¿Cómo sale un país de la OEA? Este es el inédito y largo camino que deberá recorrer Venezuela
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

¿Cómo sale un país de la OEA? Este es el inédito y largo camino que deberá recorrer Venezuela

Nunca antes un país del continente tomó la decisión de dejar la OEA. El proceso es lento y hay unas obligaciones y deudas que debe cumplir Maduro.
AFP
Por BBC Mundo
27 de abril, 2017
Comparte

Nunca antes un país del continente abandonó la Organización de Estados Americanos (OEA).

La decisión anunciada este miércoles por Venezuela de iniciar el procedimiento de desvinculación de la entidad multilateral es inédita desde la creación de la misma en 1948.

Cuba y Honduras, en diferentes momentos (1962 y 2009, respectivamente), llegaron a ser suspendidas en aplicación de la Carta Democrática de la entidad, pero no dejaron nunca de ser parte de la OEA.

Por ello la decisión del gobierno de Nicolás Maduro, tomada después de que el Consejo Permanente de la OEA aprobó realizar una reunión de consulta de cancilleres sobre la situación en Venezuela, abre una serie de interrogantes respecto a lo que puede pasar más adelante.

El anunció de la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, de no volver a participar “de ninguna actividad y de ningún evento” de la entidad a partir de ahora no es tan inmediata como parece.

Tal como la jefa de la diplomacia venezolana reconoció, se trata de un procedimiento que demora dos años, periodo en el que ese país -según la carta de la OEA- mantendrá las mismas obligaciones y responsabilidades que tiene cualquier otro miembro pleno de la entidad.

Además, para lograr la desvinculación definitiva, Venezuela tiene que saldar cualquier pago que tenga pendiente con la entidad y que fuentes señalan en más de US$8 millones.

Miembros de la OEALa decisión se precipitó por una convocatoria a los cancilleres para discutir la situación de Venezuela.

Pero eso no es todo.

Constitucionalistas han puesto en duda que el gobierno de Nicolás Maduro pueda disponer la salida de la OEA de manera unilateral sin el aval de la Asamblea Nacional, pues la incorporación a esta entidad forma parte del marco normativo interno venezolano.

La decisión de desvincularse sucede después de más de un año de fricciones entre Caracas y el secretario general de la entidad, Luis Almagro, quien ha calificado al gobierno de Nicolás Maduro de una “dictadura”.

Todo en medio de una crisis política que está a pocos días de cumplir un mes y que ya cobró la vida de 29 personas.

No antes de dos años

BBC Mundo conversó con el director del departamento de Derecho Internacional de la OEA, Dante Negro, sobre la situación en la que queda Venezuela después del anuncio de la canciller Rodríguez.

La manera de desvincularse es denunciando a la carta de la OEA. Por ahora se hizo una declaración, pero la OEA no ha sido notificada oficialmente”, explicó el funcionario.

Dante Negro agregó que “como en cualquier tratado internacional, existe un periodo en el cuál el país permanece vinculado”.

En el caso de la OEA, el margen de tiempo antes de que Venezuela se pueda convertir en el primer país que abandona la entidad es de dos años.

El funcionario explicó que, durante ese lapso, el Estado venezolano tiene los mismos derechos y obligaciones de cualquier miembro en cumplimiento al artículo 143 de la carta de la OEA.

Almagro con TintoriLuis Almagro se reunió con líderes de oposición como Lilian Tintori, esposa del político detenido Leopoldo López.

Es decir, Caracas debe mantener los compromisos asumidos al ratificar la carta de la OEA. respetar el derecho internacional y participar en los diferentes órganos que son parte de la entidad.

El director del departamento de Derecho Internacional de la OEA confirmó que, de concretarse, será la primera vez que un país se retira de la organización a través de una denuncia.

US$8 millones

Los compromisos económicos de Venezuela son otro aspecto que el gobierno de Nicolás Maduro deberá resolver antes de alcanzar la desvinculación.

El secretario de Asuntos Jurídicos de la OEA, Jean Michel Arrighi. explicó que Venezuela quedará desligada de la entidad tras el plazo de dos años y “después de haber cumplido con todas las obligaciones” estipuladas en la carta del organismo multilateral, tal como señala el artículo 143 de la carta de la organización.

Según la Agencia EFE, Venezuela mantiene una deuda que supera los US$8 millones relacionada con las cuotas que los países miembros realizan periódicamente.

Hasta diciembre de 2016, Venezuela adeuda por cuotas atrasada US$8.764.449, mientras que tampoco canceló los US$1.829.700 correspondientes a la cuota de este año.

El funcionario Dante Negro explicó que las cuotas que paga cada país son proporcionales y en atención a las capacidades de pago.

Durante el anuncio hecho este miércoles, la canciller Rodríguez no hizo ninguna mención al dinero que su país adeuda a la OEA.

¿Con o sin la Asamblea?

Venezuela firmó la carta de la Organización de Estados Americanos el mismo día en que fue adoptada, el 30 de abril de 1948 y ratificó el documento en diciembre de 1951.

Cartel contra Luis Almagro en manifestación chavista.Derechos de autor de la imagenEPA
Image captionLuis Almagro es una de las personas que mayor rechazo concentró de parte del oficialismo venezolano en el último tiempo.

El abogado constitucionalista venezolano Perkins Rocha señaló a BBC Mundo que esta situación imposibilita al gobierno de Maduro a abandonar unilateralmente a la entidad.

De acuerdo a nuestra Constitución, los pactos internacionales como el de la OEA son parte del derecho interno del país“, explicó el jurista.

Rocha añadió que el gobierno venezolano, sin consultar con la Asamblea Nacional, no puede disponer la salida de la organización pues la carta de la OEA es reconocida como parte de la legislación venezolana.

La Asamblea Nacional venezolana es controlada por la oposición, pero fue declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia, que por su parte la oposición considera al servicio del oficialismo.

Rocha es parte de una agrupación ciudadana llamada Bloque Constitucional, compuesta por exmagistrados, jueces, fiscales y académicos que demanda el reconocimiento a los tratados internacionales y el respeto a la Constitución.

Sostiene que una sola persona, en referencia a Nicolás Maduro, “no puede sacar a 30 millones de venezolanos del sistema interamericano”.

La postura del gobierno

La canciller Rodríguez afirmó el miércoles que la decisión de retirar a Venezuela de la OEA fue de Nicolás Maduro y defendió su legitimidad.

El artículo 80 de la carta de la OEA establece que las representaciones ante la entidad serán hechas por los gobiernos de cada país.

Nicolás Maduro en una concentración chavistaDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEl presidente Maduro tomó la decisión de retirar a Venezuela de la OEA.

La desvinculación de la organización comienza, según el artículo 143, con la “comunicación escrita a la Secretaría General”, acto que la canciller Rodríguez anticipó que se realizará en la mañana del jueves.

Venezuela, además, tiene un antecedente similar que puede ser considerado a su favor.

Por decisión de Hugo Chávez, Caracas denunció en septiembre de 2012 a la Convención Americana sobre Derechos Humanos y esa desvinculación se hizo efectiva un año después.

En aquella oportunidad, el entonces presidente venezolano tampoco consultó a la Asamblea Nacional (que controlaba el oficialismo), algo cuestionado por la oposición y los juristas del grupo Bloque Constitucional.

Desde entonces, la Corte Interamericana de Derechos Humanos sólo atiende casos sobre Venezuela anteriores a 2013 y posteriores a la creación de la Convención en 1981.

Aquella vez Chávez logró su objetivo, todavía falta mucho para saber si Maduro conseguirá seguir sus pasos.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

5 razones por las que 2021 puede ser un año crucial en la lucha contra el cambio climático

El año que comienza representa una gran oportunidad para encaminarnos hacia un planeta con menos emisiones de carbono.
6 de enero, 2021
Comparte
Glaciar en Argentina

Getty
El mundo no está encaminado hacia lograr sus metas de reducción de emisiones de carbono.

El mundo tiene un tiempo limitado para actuar si quiere evitar los peores efectos del cambio climático.

La pandemia de covid-19 fue el gran problema de 2020, sin duda, pero espero que, para fines de 2021, las vacunas se hayan activado y hablemos más sobre el clima que sobre el coronavirus.

Este año que comienza será decisivo para enfrentar el cambio climático.

Según Antonio Guterres, secretario general de la ONU, estamos en un “punto de quiebre” para el clima.

Con el espíritu optimista de Año Nuevo, estas son cinco razones por la que creo que 2021 podría confundir a los fatalistas y ver un gran avance en la ambición global sobre el clima.

1. La crucial conferencia climática

En noviembre de 2021, los líderes mundiales se reunirán en Glasgow, Escocia, para trabajar en el sucesor del histórico Acuerdo de París de 2015.

París fue importante porque fue la primera vez que prácticamente todas las naciones del mundo se unieron para acordar que todas necesitaban ayudar a abordar el cambio climático.

El problema fue que los compromisos asumidos por los países para reducir las emisiones de carbono en ese entonces no alcanzaron los objetivos establecidos por la conferencia.

En París, el mundo acordó que para fines de siglo el aumento de la temperatura global no estaría por encima de 2 °C respecto a los niveles preindustriales. El objetivo era limitar el aumento a 1,5 °C, si era posible.

Naturaleza.

Getty
La conferencia de Glasglow es una nueva oportunidad para lograr las metas climáticas.

La realidad es que no estamos avanzando en ese sentido.

Según los planes actuales, se espera que el mundo supere el límite de 1,5 °C en 12 años o menos, y que alcance 3 °C de calentamiento para fines de siglo.

Según el acuerdo de París, los países prometieron volver a reunirse cada cinco años y aumentar sus objetivos de reducción de carbono.

Eso debía suceder en Glasgow en noviembre de 2020, pero debido a la pandemia se aplazó para este año.

Así, Glasgow 2021 puede ser un encuentro en el que se aumenten los recortes a las emisiones de carbono.

2. Grandes reducciones de emisiones

El anuncio más importante sobre el cambio climático el año pasado salió completamente de la nada.

En la Asamblea General de la ONU en septiembre, el presidente de China, Xi Jinping, anunció que su país tenía como objetivo convertirse en neutral en emisiones de carbono para 2060.

Los ambientalistas quedaron atónitos.

Reducir el carbono siempre ha sido visto como una tarea costosa, pero aquí estaba la nación más contaminante del mundo, responsable de cerca del 28% de las emisiones mundiales, comprometiéndose a cortar sus emisiones incondicionalmente, independientemente de si otros países seguirán su ejemplo.

Ese fue un cambio total respecto a las negociaciones anteriores, cuando todos temían asumir el costo de descarbonizar su propia economía, mientras que otros no hacían nada, pero disfrutaban a costa de los que sí habían hecho la tarea.

Planta de carbón.

Getty
China es responsable de cerca del 28% de las emisiones de gases de efecto de invernadero.

China no es la única en tener esta iniciativa.

En 2019, Reino Unido fue la primera de las principales economías del mundo en asumir un compromiso legal de cero emisiones netas.

La Unión Europea hizo lo mismo en marzo de 2020.

Desde entonces, Japón y Corea del Sur se han sumado a lo que, según estimaciones de la ONU, son ya más de 110 países que han establecido una meta de cero neto para mediados de siglo.

Según explica la ONU, el cero neto significa que no estamos agregando nuevas emisiones a la atmósfera. Las emisiones continuarán, pero se equilibrarán absorbiendo una cantidad equivalente de la atmósfera.

Los países que se han puesto la meta de llegar al cero neto representan más del 65% de las emisiones globales, y más del 70% de la economía mundial, dice la ONU.

Con la elección de Joe Biden en Estados Unidos, la economía más grande del mundo ahora se ha reincorporado al coro de reducción de carbono.

Estos países ahora necesitan detallar cómo planean lograr sus nuevas aspiraciones, que serán una parte clave de la agenda de Glasgow, pero el hecho de que ya estén diciendo que quieren llegar a ese punto es un cambio muy significativo.

3. La caída del costo de las energías renovables

Hay una buena razón por la que tantos países ahora dicen que planean tener cero emisiones netas: la caída del costo de las energías renovables está cambiando por completo el cálculo de la descarbonización.

En octubre de 2020, la Agencia Internacional de Energía, una organización intergubernamental, concluyó que los mejores esquemas de energía solar ofrecen ahora “la fuente de electricidad más barata de la historia”.

Cuando se trata de construir nuevas centrales eléctricas, las energías renovables ya suelen ser más baratas que la energía generada por combustibles fósiles en gran parte del mundo.

Paneles solares

Getty
El costo de producción de las energías renovables está disminuyendo.

Si los países aumentan sus inversiones en energía eólica, solar y de baterías en los próximos años, es probable que los precios caigan aún más, hasta un punto en el que comenzará a ser rentable cerrar y reemplazar las centrales eléctricas de carbón y gas.

Esto se debe a que el costo de las energías renovables sigue la lógica de toda la industria: cuanto más produces, más barato se vuelve, y entre más barato se vuelve, más produces.

Esto significa que los activistas no tendrán que presionar a los inversores para que hagan lo correcto.

Por su parte, los gobiernos saben que al aumentar las energías renovables en sus propias economías, ayudan a acelerar la transición energética a nivel mundial, al hacer que las energías renovables sean aún más baratas y competitivas en todas partes.

Granja eólica.

EPA
La energía eólica es una alternativa para reducir las emisiones de carbono.

4. La pandemia lo cambia todo

La pandemia de coronavirus ha sacudido nuestra sensación de ser invulnerables y nos ha recordado que es posible que nuestro mundo se trastorne de formas que no podemos controlar.

También ha provocado la conmoción económica más significativa desde la Gran Depresión.

En respuesta, los gobiernos están dando un paso adelante con paquetes de estímulo diseñados para reactivar sus economías.

Y la buena noticia es que rara vez, si es que alguna vez, ha sido más barato para los gobiernos realizar este tipo de inversiones. En todo el mundo, las tasas de interés rondan el cero o incluso son negativas.

economía verde.

Getty
Muchos países tienen planes de incentivar la economía verde.

Esto crea una oportunidad sin precedentes para hacer las cosas mejor esta vez.

La Unión Europea y el nuevo gobierno de Joe Biden en EE.UU. han prometido billones de dólares en inversiones verdes para poner en marcha sus economías e iniciar el proceso de descarbonización.

Ambos dicen que esperan que otros países se unan a ellos, ayudando a reducir el costo de las energías renovables a nivel mundial. Pero también advierten que, junto con esta zanahoria, planean blandir un garrote: un impuesto a las importaciones de países que emiten demasiado carbono.

La idea es que esto puede ayudar a que los rezagados en la reducción de carbono, como Brasil, Rusia, Australia y Arabia Saudita, se animen a recortar emisiones.

La mala noticia es que, según la ONU, los países desarrollados están gastando un 50% más en sectores vinculados a los combustibles fósiles que en energías bajas en carbono.

5. Los negocios también se está volviendo verdes

La caída del costo de las energías renovables y la creciente presión pública para que se actúe sobre el clima también están transformando las actitudes en los negocios.

Existen sólidas razones económicas para ello. ¿Por qué invertir en nuevos pozos de petróleo o centrales eléctricas de carbón que se volverán obsoletas antes de que puedan amortizarse a lo largo de sus 20 o 30 años de vida?

De hecho, ¿por qué tener en sus carteras riesgos asociados al carbono?

La lógica ya se está desarrollando en los mercados. Solo este año, el vertiginoso precio de las acciones de Tesla la ha convertido en la empresa automotriz más valiosa del mundo.

auto eléctrico.

Getty
Los autos eléctricos han ganado terreno en el mercado automotriz.

Mientras tanto, el precio de las acciones de Exxon, que llegó a ser la compañía más valiosa del mundo, cayó tanto que fue expulsada del Promedio Industrial Dow Jones de las principales corporaciones estadounidenses.

Al mismo tiempo, existe un impulso creciente para lograr que las empresas incorporen el riesgo climático en su toma de decisiones financieras.

El objetivo es hacer que sea obligatorio para las empresas y los inversores demostrar que sus actividades e inversiones están dando los pasos necesarios para la transición a un mundo de cero emisiones netas.

Setenta bancos centrales ya están trabajando para que esto suceda, y la integración de estos requisitos en la arquitectura financiera mundial será un enfoque clave para la conferencia de Glasgow.

Aún está todo en juego.

Por lo tanto, hay buenas razones para la esperanza, pero está lejos de ser un trato hecho.

Confinamiento.

Getty
El confinamiento causó una reducción de las emisiones, pero ya los niveles están volviendo a subir.

Para tener una posibilidad razonable de alcanzar el objetivo de 1,5 °C, debemos reducir a la mitad las emisiones totales para fines de 2030, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, el organismo respaldado por la ONU que recopila la ciencia necesaria para informar las políticas.

Esto implicaría lograr cada año la reducción de emisiones que hubo en 2020 gracias a los confinamientos masivos debido a la pandemia.

Las emisiones, sin embargo, ya están volviendo a los niveles que tenían en 2019.

La verdad es que muchos países han expresado grandes ambiciones de reducir el carbono, pero pocos han implementado estrategias para alcanzar esos objetivos.

El desafío para Glasgow será lograr que las naciones del mundo se adhieran a políticas que comenzarán a reducir las emisiones ya.

La ONU dice que quiere ver el carbón eliminado por completo, el fin de todos los subsidios a los combustibles fósiles y una coalición global para llegar al cero neto para 2050.

Eso sigue siendo una tarea muy difícil, incluso si los sentimientos globales sobre enfrentar el calentamiento global están comenzando a cambiar.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=G127XBhPq_4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.