Jazz, cine, flores y muchas actividades para niños: La agenda del fin de semana en la CDMX
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Jazz, cine, flores y muchas actividades para niños: La agenda del fin de semana en la CDMX

Obras de teatro para niños, un festival de flores y mucho jazz marcan la agenda de eventos culturales que no te puedes perder este fin de semana.
Especial
Por Verónica Santamaría
28 de abril, 2017
Comparte

Este fin de semana hay dos celebraciones en puerta: el Día Mundial del Jazz, que te deleitará con presentaciones de ensambles y orquestas en los principales clubes de la ciudad, además de actividades para niños con motivo del 30 de abril, por lo que Animal Político te presenta actividades para disfrutar en familia.

A escuchar buena música

Este fin de semana no te puedes perder los festejos del Día Internacional del Jazz, que la UNESCO decretó en 2011. Comenzamos con la Orquesta Nacional de Jazz de México, que tiene preparado un concierto este sábado 29 de abril.

En el evento estará presente el estadounidense Tim Mayer como director invitado y la cita será en Casa Coahuila, ubicada en Prolongación Xicoténcatl No. 10, colonia San Diego Churubusco, en la delegación Coyoacán, a partir de las 21:00 horas.

Este mismo sábado, el pianista mexicano Alex Mercado presenta su más reciente material: “Paisajes”, en formato de trío de jazz en el Centro Nacional de las Artes, de las 18:00 a las 19:00 horas. La entrada es Libre.

En el Teatro de la Ciudad “Esperanza Iris”, la agrupación mexicana Paté de Fuá regresa para complacer a sus seguidores con temas como “Celoso y Desubicado”, “El Tren de la Alegría”, “Llévame en un beso”, entre otros.

Exposiciones de tema social

La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM continúa con la exposición fotográfica “No es normal desaparecer”, que se presenta en la Galería de esta institución julio próximo.

Entre los autores que presentan material fotográfico, se encuentra Mónica González, Darío López, Félix Márquez y Rashide Frías, quienes presentan este problema fenómeno social desde su óptica como fotógrafos.

Si andas por el Centro Histórico, checa la exposición “Una Crónica de la Nota Roja en México”.

Durante el recorrido por el trabajo de esta exposición conocerás “El Libro Rojo”, de Vicente Riva Palacio, quien recaudó sucesos históricos violentos de la agenda nacional. Incluso rememorarás hechos cubiertos por la prensa nacional, como lo fue el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, en el Cerro de las Campanas y el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994.

El Museo del Estanquillo se encuentra en Isabel la Católica 26, esquina con Madero. Centro Histórico de la Ciudad de México o si quieres pedir informes llama al 5521 3052 Ext. 101.

Cine al Aire Libre

Este fin de semana, la Cineteca Nacional presenta la cartelera Foro al Aire Libre. Este viernes 28 de abril llega la Noche de Shorts México, con la animación Xochimilco 1914, de los directores Esteban Azuela, Mara Soler, Gicho Nuñez y Carlos Gamboa.

Además se exhibirá “Partir”, filme venezolano de la directora Mariana García Saavedra Rita. Otra cinta que podrás ver es “En Defensa Propia”, de Mariana Arriaga, quien presenta la historia de un médico que recibe una inesperada llamada en la madrugada.

Para el sábado no te pierdas el homenaje a Stanley Kubrick, acompañado de la Banda Sinfónica de la Escuela Superior de Música, bajo la dirección de Ismael Sánchez.

El domingo 30 de abril, a partir de las 20:00 horas, se presenta “Future Shorts”, festival de cortometrajes con 15 años de desarrollo de audiencia, experimentación y reacción a la demanda para lograr otra forma de experimentar el cine.

Festival lleno de flores

Para este fin no puedes perderte el Festival Flores y Jardines 2017 en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec, donde encontrarás Exposiciones temáticas como: jardines, espacio arte flores, y arte y naturaleza; además de un paseo entre flores.

Con el Paseo entre Flores encontrarás que el Paseo de la Reforma se llenará de color con 72 arcos florales, que darán paso al primer Festival Flores y Jardines. Los arcos de herrería son creados por el artesano Pedro Ruíz.

Teatro para los niños 

Las increíbles aventuras de “Pulgarcita”, una niña diminuta y vulnerable que se enfrenta a una serie de aventuras donde conoce el peligro y la belleza, se presenta en una única función este sábado 29 de abril al mediodía en Cine Tonalá. Las entradas están en 100 pesos para el público en general y en 80 pesos para los niños.

Si quieres celebrar a los niños en su día, el domingo 30 de abril se presenta la obra infantil “La Palmera”, cuentos y mentiras para todos los niños. Esta obra es dirigida por Arnaud Charpentier. La cita es en el Teatro Santa Catarina, ubicado en Progreso, esq. Francisco Sosa 10, Jardín de Santa Catarina, Coyoacán.

En el marco del Segundo Festival Internacional de Teatro Sensorial se presenta la puesta en escena “Mi amiga la Oscuridad”, con funciones el sábado 29 y domingo 30 de abril al mediodía en el Centro Cultural España y la entrada es libre.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es el Síndrome de Ulises y cómo afecta a los migrantes

La sintomatología de este síndrome que padecen muchos migrantes puede confundirse con depresión o estrés postraumático y no tratarse bien.
6 de agosto, 2022
Comparte

“No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, no a la fuerza”, decía el poeta argentino Juan Gelman.

Sin embargo, en el mundo hay alrededor de 281 millones de migrantes internacionales (el 3.6 % de la población), según los datos de 2020 de la ONU.

Hay quienes emigran porque así lo desean, pero también quienes se ven obligados a ello. A finales de 2019, las personas desplazadas a la fuerza eran más de 79.5 millones según ACNUR.

Sea algo elegido o no, los migrantes, con las raíces a miles de kilómetros, puede que nos sintamos como decía Gelman: como una “planta monstruosa”. Y habrá circunstancias en nuestra llegada a destino que suavizarán esa condición o la empeorarán.

Y esto, sin duda, puede repercutir en nuestra salud mental.

En la frontera entre la salud mental y el trastorno

El psiquiatara español Joseba Achotegui trabaja con temas relacionados con migración en la Asociación Mundial de Psiquiatría, de la que es secretario. A partir de 2002 empezó a ver que algo cambiaba. “Se cerraron las fronteras, empezaron políticas más duras contra la migración, la gente dejó de tener acceso a papeles, había una enorme lucha por la supervivencia”, cuenta a BBC Mundo.

Y esto se reflejó en cómo acudían los pacientes a su consulta: “Estaban indefensos, asustados, sin poder salir adelante”.

En concreto, vio que muchos migrantes que viven situaciones difíciles presentaban “un cuadro reactivo de estrés muy intenso, crónico y múltiple”.

Achotegui le puso nombre: Síndrome de Ulises.

Aclara el psiquiatra que esto no es una patología, ya que “el estrés y el duelo son cosas normales en la vida”, pero sí remarca la peculiaridad del síndrome que deja al migrante, de nuevo, en la frontera. Pero esta vez entre la salud mental y el trastorno.

Duelo migratorio vs. síndrome de Ulises

Normalmente asociamos la palabra “duelo” al sentimiento tras las muerte de un ser querido. Los psicólogos lo relacionan con cualquier pérdida que tenga el ser humano, como dejar un trabajo, la separación de una pareja o cambios en nuestro cuerpo.

“Cada vez que experimentamos un pérdida, tenemos que acostumbrarnos a vivir sin eso que teníamos y adaptarnos a la nueva situación. Es decir, hay que elaborar un duelo”, explica la psicóloga experta en duelo migratorio Celia Arroyo.

Así, el duelo migratorio está asociado a este gran cambio en la vida de una persona. Pero tiene características que lo hacen especial, ya que es un duelo “parcial, recurrente y múltiple”.

Paisaje de Caracas

Getty Images
Se puede sufrir duelo por el habla, las costumbres… O por el paisaje.

Parcial porque no es una pérdida total como ocurre con la muerte de alguien; recurrente porque con cualquier viaje, comunicación con el país o echar un simple vistazo a una fotografía en instagram puede reabrirse; y múltiple porque no es solo una cosa la que se pierde, sino muchas.

Joseba Achotegui agrupó estas pérdidas en 7 categorías. La más evidente suele ser la pérdida de la familia y los seres queridos. También está la pérdida de estatus social, algo que, dice Arroyo, suele pasar por la condición de migrante pero si, además, “el país de origen es xenófobo, supone una gran adversidad”.

Otro duelo que el migrante pasa es el de la pérdida de la tierra. Por ejemplo, extrañar un paisaje montañoso o los días llenos de sol.

Se suma el duelo del idioma, que será más fuerte en la medida en que se migre a un país con otra lengua. Puede ser una verdadera barrera para, por ejemplo, hacer un trámite burocrático y mandar un simple correo electrónico.

Por último, está la pérdida de los códigos culturales, que puede significar algo tan sencillo como no tener con quién “echar un pie” y bailar salsa o con quien compartir un mate.

Y, asociado a esto, y como último duelo, está la pérdida de contacto con el grupo de pertenencia, con aquellos con quien podemos hablar en los mismos códigos, que entenderán nuestros modismos y forma de ver la vida.

El síndrome de Ulises es cuando, además de tener que pasar estos siete duelos normales para un migrante, se hace en condiciones difíciles, explica Achotegui.

Ilustración persona migrante con preocupaciones a su alrededor.

BBC MUNDO
Hay varios detonantes que pueden estresar a una persona en el país de acogida.

Cuáles son los detonantes

“Cuando hay dificultades o se rechaza a la persona en la sociedad de acogida puede darse este síndrome”, explica Guillermo Fauce, profesor de Psicología en la Universidad Complutense de Madrid y presidente de Psicología sin Fronteras.

No es lo mismo llegar a un país nuevo con un trabajo ya estable que sin nada en firme; tener o no un techo y comida asegurados, entrar ya con visa o con un estatus legal por definir. Tener o no ciertas condiciones suma puntos y estrés.

El rechazo que puede tener más impacto es no tener papeles o no poder acceder a determinados recursos”, dice el psicólogo.

A su vez, Achotegui explica que esta situación hace que los migrantes no puedan salir adelante y genera tensión y problemas de supervivencia, otro detonante más.

Al coctel puede sumarse el no tener personas a nuestro alrededor que nos brinden apoyo, no solo material (donde vivir, comer, dormir), sino también emocional. “Muchos migrantes sufren situaciones de soledad, están aislados”, remarca Achotegui.

Fauce señala que también hay un apoyo simbólico que, de no darse, es otro detonante más. Se trata de que el entorno del migrante entienda y reconozca su condición, “que está pasando por un situación complicada, transitando muchos duelos y que se le permita un periodo de transición en la sociedad de acogida”.

Dos hombres en una fiesta.

Getty Images
Los expertos recomiendan hacer lazos con nuestra comunidad pero también con la sociedad de acogida.

A veces puede pensarse que “lo peor” ha pasado tras cruzar una frontera en malas condiciones, pero, en el país de acogida, la sensación de indefensión, de estar sin derechos y los posibles abusos laborales y sexuales pueden dar lugar a un cuarto detonante: el miedo.

Los expertos consultados añaden que esta situación de vulnerabilidad que puede dar lugar al síndrome de Ulises se hace mayor cuando se es mujer.

Qué nos puede pasar y cuándo estar alerta

Los síntomas pueden ser los mismos, dice Achotegui, que podemos tener cuando pasamos una mala época: dormimos mal, nos cuesta relajarnos, dolores musculares o de cabeza, enfado, nerviosismo, tristeza.

Fauce señala que, por un lado, se puede entrar en una suerte de estado depresivo y de tristeza, de encerrarnos en nosotros mismos y, por otro, estar hiperactivos y ansiosos, algo que al final nos va a quitar energía.

Esto puede hacer que el síndrome de Ulises se confunda con otras enfermedades mentales como depresión o estrés postraumático y que trate de medicalizarse.

Pero, en este caso, cuando se solucionan los obstáculos que dieron lugar al síndrome (hay trabajo, cierta estabilidad, menos estrés, etc,), desaparece.

“Si se sigue adelante, se consigue trabajo y hay una cierta estabilidad pero sigue habiendo síntomas, ahí hay algo más que evaluar y hay que intervenir de otra manera, porque puede que haya otra cosa ya del plano psiquiátrico, como un cuadro depresivo”, sostiene Achotegui.

Grupo de mujeres jugando al fútbol.

Getty Images
Hacer ejercicio y juntarse con la comunidad de origen pueden ayudar a bajar el estrés.

Así, cuando el malestar se convierte en permanente o impide que hagamos nuestra vida, hay que prender las alarmas. Otras muestras de alarma que señala Fauce son si aparecen ataques de ira, nuestras relaciones personales se ven afectadas o “se cogen atajos, como consumir drogas, alcohol, hay gastos desmesurados o se hacen deportes de riesgo”.

Qué hacer y qué no hacer

“Es fundamental crear una red de apoyo social, estar en contacto con otros inmigrantes y compartir vivencias”, señala Celia Arroyo. Para esto es bueno buscar migrantes de nuestra nacionalidad o grupos de apoyo específicos donde vivamos.

Al respecto, Achotegui dice que esto hace que haya “menos riesgo de trastorno mental”, pero quedarse muy anclado con nuestra comunidad puede hacer que se prospere menos. “Si no te metes en la sociedad de acogida, costará progresar. Es un equilibrio”.

Al final se trata de mantener “la raíz” con agua, pero no olvidarnos de nuestras hojas, del lugar donde reciben el sol.

También recomienda Achotegui hacer ejercicio y actividades que bajen el estrés.

Fauce remarca que “los cortes radicales no funcionan, ni las decisiones drásticas” ya sea respecto al país de origen o al de acogida y a las relaciones creadas en ambos.

Arroyo señala que, aunque es complicado dar un tiempo preciso, si tres meses después de haber conseguido una estabilidad el sufrimiento que sentimos no ha disminuido, es buen momento para pedir ayuda psicológica.

Qué pueden hacer los demás

La sociedad de acogida juega un papel importante, pero quien no ha vivido esta situación puede que no entienda qué implica el duelo migratorio ni el estrés sostenido que deriva en el síndrome de Ulises. Esto puede hacer que no sepamos cómo ayudar, qué decir o hacer.

Celia Arroyo recomienda que el entorno permita a quien esté esta situación que se exprese libremente y pueda hablar de qué le pasa y cómo se siente.

“Es importante no minimizar su sufrimiento ni generar falsas esperanzas” ante un futuro que es incierto cuando, por ejemplo, hay una visa o un trabajo que no llega.

Como en cualquier duelo, hay que evitar frases del estilo “ya se te pasará”, “no es para tanto”, “eso son miedos tuyos” o “todo saldrá bien”.

Achotegui sugiere ni compadecer ni victimizar: “Hay que acercarse con respeto, incluso con cierta admiración. El migrante es una persona fuerte, alguien que está yendo hacia adelante”.

A la vez, es importante respetar su cultura, mentalidad y cosmovisión.

Si nos cuesta conectar emocionalmente con alguien en esta situación, Fauce recuerda que todos hemos sufrido alguna pérdida y que es un buen ejercicio conectar con la emoción que tuvimos para empatizar con el migrante. Y pensar que, como escribió la uruguaya Cristina Peri Rossi, emigrar, partir al fin, es siempre partirse en dos.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=soZsYTs7niw&t=66s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.