La inflación alcanzó en marzo su peor nivel con EPN: Semáforo Económico
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

La inflación alcanzó en marzo su peor nivel con EPN: Semáforo Económico

El gobierno de Enrique Peña Nieto tuvo su peor registró de inflación el mes pasado, al alcanzar un 5.35%; no se veían niveles así desde julio de 2009.
Cuartoscuro Archivo
Por Redacción Animal Político
20 de abril, 2017
Comparte

El nivel de inflación registrado en marzo de este año, con 5.35%, representa un nuevo tope para el actual gobierno federal, encabezado por Enrique Peña Nieto, y se encuentra en niveles que no veíamos desde julio de 2009, cuando la inflación fue 5.44%, indicó el Semáforo Económico, elaborado por especialistas de México, ¿Cómo vamos?

Febrero pasado fue el mes que presentó la segunda inflación más alta de todo el periodo de gestión del actual gobierno, 4.86% anual.

A lo largo del sexenio de Peña Nieto, apuntó México, ¿Cómo vamos?, la inflación se mantuvo en un rango de 3.25% y 4.65% entre diciembre de 2012 y diciembre de 2014. Después vivió un periodo en el que tomó niveles por debajo de la meta de Banxico, el más bajo de los cuales fue 2.13% en diciembre de 2015.

Sin embargo, la inflación ha subido de forma consistente desde junio de 2016, aunque no fue sino hasta octubre de ese mismo año que se situó por encima de la meta planteada por México, ¿Cómo vamos? y su Semáforo Económico.

De enero de 2015 a diciembre de 2016, la inflación estuvo debajo de 4%, colocando el #SemáforoEconómico en verde.

Sin embargo, a partir de enero de 2017 el #SemáforoEconómico para la inflación mensual ha estado en rojo, por lo que 3 de las 5 ocasiones en las que el #SemáforoEconómico de este indicador ha sido de este color se concentran en los primeros meses de este año.

El pasado 7 de abril, el INEGI dio a conocer el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) correspondiente a marzo y la inflación anual de este mes fue 5.35%.

Esto la pone por encima de la meta propuesta por Banxico de 3% ─aún permitiendo la variación de un punto porcentual─ por lo que su #SemáforoEconómico se encuentra en rojo.

En los últimos 5 años, esta es la quinta vez en la que el #SemáforoEconómico de la inflación mensual se encuentra en rojo, pues ha logrado mantenerse por debajo de 4% en 37 de los 52 meses que han transcurrido desde diciembre de 2012.

Al descomponer este último dato en inflación subyacente y no subyacente, podemos observar de dónde proviene el aumento en el nivel de precios de la economía.

La inflación subyacente, que excluye los precios de los bienes volátiles de la economía (como los productos agropecuarios o la gasolina) fue 4.48%.

Para estos bienes, fueron los alimentos los que presentaron una mayor inflación: de marzo de 2016 a marzo de 2017, sus precios aumentaron 6.49%.

Por otro lado, la inflación no subyacente ─que toma en cuenta los productos volátiles─ fue 8.02%.

Para este último rubro, destaca el alza en precios que experimentaron los energéticos pues, de marzo de 2016 a marzo de 2017, sus precios aumentaron 17.09%, pese a que de febrero a marzo de este año presentan una ligera disminución de 0.037%.

Junto con el INPC, el INEGI dio a conocer el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP).

Tal como sucede desde mayo de 2015, el INPP se encontró por encima del INPC, llegó a 9.45%, sin tomar en cuenta los costos petroleros.

Incorporando éstos últimos, el aumento en el INPP es 10.69% y presenta el alza más importante en las actividades de minería con petróleo, para las cuales el aumento en precios de marzo de 2016 a marzo de 2017 fue 37.7%.

La institución encargada de mantener el poder adquisitivo de la moneda es Banxico.

Este organismo, a través de su presidente Agustín Carstens, ha reiterado desde febrero de 2016 la importancia de mantener finanzas públicas sanas, sugiriendo a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público que recorte el gasto público y disminuya el endeudamiento del gobierno federal para dotarle de un margen suficiente para mantener la inflación dentro de su objetivo.

En este contexto, se hizo un anuncio conjunto de la SHCP y Banxico el 17 de febrero de 2016 en el que se prometía un recorte al gasto público de 132.2 mil millones de pesos para el ejercicio fiscal de 2016, equivalentes a 0.7% del PIB.

Posteriormente, ante importantes cambios en el entorno internacional como Brexit, la SHCP se comprometió a reducir el gasto en 31 mil 715 millones de pesos adicionales a lo anunciado en febrero.

Sin embargo, al comparar los gastos erogados por el gobierno federal durante ese año y los gastos plasmados en el Presupuesto de Egresos de la Federación de 2016 original (PEF 2016) ─donde se preveían dichos recortes─ hay múltiples ramos para los que se gastó más de lo señalado en el documento.

Por ejemplo, se tenía presupuestado gastar en Comunicaciones y Transportes 105,218 millones de pesos, pero se gastaron 127,536 millones de pesos, lo cual implica que se gastó 21% más de lo presupuestado.

Para 2017, el Presupuesto de Egresos de la Federación prevé también importantes recortes en múltiples dependencias que suman un total de 239,700 millones de pesos.

Por ejemplo, la Secretaría de Educación Pública recibiría 269,704.2 millones de pesos, 13% menos que lo aprobado para 2016 y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) recibiría 35 978.6 millones de pesos, 37.6% menos que en 2016.

Para evitar un continuo aumento en las tasas de interés de referencia por parte de Banxico para controlar la inflación, es importante que la SHCP cumpla, ahora sí, con el presupuesto aprobado por el congreso.

En un entorno en el que la inflación va a la alza y que se ha colocado por encima del 4% por tres meses consecutivos, el banco central puede verse obligado a volver a aumentar su tasa de referencia, lo cual inhibiría el crecimiento económico.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: 4 factores que incrementan el riesgo de contraer COVID después de vacunarse

Varios expertos exponen los factores que contribuyen a aumentar el riesgo de que una persona que ha recibido la vacuna contra el coronavirus sufre una infección.
20 de septiembre, 2021
Comparte

Dos semanas después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19, los efectos protectores de la misma estarán en su punto más alto.

Ahí es cuando una persona puede decir que está completamente vacunada. Si después de eso contrae COVID-19, entonces ha sufrido una llamada “breakthrough infection” o infección en vacunados.

En términos generales, son infecciones similares a las de personas no vacunadas, pero existen algunas diferencias.

Esto es lo que debe tener en cuenta si una persona ya está completamente vacunada (una o dos dosis, según la fórmula recibida).

Los síntomas son diferentes

Según el Estudio de Síntomas de COVID-19, las cinco dolencias más comunes de una infección en vacunados son dolor de cabeza, secreción nasal, estornudos, dolor de garganta y pérdida del olfato.

Algunos de estos son los mismos síntomas que experimentan las personas contagiadas que no se han vacunado. Tres síntomas en particular: dolor de cabeza, dolor de garganta y secreción nasal.

Sin embargo, los otros dos síntomas más comunes en los no vacunados son fiebre y tos persistente.

Estos dos síntomas son “típicos” de la COVID-19, pero se vuelven mucho menos comunes una vez que se ha recibido la vacuna.

Mujer enferma

Getty Images
Las personas vacunadas tienen síntomas más leves que los no vacunados si se contagian de coronavirus.

Un estudio concluyó que las personas con infecciones en vacunados tienen un 58% menos de probabilidades de tener fiebre, en comparación con las personas no vacunadas. Para muchos, la COVID-19 se siente como un resfriado después de la vacunación.

Esas personas también tienen menos probabilidades de ser hospitalizadas si desarrollan la enfermedad. También es probable que tengan menos síntomas durante las etapas iniciales del contagio y es menos probable que padezcan la enfermedad a largo plazo.

Las razones por las que la enfermedad es más leve en las personas vacunadas podría deberse a que las vacunas, si bien no bloquean la infección completamente, pueden hacer que la persona infectada tenga menos partículas de virus en su cuerpo.

Sin embargo, esto aún no se ha confirmado.

¿Qué aumenta el riesgo?

En Reino Unido, la investigación concluyó que el 0,2% de la población, o una persona de cada 500, experimenta una infección una vez que está completamente vacunada.

Vacunas

BBC

Pero no todos corren el mismo riesgo.

Cuatro factores parecen contribuir a cuán protegido está alguien tras ser vacunado:

1. Tipo de vacuna

El primero es el tipo específico de vacuna que alguien recibe y la reducción relativa del riesgo que ofrece.

La reducción del riesgo relativo es una medida de cuánto disminuye el riesgo de que alguien desarrolle COVID-19 en comparación con alguien que no se vacunó.

Los ensayos clínicos mostraron que la vacuna Moderna redujo el riesgo sintomático en un 94%, mientras que la vacuna Pfizer en un 95%.

Las vacunas Johnson & Johnson y AstraZeneca tienen porcentajes más bajos, reduciendo este riesgo en aproximadamente un 66% y 70%, respectivamente, (la protección ofrecida por AstraZeneca pareció aumentar al 81% si se dejaba un intervalo más largo entre dosis).

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

2. Tiempo transcurrido desde la vacunación

Las cifras de riesgo relativo no son el único factor.

Es cada vez más evidente que el tiempo transcurrido desde la vacunación también es importante. Y es una de las razones por las que el debate sobre una dosis extra, de refuerzo, está aumentando en el mundo.

Las primeras investigaciones, que aún deben ser revisadas por otros científicos, sugieren que la protección de la vacuna Pfizer disminuye durante los seis meses posteriores a la vacunación.

Es demasiado pronto para saber qué sucede con la eficacia de la vacuna más allá de los seis meses, pero es probable que se reduzca aún más.

3. Variantes

Otro factor importante es la variante del virus a la que se está expuesto.

Las reducciones de riesgo mencionadas anteriormente se calcularon en gran medida probando vacunas contra el primer tipo del virus SARS-CoV-2.

Gráfico de cómo aparecen las variantes

BBC

Pero cuando se enfrenta a la variante alfa, los datos del Instituto de Salud Pública de Inglaterra sugieren que dos dosis de la vacuna Pfizer ven reducida su efectividad al 93%. Y contra la delta cae al 88%.

La vacuna AstraZeneca también se ve afectada de forma similar.

El Estudio de Síntomas de COVID-19 respalda todo lo anterior.

Sus datos sugieren que de dos a cuatro semanas después de que alguien reciba una segunda dosis de Pfizer, tiene alrededor de 87% menos probabilidades de tener síntomas de COVID-19 al exponerse a la variante delta.

Después de cuatro a cinco meses, esa cifra cae al 77%.

4. Tu sistema inmunitario

Es importante recordar que las cifras anteriores se refieren a la reducción promedio del riesgo en una población.

El riesgo individual de una persona dependerá de sus propios niveles de inmunidad y de otros factores específicos (como su grado de exposición al virus, lo que podría estar determinado por cosas como dónde trabaja).

El buen estado inmunitario generalmente se reduce con la edad.

Una mujer recibe una vacuna

Getty Images
A mayor edad, la respuesta inmunitaria natural tiende a ser menor.

Las condiciones médicas a largo plazo también pueden afectar nuestra respuesta a la vacunación. Por lo tanto, las personas mayores o las personas con sistemas inmunitarios comprometidos pueden tener niveles más bajos de protección inducida por la vacuna, o pueden ver que su protección disminuye más rápidamente.

También vale la pena recordar que los más vulnerables desde el punto de vista clínico recibieron sus vacunas primero, posiblemente hace más de seis meses, lo que puede aumentar su riesgo de experimentar una infección debido a la disminución de la protección.

¿Hay por qué preocuparse?

Aun considerando lo anterior, las vacunas reducen enormemente las posibilidades de contraer COVID-19. También protegen en un grado mayor contra la hospitalización y la muerte.

Sin embargo, es preocupante ver infecciones en vacunados, y la inquietud es que podrían aumentar si la protección de la vacuna, como se sospecha, cae con el tiempo.

Por lo tanto, los gobiernos están considerando ofrecer una dosis de refuerzo a los más vulnerables y también están considerando si deberían extenderse a otros.

Francia y Alemania ya están planeando ofrecer dosis adicionales a grupos que se considera que tienen un mayor riesgo.

Pero incluso si no se ofrecen, esto no debe interpretarse como que las vacunas no funcionan.

Y, mientras tanto, es esencial promover la vacunación entre todas las personas que aún no han recibido sus dosis.


*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Common:. puedes leer la versión original (en inglés) haciendo clic aquí.


*Los autores son académicos de la Universidad de Anglia Oriental, Reino Unido.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=9eUoEbUOy80&t=1402s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.