ello deben moverse primero a tecnología IP, sin que sea indispensable cambiar de compañía o protocolo de comunicación. 

Saben también que reemplazar sus sistemas generará dobles y triples coberturas, requiriendo incluso que sus policías traigan dos o más radios para un mismo trabajo.

Saben que la inversión en una nueva red impedirá mantener y operar adecuadamente la que ya tienen. 

Saben que no podrán financiar una nueva red que reemplace rápidamente a la actual, por lo que seguirán dependiendo de ésta por varios años y en consecuencia no pueden abandonarla. 

Saben que sus recursos alcanzarían apenas para unos cuantos equipos y una fracción de la cobertura que requieren, lo que operaría como un parche que además sería incompatible con su propia red actual. 

Saben de las apreturas presupuestales 2021 y se preguntan si no es mejor consolidar lo que ya tienen a dar un salto que impondrá costos prácticamente imposibles de financiar.

Los Estados saben, y deben jugar un papel central en la definición de la política de Estado. Cada realidad es importante y todas deben caber en la arquitectura de la estrategia nacional.  Para algunos es posible sea viable moverse de una red de banda angosta a otra. Para la mayoría, como lo dijo el “Estudio prospectivo” desde 2018, el paso a la modernización está en consolidar su red actual en IP y moverse en un plan de convergencia hacia banda ancha. 

Promover una migración consensuada permitirá avanzar hacia la deseada modernización de las comunicaciones de misión crítica. Ello fortalecerá al Sistema Nacional con integrantes más comprometidos con la coordinación y unidad nacional; facilitará la confección y aprobación de la indispensable política de Estado y ayudará al país en conjunto a sortear de manera más eficiente los apremios de las crisis que nos aquejan.

 

El autor es experto y consultor en seguridad pública. Actualmente es director del Centro de Consultoría en Administración Pública. Antes fue secretario ejecutivo adjunto del Sistema Nacional de Seguridad Pública y Titular del Centro Nacional de Información.

 

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