La impunidad mata a periodistas: 4 homicidios en mes y medio; aún no hay culpables sentenciados
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Cuartoscuro

La impunidad mata a periodistas: 4 homicidios en mes y medio; aún no hay culpables sentenciados

Con el de Maximino Rodríguez ya suman cuatro asesinatos de periodistas desde marzo de este año. La constante es estos casos es que no se detiene a nadie.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste
15 de abril, 2017
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Agredir a periodistas en México, o matarlos a tiros como en el caso del reportero Maximino Rodríguez, del Colectivo Pericú, quien fue asesinado este viernes 14 de abril en el estacionamiento de un centro comercial en La Paz, Baja California Sur, no se castiga casi en ningún caso con una sentencia condenatoria por parte de la Justicia.

Así lo evidencian cifras oficiales: de acuerdo con la Fiscalía para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), en algo más de seis años -de julio de 2010 al 31 de diciembre de 2016- se registraron 798 denuncias por agresiones contra periodistas.

Pues bien, de esas 798 denuncias, de las cuales 47 fueron por asesinato, la FEADLE informó en respuesta a una solicitud de transparencia que solo tiene registro de tres sentencias condenatorias: una, en el año 2012; y otras dos en 2016. O en otras cifras: el 99.7% de las agresiones no ha recibido una sentencia.

El caso del periodista Moisés Sánchez es un ejemplo de lo anterior. Sánchez, editor del semanario La Unión de Medellín, fue privado de su libertad en Veracruz por un grupo armado el 2 de enero de 2015 y posteriormente asesinado.

Por este homicidio hay cuatro personas que recibieron formal prisión, pero ninguno ha sido sentenciado a la fecha. Además, el exalcalde de Medellín, Omar Cruz, presunto autor intelectual del asesinato según la Fiscalía, sigue libre y prófugo más de 700 días después del suceso.

Por otra parte, de las 798 denuncias por agresión a periodistas, la FEADLE informó que solo 107 han dado como resultado que el presunto agresor fuera consignado ante un juez. Esto es, el 13% de los casos, o solo uno de cada 10. El resto, continúan impunes.

Checa aquí la respuesta vía transparencia de la FEADLE sobre el número de sentenciados.

Y aquí la respuesta sobre los consignados por agredir a periodistas.

Cuatro periodistas asesinados en mes y medio

 

La lista negra de periodistas asesinados en México añadió a una nueva víctima con el homicidio a balazos de Maximino Rodríguez, un veterano reportero de la sección policial del Colectivo Pericú, en Baja California Sur, con lo que van cuatro periodistas asesinados y dos atacados a tiros desde principios de marzo pasado.

Maximino Rodríguez Palacios “fue atacado a tiros y privado de la vida” cuando llegaba en su vehículo a una tienda acompañado de su esposa, indicó el Colectivo Pericú, el blog de noticias para el que trabajaba el reportero.

 

El asesinato fue perpetrado hacia el mediodía, cuando desconocidos lanzaron desde una camioneta pick up una “descarga de disparos” contra el reportero, aparentemente “con rifles de alto poder”, según el Colectivo Pericú.

De acuerdo a los primeros informes, el tiroteo comenzó cuando Rodríguez se estaba estacionando en la zona para personas con discapacidad de la tienda, donde iba a solicitar una silla de ruedas para su esposa, quien tiene problemas de movilidad.

El cuerpo sin vida del periodista quedó en el interior de su automóvil, mientras su esposa resultó ilesa.

En la escena del crimen, acordonada por las autoridades se encontraba el automóvil azul de Rodríguez con los cristales estrellados por numerosos impactos de bala.

“Colectivo Pericú reprueba con toda firmeza este ataque contra un compañero (…) Exigimos a las autoridades su aplicación en la aclaración de este y muchos otros crímenes que siguen impunes y han dejado a familias destrozadas por el dolor”, publicó el blog, que se especializa en las noticias del turístico estado de Baja California Sur.

Reporteros Sin Fronteras (RSF) se encuentra documentando este caso y asegura que se inscribe en un contexto de repunte de violencia y asesinatos en el estado.

Miroslava investigó cómo el narco desterró de la sierra a cientos de familias

El pasado 23 de marzo tuvo lugar otro asesinato de un periodista en México. En ese entonces el de Miroslav Breach fue el tercer caso en 2017, y el segundo en apenas cuatro días, luego de que el pasado 19 de marzo Ricardo Monlui, periodista de El Político y El Sol de Córdoba, fuera acribillado a tiros en Yanga, Veracruz.

Periodistas consultados por Animal Político refirieron que Miroslava Breach cubrió durante más de 20 años de trayectoria diversos temas en Chihuahua, como violaciones de derechos humanos, abusos policiales, luchas por la tierra en comunidades indígenas de la sierra Tarahumara, derechos de la mujer, y también actividades del crimen organizado.

“Miroslava era una profesional íntegra; de las corresponsales más importantes y confiables de La Jornada. A ella le tocó cubrir la peor etapa de la Guerra contra el Narco en Chihuahua y siempre estuvo al pie del cañón haciendo su trabajo”, dijo en entrevista Javier Valdez, compañero de Miroslava en el diario capitalino y autor de Narco Periodismo, entre otras obras.

Precisamente, el 6 de agosto del año pasado, Miroslava publicó una investigación en La Jornada sobre cómo grupos del crimen organizado desterraron a centenares de familias de la sierra de Chihuahua.

En el reportaje que puedes leer aquí, la periodista documentó que en comunidades serranas de Chihuahua como La Lobera, Milpillas, El Huicochi, y Las Chinacas, en el municipio de Chínipas, sicarios irrumpían para ordenar a los pobladores a dejar sus viviendas y propiedades. Luego, estos se asentaban en la zona para sembrar amapola de la que obtenían goma de opio; la base de la heroína cuya demanda desplazó al cultivo de mariguana en la región.

“El asesinato de familias completas y el desplazamiento forzado que ocurre en Chínipas, ubicado en la parte baja de la sierrra Tarahumara –en los límites con Sonora y Sinaloa- es un botón de muestra de la situación general que priva en la sierra”, escribió Miroslava en agosto de 2016.

Más recientemente, hace tan solo 10 días, Breach firmó una nota también para La Jornada acerca del posible hallazgo de fosas clandestinas en Madera, Chihuahua.

“No hay duda: el homicidio de Miroslava fue por su actividad periodística”

Luis Javier Valero, columnista de la cadena estatal El Diario y periodista del portal de noticias Aserto, del cual Miroslava fue una de sus cofundadoras, subrayó que en su opinión el asesinato de la comunicadora estuvo motivado por su actividad como periodista crítica.

“En otros casos uno puede tener dudas, pero en el caso de Miroslava es una certeza de que su homicidio obedece claramente a su actividad profesional, especialmente desde el año 2008, cuando ella comenzó a documentar la oleada homicida en Chihuahua”, señaló Valero en entrevista.

En concordancia con esta opinión, ayer los periodistas del Norte de Ciudad Juárez dieron un posicionamiento en el que destacaron que no les queda “ni la menor duda” de que “las balas que cegaron la vida de Miroslava son producto de su actividad profesional”. Por lo que pidieron al gobernador de Chihuahua y a la PGR que esclarezcan el crimen y castiguen a los responsables.

En respuesta, el mandatario Javier Corral dijo que la actividad periodística de Miroslava Breach ya es la principal línea de investigación, y anunció la creación de un grupo especial multidisciplinario para la indagatoria, en el que participará la FEADLE.

“El crimen de Miroslava no quedará impune”, prometió Corral.

 

Nota del editor: Esta nota se publicó originalmente el 24 de marzo de 2017; sin embargo, se añadieron datos, luego del asesinato de Maximino Rodríguez, reportero que trabajaba en el Colectivo Pericú.

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Chiapas, el estado de México donde el consumo de refrescos es 30 veces superior al promedio mundial

El gobierno de México los calificó de "veneno embotellado" y los responsabilizó en gran medida de la diabetes e hipertensión que sufren la mayoría de víctimas de covid-19.
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17 de agosto, 2020
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“¿Para qué necesitamos el veneno embotellado, el de los refrescos?”

Con esta comparación, el subsecretario de Salud mexicano, Hugo López-Gatell, volvió a poner hace unos días sobre la mesa una realidad visible en casi cada hogar y tienda del país: México es el lugar donde más bebidas azucaradas se consumen en todo el mundo.

El impacto en la población es alto. Según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública, cada año más de 40,000 muertes en el país (un 7% del total) “son atribuibles” al consumo de estas bebidas por aumentar el riesgo de enfermedades crónicas, dijo el subsecretario.

Pero este ya conocido y extendido hábito alimenticio de los mexicanos despertó aún más preocupación en tiempos de pandemia del coronavirus, ya que la mayoría de los más de 50.000 fallecidos tenía diabetes, hipertensión u obesidad (o varias de ellas).

“México es el país que sufre la mayor mortalidad en adultos jóvenes por covid-19 porque afecta a personas con este tipo de enfermedades crónicas (…) que se las ha causado este modelo de alimentación que predomina en México desde hace más de 30 años”, dijo López-Gatell.

“Es lo que se llama la comida chatarra, incluidas las bebidas azucaradas, que son verdaderamente generadores de esta epidemia en una gran proporción”, agregó.

Muertes por covid-19 en México según comorbilidad. (porcentaje, hasta el 10 de agosto de 2020). .

La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) criticó que se quiera estigmatizar estas bebidas para buscar “un culpable único a un problema de salud de origen multifactorial”.

“De acuerdo con la FAO, solo el 5.8% de calorías que consumen diariamente los mexicanos provienen de bebidas saborizadas, y más del 70% vienen de alimentos y bebidas no industrializadas, por lo que resulta ilógico pretender responsabilizar a estos productos del 7% de muertes”, aseguró en un comunicado.

Vendedora en CDMX

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México es el principal consumidor per cápita del mundo de bebidas azucaradas.

Pese a todo, las autoridades de México -donde la diabetes es la segunda causa de muerte y que tiene la segunda mayor tasa de obesidad del mundo- están tomando medidas para reducir la ingesta de estos productos.

Al impuesto que se gravó a sus precios en 2014 y al nuevo etiquetado que alertará desde octubre de los que tienen exceso de calorías, grasas y sal; se sumó hace dos semanas la inédita decisión de Oaxaca de prohibir la venta de refrescos y comida chatarra a menores de edad.

Sin embargo, este no es ni de cerca el estado mexicano donde más se toman estas bebidas.

Récord mundial de consumo

Según el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (Conacyt), Chiapas es la región del mundo donde más se bebe Coca-Cola, el refresco favorito de los mexicanos (sus productos representan más del 70% del consumo nacional de bebidas azucaradas embotelladas, según la organización El Poder del Consumidor).

El Conacyt se basa en un estudio que muestra cifras impactantes, como que el consumo medio por persona en este estado del sur de México es cinco veces superior al del resto del país y 32 veces más que el promedio mundial.

“Es el epicentro de la epidemia de consumo de refrescos”, le dice a BBC Mundo el doctor Marcos Arana, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición Salvador Zubirán.

Consumo anual de bebidas azucaradas en el mundo. [ 821,25 litros en Chiapas, México ] [ 150 litros en México (en promedio) ],[ 100 litros en EE.UU. ],[ 25 litros en el mundo (en promedio) ], Source: Fuente: Conacyt, en base al estudio "Dulce exterminio: refresco y cerveza como causa desencadenante y complicaciones de diabetes en mayas de Chiapas". Revista Medicina Social 2019, Image: Lata de Coca-Cola

BBC Mundo preguntó a la ANPRAC por las cifras de este estudio y otras cuestiones, pero no obtuvo respuesta antes de la publicación de este artículo.

De lo que no hay duda es de que los refrescos forman ya parte esencial de la vida cotidiana en este estado, especialmente en la región de Los Altos de Chiapas, donde la mayoría de su población es indígena y rural.

En esta zona, donde Coca-Cola tiene una planta embotelladora en el municipio de San Cristóbal de las Casas, el consumo de esta marca es aplastantemente mayoritario respecto a la competencia ya desde temprana edad de la población.

“Al 3% de niños menores de seis meses, sus madres les dan Coca-Cola, en un momento que solo deben tomar leche materna,”, destaca Arana entre las conclusiones más destacadas de una investigación en la que participó en 2016.

Niño de Chiapas bebiendo un refresco

Cortesía Marcos Arana
Muchas madres en Chiapas aseguran comprarle refrescos a sus hijos pequeños “porque, sin él, no comen”.

Organizaciones locales como el Centro de Capacitación en Ecología y Salud para Campesinos (CCESC) que Arana dirige apuntan como causas de este consumo desmedido a las “agresivas” prácticas comerciales de las refresqueras y a la fácil accesibilidad de sus productos en la zona.

“Coca-Cola es el producto más disponible en Los Altos, uno tiene que caminar más distancia para comprar tortillas o cualquier otra cosa. La cantidad de puntos de venta es excesiva, sin ningún control, y con precios reducidos hasta el 30%”, dice Arana.

“La disponibilidad y publicidad de algo tan barato es tan grande y omnipresente en Chiapas ante poblaciones vulnerables que han creado una adicción que se ve como necesidad”, afirma.

Map

“Pobladores me decían que antes de que llegara el camino a Tenejapa, allí no había ni diabetes ni problemas cardiovasculares. Que eso empezó cuando llegó la carretera al pueblo y llegaron los refrescos, las papas fritas…”, le dice a BBC Mundo Jaime Page Pliego, antropólogo y autor del estudio citado por el Conacyt.

El experto asegura que la rutina ahora para los habitantes de esta zona pasa por desayunar café y llevarse “dos o tres litros de Coca-Cola” al campo para tomar en la hora de la comida.

Cartel de Coca-Cola en entrada a Tenejapa

Cortesía Marcos Arana
Expertos aseguran que la excesiva publicidad en los últimos años y presencia masiva de Coca-Cola en puntos de venta de Chiapas es una de las causas de su alto consumo.

Valor religioso y estatus social

Cuando Page, miembro del Centro de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Chiapas y la Frontera Sur (CIMSUR-UNAM), pregunta en las comunidades por qué beben tanto refresco, suele escuchar las mismas respuestas: “Porque me gusta, me llena, y lo extraño cuando no lo tomo. No puedo dejar de tomarlo”.

“Incluso los mismos diabéticos con los que trabajo reconocen que lo siguen tomando, aunque sea menos. No pueden concebir la vida sin refresco. Es verdaderamente una tragedia”, afirma.

Pero entre las causas de su consumo y valoración también existe un componente religioso, al formar parte de ceremonias tradicionales indígenas.

Así, Page refleja en su estudio cómo el pox (un aguardiente de caña) y otras bebidas alcohólicas fueron eliminadas de los rituales para dejar paso a los refrescos.

Ceremonia religiosa con la Coca-Cola como ofrenda

Cortesía Marcos Arana
La Coca-Cola es utilizada en ceremonias religiosas como ofrenda.

“El consumo de alcohol se inscribió en procesos de satanización y persecución. Sobre todo en los rituales para ayudar a sanar se sustituyó por el refresco, que tiene un olor dulzón semejante al del pox, y que pasó a ser la ofrenda principal en la nutrición de las deidades”, explica.

Este uso religioso (“las mismas iglesias ofrecen refresco en sus reuniones”, dice Page) le adjudicó un elevado prestigio a esta bebida también en eventos sociales y políticos.

“Quien ofrece Coca-Cola tiene un buen estatus ante la comunidad. Si ofrece otro refresco en las zonas donde predomina esta marca, ya se le está viendo mal”, apunta.

Refrescos en lugar de agua

Chiapas es el estado de México que concentra mayor tasa de personas viviendo en situación de pobreza: 76.4%, según un estudio de 2019 del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Pese a ser una de las zonas del país con mayores recursos hídricos naturales, la falta de acceso a agua potable en regiones como Los Altos de Chiapas es también considerado uno de los motivos de que se beban tantos refrescos.

Por ello, y ante “la carencia de agua en el municipio”, el ayuntamiento de San Cristóbal de las Casas solicitó este año a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que revocara la concesión otorgada a la planta de Coca-Cola para extraer agua de dos pozos de la zona para sus operaciones.

Según organizaciones locales, la empresa extrae más de 1,3 millones de litros de agua al día.

Protesta ante planta de Coca-Cola en San Cirstóbal

Cortesía Marcos Arana
Vecinos protestaron ante la planta de Coca-Cola en San Cristóbal de las Casas por considerar que su impacto es negativo sobre la salud de la población y su derecho de acceso al agua.

Coca-Cola FEMSA (embotelladora de la marca en el municipio) dijo a BBC Mundo en una comunicación escrita que el volumen anual de agua concesionada es de 419.774 m3 (lo que resultaría en 1,14 millones de litros al día), si bien gracias a su “alta eficiencia en el uso del recurso” extraen menos del total permitido.

Finalmente, la Conagua rechazó revocar los permisos alegando que los pozos extraen agua a 130 y 200 metros de profundidad, “por lo que no se afecta la fuente de abastecimiento urbano” para San Cristóbal que se realiza a base de aguas superficiales de manantiales.

“¿Y esos pozos profundos se alimentan desde el centro de la tierra, o qué? También se nutren del agua que va escurriendo por el cerro, por lo que no justifica que sean pozos profundos para decir que no es responsable de la carencia de agua en la ciudad”, cuestiona Page.

FEMSA, por su parte, remarca que la conclusión de Conagua “permite afirmar que la extracción de agua de la planta de San Cristóbal no interfiere ni pone en riesgo el suministro” en la localidad, a la vez que recuerda su implicación en proyectos comunitarios y la reforestación de 150,000 árboles en Chiapas.

¿Cuál es la solución?

BBC Mundo solicitó una entrevista con las autoridades de Salud de Chiapas para conocer qué iniciativas pusieron en marcha para reducir el consumo de refrescos y comida chatarra en la entidad, pero no obtuvo respuesta.

Tanto Page como Arana critican la ausencia de medidas a nivel estatal, pero sí reconocen el valor de algunas acciones del gobierno federal actual, en el que ven un cambio respecto a la postura de administraciones anteriores ante el poder económico de estas grandes empresas.

Aunque, dicen, sigue sin ser suficiente.

Hombre pasea por San Cristobal de las Casas

Getty Images
Es más fácil encontrar Coca-Cola en las tiendas de Chiapas que tortillas, critican organizaciones locales.

Arana apunta a la necesidad de educar a las comunidades y promover el consumo de alimentos tradicionales como el pozol (una bebida a base de maíz), garantizar el acceso al agua y, sobre todo, disminuir la disponibilidad de refrescos y “evitar prácticas comerciales monopólicas”.

“Si las autoridades hacen algo como cancelar la concesión para la fabricación de Coca-Cola en la zona o, por lo menos, reducir el volumen de producción, alentará un futuro más positivo” para no fomentar “esta adicción tan temprana al azúcar creada ya en los niños”, opina.

“Entendemos los desafíos de salud que enfrenta la población de México y queremos trabajar estrechamente con el gobierno para colaborar en soluciones reales e innovadoras a este complejo problema”, le dice a BBC Mundo Santiago López Jaramillo, director del Grupo para América Latina y el Caribe del Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas.

“Estamos marcando la diferencia con nuestras acciones voluntarias para reducir el consumo de azúcar de las bebidas, a través de nuestro esfuerzo por innovar, reformular y ofrecer porciones más pequeñas”, agrega, a la vez que asegura que la industria en México redujo un 11% el contenido calórico de sus productos desde 2014 y tiene intención de rebajarlo en un 20% más para 2024.

Pero Page se muestra pesimista sobre el futuro. “No tengo ninguna esperanza. Platico con la gente en las comunidades y no apunta a ninguna solución”, reconoce.

“De no ser que aumente el precio de los refrescos desorbitadamente, o que haya menor disponibilidad en las tiendas… Tiene que haber un proceso de desarticulación de estas industrias, por mucho que se quejen. Creo que la única forma es cancelar esos productos”, concluye.


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https://www.youtube.com/watch?v=jizwCrw_WEU

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