Aumentan los delitos sexuales en México; en un año el registro subió de 27 mil a 30 mil casos
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Ilustración: Jesús Santamaría Reséndiz

Aumentan los delitos sexuales en México; en un año el registro subió de 27 mil a 30 mil casos

Cada 24 horas se denunciados 80 casos de delitos como abuso sexual, pederastia y hostigamiento en promedio en México; Baja California, Chihuahua, BCS y Morelos son los estados con la mayor incidencia y predomina la impunidad.
Ilustración: Jesús Santamaría Reséndiz
Por Arturo Angel
3 de abril, 2017
Comparte

La violencia sexual en México es un delito que va en ascenso. En 2016 se denunciaron casi 30 mil casos nuevos de posibles delitos sexuales en todo el país, cifra superior en tres mil casos a la registrada apenas un año antes, en 2015, cuando se reportaron 27 mil denuncias.

Y en el primer bimestre de 2017 estos delitos continúan en incremento, con un alza ya del ocho por ciento.

Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública evidencian que en 2016 se registraron en números exactos 29 mil 725 averiguaciones y carpetas de investigación por delitos sexuales. De estos casos, doce mil 889 corresponden específicamente a denuncias por violaciones, mientras que 16 mil 836 son otros delitos como abuso sexual, pederastia, hostigamiento, etcétera.

Esto significa que en promedio en el 2016 cada 24 horas se denunciaron al menos 81 nuevos casos de violencia sexual en el país, o lo que es lo mismo, entre 3 y 4 violaciones o abusos sexuales por hora.

El número de casos denunciados de violencia sexual en 2016 representa un incremento del nueve por ciento respecto a 2015, cuando se reportaron 27 mil 186 casos en las procuradurías y fiscalías de los estados.

Si separamos los delitos, en el caso específico de las violaciones estas tienen un repunte del cinco por ciento en el último año, mientras que el grupo de los otros delitos sexuales concentra un alza concentras un alza del 13 por ciento.

Este repunte en los casos de violencia sexual se mantiene en el arranque del 2017. Los datos oficiales indican que en el primer bimestre de este año se registraron cuatro mil 395 casos de violencia sexual que equivalen a un incremento del 8.2 por ciento respecto a los cuatro mil 62 casos del primer bimestre de 2016.

Los anteriores datos corresponden únicamente a los casos que se denuncian en las agencias del Ministerio Público. De acuerdo con estimaciones del INEGI, cerca del 95 por ciento de los delitos sexuales ni siquiera se denuncian, sino que se quedan en la llamada “cifra negra”.

Focos rojos: 16 estados arriba del promedio

La violencia sexual en México dejó en 2016 una tasa de 24.31 casos denunciados por cada cien mil habitantes. Las mismas cifras evidencian que 16 de estos estados se encuentran arriba de este promedio.

El caso más grave es el de Baja California, donde la tasa de delitos sexuales alcanza más de 60 casos por cada cien mil habitantes, es decir, casi tres veces el promedio nacional. Hay otras dos entidades que le siguen con niveles similares: Chihuahua con una tasa de 57 denuncias por cada cien mil habitantes, y Baja California Sur con un promedio de 55 a 56 casos.

La cuarta entidad con la mayor incidencia de casos de violencia sexual es Morelos con una tasa de 43 casos por cada cien mil habitantes – cerca del doble del promedio nacional – y en quinto sitio se encuentra Durango con casi 38 casos en promedio,

El estado que en 2016 cumuló el mayor número de averiguaciones por delitos sexuales fue el estado de México con tres mil 715 casos, que representan el 13 por ciento de todos los casos registrados a nivel nacional. Pero dado que esta entidad tiene una población superior a los 17 millones de habitantes, su tasa de es de casi 22 casos, por debajo del promedio nacional.

Por el contrario la Ciudad de México es de las entidades donde la violencia sexual si está por encima de la media nacional. La capital del país registró en 2016 un total de dos mil 265 denuncias que representan una tasa de casi 30 casos por cada cien mil habitantes. La ciudad ocupa el puesto 11 a nivel nacional con la mayor incidencia  en estos delitos.

Por otro están los estados con la menor incidencia de delitos sexuales en cuanto a casos denunciados se refiere. Según los datos oficiales Veracruz es la entidad con la tasa más baja con 6.5 casos denunciados por cada cien mil habitantes. Después se encuentra Sinaloa con un promedio de casi siete casos y Jalisco con once,

La lista de los cinco estados con la menor incidencia de delitos de violencia sexual denunciados la completan Nayarit con una tasa de 12 casos por cien mil habitantes y Guerrero con casi 14 casos.

Gráfico: Omar Bobadilla (@obobadilla)

Ataques sin castigo

Las agresiones sexuales son delitos que en la mayoría de los casos quedan impunes e nuestro país incluso cuando se denuncian.

Un diagnóstico sobre la violencia sexual elaborado por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), cuyos resultados fueron publicados por Animal Político en 2016, muestra que en promedio de cada cien casos de agresiones sexuales que se cometen en el país, solo seis llegan a ser denunciadas y de esas apenas la tercera parte son consignadas ante un juez.

El análisis realizado por la Comisión a partir de los datos proporcionados por quince estados que proporcionaron datos, es que entre 2010 y 2015 se iniciaron 83 mil 463 averiguaciones previas por delitos sexuales, de las cuales 29 mil 349 fueron consignadas. Esto significa que apenas el 35 por ciento de los casos llegó a manos de un juez.

Otro problema evidenciado por el estudio de la CEAV es el desorden que predomina en el país en cuanto a cómo se califican y castigan los casos de violencia sexual dado que no hay criterios homologados en los códigos penales vigentes.

Como ejemplo, en el caso del hostigamiento sexual los códigos penales de Zacatecas y Tamaulipas establecen como condición que haya un daño y perjuicio comprobable lo que según el análisis debería ser irrelevante, pues aunque el hostigamiento no deriva en consecuencias no significa que no exista.

O por ejemplo hay estados donde la violación impropia (utilizar un objeto para penetrar a la víctima) en estados como Aguascalientes, Nayarit, Oaxaca y Sinaloa se considera un delito más grave que la violación propia (copular con la víctima contra su voluntad), mientras que en otros estados como Durango, Hidalgo, Tabasco y Zacatecas, se le considera menos grave.

El estudio de la Comisión de Víctimas también reveló que existe un desorden generalizado en el registro de los casos de violencia sexual. Cada dependencia, ya sea de justicia, de salud, de atención social o de derechos humanos, registra arbitrariamente la información sobre las víctimas, las características del evento ocurrido y los servicios brindados.

Prejuicios dificultan justicia

Esta semana dos jueces federales, en distintos casos, ordenaron liberar sin que se desarrollara un juicio a personas que habían sido procesadas por agresiones sexuales en Veracruz. Uno de estos jueces, el del caso de Daphne, fue suspendido ya por el Consejo de la Judicatura Federal, mientras que el próximo miércoles se prevé el análisis del segundo caso.

La abogada experta en temas de género y derechos humanos, Karla Michelle Salas, dijo que si los casos de estos dos jueces son “atípicos” dado que se metieron a analizar el fondo de los casos y absolvieron a los detenidos, lo cierto es que sí hay muchos jueces que frenan procesos o los dificultan debido a las condiciones que se ponen a las víctimas.

“Lo que existe en muchos de estos razonamientos es una actuación misógina, discriminatoria e ignorante del marco constitucional en materia de derechos humanos de las mujeres, particularmente de lo establecido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (…) existe un estereotipo de que por ejemplo, si las mujeres abusadas no se defienden es que lo consienten y eso es un error”, dijo en entrevista.

Michelle Salas enfatizó que uno de los problemas fundamentales en los delitos sexuales es que las víctimas se convierten casi siempre en “las sospechosas”, lo que contribuye a que los casos ni siquiera sean denunciados.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo tu personalidad cambia a medida que cumples años

Por mucho tiempo se ha pensado que nuestra personalidad se fija, aproximadamente, para cuando alcanzamos los 30 años de edad. Investigaciones recientes revelan que no es así.
1 de febrero, 2021
Comparte

“Señor presidente, quiero plantearle un tema que creo que ha estado rondando durante dos o tres semanas y presentarlo específicamente en términos de seguridad nacional… “, dijo el periodista Henry Trewhitt, mientras miraba fija y seriamente al presidente estadounidense Ronald Reagan.

Era octubre de 1984, y Reagan estaba en el circuito de debates, luchando por permanecer en el cargo por un segundo mandato.

Unas semanas antes había tenido un mal desempeño frente a su rival principal. Entonces se rumoreaba que, a los 73 años, simplemente era demasiado mayor para el trabajo.

En ese momento, Reagan ya era el presidente más mayor en la historia de Estados Unidos, un récord que ha sido superado por Donald Trump (74) y ahora por el actual presidente Joe Biden, de 78 años.

Trewhitt quería saber si Reagan tenía alguna duda de si podría funcionar en circunstancias estresantes.

“No, ninguna, Trehwitt”, respondió Reagan, conteniendo una sonrisa.

Expresidente de EE.UU. Ronald Reagan en 1984

Getty Images
En 1984, Reagan era el presidente de mayor edad que había gobernado EE.UU. hasta la fecha.

“Y quiero que sepa que tampoco voy a convertir la edad en un tema de esta campaña. No voy a explotar, con fines políticos, la juventud y la inexperiencia de mi oponente”.

Su respuesta fue recibida con risas estridentes y aplausos, que precedieron a una victoria aplastante en las elecciones.

La broma de Reagan, sin embargo, contenía más verdad de lo que sabía entonces.

No solo tenía la experiencia de su lado, también tenía una “personalidad madura”.

Cambio misterioso

Todos estamos familiarizados con la transformación física que conlleva el envejecimiento: la piel pierde su elasticidad, las encías retroceden, nuestra nariz crece, los pelos brotan en lugares peculiares -a la vez que desaparecen por completo de otras partes- y esos preciosos centímetros de altura a los que nos aferramos comienzan a desaparecer.

Ahora, después de décadas de investigación sobre los efectos del envejecimiento, los científicos han comenzado a descubrir cambios más misteriosos.

“La conclusión es exactamente esta: que no somos la misma persona durante toda nuestra vida“, señala René Mõttus, psicólogo de la Universidad de Edimburgo.

Mujer mayor disfrutando de una piscina de agua caliente.

Getty Images
Si bien nuestras personalidades cambian constantemente, lo hacen en relación a quienes nos rodean.

A la mayoría de nosotros nos gustaría pensar en nuestra personalidad como algo relativamente estable a lo largo de nuestra vida. Pero diversas investigaciones sugieren que este no es el caso.

Nuestros rasgos cambian constantemente, y para cuando entramos en la década de los 70 y 80 años, hemos experimentado una transformación significativa.

La modificación gradual de nuestra personalidad tiene algunas ventajas sorprendentes. Nos volvemos más conscientes, agradables y menos neuróticos.

Los niveles de los rasgos de personalidad de la llamada “Tríada Oscura” -el maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía- también tienden a disminuir, y con ellos, nuestro riesgo de caer en comportamientos antisociales como el crimen y el abuso de sustancias.

Las investigaciones han demostrado que nos convertimos en personas más altruistas y confiadas. Nuestra fuerza de voluntad aumenta y desarrollamos un mejor sentido del humor.

Finalmente, los adultos mayores tienen más control sobre sus emociones.

Es sin duda una combinación ganadora, y una que indica que el estereotipo de que las personas mayores son gruñonas y cascarrabias necesita ser revisada.

Nuestras personalidades son fluidas y maleables

Lejos de asentarse en la infancia, o alrededor de los 30 años -como pensó la comunidad científica durante años-, parece que nuestras personalidades son fluidas y maleables.

“Las personas se vuelven más agradables y más adaptadas socialmente”, dice Mõttus.

“Son cada vez más capaces de equilibrar sus propias expectativas de vida con las demandas de la sociedad”.

Los psicólogos llaman al proceso de cambio que ocurre a medida que envejecemos “maduración de la personalidad”.

Mujer mayor

Getty Images
Aquellos con mayor autocontrol serán probablemente más saludables de mayores.

Es un cambio gradual e imperceptible que comienza en nuestra adolescencia y continúa al menos hasta nuestra octava década en el planeta.

Curiosamente, parece ser universal: la tendencia se observa en todas las culturas humanas, desde Guatemala hasta India.

“Generalmente es controvertido hacer juicios de valor sobre estos cambios de personalidad”, dice Rodica Damian, psicóloga social de la Universidad de Houston, en Estados Unidos.

“Pero al mismo tiempo, tenemos evidencia de que son beneficiosos”.

Por ejemplo, la falta de estabilidad emocional se ha relacionado con problemas de salud mental, tasas de mortalidad más altas y divorcios.

Entretanto, Damian explica que la pareja de alguien con un grado elevado de conciencia probablemente sea más feliz, porque es más probable que estas personas laven los platos a tiempo y sean menos propensos a engañar a su pareja.

Un lado más estable de nuestra personalidad

Resulta que, si bien nuestra personalidad cambia en cierta dirección a medida que envejecemos, lo que somos en relación con otras personas del mismo grupo de edad tiende a permanecer bastante estable.

Por ejemplo, es probable que el nivel de neurosis de una persona vaya bajando en general, pero los niños de 11 años más neuróticos siguen siendo, en general, los ancianos de 81 años más neuróticos.

“Hay una base de quiénes somos en el sentido de que mantenemos nuestro rango en relación con otras personas hasta cierto punto”, dice Damian.

“Pero en relación a nosotros mismos, nuestra personalidad no está escrita en piedra, podemos cambiar”.

¿Cómo se desarrollan estos cambios de personalidad?

Dado que la maduración de la personalidad es universal, algunos científicos piensan que, lejos de ser un efecto secundario accidental de haber tenido más tiempo para aprender las normas sociales, las formas en que cambia nuestra personalidad podría estar genéticamente programada, tal vez incluso moldeada por fuerzas evolutivas.

Por otro lado, otros expertos creen que nuestra personalidad está en parte forjada por factores genéticos y luego esculpidas por presiones sociales a lo largo de nuestra vida.

Por ejemplo, una investigación de Wiebke Bleidorn, psicóloga de la personalidad de la Universidad de California, concluyó que, en culturas donde se esperaba que las personas maduraran más rápido (en términos de casamiento, empezar a trabajar, asumir responsabilidades adultas), sus personalidades tienden a madurar a una edad más temprana.

Niño con traje

Getty Images
Las personas de culturas donde se espera que se casen o empiecen a trabajar más jóvenes, tienen personalidades que maduran antes.

“Las personas simplemente se ven obligadas a cambiar su comportamiento y, con el tiempo, a volverse más responsables. Nuestras personalidades cambian para ayudarnos a enfrentar los desafíos de la vida”, dice Damian.

¿Pero qué ocurre cuando nos volvemos muy mayores?

Hay dos formas posibles de estudiar cómo cambiamos a lo largo de nuestra vida.

La primera es tomar un grupo grande de personas de muchas edades diferentes y luego observar en qué se diferencian sus personalidades.

Un problema con esta estrategia es que es fácil confundir accidentalmente los rasgos generacionales que han sido esculpidos por la cultura de un período de tiempo particular -como la mojigatería o una adoración inexplicable por las natillas y el jerez- con los cambios que ocurren a medida que uno envejece.

Estudio de largo plazo

La alternativa es tomar un mismo grupo de personas y estudiarlas a medida que crecen.

Esto es exactamente lo que sucedió con el Lothian Birth Cohort (estudio de cohorte de Lothian), un grupo de personas en Escocia a quienes se les examinaron sus rasgos de personalidad e inteligencia en junio de 1932 o junio de 1947, cuando aún estaban en la escuela.

En ese momento, las personas tenían cerca de 11 años de edad.

Junto con colegas de la Universidad de Edimburgo, Mõttus rastreó a cientos de las mismas personas cuando tenían 70 u 80 años, y les hizo dos pruebas idénticas más, con varios años de diferencia.

Señor mayor en un parque

Getty Images
Un famoso estudio con personas en Escocia mostró resultados notablemente diferentes para dos generaciones de personas.

“Debido a que teníamos dos grupos diferentes de personas, y ambas fueron medidas en dos ocasiones, pudimos utilizar ambas estrategias a la vez”, dice Mõttus.

Fue una suerte, porque los resultados fueron notablemente diferentes para las dos generaciones.

Si bien las personalidades del grupo más joven permanecieron más o menos iguales en general, los rasgos de personalidad del grupo mayor comienzan a cambiar, de modo que, en promedio, se volvieron menos abiertos y extrovertidos, así como menos agradables y concienzudos.

Los cambios beneficiosos que habían estado ocurriendo a lo largo de sus vidas comenzaron a revertirse.

“Creo que esto tiene sentido, porque en la vejez las cosas comienzan a pasarle a la gente a un ritmo más rápido”, dice Mõttus, quien señala que la salud de estas personas podría haber estado en declive y es probable que hayan comenzado a perder amigos y familiares.

“Esto tiene cierto impacto en su participación activa en el mundo”.

Nadie ha investigado aún si esta tendencia continuaría después de los 100 años.

Investigaciones sobre japoneses centenarios han descubierto que tienden a obtener una puntuación alta en la conciencia, la extroversión y la apertura, pero es posible que hayan tenido más de estas características para empezar, y tal vez esto incluso contribuyó a su longevidad.

Mujer mayor asiática

Getty Images
Nuestra personalidad está muy ligada a nuestro bienestar.

De hecho, nuestra personalidad está intrínsecamente ligada a nuestro bienestar a medida que envejecemos.

Por ejemplo, aquellas con un mayor autocontrol tienen más probabilidades de ser saludables en la edad adulta, las mujeres con niveles más altos de neurosis tienen más probabilidades de experimentar síntomas durante la menopausia, y cierto grado de narcisismo se ha asociado con tasas más bajas de soledad, que en sí mismo es un factor de riesgo para una muerte más temprana.

En el futuro, comprender cómo ciertos rasgos están vinculados a nuestra salud -y cómo podemos esperar que nuestra personalidad evolucione a lo largo de nuestra vida- podría ayudar a predecir quién está en mayor riesgo de padecer ciertos problemas de salud y poder intervenir.

El conocimiento de que nuestra personalidad cambia a lo largo de nuestra vida, lo queramos o no, es una prueba útil de lo maleables que son.

“Es importante que sepamos esto”, considera Damian. “Durante mucho tiempo, la gente pensó que no”.

“Ahora estamos viendo que nuestra personalidad puede adaptarse, y esto nos ayuda a enfrentar los desafíos que nos presenta la vida”, agrega.

Al menos, nos da a todos algo que esperar a medida que envejecemos y la posibilidad de descubrir en quiénes nos convertiremos.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5nrw3i70k8c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.