Ciberataque masivo global: 5 preguntas para entender qué es y cómo surgió el virus WannaCry
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo / StockSnap.Io

Ciberataque masivo global: 5 preguntas para entender qué es y cómo surgió el virus WannaCry

WannaCry es un gusano informático que parece haber sido creado para explotar un fallo detectado por autoridades de EU. ¿Cómo te afecta? Aquí te contamos.
Archivo / StockSnap.Io
Por BBC Mundo
13 de mayo, 2017
Comparte

Decenas de miles de ataques de ransomware en más de 70 países pusieron en jaque este viernes la ciberseguridad internacional. El culpable es un virus informático llamado WannaCry (“quieres llorar”) o WanaCrypt0r 2.0, que bloquea datos y demanda un pago de hasta US$600 en bitcoins antes de restaurar los archivos cifrados.

En Reino Unido, varios hospitales del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) fueron víctimas del ataque.

Algunas organizaciones sanitarias desviaron el tráfico de sus ambulancias y cancelaron servicios no urgentes mientras intentaban contener y limpiar la infección.

Los contagios fueron reportados por empresas de seguridad y parece que los países más golpeados son Rusia y España.

Vista exterior del edificio de TelefónicaEPA
La empresa española Telefónica tuvo que apagar todas sus computadoras para hacer frente al ataque.

¿Qué pasó?

El brote de malware más extenso y público en años logró infectar un alto número de grandes organizaciones.

El culpable es un malware llamado WannaCry (“quieres llorar”) que encripta los archivos de una computadora y pide un pago como rescate antes de permitir de nuevo el acceso a ellos.

Parece haberse extendido a través de un gusano.

A diferencia de muchos otros programas maliciosos, WannaCry tiene la capacidad de moverse por una red por sí mismo.

La mayoría de los otros gusanos necesitan la actividad humana para expandirse: intentan engañar a la víctima potencial para que abra un documento adjunto que alberga el código de ataque.

Por contraste, una vez que WannaCry está dentro de una organización, rastreará las máquinas vulnerables y las infectará también.

Su impacto fue tan público porque grandes cantidades de máquinas en cada organización atacada quedaron en situación de vulnerabilidad.

Petya ransomware
Image captionEl virus Petya deja la computadora sin servicio hasta que se pague un rescate.

¿Quién creó el gusano WannaCry?

Actualmente no lo sabemos.

El ransomware ha sido el sello favorito de los ciberladrones desde hace algún tiempo ya que les permite obtener beneficios rápidamente tras una infección.

Pueden cobrar rápidamente gracias al uso de la moneda virtual bitcoin, que es difícil de rastrear.

La competencia entre distintas bandas de ransomware las ha llevado a buscar maneras más eficaces de extender sus códigos maliciosos.

WannaCry parece haber sido creado para explotar un fallo detectado por la Agencia Nacional de Seguridad de EU, (NSA, por sus siglas en inglés).

Cuando se filtraron detalles del error, muchos investigadores de seguridad predijeron que esto llevaría a la creación de gusanos de ransomware automáticos.

En ese caso, puede ser que los hackers sólo hayan necesitado unos meses para hacer realidad esa predicción.

¿Corre peligro mi computadora?

Depende.

El virus WannaCry sólo infecta máquinas que funcionan con Windows.

Si no actualizas Windows y no eres precavido al abrir y leer correos, puedes estar en situación de riesgo.

Puedes protegerte ejecutando actualizaciones, usando cortafuegos y antivirus y siendo cauteloso a la hora de leer mensajes de correo electrónico.

Quizá también sea útil hacer una copa de seguridad de los datos clave para que puedas restaurar tus archivos sin tener que pagar grandes cantidades en caso de ser infectado.

Buzón de entrada de correoDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionEl correo electrónico sigue siendo el método de ataque preferido por los ciberladrones.

¿Se pueden detener estas infecciones?

La verdad es que no.

No obstante, las organizaciones pueden, y lo hacen, trabajar duro para protegerse.

Colocan cortafuegos, instalan programas antivirus, aplican filtros para los archivos, ejecutan programas de detección de intrusos y actualizan su software de forma regular para mantener lejos el malware y a los hackers.

Pero ninguna protección puede ser 100% perfecta.

¿Por qué? Porque las organizaciones están gestionadas por personas y las personas cometen errores.

Conscientes de esto, muchos ciberladrones intentan engañar a las personas que trabajan en estas empresas para que abran documentos adjuntos o enlaces enviados por correo electrónico que pueden iniciar la infección, una práctica que se conoce como phising.

Además, recordemos que miles de millones de nombres de usuario y contraseñas fueron robados y compartidos por hackers en los últimos años.

Algunas ciberbandas están examinando estos datos para encontrar credenciales de organizaciones a las que quieren atacar.

Hombres con computadoras portátilesDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa seguridad 100% no es posible pero sí podemos adoptar medidas para proteger nuestras computadoras.

Esto les permite iniciar sesión como si fueran un empleado de la empresa y empezar su ataque desde dentro.

Un parche para subsanar este error está disponible desde el pasado 14 de marzo pero, claramente, muchas organizaciones no han sido capaces de aplicarlo.

¿Por qué golpeó tan duro al NHS británico?

Puede haber varias razones.

Lo más probable es que se trata de una organización enorme que se apoya en una infraestructura informática gigante.

Además, el NHS tiene muchos socios y proveedores que se conectan a su red central.

La complejidad es enemiga de la seguridad y es razonable aventurar que partes de esa red, especialmente las operadas por los proveedores, no están tan bien mantenidas como deberían.

Esto puede significar que no se aplicaron parches que podían haber desbaratado el WannaCry.

Así que, una vez que el gusano entró, pudo extenderse de forma descontrolada.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo una joven encontró a su familia 26 años después gracias a una foto en WhatsApp

Una niña que quedó huérfana en el genocidio de 1994 en Ruanda ha encontrado a sus familiares gracias a las redes sociales. Esta es su historia.
24 de septiembre, 2020
Comparte
Grace Umutoni de niña, a la izquierda, y en una imagen actual.

Grace Umutoni
“¿Me conocen?” Grace Umutoni publicó fotos de cuando era niña en las redes.

Para Grace Umtoni lo ocurrido ha sido “un milagro” obra de las redes sociales.

Umtoni quedó huérfana cuando solo tenía dos años. En 1994 sus padres fueron víctimas del genocidio que se cobró miles de vidas en Ruanda. Años después, ha podido encontrarse con algunos familiares.

La mujer, que no conocía su verdadero nombre, publicó fotos suyas de niña en grupos de WhatsApp, Facebook y Twitter el pasado abril con la esperanza de que miembros de su familia la reconocieran y pudiera reunirse con ellos.

Sus intentos anteriores, a través de cauces más formales, no habían dado resultado.

Todo lo que esta enfermera de 28 años sabía de su historia es que la habían llevado a un orfanato en Kigali, la capital ruandesa, después de encontrarla en el barrio de Nyamirambo. También fue acogido allí su hermano, de 4 años, que murió después.

En Ruanda hay miles de niños como ella, que perdieron a sus padres entre las 800,000 víctimas que se estima dejó la matanza sistemática de miembros de la etnia tutsi y hutus moderados en cien días de genocidio.

Muchos siguen buscando a su familia.

Después de que publicara sus fotos, aparecieron algunas personas que dijeron ser parientes suyos, pero pasaron meses hasta que apareció alguien que de veras parecía serlo.

Antoine Rugagi había visto las fotos en WhatsApp y se puso en contacto con ella para decirle que se parecía mucho a su hermana, Liliose Kamukama, muerta en el genocidio.

“El milagro por el que había estado rezando”

“Cuando lo vi, yo también noté que nos parecíamos”, le dijo Umtoni a la BBC.

“Pero solos las pruebas de ADN podían confirmar si éramos parientes, así que nos hicimos unas en Kigali en julio”.

Umutoni viajó desde el distrito de Gakenke, donde vive, mientras que Rugagi llegó desde Gisenyi, en el oeste, para que pudieran recoger los resultados juntos.

Grace Umutoni y su tío Antoine Rugagi .

Grace Umutoni
Grace Umutoni y Antoine Rugagi viajaron a Kigali para recoger los resultados de su prueba de ADN.

Resultó ser un gran día para ambos, ya que las pruebas revelaron un 82% de posibilidades de que ambos fueran famlia.

“Estaba impactada. No pude contener mis ganas de expresar mi felicidad. Todavía hoy pienso que estoy en un sueño. Fue el milagro por el que siempre había rezado”, cuenta Umtoni.

Su recién hallado tío le contó que el nombre que le pusieron sus padres tutsis era Yvette Mumporeze.

También le presentó a varios parientes de la rama paterna de la familia, como su tía Marie Josée Tanner Bucura, que lleva meses atrapada en Suiza a causa de la pandemia.

Grace Umutoni y su madre.

Grace Umutoni
Grace Umutoni y su madre, Liliose Kamukama, en una imagen de un álbum familiar.

Ella estaba convencida de que Grace Umtoni era su sobrina antes incluso de conocer el resultado de las pruebas genéticas por el parecido de la mujer de la foto de WhatsApp con el de la niña de los álbumes de la familia.

“Era claramente la hija de mi hermano Aprice Jean Marie Vianney y su esposa, Liliose Kamukama. A los dos los mataron en el genocidio”.

‘Pensamos que ninguno había sobrevivido’

La señora Bucura le contó también el nombre completo de su hermano, que llegó con ella al orfanato, Yves Mucyo, y que había tenido otro hermano, Fabrice, de un año.

El genocidio comenzó horas después de que el avión que transportaba a los presidentes de Ruanda y Burundi, ambos de la etnia hutu, fuera derribado en la noche del 6 de abril de 1994.

Milicias hutus recibieron la instrucción de dar caza a los miembros de la minoría tutsi. El suburbio de Nyamirambo, en Kigali, fue uno de los primeros en ser atacado.

Muchas de personas murieron a machetazos en sus casas o en barricadas levantadas para impedir el paso de quienes trataban de escapar. Algunos lograron ponerse a salvo en iglesias y mezquitas.

La señora Bucura dijo que alguien cómo una mujer agarraba del brazo al pequeño Yves y se lo llevaba corriendo de allí, pero no consiguieron más información. De su hermana no se supo nada.

El genocidio terminó meses después, cuando los rebeldes tutsis del Frente Patriótico Ruandés, liderado por el hoy presidente Paul Kagame, se alzó con el poder.

Cráneos en el Memorial del Genocidio en Kigali.

Reuters
Muchos murieron por golpes de machete, como se aprecia en los cráneos conservados en el Memorial del Genocidio en Kigali.

“Pensamos que ninguno había sobrevivido. Incluso los recordábamos cuando cada abril llegaba el aniversario del genocidio”, explica Bucura.

Umtoni no había podido averiguar sobre su familia y lo único que le contaron es que Yves murió al llegar al orfanato como resultado de las heridas que sufrió por las balas de las milicias hutus de las que huía.

Cuando tenía cuatro años, la niña fue adoptada por una familia tutsi del sur de Ruanda que le dio el nombre de Grace Umtoni.

“Los responsables de mi escuela me ayudaron y volví al orfanato en Kigali para preguntar si había algún rastro de mi pasado, pero no había nada”, dice.

“He vivido siempre en la pena de ser alguien sin raíces, pero seguí rezando por un milagro”.

“Por bien que me tratara la familia adoptiva, no podía dejar de pensar en mi familia biológica, pero tenía muy poca información para siquiera empezar a buscar”.

Ahora tiene curiosidad por saber más de sus padres. Han planeado una gran reunión familiar con parientes que llegaran de diferentes lugares del país y del extranjero, aunque el coronavirus ha obligado a aplazarla.

Entretanto, le han presentado a algunos de sos familiares a través de WhatsApp y ha descubierto que tiene un hermano mayor en Kigali, fruto de una relación anterior de su padre.

“Estamos agradecidos con su familia adoptiva”

Desde 1995, casi 20.000 personas se han vuelto a reunir con sus familias gracias al Comité Internacional de la Cruz Roja.

Su portavoz para Ruanda, Rachel Uwase, asegura que aún siguen recibiendo peticiones de ayuda de gente a la que el genocidio separó de su familia.

En lo que va de 2020, son 99 las personas que se han reencontrado con sus familiares.

Para la señora Bucura, descubrir que su sobrina había sobrevivido es algo que agradece.

“Estamos agradecidos con la familia que la adoptó, le dio un nombre y la crió”.

La joven mantendrá el nombre que le dio su familia adoptiva ya que es el que la ha acompañado la mayor parte de su vida.

Pero le tendrá siempre gratitud a las redes sociales por haberla ayudado a encontrar un sentido de pertenencia.

“Ahora hablo frecuentemente con mi nueva familia”, cuenta.

“He pasado toda mi vida con la sensación de que no tenía raíces, pero ahora me parece una bendición tener tanto a mi familia adoptiva como a la biológica, ambas pendientes de mí”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=QkzsUZOK6-0

https://www.youtube.com/watch?v=KmgRXXNvokE

https://www.youtube.com/watch?v=gHjW1l0Dk1g

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.