Suben las cuotas, pero no la calidad; 21% de carreteras libres y 7% de cuota son deficientes
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Suben las cuotas, pero no la calidad; 21% de carreteras libres y 7% de cuota son deficientes

Tanto carreteras libres como de paga han tenido un deterioro, pero en mayor proporción las libres, al pasar de 74.6% en buen estado en 2009 a 42.5% en 2015, según la evaluación publicada en la Cuenta Pública 2015.
Cuartoscuro Archivo
Por Nayeli Roldán
27 de mayo, 2017
Comparte

Por falta de mantenimiento y supervisión, 21.5% de las carreteras libres de cuota y 7% de pago tienen una infraestructura deficiente en el país, según la evaluación de la red carretera federal de la Secretaría de Comunicación y Transportes (SCT).

De continuar con esta tendencia, existe el riesgo que más de 304 mil personas sufran algún accidente en carretera de aquí a 2035; para evitarlo, el gobierno federal debería invertir 48 mil millones de pesos, a fin de mejorar la infraestructura, según las estimaciones de la Secretaría.

De acuerdo con la auditoría sobre la Política pública de regulación y supervisión de la infraestructura carretera, publicada en la Cuenta Pública 2015, en los últimos siete años el porcentaje de carreteras libres consideradas en buen estado ha disminuido, mientras que las clasificados con infraestructura deficiente ha aumentado.

La dirección general de servicios técnicos de la Secretaría de Comunicaciones (SCT) realiza la evaluación del estado físico de la infraestructura carretera federal libre y de cuota bajo cinco criterios: la corona, el drenaje, el derecho de vía y los señalamientos verticales y horizontales. Así determinan el grado de confort y seguridad que los usuarios perciben al desplazarse por las carreteras federales.

El estado físico “Deficiente” de las carreteras de cuota creció de 1.0% a 7.2%, de 2009 a 2015.

“Al inicio del periodo evaluado (2009), el 10.7% de la red federal de carreteras de cuota presentó un buen estado físico; sin embargo, al final del periodo (2015) ese porcentaje disminuyó a 7.3%”, apuntó la auditoría.

“La comparación de las condiciones físicas entre las carreteras federales libres y las de cuota revela que los dos tipos de red han registrado un deterioro, pero en mayor proporción las libres, ya que en 2009 el estado físico bueno representó el 74.6% y para 2015 el 42.5% se encontró en esas condiciones”, agregó.

Sin supervisión, ni mantenimiento efectivo

Aunque existen reglamentos en la Secretaría de Comunicaciones que determina los estándares de calidad, la regulación y supervisión de la infraestructura carretera, la información es ignorada por los funcionarios.

La Auditoría advierte que la dirección general de servicios técnicos de la Secretaría de Comunicaciones hace su trabajo y entrega los resultados de las supervisiones a las áreas responsables de la construcción y conservación de la red carretera federal, quienes deberían diseñar el plan de conservación preventiva y correctiva de carreteras, pero no lo hacen.

“No se contó con la evidencia que permitiera verificar que las áreas responsables utilizaran dicha información para realizar la programación de las actividades de construcción y conservación de la infraestructura carretera federal”, dice el informe.

Aunque la calidad vaya en deterioro, las tarifas aumentan.

Durante el periodo 2009-2015, el peaje cobrado en la red carretera pasó de 1.9 a 2.2 pesos promedio por kilómetro para las carreteras, lo que representó una tasa media de crecimiento anual de 2.5%.

¿Existe relación entre el mantenimiento y los accidentes?

El Instituto Mexicano del Transporte advierte que los accidentes en las vías con poco o nulo mantenimiento son menores, en comparación con las vías que presentan un mantenimiento regular. La explicación es que en una vía reencarpetada se presentan mayores velocidades que en las vías que presentan irregularidades en su recorrido, donde los conductores son más cautos.

Sin embargo, las vialidades con grietas y baches provocan que los vehículos se desvíen, y los agujeros de mayor tamaño ocasionan que los conductores pierdan totalmente el control de los vehículos. Con la lluvia, estos problemas se incrementan.

La Auditoría revisó los datos estadísticos sobre el número de accidentes y muertos en las carreteras, y los motivos de estos. Aunque la mayor parte son atribuibles a los conductores y en menor medida a las condiciones de la infraestructura, ambas cosas son responsabilidad de la Secretaría de Comunicaciones y, por lo tanto, ejecutar una buena política en ambos temas podría disminuir los accidentes.

Entre 2009 y 2015 hubo 161 mil 467 accidentes en las carreteras del país, en los cuales resultaron 29 mil 495 personas muertas y 160 mil 778 heridos.

La tendencia fue a la baja, toda vez que de 29 mil 148 accidentes ocurridos en 2009, hubo 16 mil 944 en 2015, lo que significó una disminución anual de 8.6%.

Aunque hubo menos accidentes, “no son imputables a la intervención de la SCT, ya que ésta no lleva un control sobre las acciones de construcción y conservación, por lo que no es posible determinar su efectividad, ni sus efectos en las vías”, sostiene la auditoría.

Las causas de los accidentes son: fallas de los conductores, un 92%; condiciones de los vehículos, el 4.8%; mientras que los accidentes provocados por las condiciones técnicas y físicas de la infraestructura carretera causaron el 2.3%. y los agentes naturales el 0.3% (534).

Al desagregar la información sobre las causas de los accidentes imputables a las condiciones del camino fueron: irrupción del ganado, 58.3%; objetos en el camino, 19.1%; el camino resbaloso, 6.8%; desperfectos en el camino, 5.7%, y el resto de los factores como la falta de señales, piso mojado y otros, 10.1%.

Con esta información podría deducirse que los accidentes prevenibles con el mejoramiento del estado físico de las vías son relativamente pocos en comparación con los que se podrían evitar al tener mayor control sobre la operación del autotransporte federal.

Sin embargo, “la seguridad en la red federal de carreteras está vinculada con las condiciones en las que se encuentran los vehículos que circulan sobre ella y la forma de conducir de sus usuarios, los que a su vez son competencia de la política pública de regulación y supervisión del autotransporte federal, a cargo de la SCT”, concluye la auditoría.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
LISE ASERUD/Getty Images

4 fascinantes lugares en los que el ser humano no puede poner el pie

¿Existe realmente algún lugar en la Tierra que ningún ser humano pueda visitar? Aunque parezca difícil de imaginar, la respuesta es positiva. Te invitamos a descubrir algunos de ellos.
LISE ASERUD/Getty Images
3 de abril, 2022
Comparte

En nuestro mundo actual, es difícil imaginar un lugar que no podamos visitar, y que no esté incansablemente fotografiado, compartido y etiquetado en las redes sociales.

Pero existen todavía unos pocos que permanecen intactos a los turistas.

Si bien la mayoría de los rincones del planeta reciben visitantes, hay algunos cerrados herméticamente al público.

A menudo por razones de seguridad, legales o científicas, está estrictamente prohibido poner el pie en ellos.

Te invitamos a conocer cuatro de estos rincones aislados del mundo (sin el riesgo pisar las zonas restringidas).

1. La “bóveda del fin del mundo”

Entrada al Banco Mundial de Semillas de Svalbard

Arterra/Universal Images Group via Getty Images
Esta es la entrada a la “bóveda del fin del mundo”, el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, Noruega.

En una isla remota llamada Spitsbergen, en el archipiélago ártico de Svalbard, Noruega, una montaña de arenisca alberga a 120 metros su interior un lugar apocalíptico: el depósito de semillas más grande del mundo.

A unos 1.300 km del Polo Norte y a 130 metros sobre el nivel del mar, el espeso permafrost -la capa de hielo permanente congelada que rodea la bóveda- ayuda a preservar los cientos de miles de muestras de semillas almacenadas en su interior.

El lugar es también idóneo para esa tarea por su falta de actividad sísmica.

Sin embargo, aunque las semillas se almacenaron de la manera más segura posible desde que el búnker fue inaugurado en 2008, no existe manera humana de comprobarlo.

Gráfico del Banco Mundial de Semillas

BBC

La bóveda está fuertemente protegida a cal y canto, lo cual garantiza que las semillas que contiene puedan sobrevivir durante miles de años si fuera necesario.

Sin embargo, en los últimos años algunos científicos han mostrado preocupación por el aumento de las temperaturas, que han provocado un deshielo del permafrost.

En 2020, los investigadores locales documentaron el verano más cálido en Svalbard desde que hay registros.

“Vimos un derretimiento sin precedentes en los glaciares y el deshielo del permafrost”, dijo a la BBC el científico Kim Holmen, del Instituto Polar Noruego.

La situación comenzó a monitorearse hace algunos años.

Banco Mundial de Semillas de Svalbard

Tim E White/Getty Images
El permafrost permite preservar los cientos de miles de semillas almacenadas en el interior de la bóveda.

Este búnker de semillas puede ser vital para conservar, en caso de un gran desastre mundial, una reserva de cultivos que garantice la restauración de las especies, y que no nos falte alimento a los seres humanos.

Cada país guarda sus propias semillas vitales para su producción alimentaria, pero el Banco Mundial de Semillas de Svalbard es una suerte de respaldo global.

2. Ilha da Queimada Grande: una isla venenosa

Ilha da Queimada Grande, conocida como Ilha das Cobras (isla de las cobras), es una pequeña isla rocosa, agreste, sin playas y de difícil acceso, ubicada a 35 km de la costa de São Paulo.

La isla fue descubierta en 1532 por la expedición colonizadora de Martim Afonso de Souza.

Sin embargo, la historia de Ilha das Cobras es mucho más antigua. Se formó a finales de la última glaciación, hace unos 11.000 años, cuando subió el nivel del mar, separando el cerro (que formaba parte de la Serra do Mar) del continente y convirtiéndolo en una isla.

Ha llamado la atención en los últimos cinco siglos por una característica inusual: está habitada casi exclusivamente por serpientes: hay estimaciones que dicen que puede haber entre una y cinco serpientes por cada metro cuadrado de la isla.

Ilha da Queimada Grande

Marcelo Ribeiro Duarte
La cabeza de lanza dorada solo existe en esta isla frente a la costa de São Paulo, Brasil.

Es la segunda mayor concentración de serpientes por área en el mundo: alrededor de 45 por hectárea, aproximadamente equivalente al tamaño de una cancha de fútbol – una cifra solo superada por Isla Shedao, en China.

Pero en la isla brasileña una especie de serpiente altamente venenosa se diferenció de sus parientes terrestres y se transformó en la cabeza de lanza dorada (Bothrops insularis) una especie de víbora de pozo endémica de Queimada Grande.

Es tan mortal que una sola mordedura basta para evitar que las aves de las que se alimenta puedan vovler a emprender el vuelo.

“El veneno de la víbora es más tóxico para las aves que para los mamíferos”, explicó a BBC Brasil el biólogo Marcelo Ribeiro Duarte, del Laboratorio de Colecciones Zoológicas del Instituto Butantan. “Eso prueba la gran adaptabilidad de la especie”.

La Bothrops insularis mide entre medio metro y un metro, siendo las hembras un poco más grandes.

Jararaca-ilhoa

Marcelo Ribeiro Duarte
A diferencia de las especies continentales de Brasil, esta serpiente es más pequeña y menos pesada y tiene una piel más elástica.

“Como la fauna de la isla es muy escasa, sin roedores ni otros mamíferos (a excepción de los murciélagos), los adultos de la especie se alimentan de aves migratorias (las aves residentes no son depredadas)”, dijo a BBC Brasil el investigador y especialista en animales venenosos Vidal Haddad Júnior, de la Facultad de Medicina de Botucatu.

“Los ejemplares jóvenes comen lagartijas, anfibios y artrópodos, como ciempiés, por ejemplo”.

El gobierno brasileño prohibió a cualquier persona pisar la isla, como medida de precaución.

La única excepción a esta norma son algunos investigadores, que para poder visitarla deben estar acompañados en todo momento por un médico y seguir estrictos protocolos.

En cualquier caso, esta remota isla de 43 hectáreas frente a la costa paulista no parece precisamente el destino vacacional más apetecible.

3. Lascaux: la cueva francesa que encierra de arte valioso

Réplica de Lascaux en Montignac, 2012

PHILIPPE LOPEZ/Getty Images
Esta cueva en Montignac, en el suroeste de Francia, es una réplica de Lascaux. La original se cerró al público en 1963.

Cuatro adolescentes en busca de un perro que había desaparecido por un agujero en la tierra descubrieron esta maravillosa cueva en el sur de Francia en 1940.

En el más sorprendente de los accidentes, su perro los llevó hasta una cueva cubierta de pinturas murales que retratan animales, como caballos y ciervos.

Con una antigüedad de unos 17.000 años, fue uno de los ejemplos de arte prehistórico mejor conservados jamás descubiertos, con alrededor de 600 pinturas y 1.000 grabados en total.

Lascaux - pinturas

Universal History Archive/Getty Images
Las pinturas de Lascaux son fascinantes.

Cuando se hizo el descubrimiento, la Segunda Guerra Mundial estaba en sus albores.

Ocho años más tarde, la cueva de Lascaux se abrió al público curioso que quería ver de cerca la obra de sus antepasados.

En 1963 se suspendieron las visitas al público. Había brotado moho en las paredes de la cueva que amenazaba la preservación de la obra de arte que había existido en condiciones herméticas antes de su descubrimiento.

Casi 60 años después, la cueva todavía está en gran parte fuera del alcance del público, aunque se construyó una réplica muy cerca para que puedan visitarla los turistas.

Visitantes en Lascaux, 1983.

Pierre VAUTHEY/Getty Images
La réplica de Lascaux fue inaugurada en 1983, año en que se tomó esta fotografía.

4. Uluru: el “ombligo del mundo”

Uluru, antes conocida como Ayers Rock, fue una atracción turística durante muchos años, pero se sumó recientemente a la lista de lugares que el público no puede visitar.

También llamado el “ombligo del mundo”, es uno de los monolitos más grandes del planeta.

Anteriormente, los visitantes podían intentar el ascenso de 348 metros a la cumbre, aunque eso significaba enfrentar un calor extremo, con temperaturas en verano de alrededor de 47 grados centígrados.

La escarpada subida a la cima también podía causar dificultades. Pero, para muchos, la belleza del lugar lo compensaba.

Uluru en 2013.

Mark Kolbe/Getty Images
Uluru en 2013.

Uluru es un sitio sagrado para los aborígenes indígenas anangu que son los custodios de la roca y deseaban que los visitantes dejaran de escalarla por respeto a sus tradiciones.

Ese deseo fue respaldado unánimemente por una petición de la junta del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta, que tomó la decisión de impedir que la gente pusiera el pie en Uluru en 2017.

El 25 de octubre de 2019 fue el último día en que se permitió a las personas escalar la roca antes de que la prohibición entrara en vigor. Se formaron largas colas de turistas.

Uluru se cerró permanentemente a los escaladores el 25 de octubre de 2019, aborígenes consideran sagrado el monolito rojo

SAEED KHAN/Getty Images
Para los aborígenes locales (y habitantes tradicionales), el monolito rojo de Uluru es un lugar sagrado.

En la cultura anangu, Uluru es evidencia de que los seres celestiales llegaron a la Tierra cuando aún estaba sin forma y sin vida. Viajaron a través de ella, creando especies y formas vivas, como Uluru, en el camino.

Los visitantes aún pueden visitar el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta. Pero la roca sagrada yasolo se puede observar, nunca pisar ni escalar.

Muchos turistas no reprimen la oportunidad de tomar la instantánea desde el aire.

Pasajeros a bordo de un vuelo QF787 de Qantas, un avión Boeing 787 Dreamliner mientras vuela cerca de Uluru en el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta, Territorios del Norte el 10 de octubre de 2020 en Uluru, Australia.

James D. Morgan/Getty Images
Algunos aviones sobrevuelan cerca del Uluru en el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta.

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=rCXa2gRXlcM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.