7 preguntas para entender el origen de la guerra en Siria y lo que está pasando en el país
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7 preguntas para entender el origen de la guerra en Siria y lo que está pasando en el país

Desde su inicio en 2011, la guerra en Siria ha ocasionado la muerte de más de 250.000 personas, según la última estimación de la ONU divulgada en 2014.
AFP
Por BBC Mundo
6 de abril, 2017
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Lo que comenzó como un levantamiento pacífico contra el presidente Bashar al Asad se convirtió en una brutal y sangrienta guerra civil que ha arrastrado a potencias regionales e internacionales.

Leer: EU bombardea base en Siria desde la que se lanzó el ataque químico, pese a advertencia de Rusia

El conflicto ha dejado un saldo de más de 250.000 personas muertas, según la última estimación que hizo la ONU en 2014 cuando dejó de contar debido a los problemas para acceder a ciertas áreas del país y a las dificultades para compatibilizar las cifras ofrecidas por las partes enfrentadas.

La guerra además ha provocado que más de 4,5 millones de personas huyan del país, en uno de los mayores éxodos en la historia reciente.

En BBC Mundo te explicamos cómo se originó esta guerra y lo que está ocurriendo ahora, casi seis años después.


1. ¿Cuál era la situación en Siria antes de que estallara la guerra?

Años antes de que el conflicto comenzara, muchos sirios se quejaban de un alto desempleo en el país, de extensa corrupción, falta de libertad política y de la represión del gobierno del presidente Bashar al Asad, quien había sucedido a su padre, Hafez, en 2000.

Protestas en la ciudad sureña de Deraa en marzo de 2011Derechos de autor de la imagenAP
Image captionLas protestas antigubernamentales en la ciudad sureña de Deraa en marzo de 2011 fueron suprimidas por las fuerzas de seguridad sirias.

En marzo de 2011, un grupo de adolescentes que habían pintando consignas revolucionarias en un muro escolar en la ciudad sureña de Deraa fueron arrestados y torturados por las fuerzas de seguridad.

El hecho provocó protestas prodemocráticas, inspiradas por la Primavera Árabe, las manifestaciones populares que en ese momento se extendían en los países de la región y que clamaban más democracia y derechos para sus poblaciones.

Las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes, matando a varios, y esto provocó que muchas más personas salieran a las calles.

El levantamiento se extendió por todo el país, exigiendo la renuncia del presidente al Asad. Y la respuesta de fuerza del gobierno para sofocar la disensión sólo reforzó la determinación de los manifestantes.

Para julio de 2011, cientos de miles estaban protestando en todo el país exigiendo la salida de al Asad.


2. ¿Cómo estalló la guerra civil?

A medida que el levantamiento de oposición se extendía, la represión del gobierno se intensificaba.

Los simpatizantes de la oposición comenzaron a armarse, primero para defenderse y después para expulsar a las fuerzas de seguridad de sus regiones.

La ciudad de Homs, llamada Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLa ciudad de Homs, llamada “la capital de la revolución”, ha sufrido una de las mayores destrucciones en la guerra.

Al Asad prometió “aplastar” lo que llamó “terrorismo apoyado por el exterior” y restaurar el control del Estado.

La violencia se incrementó rápidamente en el país. Se formaron cientos de brigadas rebeldes para combatir a las fuerzas del gobierno y lograr el control de ciudades y poblados.

En 2012 los enfrentamientos llegaron hasta la capital Damasco y la segunda ciudad del país, Alepo. Para entonces el conflicto ya se había convertido en más que una batalla entre aquéllos que apoyaban a al Asad y los que se oponían a él.

Y adquirió pronto características sectarias enfrentando a la mayoría sunita del país, contra los chiitas alauitas, la rama musulmana a la que pertenece el presidente.

Esto arrastró a las potencias regionales e internacionales, lo cual añadió otra dimensión al conflicto.

En junio de 2013, Naciones Unidas informó que 90.000 personas habían muerto.


3. ¿Quién está ahora peleando contra quién?

La rebelión armada de oposición ha evolucionado significativamente desde sus comienzos.

El número de miembros de la oposición moderada seglar ha sido superado por los grupos islamistas y yihadistas, como el autodenominado Estado Islámico (EI), cuyas tácticas brutales han provocado indignación global, y el Frente al Nusra, un grupo afiliado a al Qaeda.

Fuerzas del gobierno sirioDerechos de autor de la imagenAP
Image captionLas fuerzas del gobierno perdieron el control de grandes territorios del país ante varios grupos armados.

Los combatientes de EI han creado una “guerra dentro de una guerra” en Siria, enfrentándose tanto a los rebeldes de la oposición moderada como a los yihadistas de Frente al Nusra.

También combaten a las milicias kurdas, uno de los grupos que Estados Unidos está apoyando en el norte de Siria.

Desde 2014, Estados Unidos, junto con Reino Unido y Francia, ha conducido incursiones aéreas contra EI en Siria, pero han evitado atacar a las fuerzas del gobierno sirio.

Rusia, por su parte, lanzó una campaña aérea sostenida en 2015 para “estabilizar” al gobierno sirio tras una serie de derrotas infligidas por la oposición.

Bashar al Asad con Vladimir PutinDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLa campaña aérea rusa para “estabilizar” el gobierno de al Asad, ha fortalecido las posiciones de las fuerzas sirias.

La intervención de Rusia ha conducido a victorias significativas para las fuerzas sirias. La mayor de ellas fue la recuperación de la ciudad de Alepo, uno de los principales bastiones de los grupos opositores, que fue recuperada por fuerzas leales al gobierno de Bashar al Asad en diciembre de 2016.

Los rebeldes moderados han pedido repetidamente a Washington armas antiaéreas para responder a los devastadores bombardeos de Rusia y el gobierno sirio, pero Estados Unidos y sus aliados se han negado, por temores de que las armas avanzadas terminen en manos de los grupos yihadistas.

Eso ha derivado en superioridad aérea que ha sido fundamental para los avances del gobierno sirio.


4. ¿Cómo se involucraron las potencias internacionales?

Irán, que es chiita,es el aliado más cercano de al Asad. Siria es el principal punto de tránsito de armamentos que Teherán envía al movimiento chiita Hezbolá en Líbano, el cual también ha enviado a miles de combatientes para apoyar a las fuerzas sirias.

Se cree que Teherán ha gastado miles de millones de dólares al año para fortalecer a las fuerzas del gobierno sirio, ofreciendo asesores militares, armas, crédito y petróleo.

Rusia intervino desde un inicio apoyando la supervivencia de Asad en el gobierno, lo cual es crucial para mantener los intereses de Moscú en ese país.

Estados Unidos, por su parte, insistió durante el gobierno de Barack Obama en solicitar la dimisión de al Asad por considerarlo responsable de enormes atrocidades.

Este objetivo parece haber sido abandonado por el gobierno de Donald Trump.

A fines de marzo, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que “en relación con Asad, hay una realidad política que tenemos que aceptar”, dando a entender que Washington ya no considera como un objetivo la salida del poder del mandatario sirio.

La ciudad norteña de Raqqa, sede del autonombrado Estado IslámicoDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLa ciudad norteña de Raqqa es la sede del autonombrado Estado Islámico.

Arabia Saudita es otro participante en esta “guerra subsidiaria”.

Para contrarrestar la influencia de Irán, su principal rival en la región, ha enviado ayuda militar y financiera importante a los rebeldes, incluidos los grupos con ideologías islamistas.

Turquía es otro acérrimo simpatizante de los rebeldes, pero ha intentado que Estados Unidos limite su apoyo a las fuerzas kurdas, a quienes acusa de simpatizar con su enemigo, el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Durante los últimos meses, el gobierno turco ha tomado un rol más protagónico en el conflicto sirio negociando junto a Irán y Rusia un acuerdo parcial de cese el fuego.

Los rebeldes de la oposición siria también han atraído varios grados de apoyo de otras potencias regionales, como Qatar y Jordania.


5. ¿Por qué está durando tanto esta guerra?

Un factor clave ha sido la intervención de las potencias regionales y mundiales.

Su apoyo militar, financiero y político para el gobierno y la oposición ha contribuido directamente a la intensificación y continuación de los enfrentamientos y convertido a Siria en un campo de batalla de una guerra subsidiaria.

También se ha acusado a las potencias regionales de fomentar el sectarismo en lo que era un Estado ampliamente seglar.

Las divisiones entre la mayoría sunita y los chiitas alauitas han provocado que ambas partes cometan atrocidades que no sólo han causado una enorme pérdida de vida sino ha destruido comunidades, fortalecido posiciones y reducido las esperanzas de lograr una solución política.

Combatiente rebeldeDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLos rebeldes de la oposición moderada sólo han recibido ayuda militar limitada de las potencias occidentales.

La escalada de los grupos yihadistas, como EI -que aprovechándose de la situación en el país tomó el control de enormes franjas de territorio en el norte y este de Siria- añadió otra dimensión al conflicto.


6. ¿Cuál ha sido el impacto de esta guerra?

Aunque la última cifra oficial de la ONU sobre víctimas mortales en la guerra siria era de 250.000 y correspondía a 2014, el enviado especial de la ONU para ese conflicto, Staffan de Mistura, dijo en abril de 2016 que esa estimación ya no era válida y que estimaba que la cifra de muertos estaba en torno a los 400.000.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, un grupo de monitoreo basado en Londres, indica que hasta marzo de 2017, la cifra de muertos es de 465.000.

Pero el Centro de Sirio para Investigación Política, un organismo de estudios independiente, calcula que el conflicto ha causado 470.000 muertes.

Un hombre protege a un herido en DamascoDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionNo hay cifras confiables sobre el número de personas que han muerto o sido heridas en el conflicto. Algunos cálculos colocan la cifra de muertos en más de 470.000.

Según cifras de la ONU, hasta marzo de 2017 más de 5 millones de personas habían huido de Siria, la mayoría mujeres y niños.

Los países vecinos -Líbano, Jordania y Turquía- están enfrentando una crisis tratando de albergar al que se considera es uno de los mayores éxodos de refugiados de la historia reciente.

Otro 10% de refugiados ha buscado asilo en Europa, lo que ha provocado divisiones en estos países sobre cómo compartir la responsabilidad.

Desplazados siriosDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionCasi la mitad de la población siria de 23 millones, antes de la guerra, ha sido desplazada por el conflicto.

Según la ONU se necesitan US$3.200 millones de ayuda para los 13,5 millones de personas, incluidos seis millones de niños, que requieren asistencia humanitaria dentro del país.

Cerca de 70% de la población no tiene acceso a agua potable, una de cada tres personas no puede satisfacer sus necesidades alimentarias básicas, más de dos millones de niños no van al colegio y una de cada cinco personas vive en la pobreza.

Las partes en conflicto han complicado aún más la situación al rehusar el acceso de las agencias humanitarias a los necesitados.

Se calcula que hay unas 500.000 personas viviendo bajo asedio.


7. ¿Qué está haciendo la comunidad internacional para poner fin al conflicto?

Debido a que ninguna de las partes es capaz de infligir una derrota decisiva contra la otra, la comunidad internacional concluyó hace mucho que la única forma de poner fin a la guerra es con una solución política.

Steffan de Mistura, el enviado de la ONU para SiriaDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionSteffan de Mistura, el enviado de la ONU para Siria, describió el fracaso de las últimas conversaciones en septiembre como “doloroso y decepcionante”.

El Consejo de Seguridad de la ONU pidió la implementación del Comunicado de Ginebra de 2012 en el que se contempla un organismo de gobierno de transición con amplios poderes ejecutivos “formado sobre la base de consentimiento mutuo”.

Pero las conversaciones de paz de 2014, conocidas como Ginebra II, se interrumpieron y la ONU responsabilizó al gobierno sirio por rehusarse a discutir las demandas de la oposición.

Un año después, el ascenso de Estado Islámico dio un nuevo ímpetu a la búsqueda de una solución política.

En enero de 2016, Estados Unidos y Rusia persuadieron a los representantes de las partes en guerra para que asistieran a “conversaciones de acercamiento” en Ginebra para discutir una ruta de paz del Consejo de Seguridad, que incluía un cese del fuego y un período de transición que llevara a elecciones.

Soldados sirios en HomsDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEn diciembre de 2015 una tregua local en Homs permitió la salida de combatientes rebeldes.

Las conversaciones se suspendieron en la “fase preparatoria” cuando las fuerzas del gobierno sirio lanzaron una gran ofensiva en la ciudad norteña de Alepo.

Estados Unidos y Rusia negociaron en 2016 varios acuerdos de “cese de hostilidades”que eventualmente eran rotos.

Hacia finales de 2016, las treguas parciales comenzaron a ser negociadas entre Rusia y Turquía.

Ataque aéreoDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionUna coalición dirigida por Estados Unidos ha estado conduciendo incursiones aéreas contra Estado Islámico desde 2014.

En enero de 2017, Rusia, Irán y Turquía anunciaron un acuerdo para un cese el fuego parcial.

Posteriormente, a comienzos de marzo, el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura, anunció algunos avances en unas conversaciones de paz realizadas en Ginebra.

La paz, sin embargo, aún no se atisba en el horizonte.

*Esta nota fue publicada originalmente el 24 de septiembre de 2016 y ha sido actualizada para reflejar los acontecimientos más recientes.

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Cómo el encierro por el COVID-19 está cambiando nuestros grupos de amigos

Una nueva investigación sugiere que las cuarentenas están remodelando nuestros grupos de amigos. ¿Qué significa eso para nuestras relaciones post COVID-19?
15 de octubre, 2020
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Antes de que el coronavirus provocara un segundo bloqueo severo en la ciudad australiana de Melbourne, Karen Lamb, una estadística de 35 años, iba al teatro, a las prácticas semanales de un coro, a clases de baile y pasaba mucho tiempo con sus amigos.

Pero los confinamientos en su ciudad interrumpieron el comportamiento social de Lamb. Su mundo se ha trasladado a internet y, a veces, Lamb puede sentirse sola.

Grandes cantidades de personas reportaron sentirse solas en la primera ola de cuarentenas por coronavirus a principios de 2020.

Según una investigación de la experta en soledad Michelle Lim, de la Universidad Tecnológica de Swinburne (Australia), uno de cada dos australianos dijo sentirse solo durante el primer encierro.

En Reino Unido y Estados Unidos, la proporción fue de dos de cada tres.

Ahora, unos investigadores en Australia examinan cómo estos períodos de aislamiento forzados están cambiando nuestras interacciones sociales.

Aunque la pandemia se está desarrollando de manera diferente según el país, en general compartimos una misma inquietud: si los bloqueos están cambiando la forma en que socializamos, ¿cuánto tiempo durará nuestra soledad?

Consolidando las redes de amigos

Los resultados iniciales de una encuesta de seguimiento que enviaron a casi 2.000 australianos han mostrado que se están produciendo algunos cambios de comportamiento importantes relacionados con la pandemia.

La investigación es un proyecto conjunto entre dos académicos, la doctora Marlee Bower, investigadora de la soledad de la Universidad de Sídney, y el sociólogo Roger Patulny, de la Universidad de Wollongong, Australia.

Bower dice que en las respuestas abiertas a la encuesta, muchas personas indicaron que habían comenzado a reducir sus redes sociales.

Un hombre y una mujer cenando a través de una videollamada.

Getty Images
Gran parte de nuestras interacciones se han trasladado a las plataformas digitales.

“No socializan con tanta gente como antes, sino con un subgrupo muy particular”, dice. “Las personas que tienen conexiones previas y pueden aprovechar sus amistades existentes en línea, lo están haciendo bastante bien. En muchos casos, están más cerca de los amigos que tenían”.

Ese ha sido el caso de Lamb, que es escocesa, pero ha vivido en Melbourne durante ocho años.

Antes del encierro, hablaba con Amy, una de sus amigas más antiguas, unas cuatro o cinco veces al año.

Ahora conversan todos los jueves, a una hora determinada, y ambas se preguntan por qué no lo habían hecho antes.

Algunas de sus otras amistades, sin embargo, no han resistido tan bien.

“Me ha resultado más fácil mantenerme en contacto con mi amiga escocesa que con mis amigos australianos”, dice Lamb. “Simplemente no he tenido esa relación en línea con los australianos. Durante los últimos seis meses me he distanciado mucho más de mis amigos del día a día”.

“Cuando las interacciones sociales se trasladan a internet, sólo ciertos tipos de relaciones parecían sobrevivir”, explica Bower.

Una vez que se elimina el contexto local o comunitario, se mantienen o fortalecen las relaciones en las que las personas tenían algo en común además del trabajo o pasatiempos, y en las que todos se sienten cómodos con la tecnología digital.

Muchos querían compartir su estrés pandémico con aquellos con quienes se sentían más cercanos; viejos amigos de las ciudades de origen y amigos locales muy cercanos.

“Dado que la mayor parte de la interacción social se ha producido en línea, socializar con personas que viven localmente ha resultado tan fácil como socializar con personas que viven en el otro lado del mundo. Esto significaba que las personas han podido socializar y volver a conectarse con personas con las que eran más cercanas, independientemente de su ubicación”, dice.

Dos amigas conversando por videollamada.

Getty Images
Mucha gente ha retomado viejas amistades.

La sociedad contemporánea a menudo se define por el movimiento de personas fuera de su lugar de origen, agrega Patulny.

“Estás más cerca de las personas que viven en el otro lado del planeta, porque son con las que creciste. No estás necesariamente cerca de aquellos con quienes compartes un vecindario. El covid-19 realmente está mostrando esto”, dice

Conversaciones cotidianas

Sin embargo, también extrañamos las interacciones con aquellas personas con las que no tenemos una amistad suficiente como para construir una relación en línea durante la pandemia.

Según Patulny y Bower, muchas personas dijeron que habían perdido estas microinteracciones con las personas de sus comunidades, que son casi imposibles de facilitar a través de la comunicación digital.

“La capacidad de simplemente parar, chismear, reír, bromear y todas las cosas que haces fuera de las reuniones, eso no sucede cuando estás reunido en línea”, dice Patulny. “El contacto periférico adicional se ha perdido, y esa es una pérdida importante”.

Una mujer con mascarilla detrás de una ventana.

Getty Images
Mucha gente ya se sentía sola antes del covid-19.

Existe el riesgo de que los vínculos sociales se deterioren sin estas pequeñas interacciones, dice, ya que ayudan a las personas a conectarse.

En cuanto a si podemos retomar estas amistades después de la pandemia, Bower señala evidencia reciente de Reino Unido que sugiere que las personas que se sentían solas antes probablemente se sentirían un poco más solas después, mientras que otras no experimentaron cambios a largo plazo.

Sin embargo, expresa cierta preocupación por que un período prolongado de soledad para algunas personas pudiera hacer que las interacciones pequeñas se sientan más desafiantes a largo plazo.

“Las personas que experimentan soledad durante períodos prolongados comienzan a experimentar impactos negativos persistentes en la forma en que piensan y actúan en situaciones sociales —son más hipervigilantes en cuanto al rechazo, más ansiosos socialmente— y esto puede dificultar estas interacciones simples y que sea menos probable que salga bien”, dice Bower.

Revertir o cambiar

La investigación de Bower y Patulny seguirá analizando a su grupo de estudio mientras Australia continúa su marcha para salir de las restricciones del covid-19.

Dos mujeres conversando una con la otra, cada una su escritorio.

Getty Images
Mucha gente extraña las pequeñas interacciones que tenía en el día a día con ciertas personas, aunque fueran sus amigas cercanas.

Realizarán una encuesta a la misma muestra cada tres meses para determinar cómo está cambiando su comportamiento y por qué, y enviarán sus resultados a un grupo de expertos que está considerando los impactos de la pandemia en la salud mental.

Es demasiado pronto para cualquier estimación de los cambios sociales a largo plazo, si los hay, pero los investigadores sugieren que podría pasar un poco de tiempo antes de que las interacciones vuelvan a la normalidad.

“Me pregunto si el hecho de que no estés acostumbrado a socializar y que ahora exista un riesgo asociado con socializar, conducirá a impactos a largo plazo en la forma en que nos sentimos y en cómo podemos superar la soledad”, dice Bower.

Patuly dice que no le sorprendería un ligero aumento de la soledad durante algunos años.

Sin embargo, Michelle Lim, la experta en soledad, cree que para la mayoría de las personas, tanto la pérdida de microinteracciones como el estrechamiento de sus redes sociales son temporales, están directamente vinculados a la emergencia de salud pública y es poco probable que duren más que ella.

“Si será significativamente perjudicial para las relaciones dependerá de muchos factores: si el individuo es resistente, si tiene redes sociales sólidas, si se esfuerza por mantener sus amistades a pesar de estas barreras”, dice Lim.

Tampoco está claro, agrega, si los bloqueos más prolongados, ya sea por mandato del gobierno o debido a la necesidad de las personas de protegerse por condiciones de salud preexistentes, conducirán a resultados diferentes o más pronunciados.

Lim dice que es posible que, en el futuro inmediato, las interacciones cara a cara puedan cambiar si seguimos preocupados por la salud pública.

Dos personas con mascarilla guardando la distancia social.

Getty Images
¿Por cuánto tiempo se mantendrán los cambios en las interacciones cara a cara?

Pero también dice que es parte de la naturaleza humana volver a los grupos sociales. La mayoría de las personas que han infringido las normas de encierro lo han hecho para ver a amigos y familiares.

Después de que nos recuperemos del impacto de estos comportamientos alterados, cree que es probable que las cosas vuelvan a la normalidad anterior.

Los principales determinantes de la soledad son bastante estables, agrega.

Es poco probable que aquellos que no estaban solos antes del covid-19 se sientan muy solos a largo plazo una vez que todo haya terminado.

“Creo que durante un corto período de tiempo habrá cambios”, dice. “Pero somos criaturas de hábitos. A menos que estos comportamientos sean a muy, muy largo plazo, creo que volveremos a nuestros grupos sociales”.

* Esta nota es una traducción de un artículo original publicado en inglés en BBC Worklife y que puedes leer aquí.

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https://www.youtube.com/watch?v=mYv_EYYngC4&t=8s

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