El paso a paso de los juicios que enfrentará Javier Duarte en Guatemala y México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

El paso a paso de los juicios que enfrentará Javier Duarte en Guatemala y México

Duarte enfrentará dos juicios: uno de extradición en Guatemala y, si México lo gana, otro en nuestro país. Este es el paso a paso del proceso judicial.
AFP
Por Por Arturo Angel
18 de abril, 2017
Comparte

El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, fue detenido el pasado fin de semana en Guatemala. Ahora, las autoridades de México deberán enfrentar y ganar dos juicios: el primero es el de extradición para que pueda ser trasladado a México, y el segundo es un juicio oral ya en el país, para que reciba una sentencia por los delitos que presuntamente cometió: delincuencia organizada y lavado de dinero.

Ambos juicios tienen sus propias reglas, tiempos y requerimientos. Este es el paso a paso de cómo serán.

El juicio de extradición

En este juicio se definirá si Duarte es extraditado a México por los delitos que se le imputan, y puede extenderse desde un mes hasta un año. Sus reglas están delimitadas por la Ley Reguladora del Procedimiento de Extradición de Guatemala y por el Tratado de Extradición entre El Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de la República de Guatemala.

La persona que se requiere que sea extraditada puede desistirse de defenderse y aceptar su extradición inmediata incluso antes de que se presente la solicitud formal, lo que interrumpiría el proceso. Sin embargo el abogado del exgobernador descartó que, al menos por ahora, esta vaya a ser la ruta a seguir.

La ley también establece que mientras se desarrolla el proceso la persona detenida debe permanecer en prisión obligatoriamente.

El paso a paso de este juicio a partir de la fase en la que ya se encuentra el caso:

Paso 1: Audiencia inicial

Se trata de una audiencia en donde se notificará a Javier Duarte del inicio del proceso de extradición. La misma fue programada para este miércoles a la 1:30 de la tarde.

Paso 2: Elaboración de la solicitud formal

México tiene 60 días naturales, que están corriendo a partir de que Duarte fue detenido el sábado, para entregar la solicitud formal de extradición. De acuerdo con el tratado de ambos países esta debe contener la narración detallada de los hechos que se imputan al detenido, la orden de aprehensión que da pasado a la de extradición, datos de su identidad, entre otros.

Paso 3: Trámite de la solicitud

La solicitud formal  se presenta por la vía consular. Es decir, la PGR se la hará llegar a la Cancillería de México que a su vez la entregará al gobierno de Guatemala. Luego pasará a la Corte Suprema de ese país, que a su vez la remite a un tribunal que se encargará del juicio de extradición.

Si se considera que la solicitud está incompleta se pueden dar 30 días más a México para reunir los elementos que se requieran y México, a su vez, puede pedir una segunda ampliación por 30 días más si justifica que está reuniendo los datos faltantes.

Paso 4: Pedir fecha de audiencia

Si la solicitud formal está en orden el Ministerio Público de Guatemala debe de pedir fecha de audiencia ante el tribunal para resolver la solicitud. A partir de que la misma se pida, esta deberá realizarse en un plazo no menor a 10 días y no mayor a 15.

La única forma en que la audiencia se retrase es que el día de la misma no se presente el abogado defensor por una causa justificada, lo que implica que se reprograme para tres días posteriores.

Paso 5: Audiencia de extradición y resolución

Se trata de la audiencia donde el juez escuchará a todas las partes y ahí mismo resolverá si procede o no la extradición. El orden será el siguiente: el presidente del Tribunal otorga la palabra al Ministerio Público (el de Guatemala y PGR), luego a la defensa y al requerido (Duarte). Esto para que ofrezcan las pruebas que consideren.

Después hay una nueva ronda de alegatos finales en el mismo orden y finalmente, tras un receso, el presidente del Tribunal resuelve.

Paso 6: Apelación

Después de que el tribunal resuelve conceder o no la extradición hay un plazo de tres días que tendrán ambas partes para apelar la determinación. Si esto ocurre el caso pasa a manos de la Corte de Guatemala que lo analizará y podrá cambiar o validar la resolución, sin que para esto exista un plazo expresamente marcado.

Si la resolución no se apela en esos días se considera como definitiva. Es decir, Duarte podría no ser extraditado si gana el juicio.

Paso 7: La entrega

Si la resolución de extradición  se vuelve definitiva, el detenido (Duarte) quedará legalmente en custodia de la cancillería de Guatemala mientras corre un plazo que no deberá exceder los 15 días para que el Poder Ejecutivo de ese país elabore el Acuerdo de Extradición.

Ya con ese acuerdo se hará la entrega inmediata del detenido a las autoridades de México para su traslado.

El juicio oral en México

Si Javier Duarte es extraditado a México deberá enfrentar un proceso penal bajo las nuevas reglas del sistema penal acusatorio. Este juicio tendrá una duración máxima de un año y solo podrá alargarse si así lo requiere la defensa para integrar su caso.

Este es el paso a paso de este proceso de acuerdo con lo marcado en el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Paso 1: Audiencia inicial

Tan pronto pise suelo mexicano Duarte deberá ser llevado ante el juez que giró la orden de aprehensión en su contra: el Juez de Control del Reclusorio Norte en la Ciudad de México.

En esta audiencia oral el juez revisará que la detención haya sido legal y después la PGR dará lectura a un resumen del caso que imputa al exgobernador.

El juez otorgará un plazo de 72 horas, que puede ampliarse a 144 horas, para que la defensa presente pruebas y el detenido pueda declarar si así lo desea. Ya con esta información definirá si abre un juicio en su contra.

El juez puede modificar o quitar delitos a Duarte si considera que la evidencia inicial no es suficiente, es decir, aunque él está acusado de delincuencia organizada y lavado de dinero, podría enjuiciarlo solo por uno de los delitos.

Paso 2: Prisión preventiva

Si Duarte es vinculado a proceso por el delito de Delincuencia Organizada el juez ordenará que sea recluido en un penal de forma obligatoria mientras se desarrolla el juicio, pues dicho delito amerita prisión automática. También definirá a que penal sería trasladado.

En el caso de que el juez lo vincule a proceso sólo por lavado de dinero, el Ministerio Público deberá pedir la prisión argumentando que es una persona que estuvo prófuga y tiene los recursos para escapar. El juez podrá autorizar esa medida o cambiarla por alguna otra como, por ejemplo, un arraigo domiciliario o una prohibición para que Duarte abandone el estado o el país.

Paso 3: Investigación complementaria

El juez concederá a la PGR un periodo máximo de seis meses para complementar su investigación y presentar la acusación formal.

Paso opcional: Juicio exprés

Podría ocurrir si las dos partes, en este caso la PGR y Javier Duarte, acuerdan una posible sentencia para no llegar al juicio oral completo. Lo permite el nuevo sistema penal y se le denomina “procedimiento abreviado”, pero tiene algunas condicionantes.

Es necesario que el inculpado, o sea Duarte, se declare culpable de los delitos que la PGR le impute. La Procuraduría puede modificar o eliminar un delito a cambio de que el detenido se declare responsable de otro.

El beneficio para el detenido es que puede recibir una reducción de hasta un tercio de la pena que contempla el Código Penal si decide declarase culpable.

El juicio exprés solo puede pedirse después de la vinculación a proceso pero antes de que se ordene abrir el juicio principal ante un Tribunal Oral. Aquí es el juez de control el que dictará la sentencia que proponga la propia PGR.

Paso 4: Acusación formal escrita

Si no hay procedimiento abreviado y la PGR ya concluyó la investigación, tendrá un plazo máximo de 15 días para presentar la acusación formal por escrito contra Duarte. Esta acusación podrá ser por todos los delitos que originalmente contempló o, de ser el caso, sólo por uno de ellos y desestimar el otro.

En esta etapa las partes están obligadas a revelarse entre sí las pruebas que tienen y que presentarán en el eventual juicio oral. Además, la defensa del inculpado tendrá 10 días para analizar la acusación escrita y presentar observaciones que considere oportunas, así como su lista de evidencias.

Paso 5: Audiencia intermedia

Se realizará en un plazo no menor a 30 días ni mayor a 40 luego de que se hizo la acusación formal escrita.

En esta audiencia la PGR presentará oralmente su acusación y la defensa sus elementos. El juez de control encabezará la audiencia y deberá cerciorarse que todas las pruebas sean del conocimiento de las partes y autorizarlas para su presentación en el juicio oral. Finalmente dictará el auto de apertura del juicio oral.

Paso 6: Juicio oral

Se realizará en un plazo que no sea menor a 20 días ni mayor a 60 a partir de que se dictó el auto de apertura de juicio oral. Tiene lugar ante tres nuevos magistrados que hasta ese momento no conocen ningún antecedente del caso. A este tribunal se le denomina Tribunal de Enjuiciamiento.

Es un juicio en toda la extensión de la palabra. Se presentan en audiencia las pruebas, se cita a testigos, se hacen interrogatorios y contrainterrogatorios, y además el acusado podrá rendir su declaración y recibir cuestionamientos.

El juicio es continuo y solo se decretarán recesos cuando sea necesario por la duración o por la comparecencia de testigos. Concluido el mismo el Tribunal tendrá un plazo de 24 horas como máximo para deliberar y emitir su fallo absolutorio o condenatorio. Será una decisión unánime si los tres magistrados están de acuerdo con la misma, o por mayoría de dos a uno.

Si el fallo es condenatorio, en un plazo máximo de cinco días hábiles se convocará a una nueva audiencia para dictar la sentencia que corresponda.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz': el testimonio de muerte digna en Colombia

Martha Sepúlveda es la primera paciente en Colombia que accederá a la eutanasia sin tener una enfermedad terminal. Federico, su único hijo, cuenta en un conmovedor relato por qué ayudó a su madre a cumplir su último deseo.
9 de octubre, 2021
Comparte

Martha Sepúlveda está feliz porque pondrá fin a su vida el domingo 10 de octubre a las 7 de la mañana.

Se ríe frente a las cámaras comiendo patacón con guacamole y tomando cerveza en un restaurante de Medellín, a pesar de que se enfrentará a la muerte.

Está feliz precisamente porque logró que la justicia le diera la autorización para someterse a una eutanasia.

En Colombia la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015. En julio pasado, la Corte Constitucional del país extendió el derecho a una muerte digna a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable,

Y el de Martha Sepúlveda es el primer caso en que se autoriza una eutanasia en un paciente que no tiene una enfermedad terminal.

Según la agencia EFE, que cita al Ministerio de Salud, en el país se han realizado 94 procedimientos de eutanasia desde abril de 2015 hasta el 8 de mayo de 2020

Para Martha, desde que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad grave e incurable, su vida se había transformado en un tormento.

Como sabía que la suya iba a ser una muerte lenta y dolorosa que se extendería por varios años, el futuro le parecía desgarrador.

Hasta que un día le dijo a Federico, su único hijo de 22 años, que quería luchar por conseguir su eutanasia.

Los médicos no le dieron muchas esperanzas porque una de las condiciones establecidas por la legislación colombiana para acceder al procedimiento, es que la expectativa de vida del paciente sea inferior a seis meses.

En el caso de Martha, la agonía podía prolongarse al menos por tres años más. Sin embargo, ella dio la batalla judicial hasta que finalmente logró su objetivo.

Paradójicamente, conseguir la muerte, le devolvió la vida.

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno”, cuenta su hijo en diálogo con BBC Mundo.

Y así se le ve, contenta porque va a morir.

“Tengo buena suerte”, dice en su última entrevista televisiva con Caracol TV. “Me río más, duermo más tranquila”.

“Soy una persona católica, me considero muy, muy creyente. Pero Dios no me quiere ver sufrir a mi“.

“Con una esclerosis lateral en el estado que la tengo, lo mejor que me puede pasar es que me vaya a descansar”.

Este es el testimonio de su hijo, Federico Redondo Sepúlveda, contado a BBC Mundo en primera persona.


A mi mamá le diagnosticaron la esclerosis lateral amiotrófica a fines de 2018.

Ella lo tomó de una manera bastante particular. Su reacción fue reírse. Dijo “vea, tengo esta enfermedad y me muero en tres años”. Pero lo dijo de manera muy jocosa, muy divertida, haciendo bromas.

Mi mamá siempre ha sido una persona muy abierta a la muerte. Ella siempre ha dicho “yo no tengo miedo a partir, sino a la forma en la que voy a partir”, que es precisamente por lo que buscó que le reconocieran el derecho a una muerte digna.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Ella no concebía la vida postrada en una cama. El final de la esclerosis lateral amiotrófica es sin poder hablar, sin poder tragar… es algo sumamente doloroso e indigno para ella.

Se tomó muy olímpicamente el diagnóstico. Posteriormente ya empezó a perder fuerza en las piernas, a requerir apoyo para caminar en distancias más o menos largas. Ya luego requería apoyo para todo tipo de caminatas incluso dentro de la casa.

Y a principios de este año empezó a requerir apoyo para ir al baño. Después, había que bañarla, había que vestirla. En ocasiones se le dificultaba comer o cepillarse porque las manos estaban perdiendo demasiada fuerza.

Lo peor para ella es ver cómo se deterioraba a tal punto que no puede ser independiente para lo más básico de las actividades cotidianas.

Un día ella me dijo: “Sería tan bueno que yo pudiera solicitar la eutanasia”. Y pues yo no lo tomé como muy en serio.

Pero cuando me dijo que quería hacerlo, yo estuve en negación por unos días. Yo decía, “no, mi mamá no, todavía no”. Le decía, “mami, por favor no”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda
Martha y su hijo Federico.

Yo me considero una persona muy liberal, pensaba que el derecho a la eutanasia es un derecho que hay que proteger, pero nunca lo vi como algo cercano.

Pero ya luego, concientizándome un poco de la condición precaria en la que ella estaba, y de su desespero, y de la indignidad en la que estaba, yo dije: “Creo que demuestro más mi amor si la apoyo en esta decisión que ella tomó“.

Yo sí necesito a mi mamá y quiero que esté conmigo en cualquier condición. Pero en ese caso solo estaría pensando en mí, en mis necesidades.

Llevamos 22 años juntos. Mi vida giraba alrededor de ella y la de ella alrededor mío. Luego de su partida, yo tendré que inventarme otra vida. Por eso fue tan difícil al principio.

Cuando yo la cuidaba tenía sentimientos encontrados. Por un lado me gustaba, porque sentía que le estaba regresando a mi mamá de alguna forma, todo el apoyo y todo lo que ha hecho por mí a lo largo de la vida.

Pero también pensaba en lo que ella me decía. Me decía: “Hijo, esto no es vida, esto no es digno”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Claramente yo estoy triste. Claramente estoy ansioso, claramente estoy… de alguna forma desesperado. Sería muy raro que no lo estuviera.

Pero también de alguna manera me reconforta el hecho de que mi mamá haya podido terminar su vida de la forma que ella quería.

El día y la hora que ella quería.

Desde muy joven dijo que nunca quería estar postrada en una cama, absolutamente dependiente en todo momento.

Nosotros coincidimos en que vivir es decidir y desde que la esclerosis empezó a condicionar físicamente a mi mamá, ella ya no puede decidir por sí misma.

Muchas personas se sorprenden porque la ven muy tranquila y muy feliz.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno. Ella antes no era así. Antes estaba desesperada, triste y con pocas esperanzas de cara al futuro.

Pero ahora, mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz. Está feliz desde que sabe que le van a aplicar el procedimiento eutanásico.

El domingo se va a hacer una cremación, se va a celebrar una eucaristía y… y ya, porque básicamente eso es lo que quiere.

La voy a extrañar mucho. Yo creo que no hay nada que no vaya a extrañar porque nada volverá a ser lo mismo. Nada.

Desde su sonrisa y su berraquera y su buena actitud ante lo bueno y lo malo de la vida… hasta sus regaños.

Todo me hará falta.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ZdWiKvBoZeA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.