¿Por qué es crucial la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia?
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
AFP

¿Por qué es crucial la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Francia?

Francia vivirá unas elecciones sin precedentes este domingo. Elegirán entre un candidato sin partido y una política de ultraderecha.
AFP
Por BBC Mundo
6 de mayo, 2017
Comparte

Tras haber cerrado las puertas de la presidencia a los dos partidos que tradicionalmente han gobernado Francia, los ciudadanos de ese país se enfrentan este domingo a una votación sin precedentes.

Los votantes tendrán que elegir en segunda vuelta entre Emmanuel Macron, quien se presenta por primera vez a unas elecciones y lo hace sin partido político, y Marine Le Pen, la política de ultraderecha que reformó la imagen del Frente Nacional.

Macron llega al balotaje habiendo ganado el 23,75% de los votos en la primera vuelta, en la que Le Pen se hizo con el 21,53%, pero también tras haber sido víctima de un “hackeo masivo” con el objetivo de “sembrar dudas y desinformar”, según denunció este viernes.

Ella quiere una Francia que no sea parte de la Unión Europea, mientras que él, un exbanquero que se convirtió en asesor económico del presidente socialista François Hollande y desde 2014 fue su ministro de Economía, defiende la permanencia en el bloque, con ciertas reformas de por medio.

Esas posturas enfrentadas no es lo único que diferencia a estos candidatos, pero también hay algo que comparten: ni uno ni otro pertenece a las corrientes políticas que han gobernado Francia desde la Segunda Guerra Mundial.

Y eso hace que esta segunda vuelta sea tan crucial para el futuro del país.

¿Qué es nuevo en esta segunda ronda?

En Francia el socialismo y la centroderecha se han alternado en el poder de los años 50, pero ese viejo modelo se ha ido desgastando.

Un impopular y divido Partido Socialista, ahora en el gobierno, y un candidato republicano acusado de corrupción -François Fillon, contra el que hay una investigación en marcha- le dejaron el camino libre hacia la presidencia a Macron y Le Pen.

Ambos candidatos, en contra de lo que marca la tradición, no han sido miembros de la Asamblea Nacional (parlamento).

Marine Le Pen celebra los resultados de las elecciones del 23 de abril.EPA
El partido de Marine Le Pen ya tiene una fuerte presencia en el parlamento británico.

Y gane quien gane, lo que es seguro es que traerá para Francia una agenda para el cambio.

La extrema derecha está al frente de ocho localidades en el país y ocupa 20 escaños en el Parlamento Europeo, pero es ampliamente rechazada por el espectro político tradicional francés.

Mientras que el movimiento En Marche! (¡En movimiento!) de Macron resulta para muchos una incógnita. Iniciado en abril de 2016, cuando él era ministro de Economía, nunca ha participado en una elección general.

Tampoco el propio Macron.

¿ Qué está en juego?

La decisión de este domingo será histórica y marcará la dirección a tomar por Francia en el futuro. Y el tema central será la relación del país con Unión Europea.

Si los votantes apoyan a Macron, estarán respaldando la búsqueda de reformas en la UE -entre otras, la del presupuesto de la eurozona-, pero también una profundización en las relaciones dentro del bloque.

Tuit de Emmanuel Macron
“Estoy a favor de más Europa. En una Europa que vaya más rápido, que aporte respuestas concretas y que restablezca la conexión”.

Pero Marine Le Pen prometió justo lo opuesto, una “Europa de naciones”, por lo que sería ese futuro el que estarían apoyando si la eligieran para presidenta.

“Me doy seis meses para negociar la recuperación de la soberanía de Francia. Entonces será el momento de que el país decida”, escribió la candidata en su cuenta de Twitter.

De acuerdo a una encuesta hecha pública en marzo, siete de cada 10 franceses se oponen a que el país salga de la Unión Europea, pero Macron ha sido el único candidato proeuropea.

¿Quién es el favorito

Una reciente encuesta señaló que Macron estaría en camino hacia una gran victoria y que en la segunda vuelta se aseguraría el 60% de los votos. Aunque su liderazgo en los sondeos se ha reducido en los últimos días.

Emmanuel Macron y su esposa Brigitte Trogneux, celebran la victoria del 23 de julioAFP
Ya ganó una vez, ¿puede hacerlo de nuevo?

Por ello, hay analistas que aseguran que será Le Pen la que rompa con las encuestas y se afiance la presidencia este domingo.

Esta teoría confía en que los votantes indecisos terminarán apoyando a la hija de Jean Marie Le Pen, el fundador del Frente Nacional, partido que encabezaba hasta el día después de la primera vuelta.

El movimiento es una aparente apuesta por mejorar su imagen, creando una distancia entre su candidatura y las líneas duras de su partido.

¿Cuáles son los temas clave en Francia?

Uno de los mayores problemas que afronta Francia es un desempleo del 10%.

Es el octavo país con la mayor tasa de los 28 países miembros de la Unión Europea. Uno de cada cuatro jóvenes menores de 25 años no tiene trabajo.

La economía francesa se ha recuperado lentamente de la crisis financiera de 2008, poro todos los candidatos coincidieron en que aún así son necesarias unas reformas profundas en el país.

Así, Le Pen propone adelantar la edad legal de jubilación de los 65 años a los 60 y “renacionalizar” la deuda que, de acuerdo a su argumento, ha estado en manos extranjeras por demasiado tiempo.

Tributo a las personas que murieron en Niza en 2016.AFP
Docenas de personas murieron en Niza con el ataque de un camión en 2016.

Por su parte, Macron prometió recortar 120.000 empleos en el sector público, disminuir el gasto público en US$65.000 millones y reducir el desempleo por debajo del 7%.

¿Y la seguridad?

Los votantes acudirán a las urnas en medio de unas fuertes medidas de seguridad, ya que el estado de emergencia sigue vigente en Francia y la primera ronda electoral tuvo lugar después de que un policía muriera en un ataque armado en los Campos Elíseos de París.

Desde 2015 han muerto en en país más de 230 personas murieron en ataques perpetrados en distintas ciudades y las autoridades sospechan que centenares de jóvenes musulmanes franceses que viajaron a Siria y a Irak podrían regresar para “cometer nuevas atrocidades”.

Y según explica el corresponsal de la BBC en París, Hugo Schoenfield, los servicios de inteligencia franceses creen que con sus ataques los extremistas buscan favorecer a Le Pen, ya que considerarían que, “siendo ella presidenta de Francia, podría sumir el país en el caos”.

Lo que está claro es que, gane quien gane, el resultado no tendrá precedentes en Francia.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Rusia y Ucrania: ¿Funcionan las sanciones económicas? Lo que dice la historia sobre el éxito de estas medidas

El uso de diferentes sanciones para castigar a un gobierno u obligarlo a cumplir ciertos objetivos se ha registrado desde la antigua Grecia y se ha adoptado durante siglos.
21 de marzo, 2022
Comparte

Las sanciones impuestas a Rusia por Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido y otros países en respuesta a la invasión de Ucrania siguen una larga historia de uso de sanciones para forzar cambios en el comportamiento de ciertas naciones.

Pero un análisis de medidas del tipo adoptadas en el pasado muestra que no siempre se logra el objetivo.

Además, en determinados casos, se corre el riesgo de que se produzcan consecuencias no deseadas e incluso que el resultado sea contrario al deseado, fortaleciendo al gobierno al que pretenden debilitar y generando un impacto negativo en los derechos humanos, la democracia y otros aspectos.

“Si miras la historia moderna, verás que casi cada vez que un país violó tratados internacionales, o invadió a otro país, o secuestró a ciudadanos de otro país (entre otros ejemplos), se impusieron sanciones”, le dice a BBC News Brasil el economista Paolo Pasquariello, profesor de finanzas de la Universidad de Míchigan, EE.UU.

“Pero la trayectoria (de los resultados) no es muy buena. En las últimas décadas, por citar solo algunos ejemplos, se han impuesto sanciones contra Cuba, Venezuela y Corea del Norte. Pero, en mi opinión, no han producido el resultado deseado”, observa Pasquariello.

Los estudios estiman que solo alrededor de un tercio de las sanciones suelen tener éxito y lograr sus objetivos. Uno de los análisis recientes más completos sobre el tema fue realizado por investigadores de la Universidad de Drexel, con sede en la ciudad de Filadelfia, y confirma esta estimación.

Los investigadores crearon una base de datos con información sobre 1.101 casos de sanciones aplicadas por países, grupos de países u organizaciones intergubernamentales desde 1950, muchas de las cuales siguen vigentes.

Las sanciones se clasificaron según el tipo (comercial, financiera, asistencia militar, armas, viajes y otros tipos) y el propósito (forzar cambios de política, desestabilizar régimenes, prevenir o terminar guerras, proteger los derechos humanos, restaurar la democracia, combatir el terrorismo, resolver conflictos territoriales, entre otros).

El siguiente paso fue analizar el grado de éxito, medido según declaraciones oficiales de los gobiernos o “confirmaciones indirectas en anuncios de prensa internacional”, y teniendo en cuenta que estas declaraciones “pueden ser subjetivas o sesgadas”.

Cuando se incluyen las sanciones aún vigentes, se estima que alrededor del 30% tienen éxito al menos parcialmente.

“Con el tiempo, más y más sanciones fueron calificadas como parcialmente o completamente exitosas, lo que sugiere que las sanciones se han vuelto más efectivas para lograr sus objetivos”, dice el estudio.

Ejemplos históricos

El uso de diferentes sanciones para castigar a un gobierno u obligarlo a cumplir ciertos objetivos se ha registrado al menos desde la antigua Grecia y fue adoptado durante siglos.

A partir de la década de 1950, el período que abarca la base de datos de la Universidad de Drexel, el número de sanciones “aumentó continuamente, y este aumento se ha acelerado desde 2018″, según el análisis.

“Vemos esta tendencia como evidencia de la creciente popularidad de las sanciones como herramienta de la diplomacia coercitiva”, dicen los investigadores.

En promedio, más del 35% de todas las sanciones entre 1950 y 2019 fueron impuestas por EE.UU, el país que más utilizó este tipo de sanciones. El análisis también revela un “aumento significativo y continuo de las sanciones de la UE y la ONU desde principios de la década de 1990”.

Rusia

Getty Images
Cuba enfrenta un embargo económico impuesto por EE.UU.

Hay varios ejemplos de países sujetos a estas sanciones en el período analizado. Sudáfrica fue objeto de sanciones internacionales en la era del apartheid, el régimen de segregación racial que estuvo vigente desde finales de la década de 1940 hasta la década de 1990.

Cuba es objeto de un embargo económico impuesto por EE.UU desde hace 60 años. Irak fue objeto de sanciones tras la invasión de Kuwait en 1990. Corea del Norte e Irán fueron sancionados por sus programas nucleares.

La propia Rusia ya había sido castigada en 2014 cuando invadió Crimea, y muchas de las sanciones impuestas al país en ese momento siguen vigentes.

Sufrimiento de la población

Las sanciones económicas y financieras son las más utilizadas, según la base de datos de la Universidad de Drexel.

Algunas de las medidas están diseñadas para ser lo más específicas posible, castigando solo a ciertas personas. Pero muchos otros, a pesar de ser una alternativa a la acción militar, también causan gran daño y sufrimiento a la población civil, incluidos los ciudadanos que se oponen al gobierno.

Rusia

PA Media
El multimillonario ruso Roman Abramovich, conocido por ser dueño del equipo inglés Chelsea, también fue objeto de sanciones.

Sin embargo, incluso con el impacto a veces devastador, las sanciones no logran su objetivo en alrededor de dos tercios de los casos.

“Por lo general, las sanciones terminan afectando a la mayoría de las personas que viven en estos países”, dice Pasquariello, de la Universidad de Michigan.

“Creo que, aunque esto no se dice explícitamente, el objetivo es realmente dañar a la población del país (objetivo)”.

Según el economista, el propósito es hacer entender a todo el país que sus gobernantes están haciendo algo que las naciones que imponen sanciones consideran incorrecto.

Las sanciones actuales contra Rusia se consideran únicas en el alcance y la velocidad con la que se adoptaron, solo días después de la invasión de Ucrania el 24 de febrero.

Además, se diferencian en que apuntan a una potencia nuclear y a un país que, pese a no ser considerado un gigante económico, tiene un papel geopolítico crucial.

“Las sanciones generalmente se imponen a pequeños actores regionales”, enfatiza Pasquariello, y señala que estos países no son tan importantes para la economía global.

“El caso de Rusia es diferente. Tiene una magnitud y alcance que nunca he visto en otras sanciones en mis 50 años de vida”.

Entre las sanciones ya adoptadas se encuentran las sanciones a los bancos y miembros del gobierno ruso y élite económica, incluida la congelación de activos, restricciones de viaje y la exclusión de los principales bancos rusos del sistema financiero y el sistema de comunicación utilizado para transacciones internacionales.

Otras medidas incluyen restringir las importaciones de petróleo, gas y carbón de Rusia, prohibir la exportación de varios productos al mercado ruso, incluidos los artículos de lujo, gravar la importación de productos rusos y restringir las aeronaves rusas en el espacio aéreo de varios países.

Rusia

Getty Images
McDonald’s fue una de las multinacionales que suspendió actividades en Rusia tras las sanciones.

Grandes empresas del sector privado, como Coca-Cola, McDonald’s, Starbucks y otras, han suspendido sus operaciones en Rusia.

Estas y otras sanciones no solo están sacudiendo y aislando la economía y el sistema financiero de Rusia y sus élites, sino que también afectan a la población en general. El rublo, la moneda rusa, se ha desplomado y la economía se está derrumbando.

“Estas son sanciones económicas devastadoras, que realmente están perjudicando a los ciudadanos rusos”, dice Pasquariello.

“Estamos hablando de 145 millones de personas, muchas de las cuales no pueden sacar dinero de los bancos”.

Los impactos de la crisis económica rusa deberían afectar al resto del mundo, con su alza global en los precios del petróleo y un impacto en la inflación.

¿Éxito o fracaso?

Pero a pesar de este impacto, Rusia continúa con su ofensiva militar y no se sabe si las sanciones ayudarán a Ucrania.

Rusia prohibió la exportación de algunos productos como represalia, impuso sanciones a miembros del gobierno estadounidense y amenazó con nacionalizar los activos de las empresas que se retiraran del país.

También hay temores de que la crisis provoque una profundización de las relaciones con China.

Pasquariello señala que siempre es muy difícil predecir si ciertas sanciones lograrán sus objetivos.

El éxito o el fracaso depende de una combinación de diferentes circunstancias y factores, entre ellos, el grado de integración económica del país objetivo con el resto del mundo.

“Algunos podrían argumentar que ciertas sanciones impuestas contra Irán fueron efectivas para frenar el progreso del desarrollo de armas nucleares y llevar al país a la mesa de negociaciones”, señala, citando un ejemplo en el que los castigos pueden haber tenido éxito.

Las sanciones contra Irán se levantaron después de un acuerdo nuclear negociado durante la administración de Obama en 2015. Su sucesor, Donald Trump, abandonó el acuerdo y reanudó las medidas punitivas.

A principios de este año, el sucesor de Trump, el actual presidente Joe Biden, anunció que aliviaría las sanciones en medio de nuevas negociaciones sobre un acuerdo.

Pasquariello compara a Irán con Corea del Norte, donde la presión internacional ha fallado.

“Corea del Norte ha sido un país aislado del resto del mundo durante décadas y en el que las sanciones no han logrado impedir el desarrollo de armas nucleares”, asegura.

En el caso de Rusia, Pasquariello enfatiza que no se puede analizar un solo factor de forma aislada. Según el economista, el posible impacto de las sanciones debe ser considerado en conjunto con otros aspectos.

“En combinación con el hecho de que Ucrania está aguantando mejor de lo previsto, y que los rusos han sobreestimado claramente su propia fuerza militar”, subraya.

“Creo que todo esto crea una situación muy precaria para (el presidente Vladimir) Putin y las personas que lo rodean”.

Según Pasquariello, queda por ver cuál será la reacción rusa ante esta situación.

“¿Redoblará (su posición)? ¿O vendrá a la mesa de negociación?”, se pregunta.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=JXn5f4aGego

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.