La estafa de 100 millones de dólares en la que cayeron Google y Facebook
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AFP

La estafa de 100 millones de dólares en la que cayeron Google y Facebook

Google y Facebook confirmaron que fueron víctimas de un hombre que se hizo pasar por una empresa para recibir millonarias transacciones. ¿Cómo fue el engaño?
AFP
Por BBC Mundo
29 de abril, 2017
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Ser un gigante tecnológico no te asegura estar libre de fraudes por internet. Google y Facebook confirmaron, según la revista Fortune, que fueron víctimas de una supuesta estafa de US$100 millones.

En marzo, el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos informó que un hombre lituano había sido acusado de un ataque de suplantación de identidad a través de correos electrónicos contra “dos compañías de internet con sede en Estados Unidos”, que no fueron nombradas en ese momento.

Las empresas habían sido engañadas para transferir más de US$100 millones a las cuentas bancarias del presunto estafador.

El 27 de abril, Fortune informó que las dos empresas víctimas habían sido Google y Facebook.

El hombre acusado de estar detrás de la estafa, Evaldas Rimasauskas, de 48 años, supuestamente se hizo pasar por un fabricante con sede en Asia y engañó a las empresas desde al menos 2013 hasta 2015.

“Se enviaron correos electrónicos fraudulentos a empleados y agentes de las compañías víctimas, que normalmente realizaban transacciones multimillonarias con la compañía ”, dijo el Departamento de Justicia estadounidense en marzo.

Estos mensajes de correo electrónico aparentaban ser de empleados de la firma con sede en Asia, detalló el DOJ, y eran enviados desde cuentas de correo electrónico diseñadas para parecer que pertenecían a la empresa, pero en realidad no provenían de esta.

Billetes de 100 dólaresGETTY IMAGES

El DOJ también acusó a Rimasauskas de falsificar facturas, cartas y contratos “que parecían haber sido ejecutados y firmados por ejecutivos y agentes de las compañías víctimas”.

“Detectamos este fraude en contra de nuestro equipo de gestión de proveedores y rápidamente alertamos a las autoridades”, dijo una vocera de Google en un comunicado dirigido a Fortune.

“Recuperamos los fondos y nos complace que este asunto esté resuelto”.

Sin embargo, la empresa no reveló cuánto dinero había transferido y recuperado.

Tampoco Facebook, pero una vocera dijo que esa empresa “recuperó la mayor parte de los fondos poco después del incidente y ha estado cooperando con las autoridades en su investigación”.

Grandes firmas

“A veces, los trabajadores piensan que están protegidos, que la seguridad no es parte de su trabajo”, dijo James Maude, de la empresa de seguridad cibernética Avecto, sobre la amenaza de suplantación de identidad que enfrentan las grandes compañías.

“Pero la gente es parte de la mejor (estrategia de) seguridad que puedas tener, por eso tienes que entrenarla”, agrega.

Alguien mirando una página de Facebook en la oscuridadGETTY IMAGES

También le dijo a la BBC que los clientes de Avecto han relatado los intentos de suplantación de identidad en los que se usan cuentas de correo electrónico hackeadas del personal superior para convencer a los empleados de que una solicitud para transferir dinero era genuina.

La sofisticación de las estafas ha aumentado últimamente, según un reciente informe de la Oficina Europea de Policía (Europol).

El “fraude del CEO”, en el cual los ejecutivos son suplantados por el estafador, era una preocupación particular.

La solicitud suele coincidir con las horas de cierre de las oficinas, para dificultar la verificación de la solicitud”, dice el reporte de Europol.

“Tales ataques usualmente se aprovechan de eventos reportados públicamente como fusiones, donde puede haber algún grado de flujo interno e incertidumbre”.

A fin de evitar caer en el fraude, se recomienda a las empresas que verifiquen cuidadosamente nuevas solicitudes de pago antes de autorizarlas.

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Shibu Philip

Trabajo en casa y COVID-19: 'Vigilo a mis empleados con un programa que toma fotos de sus pantallas'

Muchas personas se encuentran con dificultades para trabajar desde casa, pero ¿ayudaría a mejorar su productividad la tecnología de vigilancia?
Shibu Philip
29 de septiembre, 2020
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Shibu Philip

Shibu Philip
La firma de Shibu Philip ha utilizado el software de vigilancia Hubstaff durante el último año y medio.

Shibu Philip dice que sabe lo que es “perder un poco de tiempo en el trabajo”.

Es el fundador de Transcend, una pequeña empresa con sede en Londres que compra productos de belleza al por mayor y los revende online.

Durante el último año y medio, ha utilizado el software Hubstaff para realizar un seguimiento pormenorizado de las horas de trabajo de sus trabajadores, para saber qué teclean, cuáles son los movimientos de su ratón y los sitios web que visitan.

Con siete empleados en la India, dice que el software le garantiza que tienen “cierto nivel de responsabilidad” y ayuda a cubrir la diferencia horaria.

“Yo mismo me conozco. La gente puede tomarse un descanso extra de 10 minutos aquí o allá. Es bueno tener una forma automática de monitorear lo que están haciendo”, dice Shibu.

“Al mirar las capturas de pantalla y el tiempo que todos dedican a determinadas tareas, sé si siguen los procedimientos o no”.

“Y, si lo están haciendo mejor de lo que esperaba, también estudio el material recopilado y les pido que compartan ese conocimiento con el resto del equipo para que todos podamos mejorar”, dice.

Los empleados son plenamente conscientes de que el software está activo.

Además, pueden eliminar el tiempo dedicado a visitar sitios web que podrían haber sido registrados por accidente durante su descanso, por ejemplo, agrega Shibu.

Trabajando desde la cama

Getty Images
Si eres de los que ha tenido que colocar la laptop sobre una pila de libros de cocina durante la pandemia o te ha tocado quejarte de la velocidad del internet de tu casa, no estás solo.

¿Vagos en casa?

Dado que muchas personas alrededor del mundo trabajan ahora desde casa debido a la pandemia, la demanda de software que monitorea la actividad de los empleados ha registrado un repunte.

Hubstaff, con sede en Estados Unidos, dice que su número de clientes en Reino Unido se ha multiplicado por cuatro desde febrero.

Otra empresa llamada Sneek ofrece tecnología que toma fotos de los trabajadores a través de la cámara del laptop y las comparte para que las vean el resto de sus colegas.

Aunque se describe a sí misma como una plataforma de comunicación, su programa permite tomar una foto cada minuto.

Su cofundador, Del Currie, le dijo a la BBC que sus usuarios habían aumentado cinco veces durante el confinamiento, sumando casi 20.000 clientes en total.

Un estudio reciente realizado por académicos de la Universidad de Cardiff y la Universidad de Southampton, ambos en Reino Unido, descubrió que un temor común entre los jefes es que los trabajadores que no están a la vista “holgazanearán”, aunque los periodos de cuarentena tampoco parecen haber afectado mucho a la producción.

La encuesta también sugirió que un tercio de los que trabajan desde casa sentían que su productividad también había disminuido.

Pero ¿es la tecnología la respuesta para identificar a aquellos que podrían estar holgazaneando o para ayudar a aquellos que luchan por adaptarse a trabajar desde la mesa de la cocina a tiempo completo?


Me hubiera sentido mal de haber sabido que me vigilaban”

Josh

BBC
El fotógrafo Josh dice que tuvo problemas tanto con la logística como con la motivación

Josh, un fotógrafo de 26 años que vive en Londres, admite que lo que más le costó de trabajar desde casa fue la caída de su productividad.

Establecer un estudio improvisado en la cocina de su piso compartido de tres habitaciones fue un desafío logístico, pero también de motivación.

“Algunos días lo lograba, pero otros me sentaba y me quedaba mirando mis sandalias un buen rato, pensando: ‘No puedo hacer esto’. Es muy fácil hacer la colada o prepararte una taza de té. En casa encuentras formas de distraerte con bastante facilidad“.

Está agradecido de que su jefe no utilice ningún software de seguimiento con él.

“En aquellos días en los que era un poco más difícil estar motivado, me habría sentido mal si hubiera sabido que alguien estaba controlando mi productividad”, dice.

Josh sospecha desde hace mucho tiempo que tiene un trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH), lo que puede dificultar la concentración y la gestión del tiempo. Su médico está de acuerdo, aunque todavía está en lista de espera para una prueba.

Ha vuelto a la oficina recientemente y valora mucho tener más interacción cara a cara.

“Allí me encuentro una rutina, una estructura que realmente me ancla y me ayuda a superarlo todo”.


Trabajador en casa

Getty Images
Desde que se impusieron las restricciones para evitar la propagación del covid-19, las compañías han tenido que diseñar soluciones de emergencia para que sus empleados puedan trabajar desde casa.

Con cautela y políticas escritas

Aunque algunos jefes que usan software de seguimiento argumentan que es una herramienta válida para mantener la productividad, una investigación del Instituto de Colegiados en Personal y Desarrollo (CIPD), una asociación de profesionales del sector de recursos humanos con sede en Londres, sugiere que la vigilancia en un entorno laboral puede dañar la confianza.

“Monitorear el comportamiento de los empleados puede ser una forma justificable de reducir la mala conducta y potencialmente ayudar a gestionar el tiempo”, dice Jonny Gifford, asesor de investigación de comportamiento organizacional en el CIPD.

“Sin embargo, los empleadores deben tener políticas claras para que los trabajadores sepan cómo pueden ser monitoreados y, lo que es más importante, el sistema debe ser proporcionado”.

Los empleadores obtendrán “resultados mucho mejores” si apoyan a sus trabajadores, añade, “en lugar de centrarse en medidas de entrada potencialmente irrelevantes, como el número de pulsaciones en el teclado”.

Jonathan Rennie, socio del bufete de abogados británico TLT, también insta a las empresas que estén considerando la posibilidad de introducir dicho software con cautela.

“Los empleadores tienen la obligación legal implícita de mantener la confianza de sus trabajadores y deben ser conscientes de cómo podrían reaccionar ante la implementación masiva de software de monitoreo”, dice.

Sugiere que cualquier empresa que utilice software de monitoreo debería tener políticas escritas que expliquen cómo y por qué se está utilizando.

También debería haber una guía clara para los administradores y salvaguardas para prevenir el uso indebido o el “monitoreo excesivo”, dice.


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