Qué cambió en EU y el mundo en los primeros 100 días de Donald Trump como presidente
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AFP

Qué cambió en EU y el mundo en los primeros 100 días de Donald Trump como presidente

Con Donald Trump como presidente, la relación de EU con el mundo cambió en muchos aspectos, pero la política interna también se ha modificado.
AFP
Por BBC Mundo
29 de abril, 2017
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En los primeros 100 días de Donald Trump en la Casa Blanca, la relación de Estados Unidos con el resto del mundo tuvo varios cambios significativos que hicieron que el planeta esté pendiente de ellos.

Y los asuntos internos tampoco escaparon a las modificaciones, aunque algunos aspectos apenas son visibles otros generaron una polarización nacional.

En BBC Mundo recopilamos algunos de esos cambios.

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En el mundo

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Tensiones nucleares

Kim Jong un se reúne con altos militares de Corea del Norte.AFP
Líder coreano Kim Jong un amenza a Estados Unidos con su plan nuclear.

Si bien también hubo roces con China, Japón y Corea del Sur, la principal tensión se centra en Corea del Norte ante el desarrollo de sus propias armas nucleares.

La presidencia de Donald Trump se enfrenta a la tarea de frenar ese plan, algo que esquivaron sus antecesores en el gobierno, una política que se denominó “paciencia estratégica”.

La administración de Trump decidió terminar con esa política y envío una armada de buques de guerra hacia la península coreana elevando el espectro de la acción militar.

También anunció que profundizará las sanciones económicas contra Corea del Norte.

Corea del Norte respondió desafiante amenazando con pruebas de misiles “semanales”, ejercicios militares con submarinos y aviones, y advirtió sobre una “guerra total”.

El siguiente paso es desconocido, pero los primeros intentos de este impredecible presidente para enfrentar el estado más impredecible del mundo ya encendió una chispa de tensión que es probable siga vigente.

Uso de la fuerza

El presidente Barack Obama, cuando fue elegido, pretendía poner fin a las guerras estadounidenses en Irak y Afganistán, y era extremadamente reacio a involucrarse en otro conflicto en el Medio Oriente.

Si bien en un principio Donald Trump se había opuesto a la acción militar estadounidense en Siria, en abril ordenó ataques de misiles contra una base aérea del gobierno sirio.

Trump dijo que el ataque con armas químicas del que culpa al gobierno sirio había cambiado su actitud. “Ese ataque a los niños tuvo un gran impacto en mí”, afirmó.

El disparo de misiles fue la primera vez que Estados Unidos atacó directamente al régimen sirio desde que comenzó el conflicto y se consideró como un profundo cambio de política exterior.

Y sólo pasaron días hasta que Trump volvió a usar sus músculos militares para golpear a los militantes del autodenominado Estado Islámico en Afganistán con un arma conocida como la “madre de todas las bombas”, o MOAB, que nunca antes había sido utilizada por EE.UU.

Y con un mayor gasto de defensa estadounidense sobre la mesa, Estados Unidos parece, por lo menos por ahora, haber tomado un papel más contundente en los conflictos extranjeros.

Comercio

Una protesta en Malasia contra un acuerdo de libre comercioREUTERS
Hubo una fuerte oposición pública a los acuerdos de libre comercio.

Con sus políticas comerciales, Donald Trump se ha embarcado en lograr el mayor cambio en décadas en la forma en que Estados Unidos hace negocios con el resto del mundo.

Amenazó con deshacer una serie de acuerdos de libre comercio ya existentes, incluido el Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre Estados Unidos, Canadá y México (NAFTA, por sus siglas en inglés), a quien culpa por las pérdidas de empleos.

Incluso sugirió retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial del Comercio y amenazó a los fabricantes de automóviles con un arancel del 35% a los bienes fabricados en México.

Pero en concreto, en su primer día en el cargo, Trump firmó la orden ejecutiva para abandonar la Asociación Transpacífica (TPP), un acuerdo comercial de 12 naciones negociado por Obama y que representa el 40% de la producción económica mundial.

Aunque el acuerdo aún no fue ratificado por un Congreso dividido al respecto.

También puso el foco en el programa de visas de trabajadores extranjeros en el país ordenando revisiones al otorgamiento de permisos.

La estrategia detrás de esta política comercial es crear empleos en Estados Unidos, cerrar el déficit comercial y obtener “buenos contratos” para los estadounidenses.

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En Estados Unidos

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La figura presidencial

El presidente Donald Trump durante el discurso de toma de posición.GETTY IMAGES
Pese a asumir como presidente, Trump sigue eligiendo las redes sociales para comunicarse con sus seguidores.

Lo que ha quedado claro desde que Donald Trump pronunció su discurso inaugural es que él cambió la presidencia más de lo que la presidencia lo cambió a él.

El vocabulario de Trump presidente, si no todas sus políticas, es muy similar al del Trump candidato. A la Casa Blanca llevó la misma agresividad y lenguaje llano que caracterizó su campaña.

Las redes sociales siguen siendo su canal favorito para comunicase con el pueblo estadounidense.

Twitter es Trump lo que la televisión fue a John Fitzgerald Kennedy (JFK) y la radio fue a Franklin Delano Roosevelt (FDR).

Pero es su forma de expresarse, más que la utilización de un nuevo medio, lo que marca tal ruptura con el pasado, analiza el periodista de la BBC Nick Bryant.

De su negativa a publicar sus declaraciones de impuestos a su rechazo a divulgar registros de visitantes en la Casa Blanca, Trump demostró que las reglas normales no se aplican a él.

Inmigración

Tabla arrestos frontera primeros 100 días de Trump

Los cruces ilegales en la frontera sur entre Estados Unidos y México cayeron drásticamente un 40% durante el primer mes de la presidencia de Trump, según el Departamento de Seguridad Nacional.

Se trata de la mayor caída desde 2009.

Si bien hubo un significativo aumento en los arrestos y problemas de inmigración en general en el primer mes, hay una sensación entre sus partidarios de que Trump está cumpliendo su promesa de proteger la frontera de Estados Unidos, incluso sin haber construido aún su famoso muro.

Reputación

El ex presidente George W. Bush lucha con una capa plástica durante la ceremonia de toma de posición de Donald Trump.REUTERS
¿Se acuerdan e él?

Un subproducto del lanzamiento presidencial de Trump fue el de suavizar o mejorar (dependiendo de quién) la reputación de sus predecesores.

Para los demócratas, la idolatría hacia Barack Obama se profundizó.

George Herbert Walker Bush, quien recientemente estuvo internado por neumonía, se convirtió en un venerado anciano nacional.

Su hijo, George W, apodado el “Texano Tóxico” (por el record de contaminación en su estado, Texas) fue sujeto a un rápido revisionismo histórico. Incluso sus declaraciones en la toma de posesión de Trump: “Eso fue una extraña m…”, se han acercado a convertirlo en un héroe popular de la izquierda.

Poder de los estados y derechos civiles

Durante décadas, los derechos de cada uno de los estados del país fueron el grito de batalla de los supremacistas blancos decididos a defender la segregación en desafío a las órdenes judiciales federales que exigían la integración.

Ahora los estados progresistas están usando este principio, aunque con un propósito contrario.

Ciudades como Boston, Chicago, Los Ángeles, Nueva York y Washington DC están obstruyendo voluntariamente el freno de inmigración de Trump.

Así, las ciudades santuario se han convertido para la izquierda progresista lo que fueron las ciudades segregacionistas a la derecha racista, son campos de batalla en una guerra entre el gobierno local y el gobierno federal.

Y en términos individuales, las organizaciones defensoras de los derechos civiles, fueron testigo de una bonanza de recaudación de fondos desde la llegada de Trump.

La Unión de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU, por sus siglas en inglés) recaudó US$24 millones en donaciones por internet el primer fin de semana después de la primera prohibición de entrada a Estados Unidos a 7 países, seis veces la cantidad que normalmente recibe en un año.

La economía

Tabla empleos 100 días de Trump

El sector económico fue tal vez el que más resultados concretos mostró en los 100 primeros días de Trump en el gobierno.

A sólo tres días hábiles de que el nuevo presidente tomara juramento, el índiceDow Jones de Industriales, el principal indicador de Wall Street, rompió la marca de 20.000 puntos por primera vez en su historia. 

Y es que los inversores especulaban con que Trump redujera los impuestos corporativos y suavizara las regulaciones de negocios, algo que aún no sucedió, aunque está en los planes que ha hecho públicos.

Sin embargo no todos los números fueron tan significativos.

La economía estadounidense agregó sólo 98.000 empleos en marzo, casi la mitad de lo que algunos economistas esperaban. La producción industrial y los inicios de viviendas fueron inferiores a los previstos.

Las ventas minoristas, que deberían haber aumentado con la mejora de confianza de los consumidores, cayeron 0,2% en marzo, su primera baja en más de un año.

Y la industria del turismo muestra un retroceso por el rechazo a la prohibición de viajar (medida que fue frenada por la justicia).

Los medios, la cultura y Donald Trump

Donald TrumpGETTY IMAGES
Los ataques de Donald Trump a la prensa terminaron beneficiando a los medios de comunicación.

Los diarios The New York Times y el Washington Post vieron aumentar sus suscripciones significativamente desde la llegada de Trump a la Casa Blanca y sus continuos ataques a la prensa.

La cadena de noticias CNN incrementó su audiencia y Twitter, cuyo número de usuarios estaba estancado, volvió a registrar un crecimiento.

En tanto, los límites en la cultura están siendo un poco borrosos, una respuesta inevitable quizá a un presidente que convirtió la política en un nuevo género de reality show, califica Bryant de la BBC.

Los comediantes e imitadores ganaron espacio en las pantallas de la televisión estadounidense y se registró un aumento significativo en las ventas de clásicos de la literatura.

Tal es el caso de 1984 de George Orwell, con la ayuda de los “hechos alternativos” de la asesora de Trump Kellyanne Conway, que se coló en la lista de los más vendidos en Estados Unidos.

El complot en contra de Estados Unidos (The Plot Against America), de Philip Roth, que imagina como presidente a Charles Lindbergh, el aviador que se convirtió en el portavoz de la Primera Comisión de Estados Unidos (American First Committee) en los primeros años de la Segunda Guerra Mundial, también disfrutó de un renacimiento.

Y Hulu, un sitio web que ofrece programas y series de TV, está transmitiendo una versión deEl cuento de la criada (The Handmaid’s Tale) de Margaret Atwood, que retrata un Estados Unidos totalitario.

Libro 1984 de George OrwellGETTY IMAGES
El libro 1984 de George Orwell tuvo un aumento de ventas en los últimos meses.

Polarización

Viajar desde las principales ciudades costeras hacia el corazón de Estados Unidos, se siente ahora como visitar diferentes países, señala el periodista de la BBC.

Siempre hubo dos Estados Unidos, pero ahora parece que todo se resume a una pregunta: ¿apoyas al presidente? Y dependiendo de cómo es la respuesta, se determinará en qué Estados Unidos América se habita.

Barack Obama llegó al poder prometiendo reunir a los azules (demócratas) y los rojos (republicanos) en Estados Unidos, aunque no tuvo mucho éxito. Donald Trump ni siquiera ha tratado de ser una figura unificadora.

En tanto, mientras que los demócratas ven a su nuevo presidente como una vergüenza nacional, muchos de sus partidarios siguen viéndolo como un potencial salvador.

Cien días después de una presidencia semejante a la que este país nunca había visto antes, el estado de la unión es la desunión.

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El gas usado para "desinfectar" a mexicanos en EU que sirvió como ejemplo a la Alemania nazi

Durante décadas, trabajadores mexicanos que cruzaban a Estados Unidos fueron inspeccionados y fumigados con pesticidas para prevenir enfermedades infecciosas. Décadas después, cientos describieron la experiencia como humillante y vergonzosa.
4 de septiembre, 2021
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En 1956, los braceros eran fumigados con DDT como parte del proceso de entrada a Estados Unidos.

CORTESÍA, MUSEO NACIONAL DE HISTORIA DE EE.UU

Muchos no sabían qué les estaban rociando, pero era tan extendido su uso que le apodaron “el polvo”.

La fotografía que abre esta nota es especialmente destacada por historiadores en Estados Unidos y algunos describen la escena capturada como “un momento atroz”.

En ella un funcionario enmascarado fumiga la cara de un joven mexicano desnudo con el pesticida DDT en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas, mientras que otros esperan en fila detrás mientras sujetan sus pertenencias.

La tomó el neoyorquino Leonard Nadel en 1956 mientras documentaba el programa Bracero, bajo el que al menos 4 millones de mexicanos migraron temporalmente a Estados Unidos para trabajar entre 1942 y 1964.

El esquema fue inicialmente establecido para compensar la ausencia de trabajadores estadounidenses debido al reclutamiento militar durante la Segunda Guerra Mundial.

Un trabajador se registra en el programa Bracero.

Getty Images
Millones de mexicanos campesinos y obreros participaron en el programa Bracero en Estados Unidos.

El DDT se empleó hasta mediados de los 60 en los inmigrantes para prevenir la propagación de malaria y tifus y su uso fue posteriormente prohibido en EE.UU. en 1972.

Hoy en día está clasificado por el gobierno de ese país y autoridades internacionales como un “probable carcinógeno humano”.

Pero este no fue el único pesticida empleado para “desinfectar” a inmigrantes mexicanos en la frontera entre México y EE.UU. por décadas.

Años antes de la implementación del programa Bracero, otro insecticida fue utilizado en centros de recepción de visitantes y pasaría a servir como ejemplo a funcionarios del nazismo en Alemania.

Zyklon B

David Dorado Romo, historiador y cronista de El Paso y Ciudad Juárez, dio con un artículo en una revista científica alemana de 1937 que lo dejó atónito.

El escrito incluía dos fotografías de “cámaras de despiojado” en El Paso, Texas.

Su autor, el químico alemán Gerhard Peters, destacaba las imágenes para ilustrar “la efectividad del Zyklon B (un pesticida a base de cianuro) como un agente para matar plagas indeseables”, escribe Romo en su libro Ringside Seat to a Revolution (“Asiento en primera fila a una revolución”).

“Peters se convirtió en el director de operaciones de Degesch, una de las dos firmas que adquirió la patente del Zyklon B en 1940 para producirlo masivamente”, describe.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis utilizaron el gas en dosis concentradas para matar a millones de judíos.

Un funcionario fronterizo estadounidense les habla a un grupo de refugiados mexicanos en el Puente Internacional de El Paso, en Texas. Año 1916.

Getty Images
Las inspecciones y requerimientos en la frontera entre EE.UU. y México en El Paso se endurecieron a partir de 1916.

Aunque en El Paso no se utilizó para el mismo fin, ya se estaba empleando desde 1929 por funcionarios fronterizos para fumigar la ropa y los zapatos de inmigrantes mexicanos en el Puente Internacional Santa Fe, que conecta esa ciudad con Ciudad Juárez.

Las inspecciones habían iniciado formalmente en 1917, amplía el historiador, cuando las autoridades estadounidenses empezaron a imponer restricciones sobre los cruces fronterizos en sectores como El Paso.

El alcalde de la ciudad en esa época, Tom Lea, se refería a los mexicanos como “sucios piojosos indigentes” que “sin duda, van a traer y propagar el tifus”.

Pero entre 1915 y 1917, menos de 10 residentes de El Paso habían muerto del tifus epidémico, recogió Romo en su libro.

Aún así, los mexicanos considerados de “segunda clase” eran sometidos a exhaustivos chequeos que incluían duchas con agua caliente y revisiones de los migrantes desnudos. A los que le encontraban piojos, “les rapaban la cabeza y les afeitaban todo el cuerpo”, señala Romo a BBC Mundo.

Los braceros eran inspeccionados de la cabeza a los pies en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Los braceros eran inspeccionados de la cabeza a los pies en un centro de procesamiento en Hidalgo, Texas.

Tan solo en 1917, al menos 120.000 personas fueron examinadas en el centro de El Paso.

Romo y otros historiadores hablan de un contexto en el que las ideas eugenésicas cobraban fuerza y se manifestaban a través de nociones discriminatorias y racistas.

“No hay que comparar peras con manzanas, pero el Holocausto no fue un hecho aislado y la frontera entre EE.UU. y México sirvió como un centro de experimentación importante de esas ideas”, advierte Romo.

“¿Sabe qué es la vergüenza?”

Cuando inicia el programa Bracero en 1942 ya estaba extendido el uso de diferentes químicos como el kerosén en centros de inspección fronterizos.

Aunque el gobierno de EE.UU. alabó a los mexicanos que se enlistaban como “soldados de la producción” y de la tierra en ese tiempo, con los años surgieron cientos de testimonios de trabajadores que señalaron sus experiencias como vergonzosas y humillantes.

La historiadora Mireya Loza recuerda en conversación con BBC Mundo que la imagen del trabajador rociado con DDT en la cara era la que más afectaba a los antiguos participantes del programa con los que habló.

“Muchos decían que sentían los efectos del DDT en los ojos, que tenían reacciones alérgicas en la piel y entendieron que no era un tratamiento humano”, dice la profesora de la Universidad de Georgetown.

Un grupo de trabajadores del programa Bracero alzan los brazos y están alineados contra la pared mientras son inspeccionados en una habitación del Centro de Procesamiento en Monterrey, México.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Los trabajadores eran inspeccionados a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Aquí, en un centro de procesamiento en Monterrey, México, en 1956.

La académica inició su investigación entrevistando a decenas de braceros para un proyecto llamado Bracero History Archive (Archivo Histórico de los Braceros), impulsado por el Museo Nacional de Historia estadounidense Smithsonian.

“Muchos de estos trabajadores dijeron haber sentido algo feo porque era la primera vez que eran desnudados públicamente y frente a varias personas. Para ellos era un shock tremendo estar ahí y que los doctores les hicieran abrir las pompis, la boca; todo revisaban”, describe.

Los trabajadores eran generalmente inspeccionados en sedes administradas por Estados Unidos dentro de México y en ciudades fronterizas como Hidalgo, en Texas.

Además de las fumigaciones, los vacunaban contra la viruela, les hacían exámenes de sangre y de rayos X y les revisaban las manos en busca de callos que demostraran que tenían experiencia en el campo.

Un bracero es vacunado mientras otros esperan en la fila en el Centro de Procesamiento en Monterrey, México, en 1956.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Los trabajadores también eran vacunados contra la viruela.
Un funcionario de gobierno revisa las manos de un aspirante al programa Bracero.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Era común que las manos de los trabajadores fueran revisadas en busca de callos como prueba de que ya trabajaban la tierra.

José Silva, un campesino oriundo de Michoacán que empezó a trabajar desde los 6 años, describió en 2005 con cierto enfado la experiencia que vivió mientras fue bracero durante una entrevista disponible en el Archivo Bracero:

“Por una parte sí fue un buen programa (…) No tuve problema, me ayudé económicamente. Lo que no me gustaba era que nos fumigaron. Sentí vergüenza. ¿Sabe qué es la vergüenza? Todos formados así, sin ropa, y salíamos así caminando y allá en la puerta estaba el hombre con el fumigador. Muy mal. No éramos animales, éramos cristianos, ¿por qué nos fumigaban?“.

Víctor Martínez Alemán, originario de Tlaquiltenango, en Morelos, se enlistó en el programa en 1956 y trabajó en California:

“Nos pasaron, encuerados, delante de todas las muchachas, ya no más nos tapábamos acá pero encuerados para pasar donde nos iban a fumigar, bien fumigados así y todo… A nosotros nos daba vergüenza porque teníamos que pasar como con 20 mujeres (…) Eran todas secretarias. Y con manos atrás, nada de taparse, nada… Nos quería hasta pegar (…) Nunca había yo pasado esas penas pero como yo lo que quería era llegar a Estados Unidos para hacer algo…”.

“Injusticias y abusos”

A través del Archivo Bracero, el gobierno de EE.UU., mediante el Museo Nacional de Historia y diferentes instituciones académicas, reconocen que los trabajadores fueron sometidos a una serie de “injusticias y abusos”.

“Muchos se enfrentaron a alojamiento deficiente, discriminación e incumplimiento de contratos, incluso fueron estafados al recibir sus salarios”, indica el sitio web.

Un grupo de braceros en un cultivo en Salinas, California, en 1956.

Cortesía, Museo Nacional de Historia de EE.UU.
Un grupo de braceros en un cultivo en Salinas, California, en 1956.

Pese a estas investigaciones, ningún presidente o autoridad de alto cargo a nivel nacional en EE.UU. ha ofrecido disculpas públicas ni reparaciones por los efectos negativos que desencadenó el programa, indica la historiadora Mireya Loza.

Tampoco existe una investigación exhaustiva sobre el impacto de pesticidas, incluido el DDT, en la salud de millones de braceros que fueron fumigados.

Aunque el programa culminó hace casi seis décadas, aún queda una generación que vive para contarlo.

Carlos Marentes, activista por los derechos de los campesinos en El Paso, recogió también cientos de testimonios y denuncias de abusos laborales, y las fumigaciones sobresalían entre los recuerdos más amargos de los trabajadores.

“Naturalmente existía un miedo de que trajeran enfermedades contagiosas, pero eso conllevó a una estigmatización“, dice a BBC Mundo.

Para Marentes, el programa Bracero fue un ejemplo claro de “la contradicción en la política de inmigración” de Estados Unidos.

“Por una parte sabemos que los necesitamos (a los inmigrantes), para que hagan todo lo que no podemos o no queremos hacer, pero por otra parte nos han metido en la cabeza que hay que tenerles miedo”, sentencia.



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