En 12 estados no se investiga como feminicidio el asesinato de una mujer a manos de su pareja
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

En 12 estados no se investiga como feminicidio el asesinato de una mujer a manos de su pareja

En Chihuahua y Nayarit, los códigos penales ni siquiera tienen contemplado el delito de feminicidio; de 2011 a junio 2015 solo hubo 169 sentencias por feminicidio en México.
Cuartoscuro Archivo
Por Arturo Angel
10 de mayo, 2017
Comparte

En 12 de los 32 estados, el que un hombre asesine a su novia, esposa o a una mujer con la que tenga una relación sentimental o de amistad no es suficiente para que el crimen sea considerado como feminicidio, pese a que a nivel federal y en otras 18 entidades sí lo es,.

El feminicidio es el homicidio de una mujer por cuestión de género, es decir, por el hecho de ser mujer y estar en desventaja física frente a un hombre, según el Código Penal Federal.

Desde 2011, los estados y el gobierno federal comenzaron a incluir este ilícito en sus códigos penales, y las condiciones específicas que tienen que ocurrir para que se le considere así, pero especialistas advierten deficiencias en la tipificación el delito.

De 2011 a 2015, apenas nueve entidades reportaron sentencias por este tipo de delitos, según el estudio “Juzgar el feminicidio en México: desafíos para la aplicación de la perspectiva de género y la debida diligencia en sede judicial”, elaborado por Karla Michel Salas, una de las impulsoras de la sanción del feminicidio en México.

Diferencias de criterio

Animal Político revisó los códigos penales de los 32 estados del país así como el Código Penal Federal. Con excepción de Chihuahua y Nayarit, todos tienen tipificado el delito de feminicidio, y en todos se reconoce a este delito como el homicidio de una mujer por condición de género.

En el Código Penal Federal se establecen siete causas que convierten a un homicidio en un feminicidio, y basta que se presente una de ellas para que así se le considere. Una de esas causas es que haya existido una “relación sentimental, afectiva o de confianza”.

Algunos estados incluyen también esta condición y agregan relaciones laborales, docentes o de cualquier subordinación como un elemento para determinar que se trató de un feminicidio.

Hay 12 entidades que si bien tienen tipificado el  delito de feminicidio, no incluyen como uno de los elementos para considerar ese crimen como feminicidio la relación entre la víctima y victimario.

Entre esas entidades está la Ciudad de México, que como este medio publicó ayer, reconoce como víctimas de feminicidio a menos de 40% de las mujeres asesinadas en condiciones de violencia.

Las otras entidades que están en una situación similar son: Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche,, Durango, Michoacán, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa y Yucatán. Esto además de Chihuahua y Nayarit donde no está tipificado el delito de feminicidio.

De los estados señalados, Yucatán, Sinaloa, Nuevo León, Oaxaca, Durango y la Ciudad de México reconocen el nexo sentimental o afectivo entre la víctima y victimario del posible feminicidio como una agravante, pero lo condicionan a que se presente alguna de las otras causas que se consideran para tipificar en automático un feminicidio.

“Estadísticamente son las parejas sentimentales (esposos, novios, amantes) quienes comenten la mayoría de los feminicidios. Desde mi opinión esto debe ser considerado como una circunstancia y no una agravante”, señaló en entrevista Karla Michel Salas.

Las diferencias en la tipificación del feminicidio no terminan con el caso anterior.

Doce de los 30 estados que tienen el feminicidio en su código penal no establecen como una de sus causas el que existan antecedentes de violencia por parte del agresor.

En tanto, la hipótesis de la incomunicación de la víctima, que establece el código penal federal, no es reconocida por seis entidades como un elemento de feminicidio.

Hay siete entidades con el feminicidio tipificado que no incluyen las amenazas como una de las causas, y existen ocho estados en donde no se reconoce tampoco como un motivo el dejar el cuerpo de la víctima en la vía pública.

Por el contrario, las dos causas que contempla el Código Penal Federal como feminicidio y que sí son reconocidas por casi todos los estados también son “la presencia de violencia sexual de cualquier tipo”, y el que se “inflijan lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones” a las víctimas.

Sin feminicidios en Chihuahua y Nayarit

En Chihuahua y Nayarit no está tipificado el feminicidio como delito.

En el caso de Chihuahua, este delito nunca ha sido reconocido. De la revisión de su código penal lo único que se advierte es una agravante en el delito de homicidio calificado cuando la víctima “sea del sexo femenino o menor de edad” (artículo 126), lo que eleva la pena de cárcel hasta a 60 años de prisión.

“Es paradójico que Chihuahua sea el único estado donde no está tipificado el feminicidio”, dijo Salas. Recordó que en esta entidad se han presentado casos como el de “las muertas de Juárez”, y una serie de feminicidios en dicha ciudad fronteriza, que según estimaciones (porque no hay conteo oficial) habrían dejado más de 700 víctimas.

El actual gobernador de Chihuahua, Javier Corral, prometió desde noviembre pasado que habría una iniciativa para tipificar el feminicidio, lo que no ha ocurrido.

En el caso de Nayarit, su Código Penal actualizado menciona que la tipificación del delito de feminicidio está aprobada desde septiembre de 2016, pero existía un plazo de 180 días para su entrada en vigor. Dicho plazo concluyó el 28 de marzo pasado, pero el feminicidio sigue sin incluirse en el código penal.

El pasado 4 de mayo en la sesión del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de Violencia, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, calificó como “increíble” el que aun haya estados como Chihuahua y Nayarit, que no tengan tipificado el delito.

Pocas sentencias

Un común denominador en la tipificación del feminicidio en los distintos códigos penales es la gravedad del castigo que, en teoría, se aplica a quien cometa este delito.

Los casos más extremos son los del Estado de México, Morelos y Veracruz, donde las penas van de los 30 hasta los 70 años de prisión.

Las sanciones menos severas son las de Yucatán, de 30 a 40 años a quien cometa feminicidio, y la de Jalisco, de 24 a 45 años.

¿Pero, realmente cuántas sentencias se han dictado?

Los resultados de 32 solicitudes de información pública y de trabajo de investigación realizado en la Comisión Nacional de Tribunales, plasmados en el estudio mencionado anteriormente, arrojan que de 2011 a junio 2015 apenas hubo 169 sentencias en nueve de los 32 estados del país.

De las sentencias dictadas, 12 fueron en Chiapas, 55 en la Ciudad de México, 60 en el  Estado de México, 2 en Jalisco, 32 en Morelos, 3 en Oaxaca, 1 en Puebla, 3 en San Luis Potosí y 1 en Veracruz.

De acuerdo con Michel Salas, el que no hubiera – por lo menos en el lapso de estudio –  sentencias en más de 20 estados obedece a un tema de inoperancia o incompetencia en la investigación, pero también resistencias a no evidenciar y procesar casos que signifiquen un alza en crímenes de odio.

“La existencia del tipo penal no basta, ni tampoco bastan las sentencias que se han dictado, para enfrentar la violencia feminicida (…) si consideramos que ONU Mujeres, el INEGI y las organizaciones de la sociedad civil denunciaron que en nuestro país siete mujeres son asesinadas todos los días, es evidente que las 169 sentencias que se han dictado en todo el país por feminicidio evidencian que la impunidad continua siendo la regla general en la actuación del Estado mexicano”, dijo Michel Salas.

Pasos urgentes

De acuerdo con la especialista, México enfrenta varios pendientes en materia de feminicidios. Si bien la tipificación del delito es un paso, no basta para llegar a la meta que es combatir la impunidad y que se juzgue con perspectiva de género la violencia feminicida.

Salas explicó que el homologar cómo está tipificado el feminicidio en todo el país es un paso básico para que no existan diferencias de un estado a otro, sobre cómo se considera un homicidio por cuestión de género. Sugirió que prevalezca la definición del Código Penal Federal.

“Pero también se requieren fiscalías y tribunales especializados para investigar este tipo de crímenes, la creación de una jurisdicción especializada ha sido adoptada en países como El Salvador, Guatemala y próximamente Colombia. En estos países, por ejemplo, es significativamente mayor el número de sentencias en casos de feminicidio”, dijo Salas.

Lo anterior es vital, además, para tener registros confiables sobre cuántos feminicidios se cometen en el país.

Salas destacó finalmente que es urgente una mayor capacitación de los servidores públicos especializados en la investigación de los feminicidios.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Por qué dar positivo a COVID no siempre significa estar infectado

La mayoría de personas solo están infectados durante una semana, pero pueden seguir dando positivo semanas después.
Getty Images
7 de septiembre, 2020
Comparte

El test más común para diagnosticar el COVID-19 es tan sensible que podría estar detectando fragmentos del virus que ya están muertos, según algunos científicos.

Y es que la mayoría de personas solo permanecen infectadas alrededor de una semana. Sin embargo, el diagnóstico podría seguir dando positivo semanas después.

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, este hecho podría estar sobreestimando la escala real y actual de la pandemia.

Pero por otro lado advierten que otro tipo de test, con menos sensibilidad, corre el riesgo de no detectar todos los casos.

El profesor Carl Heneghan, uno de los autores del estudio, afirma que en vez de arrojar un resultado positivo o negativo, las pruebas diagnósticas deberían tener un límite en el que pequeñas cantidades de virus no provoquen un positivo.

Según Heneghan, esta detección de virus muerto o viejo podría explicar cómo en varios de los países que se enfrentan a una segunda ola de infecciones las hospitalizaciones se mantienen estables.

El Centro de Medicina Basada en Evidencia de la Universidad de Oxford analizó 25 estudios en que se colocaron muestras de pruebas positivas sobre una placa de petri para ver si el virus crecía.

Investigador trabajando con placas de petri.

Getty Images
Los científicos de la Universidad de Oxford pusieron varias muestras positivas sobre una placa de petri para analizar si el virus crecía.

Este método, conocido como “cultivo viral”, indica si el virus hallado en un diagnóstico positivo puede reproducirse y propagarse en un laboratorio o persona.

Según Nick Triggle, corresponsal de salud de la BBC, la sensibilidad de las pruebas diagnóstico es un problema que se conoce desde el comienzo y que ilustra por qué las estadísticas de la COVID-19 están lejos de ser perfectas.

¿Cómo se diagnostica el coronavirus?

La prueba más común de diagnóstico, la llamada PCR, utiliza químicos que amplifican el material genético del virus para que pueda estudiarse.

Una vez se toma la muestra, esta pasa por varios ciclos de laboratorio para recuperar la mayor cantidad de virus posible.

El número de ciclos necesarios puede indicar qué tanto virus queda, si son pequeños fragmentos o varias cantidades del virus completo.

Realización de prueba PCR a un paciente en Barcelona.

Getty Images
El test PCR es la prueba más común para detectar el coronavirus.

Esta práctica parece revelar la probabilidad de infección del virus. Es decir, mientras más ciclos de amplificación sean necesarios, menos probabilidades de que el virus sea reproducible en el laboratorio.

El riesgo de falso positivo

Cuando uno se hace la prueba de coronavirus, se obtiene un “sí” o un “no”. Pero no hay un indicador de cuánto virus se detectó en la muestra y si se trata de una infección activa.

Una persona con mucha cantidad de virus activo y otra que solo tenga pequeños fragmentos restantes de una infección pasada dan el mismo resultado: positivo.

Sin embargo, Heneghan apunta que la “infectividad del coronavirus parece disminuir tras alrededor de una semana”.

Es decir, su capacidad para invadir un organismo y provocar una infección.

Añadió que, si bien no sería posible verificar todas las pruebas para detectar si el virus estaba activo o no, el número de falsos positivos podría reducirse si los científicos establecieran un punto de corte.

Mujeres con mascarilla en Italia.

Getty Images
La infectividad del virus es su capacidad para invadir un organismo y provocar una infección.

Esto podría prevenir que una persona dé positivo cuando en realidad solo se le ha detectado los restos de una infección ya pasada.

Para Heneghan, esto ahorraría cuarentenas individuales innecesarias y ofrecería una escala más adecuada de la pandemia.

La sanidad pública de Inglaterra coincidió en que los cultivos virales eran útiles a la hora de evaluar las pruebas de coronavirus y que estaban trabajando con laboratorios para reducir el número de falsos positivos.

Sin embargo, explican que establecer un punto de corte no es fácil porque se usan muchas pruebas con diferentes sensibilidad y formas de detección.

Pero el profesor Ben Neuman, de la Universidad de Reading, dijo que cultivar el virus de una muestra de un paciente “no es trivial”.

“Esta revisión corre el riesgo de correlacionar falsamente la dificultad de cultivar Sars-CoV-2 a partir de una muestra de un paciente con la probabilidad de que se propague”, dijo.

Toma de temperatura en Wuhan, China.

Getty Images
Varios estudios coinciden en que alrededor de un 10% de contagiados retiene virus vivo después de 8 días de infección.

El profesor Francesco Venturelli, epidemiólogo italiano, destaca que no existe “certeza suficiente” sobre cuánto tiempo el virus permanece infeccioso mientras se recupera el paciente.

Algunos estudios basados en cultivos virales indican que alrededor del 10% de infectados permanece con virus vivo después de ocho días de infección.

“En Italia sobreestimamos el número de casos por varias semanas” a causa de pacientes positivos que se habían infectado varias semanas antes, dice Venturelli.

El test PCR es un método muy sensible a la hora de “detectar material genético residual del virus”, explica el profesor Peter Openshaw, del Colegio Imperial de Londres.

“No hay evidencia de la infectividad del virus, pero existe un consenso clínico de que es bastante improbable que un paciente sea infeccioso más allá del décimo día de la enfermedad“, agrega Openshaw.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial



Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI

https://www.youtube.com/watch?v=Ds3g70Jjv2E&t=14s

https://www.youtube.com/watch?v=UA_FDmt3k90&t=14s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.