Francisca: la abuela mexicana que esperó 60 años para contar cómo fue obligada a prostituirse
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
JASMINE GARSD/PRI

Francisca: la abuela mexicana que esperó 60 años para contar cómo fue obligada a prostituirse

Francisca Carmona García de 85 años, viuda y con nietos, vive en Nueva York. Decidió que tenía que contar cómo cambió su vida inesperadamente cuando tenía 16 años y fue llevada a un burdel, en la frontera entre México y EEUU.
JASMINE GARSD/PRI
Por Jasmine Garsd
29 de mayo, 2017
Comparte

Hace un par de meses, un amiga mía quiso hablar conmigo.

Quería conversar de su abuela Frances, de 85 años. La mujer tenía una historia que necesitaba contarle a alguien.

Así que fui a su casa.

La abuela Frances es diminuta y delgada, con cabello blanco y ojos marrones que siempre sonríen, incluso cuando ella no lo hace. Habla con ese fuerte acento de Queens, Nueva York (Estados Unidos), que suena como si estuviera masticando las palabras antes de pronunciarlas.

Pero los secretos tienen un lenguaje propio. Y la abuela Frances insiste en que sólo me contará esta historia en su lengua materna, el español.

Comienza diciéndome que nació bajo el nombre de Francisca Carmona García, en el estado de Jalisco, en el oeste de México.

Cuando habla de Jalisco, sus ojos se iluminan.

“Los hombres son guapos allí”, dice. Montan a caballo con una pistola al costado.

“Te estás sonrojando,” le digo. “Sí,” dice con una carcajada. “¡Lo sé!”

Le pregunto cuál es su recuerdo favorito de la niñez y ella dice “irme de alló”.

La familia Carmona era pobre.

Retrato de Francisca Carmona García
JASMINE GARSD/PRI
La vida de Francisca cambió inesperadamente cuando tenía 16 años.

“Comíamos semillas y tortillas, con algo de chile, y sabía muy bien porque teníamos hambre”, cuenta.

Me dice que su hermana menor murió de hambre. Cuando Frances tenía 14 años, se fue de su casa para ir a la ciudad de Guadalajara. Consiguió un trabajo como empleada doméstica y comenzó a enviar dinero a casa.

Pero el dinero seguía siendo escaso y Francisca tenía sueños más grandes.

“El Norte”, dice, todavía con una pizca de temor en su voz.

Se refería a Estados Unidos.

La “oportunidad”

Era la década de 1950. La década de la prosperidad y la expansión cultural de EE.UU. Había nacido el rock and roll y Marilyn Monroe cantaba que los diamantes eran sus “mejores amigos”.

John Wayne volaba aviones en la pantalla grande y Marlon Brando iba a bordo de (la película) “Un tranvía llamado deseo”.

Francisca consiguió su gran oportunidad un día en el trabajo cuando tenía 16 años. Una mujer mayor se acercó a ella y le dijo: “Estamos buscando camareras. Justo en la frontera con Texas. Un pequeño pueblo llamado Villa Acuña. En un restaurante llamado La Perla”.

Marilyn MonroeGETTY IMAGES
Marilyn Monroe cantó la canción “Los diamantes son los mejores amigos de una chica” en la película “Los caballeros las prefieren rubias” (1953).

Francisca empacó y se fue para allá, a su nuevo trabajo, para atender mesas. Era un viaje de un día. Pero cuando finalmente llegó a la ciudad, se dio cuenta de que no había restaurante. Ni siquiera había calles, dice ella. La Perla era una casa en el medio de la nada.

Era un burdel.

“Tienes que hacer lo que tienes que hacer”, recuerda, resignada. Nunca había imaginado que le pasaría esto. Y no tenía elección. “Yo era el sostén de la familia”, explica.

Todo esto sucedió cuando era una adolescente.

“Nos dieron nuestra habitación y nos dijeron que nos vistiéramos muy bonitas y que saliéramos al salón porque estaba lleno de soldados estadounidenses”, dice.

El burdel servía exclusivamente a militares estadounidenses, que llegaban desde la frontera de Texas. Los mexicanos no ponían un pie en La Perla, pero la policía mexicana protegía el lugar y vigilaba a las chicas.

Una vez al mes, Francisca comenta, “los médicos iban a hacernos revisiones”.

Afortunada

Es extraño, oír a esta dulce abuela contarme la historia de cómo fue traficada mientras insiste en que termine un plato gigante de tamales que preparó para mí.

Bar de Ciudad Juárez, en el estado de Chihuaha.GETTY IMAGES
Las ciudades fronterizas mexicanas siempre han servido como lugares de turismo sexual, incluso hasta ahora (foto referencial de un bar en Ciudad Juárez).

Pero nada de esto es inusual. Las ciudades fronterizas mexicanas siempre han servido como lugares de vicio y explotación. El turismo sexual es un negocio lucrativo incluso hasta ahora.

Las autoridades informan que entre 2011 y 2012 más de 9.000 mujeres desaparecieron en todo México.

Y eso es sólo los casos reportados.

Pero Francisca no cuenta su historia como otras sobrevivientes de trata con las que he hablado. Ella habla de lo afortunada que fue.

Una amiga suya, que fue llevada a otra ciudad, fue asesinada. Francisca habla de una amable y magnífica señora que le permitió conservar parte del dinero que ganaba. De hombres importantes en uniforme, que eran caballerosos.

Me voy de su casa un poco perpleja. Pero su tono cambia la siguiente vez que hablamos, cuando me invita a comer.

¿Por qué ahora?

Mientras sirve una sopa de cola de buey en mi plato, Frances me dice: “Sabes, es una gran vergüenza en mi vida, quiero que entiendas que estaba desesperada”.

“Es una cosa fea”, lamenta. “Tienes relaciones con un hombre que no quieres, sólo cierras los ojos y dejas que suceda. Es falso. Lo haces por necesidad, no por deseo. No sabes nada del amor. No sabes nada de besar con pasión”.

Le pregunto si está enojada. Hace una pausa y responde: “Sí. Conmigo misma”.

Así que le pregunto por qué me está contando este secreto. ¿Por qué ahora? ¿Por qué contarlo alguna vez?

Mujer con una mascarilla que dice
GETTY IMAGES
Las autoridades informan que entre 2011 y 2012 más de 9.000 mujeres desaparecieron en todo México (foto referencial de una protesta por las desapariciones de personas en ese país).

“No sé”, contesta, y luego vacila. “No sé por qué. Creo que había algo aquí”, explica mientras frota su estrecho pecho. “Algo dentro de mí”.

Carmona sabe cuánto quería dejar ese lugar. Ella asegura que siempre se dijo a sí misma “tengo que casarme con un estadounidense”.

¿Realmente enamorados?

Un día llegó un cliente, que era alto y guapo, un sargento de la Fuerza Aérea de EE.UU.

Se llamaba William.

“Era tan elegante”, recuerda Frances. “Llevaba una camisa azul y una corbata. Medía casi 1,80 metros”.

Esa noche, dieron un paseo. La luna era hermosa.

Estación de buses de Manhattan, Nueva York.GETTY IMAGES
Francisca llegó a la estación de buses de Manhattan, que funciona hasta hoy.

“Se enamoró de mí y me dijo ‘quiero que salgas de aquí’, cuenta Francisca.

¿Se enamoraron realmente? ¿Una joven que está atrapada y que necesita tanto irse de donde está ama verdaderamente al hombre que puede rescatarla? ¿A un cliente en un burdel? Cada vez que le pregunté, ella respondió lo mismo.

“Me enamoré de él y amé a ese hombre”, asegura.

Se casaron y William la trajo a Nueva York. Vinieron en autobús. Era 1952.

Llegaron a la Terminal de Autobuses de la Autoridad Portuaria, la agitada y congestionada estación central de autobuses de Manhattan que funciona hasta hoy.

Un sábado, me encuentro con ella allí temprano.

60 años después

Está ansiosa por llevarme a su barrio de Queens y presentarme a todos sus amigos.

Después de aproximadamente una hora en el metro, llegamos. Caminamos por el bullicioso bulevar y las tranquilas y exuberantes calles suburbanas.

Aunque hoy está lleno de gente que habla español y se escucha reggaetón, la abuela Frances fue la primera latina en vivir aquí.

Su nueva familia le aconsejó que no hablara español a sus hijos. En aquel entonces, la zona era principalmente un barrio italiano.

Dos personas caminan por un barrio latino de Queens, Nueva York.GETTY IMAGES
Hoy en día, Queens, en Nueva York, está lleno de gente que habla español y escucha reggaetón.

Dice que cuando llegó, tomaron un taxi, a la casa de su suegra. Recuerda que hacía frío. Nunca había visto nieve y le tenía miedo.

“Tenía miedo de que congelarme”, se ríe. Eran las cuatro de la madrugada. Estaba oscuro. No podía ver nada.

Ella todavía no sabía que todo iba a estar bien. Que sería parte de una gran familia que la adoraría.

Cuando su nuevo marido tocó la puerta de su casa, ella solo sabía algo: una cosa realmente mala le había pasado. Una cosa que le sucede a las mujeres todo el tiempo, hasta hoy.

Era un secreto en el que pensaría a veces, pero nunca se lo diría a nadie, hasta 60 años después, ya como una viuda y con nietos.

En aquel entonces, sabía que había sido capaz de sobrevivir. Que había podido salir y que iba a construir algo más: una vida hermosa.

Francisca Carmona García, más conocida por las muchas personas que la aman como Frances, finalmente se encontraba en casa.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Vacuna contra la COVID-19: los riesgos de no ponerse la segunda dosis

Solo en Brasil más de 1.5 millones de ciudadanos no han completado el programa de vacunación contra el coronavirus. Los expertos explican cuáles son los peligros.
19 de abril, 2021
Comparte

En un desayuno con periodistas el 13 de abril en Brasilia, el ministro de Salud, Marcelo Queiroga, dijo que más de 1.5 millones de brasileños no acudieron a recibir la segunda dosis de la vacuna contra COVID-19.

Según el Ministerio de Salud, São Paulo es el estado en el que más se registra este fenómeno, con más de 343 mil atrasos. Le siguen Bahía (con 148 mil) y Río de Janeiro (143 mil).

Queiroga señaló que tiene la intención de reforzar la campaña para que todos completen el calendario de vacunación, y para ello contará con el apoyo del Consejo Nacional de Secretarios de Salud (Conass).

En la reunión también estuvo la coordinadora del Programa Nacional de Inmunizaciones (PNI), Francieli Fantinato.

La especialista pidió a todos los que tomaron la primera dosis que esperaran el tiempo mínimo necesario para regresar al centro de vacunación más cercano y completar la vacunación con la segunda dosis.

Este intervalo varía según la vacuna aplicada. En el caso de CoronaVac, de Sinovac y el Instituto Butantan, el tiempo entre la primera y la segunda dosis es de 14 a 28 días.

Para la vacuna AZD1222, de AstraZeneca, la Universidad de Oxford y la Fundación Oswaldo Cruz, el período de espera es de tres meses.

Pero, ¿cuáles son los riesgos que corren quienes no reciben la segunda dosis?

Protección dudosa

La mayoría de las vacunas contra la COVID-19 probadas y aprobadas requiere dos dosis para que proporcione un nivel de protección aceptable.

Esto se aplica a los productos desarrollados por Pfizer, Moderna, Instituto Gamaleya (la Sputnik V), CoronaVac y AZD1222.

Por ahora, la única excepción en la lista es la vacuna de Johnson&Johnson, que ofrece una buena respuesta con la aplicación de una sola dosis.

Marcelo Queiroga

Getty Images
El ministro de Salud brasileño, Marcelo Queiroga, informó que 1,5 millones brasileños no regresaron para recibir su segunda dosis de vacunación.

Estos cronogramas de vacunas se evaluaron y definieron en ensayos clínicos que involucraron a decenas de miles de voluntarios y sirvieron para determinar la seguridad y eficacia de las candidatas.

Por lo tanto, si alguien toma solo la primera dosis de CoronaVac o AZD1222 y olvida la segunda, no estará adecuadamente protegido.

Los datos que tenemos muestran que la persona está protegida con dos dosis. Si toma solo una, no ha completado el plan y no está debidamente vacunada“, explica la doctora Isabella Ballalai, vicepresidenta de la Sociedad Brasileña de Inmunizaciones.

Aunque la primera dosis dé un poco de protección, esta tasa no se encuentra dentro de los parámetros establecidos por expertos e instituciones que definen las reglas del sector, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Salud y la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria, ambas de Brasil.

Otro punto peligroso: al recibir la primera dosis (y no volver para completar el calendario de vacunación), el individuo corre el riesgo de quedarse con una falsa sensación de seguridad.

Incluso puede pensar, equivocadamente, que ya es inmune ante coronavirus y seguir con su vida normal, sin cuidados básicos contra COVID-19.

Las recomendaciones, sin embargo, siguen siendo las mismas para quienes recibieron dos, una o ninguna dosis de la vacuna: todos deben mantener la distancia física, usar mascarillas, lavarse las manos y asegurarse de que el aire se renueva en los interiores.

¿Comenzar de nuevo?

Aún no está claro qué deben hacer aquellos que no han completado el plan de las dos dosis: ¿tendrán que empezar de cero o podrán aplicarse la segunda en cualquier momento?

Esto dependerá del tiempo que hayan dejado pasar desde que recibieron la primera, especulan los expertos.

“Si se ha superado el plazo máximo para recibir la segunda dosis, puede ser necesario reiniciar la pauta de vacunación, ya que todos los datos de eficacia que tenemos están basados en un protocolo”, señala la inmunóloga Cristina Bonorino, profesora titular de la Universidad Federal de Ciencias de la Salud de Porto Alegre.

“Si no nos ceñimos a esto, no podemos garantizar la inmunización”.

vacuna

Reuters
Es importante tomar las dos dosis del mismo fabricante de vacuna.

En un escenario de escasez de vacunas, esto puede comprometer aún más las existencias y dejar a muchas personas sin inmunizarse.

En cualquier caso, vale la pena seguir la recomendación del Ministerio de Salud y acudir al centro de vacunación más cercano lo antes posible para completar la protección contra la COVID-19.

“No deben retrasarse, pero si tienen algún imprevisto, es importante recibir la segunda dosis lo antes posible para obtener una buena respuesta inmunológica“, refuerza Ballalai.

Bonorino, quien también es miembro de la Sociedad Brasileña de Inmunología, cree que el gobierno debería invertir en campañas de comunicación para concienciar a la gente sobre la necesidad de seguir adecuadamente los protocolos de inmunización del país.

“Necesitamos que esta información se difunda en televisión, en las redes sociales y en todos los medios, para que la población no se olvide de tomar la segunda dosis de la vacuna en las fechas indicadas”, destaca.

Según la última información del Ministerio de Salud, Brasil ha vacunado hasta ahora a un total de 27 millones de personas contra COVID-19, el 12% de de la población.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.