10 maneras en que tus emails pueden hacer que todos te odien
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10 maneras en que tus emails pueden hacer que todos te odien

Lidiar con los emails es complicado y puedes quedar mal con tus compañeros del trabajo. Aquí van consejos de qué hacer y qué no hacer en esos casos.
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Por Sean Coughlan // BBC Mundo
27 de abril, 2017
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¡Detente! Antes de copiar a tu jefe en esos emails.

Enviarle una copia no va a lograr que le caigas mejor, lo que va a hacer es que el resto de tus colegas en la oficina desconfíen de ti.

Esa es la conclusión de una investigación sobre el pernicioso “efecto cc” (como en copia de carbón) realizada por un profesor de administración de la Escuela Empresarial Judge, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido.

El profesor David De Cremer investigó el denso ámbito emocional que subyace bajo el tráfico de emails en las oficinas.

Cuando los empleados continuamente envían copias de sus correos al gerente, eso no crea “transparencia”, afirma el profesor De Cremer, sino una “cultura del miedo”.

Pero qué de todos esos otros males ocultos que arrastra el tráfico de emails en la oficina y atestan tu buzón.

  • Aquí estoy, ya saben dónde me encuentran.Eso es cuando el correo electrónico se utiliza para comunicarle a los colegas cercanos y lejanos que realmente te encuentras en el trabajo. Un intercambio aleatorio de documentos podría cumplir la misma función, un simple y acertado comentario de pocas palabras para demonstrar que estás seriamente a cargo. También existe la versión “expreso de medianoche”, que es enviar emails cuando todo el que tenga un poco de sentido común está con un whisky en la mano o ya en sus pijamas.
laptopGETTY IMAGES
Si sigo mandando correos sabrán que todavía estoy en el trabajo.
  • Ego-mail. Así como hay gente que interpreta la palabra “reunión” como una invitación para compartir un par de momentos destacados de su propia carrera, hay algunos colegas que ven el email como una herramienta hecha a la medida para promoverse personalmente sin modestia alguna. Estos pueden ser gerentes con ínfulas de grandeza, como también subalternos con ambición descarada. De todas formas, es algo tan obvio que, bueno, todo el mundo empieza a mandar correos al respecto.
  • Bcc o CO.La copia ciega u oculta es el arma de destrucción masiva de los emails, invisible pero potencialmente una arrasadora herramienta de ataque. Y si alguien se llega a enterar de que estás usando esas tácticas solapadas, también podría terminar siendo una herramienta de ataque suicida.
Ansiedad con los correos electrónicosGETTY IMAGES
¿A quién o adónde estás enviando ese correo?
  • Despedirse con un beso. ¿Cuál es la manera apropiada de firmar tus correos? Estas son preguntas que alimentan nuestra ansiedad cibernética. Si alguien te envía emails con un beso o con una gran X al final, como ocurre en algunos países, ¿le respondes con otra igual? Y, si no lo haces, ¿te hará lucir una persona grosera o estirada? También hay otros que firman con su inicial, como si fuera el monograma electrónico de algún monarca. Según el profesor De Cremer, el tipo de firma con mejor probabilidad de tener una respuesta positiva es: “Le agradezco por adelantado”. Amable y al mismo tiempo a la expectativa.
  • Llevarse los laureles. Debes estar alerta al email que no es más que una expropiación del trabajo de otros. Generalmente estará escrito en un lenguaje empresarial, más escurridizo que una culebra en aceite. Si no es eso, entonces puede ser la común reacción a las dificultades de otros que termina con la indirecta expresión pasiva agresiva: “Cómo lo lamento”.
  • Cuatro alternativas que intentaron matar al email (y no lo lograron)
  • Esa cosa que vieron en Facebook. Pensaron que era divertidísima y tenían que enviársela a todos en su directorio de correos electrónicos. Tú piensas que es espeluznantemente aburrido, sin embargo ellos siguen enviando más y más. Pero, ¿qué puedes decir? ¿Existirán las redes antisociales? Una solución sugerida es responder con un símbolo de menosprecio sin palabras: “!”
  • Brevedad. El correo electrónico en el trabajo es parte de una jerarquía, con listas de distribución equivalentes a pequeños mapas que dejan entrever poder. Y hay una teoría que habla de cómo la longitud de un email actúa en relación a la diferencia de poder entre los remitentes. El subalterno envía un largo ensayo mientras el jefe responde con un par de palabras escuetas. Así que, sé breve si quieres mantener la delantera.
Llamando la atenciónGETTY IMAGES
¿Qué te hace pensar que estoy tratando de llamar la atención?
  • El desastre que te sigue avergonzando años después. No hay manera de eludirlo. Sucede como si el destino tuviera su propia tecla de “enviar”. Acabas de mandar un email sobre una persona que estás basureando precisamente a esa persona que estás basureando. Esto supera cualquier otra pequeña indiscreción como enviar un “Responder a todos” explicando a todo el edificio por qué no vas a asistir a la fiesta de despedida de alguien. Podría ser hasta peor que la sinceridad fingida, como en un correo que recibí recientemente: “Querido (espacio vacío): Espero que todo esté bien en (espacio vacío)”. ¡Ah, eso te hace sentir tan especial!
  • Cómo puedes recuperar el email que enviaste por error en Outlook o Gmail
  • La desconcertante respuesta que nunca llega. Este es el tiburón que ronda el agua turbia de los emails. Acabas de enviar un mensaje muy directo y quedas ala expectativa. Tal vez no lo vieron, así que te inventas otra excusa para reenviarlo. Nada. ¿Qué podrá ser? ¿Estarán allí? O, peor aún, ¿serán de esos que abandonan una conversación -por interesante que sea- a mitad de camino? Te hacen una pregunta, tu respondes tal vez con un gracioso comentario al final y, luego, silencio absoluto.
  • “Gracias” es la palabra más difícil. ¿Cómo respondes a los emails de felicitación de tu jefe? Te ha enviado una palmadita electrónica en la espalda y sientes el cálido resplandor de aprecio. Pero, entonces, te abruma la duda: ¿Cómo respondes? ¿Con un parco “gracias” o lanzas una avalancha de otras brillantes ideas que has estado ponderando? Eso te podría hacer ver demasiado necesitado. Pero ya ese momento espontáneo se desvaneció. Tal vez, ya ni vea la respuesta que vayas a enviar… y ahí es cuando accidentalmente envías una respuesta en blanco. Has logrado que tu momento de gloria se convierta en derrota. Otra persona más a quien evitar en el corredor.
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#YoSoyAnimal

La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
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Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


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https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

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