close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Conductor del BMW accidentado en Reforma no iba borracho ni había consumido drogas: abogado

El abogado de Carlos Villuendas, el conductor del BMW, explicó que al no encontrase las agravantes del alcohol y las drogas su cliente podría purgar su condena en libertad.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
10 de abril, 2017
Comparte

El conductor del BMW accidentado en Reforma, Carlos Villuendas, no se encontraba en estado de ebriedad ni había consumido drogas, revelaron exámenes realizados en la Cruz Roja tras el accidente, explicó su abogado.

Eduardo Gómez Chávez, abogado del conductor señaló en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula que “no hay mejor prueba que la del examen médico”.

El pasado 31 de marzo el BMW que conducía Villuendas se estrelló contra un poste en Paseo de la Reforma a la altura de Lieja, causando la muerte a las cuatro personas que viajaban en él. El pasado viernes un juez lo vinculó a proceso.

El abogado dijo que durante la audiencia realizada el pasado viernes, se presentaron los resultados de los exámenes practicados en la Cruz Roja, a donde fue trasladado Villuedas tras el accidente.

Aseguró que las “pruebas son contundentes” por lo que espera que la sentencia no tendrá los agravantes del estado de ebriedad y las drogas.

“Yo aquí lo que ya esperaré, pero tendremos que esperar hasta sentencia, es una libertad, no hay de otra es una libertad porque si no hay estado de ebriedad, que es lo que sanciona la ley, no hay el aliento de ebriedad o el estado etílico”, explicó el abogado.

El procurador capitalino Rodolfo Ríos dijo en entrevista para el programa Despierta con Loret, de Televisa, el viernes horas antes de la audiencia que las autoridades tenían bien acreditado el estado de ebriedad del conductor.

“El médico legista hace la certificación (y) cuando menos otras seis personas señalan el estado de ebriedad que tenía el conductor, la no cooperación”, explicó.

La Procuraduría también utilizó los tickets de consumo en el Barezzito – lugar al que acudió Salomón Villuendas con sus amigos – como prueba de que ingirió bebidas alcohólicas.

Sin embargo el abogado del conductor señaló que lo que castiga la ley es el estado de ebriedad no el aliento etílico.

Por ello, Carlos Villuendas sería imputado por el delito de homicidio culposo, con lo que la pena ya no sería de seis a 20 años, sino que bajaría a de dos años y medio a cinco, lo que permitiría el beneficio legal de purgar en libertad su condena.

“Generalmente se establece que se debe de otorgar una garantía de que estará acudiendo a presentarse ante la autoridad cada 15 días o generalmente ponen cada 30 días, eso por cuanto hace a la pena para el imputado”, dijo en abogado.

Sobre la reparación del daño a las cuatro víctimas mortales, el abogado señaló cuando se dé la sentencia se establecerá si habrá una reparación del daño o no.

El médico forense Salvador Miguel Martín explicó que la somnolencia de Villuendas durante las audiencias se deben al fuerte traumatismos craneoencefálico que sufrió por el golpe.

El abogado añadió que el conductor no recuerda el accidente. “Él dice que no alcanza a visualizar que fue lo que pasó”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Somos prisioneros': el estremecedor mensaje de auxilio en una tarjeta de Navidad fabricada en China

Una niña británica de 6 años estaba escribiendo dedicatorias en tarjetas de Navidad cuando se dio cuenta que una estaba ya usada. Un mensaje en ella era una petición de ayuda que ha llevado al supermercado británico Tesco a iniciar una investigación por trabajo forzado de prisioneros en China.
22 de diciembre, 2019
Comparte
Una tarjeta navideña con un mensaje escrito a mano

BBC
Una niña en Reino Unido encontró un escalofriante mensaje en una tarjeta navideña comprada en el supermercado Tesco.

“Somos prisioneros extranjeros… Ayúdenos y avisen a una organización de derechos humanos”.

El mensaje encontrado por una niña en una tarjeta de Navidad en Reino Unido llevó a la tienda de autoservicio Tesco a suspender la producción de las tarjetas en una fábrica en China.

La nota fue descubierta por Florence Widdicombe, de 6 años, la cual presuntamente fue escrita por prisioneros en la ciudad china de Shanghái denunciando que fueron “obligados a trabajar en contra de nuestra voluntad”.

Tesco dijo que estaba “desconcertado” por el descubrimiento, y aseguró que “nunca permitiría el trabajo penitenciario en nuestra cadena de suministro”.

Ante esto, prometió eliminar de la lista de proveedores de tarjetas a Zheijiang Yunguang Printing, si se descubre que ha usado mano de obra carcelaria.

“Somos prisioneros”

Widdicombe estaba escribiendo dedicatorias en tarjetas a sus amigos de la escuela cuando descubrió que una, con un gatito con un gorro de Papá Noel, ya tenía un mensaje.

“Somos prisioneros extranjeros en la prisión de Shanghái Qingpu, China. Somos obligados a trabajar en contra de nuestra voluntad. Por favor, ayúdenos y avisen a una organización de derechos humanos”, se leía en mayúsculas.

Florence Widdicombe

BBC
Florence Widdicombe dice que quedó desconcertada al encontrar el mensaje.

Además, pedían a quien encontrara el mensaje que se pusiera en contacto con Peter Humphrey, un periodista británico que fue encarcelado allá hace cuatro años.

La niña explicó a la BBC que el hallazgo lo hizo cuando estaba escribiendo su “sexta u octava tarjeta”.

“Me hizo sentir conmocionada”, dijo, además de que cuando le explicaron lo qué significaba el mensaje se sintió “triste”.

Su padre, Ben Widdicombe, dijo que primero sintió “incredulidad” al descubrir el mensaje, y también pensó que era “una especie de broma”, pero al pensarlo más, se dio cuenta “de que era algo que podría ser bastante serio”.

“Me sentí muy sorprendido, pero también sentí la responsabilidad de pasarlo a Peter Humphrey como el autor pidió que se hiciera”.

“Nos golpeó el ánimo. Hay injusticias en el mundo y hay personas en situaciones difíciles y sabemos de eso y leemos sobre eso todos los días. Hay algo en ese mensaje que llega a casa en Navidad… que realmente lo hace muy conmovedor y muy poderoso”, explicó.

Florence Widdicombe y su padre Ben

BBC
Florence Widdicombe y su padre Ben contaron a la BBC cómo los golpeó el mensaje encontrado en la tarjeta navideña.

Una portavoz de Tesco dijo que estaban sorprendidos sobre este caso: “inmediatamente detuvimos la producción en la fábrica donde se hacen estas tarjetas e iniciamos una investigación”.

La empresa dijo que tiene un “sistema de auditoría integral” para garantizar que los proveedores no echen mano del trabajo forzado.

La fábrica en cuestión fue auditada apenas el mes pasado y no se encontró evidencia de que rompiera la prohibición del trabajo penitenciario, asegura la empresa.

Hasta ahora no ha recibido ninguna otra queja de clientes sobre mensajes dentro de las tarjetas de Navidad.

“Una vida muy sombría”

El mensaje en la tarjeta instó al destinatario a contactar a Peter Humphrey, quien anteriormente fue encarcelado en Qingpu por “cargos falsos que nunca se escucharon en el tribunal”, sostiene.

Después de que la familia Widdicombe le envió un mensaje a través de Linkedin, Humphrey dijo que contactó a exprisioneros que confirmaron que los reclusos habían sido obligados a trabajar.

Peter Humphrey

BBC
La tarjeta pedía que se contactara al periodista Peter Humphrey, quien estuvo en la prisión china durante 2 años.

“Pasé dos años en cautiverio en Shanghai entre 2013 y 2015 y mis últimos nueve meses fueron en esta misma prisión, en este mismo bloque de celdas de donde proviene este mensaje”, dijo Humphrey a la BBC.

“Así que esto fue escrito por algunos de mis compañeros de celda de ese período que todavía están allí cumpliendo sus sentencias”.

Estoy bastante seguro de que esto fue escrito como un mensaje colectivo. Obviamente, una sola mano produjo la letra mayúscula y creo que sé quién era, pero nunca revelaré ese nombre”, explicó.

El bloque de celdas de prisioneros extranjeros, detalló, tiene alrededor de 250 personas que viven una “vida cotidiana muy sombría” con 12 prisioneros por celda.

“Duermen en literas de hierro muy oxidadas con un colchón que no tiene más de 1 cm de grueso”, dijo.

“En invierno hace mucho frío, no hay calefacción en el edificio y en verano hace mucho calor porque no hay aire acondicionado. Se levantan alrededor de las 05:30-06:00. Todos los días tienen que acostarse nuevamente alrededor de las 21:30”, relató.

Un prisionero extranjero en la cárcel de Shanghai Qingpu

Getty Images
La prisión de Shanghái Qingpu es conocida por tener una sección para recluir extranjeros.

Cuando estaba allí, recuerda, el trabajo de fabricación era voluntario, para ganar dinero para comprar jabón o pasta de dientes, pero ese trabajo ahora se ha convertido en obligatorio.

“Todos los que conozco en ese momento estaban allí por razones muy dudosas. Conocí a tantas personas a las que consideraba víctimas de encarcelamiento injusto o al menos sentencias desmedidas por delitos menores”, dijo.

El periodista cree que quienes escribieron la nota “sabían muy bien qué riesgos estaban tomando y estaban preparados para correr ese peligro”.

“Saben muy bien que si son atrapados, serán castigados, por ejemplo, perdiendo algunos puntos de mérito o teniendo algún tipo de privación de parte de su asignación de alimentos. Podrían ser castigados enviándolos a confinamiento solitario durante un mes o algo así”.

Las tarjetas de Tesco con gatitos

BBC
Algunas de las tarjetas que vende Tesco son producidas por un fabricante chino, Zheijiang Yunguang Printing

No es la primera vez que los prisioneros en China han pasado de contrabando mensajes en productos que se han visto obligados a fabricar para los mercados occidentales.

En 2012, Julie Keith de Portland, EE.UU., descubrió un relato de tortura y persecución por parte de un preso que dijo que se vio obligado a fabricar las decoraciones de Halloween que había comprado.

Y en 2014, Karen Wisinska, de Irlanda del Norte, encontró una nota en un par de pantalones Primark que decía: “Nuestro trabajo dentro de la prisión es producir ropa de moda bajo explotación. Trabajamos 15 horas al día y con comida que ni siquiera se les daría a perros o cerdos”.

Bajo la guía de la ONU para los derechos humanos y las cárceles, los prisioneros “no deberían estar subordinados a obtener ganancias ni para las autoridades penitenciarias ni para un contratista privado”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=4GB0hAUrKks

https://www.youtube.com/watch?v=vBgTbUZ59J0

https://www.youtube.com/watch?v=C8aesqi_RDY

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.