Por qué nos cuesta tanto hacer ejercicio (y no es sólo por flojera)
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Por qué nos cuesta tanto hacer ejercicio (y no es sólo por flojera)

Pese al bombardeo de información sobre los beneficios de hacer ejercicio, hay mucha población que no es activa físicamente. ¿Se puede hacer algo para cambiar esos hábitos?
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Por BBC Mundo
28 de junio, 2017
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Si eres de los que no hace ejercicio puede que no sea totalmente tu culpa.

Es posible que la razón por la que te cueste tanto estar activo físicamente no pase por tu falta de voluntad, sino por el simple hecho de cómo eres.

O que las innumerables excusas que sueles mencionar para justificar una vida sedentaria en realidad tengan fundamento, o por lo menos algunas de ellas.

Hombre cansadoGETTY IMAGES
Una de las razones es el rechazo que generan las situaciones incómodas que produce el ejercicio en las personas.

El punto es que no puede ser simplemente casualidad que pese al bombardeo de información sobre los numerosos beneficios que brinda el ejercicio, tanto para la salud como para el estado de ánimo, todavía haya una mayoría de la población que no hace ningún tipo de entrenamiento físico.

“Por experiencia se debe a una condición o predisposición genética ligada al somatotipo de cada persona”, le explicó a BBC Mundo Juan Francos Marco, licenciado en ciencia deportiva del centro Alto Rendimiento.

“Para alguien endomorfo es mucho más difícil cualquier actividad física que para una persona del grupo ectomorfo o mesomorfo, y eso hace que tengan más predisposición a llevar una vida más perezosa. Si hacen ejercicio es más por una recomendación médica”.

Nuestros ancestros y el ejercicio

Para el profesor David Lieberman, experto en la evolución biológica del ser humano, la explicación puede remontarse incluso hasta nuestros ancestros.

En un trabajo que realizó en 2015, “¿Realmente es el ejercicio una medicina? Una perspectiva evolutiva“, el profesor de Harvard explica cómo nuestros antepasados tenían la tendencia de reposar y guardar energía cuando no estaban obligados a someter al cuerpo a exigentes jornadas de caza o se trasladaban de un lugar a otro.

“Es natural y normal ser físicamente flojos”, aseguró.

“Nuestro instinto ha sido siempre ahorrar energía. Durante la mayor parte de la evolución humana eso no tenía relevancia porque si querías poner comida en la mesa tenías que trabajar realmente duro”, en referencia a que en aquellos tiempos no resultaba fácil encontrar las cantidad de alimento necesaria para balancear las calorías que se quemaban cuando se salía en cacería.

En una entrevista con el diario The Washington Post, Lieberman explicó que en la vida moderna no se necesita el mismo esfuerzo físico ya que las máquinas y la tecnología nos hacen la vida mucho más fácil, pero que “heredamos sus instintos” de reposar cuando no es necesario estar en movimiento.

En el mismo artículo, el profesor Bradley Cardinal, de la universidad estatal de Oregon, escribe que no cree que todo se deba a un tema biológico y que hay un aspecto social que tiene un efecto negativo en las personas.

Personas haciendo ejercicio
GETTY IMAGES
Ir al gimnasio puede producir una presión añadido al haber un elemento comparativo con el nivel de otras personas.

En ese sentido se refirió al hecho que en muchos círculos de la vida en los que nos desenvolvemos, sea con amigos o profesionalmente, está mal visto no hacer ejercicio y no se entiende que la actividad física se debe llevar como algo natural, incluso cuando se decide no hacerla.

Zona de confort

Para Sherry Pagoto, profesora de medicina de la universidad de Massachusetts, en un artículo publicado en el portal Psychology Today, lo más difícil es poder superar el rechazo psicológico que se genera a raíz de las muchas situaciones incómodas que se experimentan del propio ejercicio físico.

Sudar, pasar frío, sentirse sin aliento, los dolores musculares o el sacrificio que implica son elementos que juegan constantemente con la mente, que suele entrar a menudo en una confrontación con la voluntad de las personas.

Pagoto considera que la incomodidad de esas situaciones es algo temporal y que el cuerpo humano se adapta a las nuevas experiencias, lo que abre un abanico de posibilidades y recompensas.

Niños en un sofáGETTY IMAGES
Si bien es posible que el ser humano busque por naturaleza ahorrar energía, la inactividad es un problema que alarma a las autoridades de sanidad del mundo.

Para ello también es importante entender la realidad en la que cada persona ha vivido.

La cultura y la educación toman un aspecto relevante a medida que se va creciendo“, indicó el profesor Marco, del centro Alto Rendimiento en España.

“Si nunca se ve a nadie de tu familia o de tu entorno practicar deporte o hacer ejercicio será difícil se que se sienta atraído a hacerlo. En caso contrario el niño lo incorpora como algo implícito para el resto de su vida”, explicó.

“Otro factor que condiciona es la motivación”, siguió Marco.

“La gente quiere resultados rápidos porque asocian que hay un sufrimiento que requirió mucha voluntad y disciplina”.

Familia trotando
GETTY IMAGES
Uno de los consejos es estar expuestos a la actividad física desde pequeños.

“Si no ven la recompensa aparecen las dudas y cuestionan si está valiendo la pena el esfuerzo”.

Según el preparador físico español lo más recomendable es entender que se trata de un proceso lento, que si bien requiere voluntad y dedicación, con el tiempo se obtendrá la recompensa.

Y que no hay nada reprochable con el hecho de que algunas personas son simplemente más perezosas y otras por naturaleza son más activas.

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Haití: terremoto de magnitud 7.2 deja al menos 227 muertos

Las autoridades dieron el primer reporte oficial de personas que murieron debido al fuerte sismo, pero aclaran que podrían ser muchos más.
14 de agosto, 2021
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Este sábado se registró un terremoto en el sur de Haití de una magnitud de 7.2, de acuerdo al Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en inglés), que dejó al menos 227 muertos y decenas de personas heridas.

El número de fallecidos fue confirmado por Protección Civil de Haití en las primeras horas de la tarde del sábado.

En un primer comunicado, Jerry Chandler, director de esa oficina, dijo que la cifra de muertos era de 29.

El terremoto ocurre pocos días antes del posible arribo de la tormenta tropical Grace.

Según el reporte del USGS, el epicentro del sismo se ubicó a unos 12 kilómetros al noreste de la ciudad de Saint-Louis du Sud.

Las autoridades locales reportaron daños estructurales en la ciudad de Jérémie y Les Cayes, además de la capital, Puerto Príncipe.

Terremoto en Haití

Edificios destruidos en la localidad de Jérémie, en el sur de Haití, tras el fuerte terremoto.

Por su parte, el primer ministro del país, Ariel Henry, señaló que la situación del país por el sismo es “dramática” y añadió que este había provocado “varias pérdidas de vidas humanas y materiales” en varios departamentos del país.

También declaró el estado de emergencia de un mes.

En su cuenta de Twitter, el primer ministro hizo un llamado a “al espíritu de solidaridad y compromiso de todos los haitianos” para afrontar “esta dramática situación que vivimos actualmente” a causa del terremoto que se registró este sábado.

De acuerdo a la agencia de noticias AFP, en redes sociales las personas comenzaron a compartir imágenes de edificios afectados por el sismo en la región norte del país.

“Muchas casas están destruidas, personas muertas y algunas en el hospital”, dijo Christella Saint Hilaire, que vive cerca del epicentro a esta agencia de noticias.

La agencia Reuters reportó que la situación más difícil en la ciudad de Les Cayes, donde residen 129.000 personas. Allí varios testigos señalaron el colapso de varios edificios, entre ellos un hotel.

“Igual o peor que 2010”

Milford Milo, habitante de Puerto Príncipe, le dijo a BBC Mundo, que la zona más afectada era sin duda el sur del país.

“En la capital no se presentaron daños, aunque hubo una ola de pánico que hizo que muchas personas salieran a las calles debido a lo que pasó hace 11 años”, anotó Milo.

En 2010 Haití fue víctima de un feroz terremoto que dejó cerca de 200.000 muertos y más de 300.000 heridos.

Y para Milo, este terremoto podría tener una dimensión similar.

“Lo que me cuentan las personas que viven allá es que hay muchos edificios colapsados y mucho caos. Estas son provincias donde las construcciones son mucho más frágiles que las que hay o habían en la capital en 2010”, señaló.

Poco después del reporte del terremoto, la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de EE.UU. (NOAA) emitió este sábado una alerta de tsunami en algunas costas de Haití debido al fuerte sismo.

“Olas de tsunami que pueden llegar a uno o tres metros sobre el nivel de la marea son posibles en algunas costas de Haití”, indicó la NOAA, sin precisar zonas concretas del país.

Este sismo se produce cuando Haití ya está sumido en crisis políticas, humanitarias y de seguridad.

Ocurre además un mes después del asesinato del presidente Jovenel Moise, mientras que franjas del país se enfrenta a un hambre creciente y los servicios de salud están colapsados por la pandemia del covid-19.

“¡Este país nunca encuentra un descanso! Cada año de la mala gestión no dolió, pero los efectos acumulativos nos hicieron vulnerable a todo “, dijo el empresario haitiano Marc Alain Boucicault en Twitter.

“Va a llevar años arreglar las cosas y ni siquiera hemos ¡empezado!”

Línea

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