¿Qué pasa cuando tu madre te traiciona? Las Hijas de Abril llega a las salas mexicanas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Videocine

¿Qué pasa cuando tu madre te traiciona? Las Hijas de Abril llega a las salas mexicanas

Las hijas de Abril, del director mexicano Michel Franco, explora las dificultades de la relación madre-hija; la película se estrena en México tras triunfar en Cannes.
Videocine
Por Arturo Daen
22 de junio, 2017
Comparte

Valeria sale de una habitación, desnuda y agitada después de tener sexo con su novio, para descansar y comer una manzana, mientras se escucha la brisa y cómo se mece el mar de Puerto Vallarta, que está a unos cuantos metros de su casa.

Ella tiene 17 años, y está embarazada. Vive solo con su media hermana, Clara, porque sus padres se separaron, y permanecieron distanciados de ellas.

Con todo y la responsabilidad que tendrá por delante, Valeria luce contenta. Está en un sitio de tonos idílicos, al parecer apacible, descalza y con el cabello suelto, como una Eva adolescente… pero ese cuadro comienza a desbaratarse cuando se reencuentra con su madre, y sufre una traición.

En Las Hijas de Abril, cinta que se estrena este viernes 23 de junio en México y con la que el director mexicano Michel Franco triunfó en el festival de Cannes, se narra cómo el personaje de Abril, interpretado por la acriz española Emma Suárez, viaja para estar junto a Valeria y apoyarla con la maternidad.

Lo hace porque Clara la llamó, aunque en realidad Valeria no quería, por un presentimiento de que las cosas no resultaran bien, con su madre española.

En un inicio, Abril parece ser el apoyo perfecto para su hija, cuando por su inexperiencia no sabe qué hacer cuando la bebé está enferma, o cuando simplemente quiere seguir siendo una adolescente, y necesita que alguien la ayude.

Sin embargo, poco a poco comienza a usurpar la maternidad de Valeria (interpretada por Ana Valeria Becerril), hiriendo a su hija y perdiendo su afecto, mientras su conducta se va degradando.

“Me interesan mucho más los personajes femeninos que los masculinos”, dijo en entrevista con Animal Político el director Michel Franco (Chronic, 2015), quien con Las Hijas de Abril ganó en Cannes el premio de la sección Una Cierta Mirada.

“Escribir personajes femeninos es un reto. Yo me quedo el crédito al final, por el guión y el dirección de la película, pero la tridimensionalidad, la profundidad, viene del trabajo que hicieron las actrices”, agregó.

A diferencia de Después de Lucía (2012), donde exploró la relación padre-hija, en esta ocasión Franco explora la relación madre-hija, con todas sus dificultades.

Emma Suárez mencionó que la película le dio la oportunidad de tener un personaje intenso, con el que pudo jugar, “crear y componer”, aunque el riesgo era perderse y presentar algo inverosímil, ya que Abril está llena de vitalidad, pero también es inestable y llena de contrastes.

“Tenía que seducir al espectador, tenía que engancharle desde el primer momento, y luego ya le iría sorprendiendo. Lo importante es que tuviera luz, que no fuera opaco, que no fuera plano”, dijo en entrevista la actriz que trabajó con Pedro Almodóvar en la cinta Julieta (2016).

La película, que se desarrolla tanto en Puerto Vallarta como en calles de la colonia Condesa, de la Ciudad de México, plantea una interrogante respecto al rol que se le asigna a la madre en nuestra cultura, con una mezcla de devoción y presión social, que las obliga a hacer siempre todo por sus hijos, a riesgo de ser criticadas.

“Socialmente se le exige a la mujer que sea una buena madre, que sea una buena esposa, que sea una buena hija, que trabaje, que esté guapa, que no falle nunca. El hombre, a diferencia, como padre puede ir y venir, no siempre tiene que estar presente en la educación, siempre está el pretexto de que fue a trabajar”, comentó Franco.

“La mujer tiene que ser fiel, como perfecta, y en el momento que falla la juzgamos, la etiquetamos”, agregó. “Empujamos a la mujer socialmente a cometer errores, o a que parezcan errores cosas que son muy humanas”.

En el caso del personaje de Abril, mencionó, no es una mujer “mala”, sino alguien que tiene necesidades, y cuya conducta también está definida por el comportamiento que tiene su exesposo, padre de Valeria, con ella.

“A las mujeres se les exige mucho, a las madres se les exige ser perfectas, pero cuando una es mamá no sabes lo que hay que hacer, te dejas llevar por el instinto. Todas las madres cometemos equivocaciones, aunque intentamos hacer lo mejor para nuestros hijos”, opinó al respecto Suárez.

“No siempre tienes las herramientas para saber hacerlo. Somos imperfectos como seres humanos, nos equivocamos, y hay que darle también una tregua a los errores”, agregó.

“Con esto no es que esté defendiendo mi personaje, mi personaje se equivoca, pero cuántas madres no se equivocan… Abril es una personaje con carencias, con frustraciones, que carga con cierta corrupción, alguien que trata de vivir las fantasías que no consiguió realizar en su juventud”.

La actriz dijo que conductas como la de Abril pueden surgir de la sociedad en la que vivimos, con la presión que se asigna a las mujeres desde niñas para tener una familia feliz, una unión de pareja perfecta y ser madres, siendo que a veces las relaciones fallan, o hay embarazos no deseados.

“La vida es diferente, no son los cuentos que nos enseñaron de niños”, mencionó.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Migrantes en Texas: 'Estamos honrando a personas cuyas familias aún no saben que han muerto'

San Antonio, una ciudad del sur de Texas cercana a la frontera con México, la migración está muy presente. Y muchos sienten como propia la tragedia de las 53 personas que murieron de calor en el remolque de un camión abandonado.
30 de junio, 2022
Comparte

“Mírenme: ¿a ustedes les parezco estadounidense? ¿Saben la de veces que me llamaron come-frijoles en el colegio? ¿Cómo vi a mi madre esclavizarse para conseguir unos papeles? Y me preguntan por qué estoy tan afectada”.

En la vigilia para recordar a los migrantes hallados sin vida el lunes en un camión abandonado en el suroeste de San Antonio, Texas, y a los que fallecieron después en hospitales de la ciudad —40 hombres y 13 mujeres, 53 en total—, Wanda Pérez Torrescano no puede ocultar su enojo.

“Es que estamos honrando a personas cuyas familias aún no saben que han muerto, que siguen esperando esa llamada que diga: ‘Mami, llegué a la frontera, estoy bien'”, dice enérgica, micrófono en mano, ante las decenas de congregados este miércoles en el céntrico parque Travis.

“Y lo sé porque yo he estado del otro lado del teléfono”.

Nacida en Ciudad de México y criada en San Antonio, no es la única que siente como propia la mayor tragedia migratoria que se recuerde en suelo estadounidense.

En un acto solemne similar, el día anterior, la hondureña Jessica recordó cómo ella misma estuvo en su día en la piel de los migrantes que ahora dejaron sin agua ni aire acondicionado en un remolque con una temperatura exterior de 40 grados.

“Yo vine aquí a los 14 años, también en un tráiler (18 wheeler) y perdí el conocimiento por el calor”, dijo con emoción durante la vigilia. Preguntada después si quería contar su historia a BBC Mundo, contestó: “Me sigue desencadenando muchas emociones. Aún tengo mucho que procesar y no me siento preparada para dar detalles”.

Mujer sostiene cartel durante vigilia.

Getty Images

Mientras eso ocurría en el casco histórico de San Antonio, otros honraban a los muertos en el mismo lugar en el que fue hallado el camión: un polvoriento camino entre un almacén de madera y la vía del tren, en un paisaje salpicado de ventas de autopartes.

Las primeras dos cruces —bien coloridas— las colocaron allí el martes Angelita Olvera, hija de un potosino, y Debra Ponce, quien advierte que “hay que tener un ojo en Texas, porque se van a cambiar los derechos civiles tal como los conocemos”.

Desde entonces, aquella esquina desangelada se ha llenado de flores y velas, como las depositadas por la hondureña Gabriela y sus dos hijas, y de carteles llamando al respeto y a la solidaridad. El artista Roberto Márquez, quien él mismo cruzó desde Tijuana a EE.UU. hace ya 40 años, pinta un mural que se da cierto aire al Guernica de Picasso.

Y es que la migración está muy presente en esta ciudad situada a apenas 250 kilómetros al norte de la frontera con México.

Señalización en la calle que en la que se encontró el camión.

Getty Images
Señalización en la calle que en la que se encontró el camión.

Ciudad clave en el tránsito migratorio

Expertos y organizaciones que BBC Mundo consultó para este artículo y funcionarios que pidieron no publicar su nombre describen a la urbe de 2,5 millones de habitantes como un “centro de tránsito”, un lugar estratégico en el que confluyen varias rutas migrantes, rodeado de autopistas que cruzan el país de norte a sur y de este a oeste.

Edward Reyna, un empleado de seguridad de la empresa maderera situada a escasos metros de donde fue dejado el camión, ya perdió la cuenta de las veces que ha visto a mexicanos y centroamericanos, entre gente de otras nacionalidades, saltar del tren que pasa por ahí mismo.

“Ya sabía que tarde o temprano alguien saldría lastimado”, le dijo a la BBC. “A los carteles que los traen no les importan nada”.

Los que él se encuentra durante sus guardias son los que no han sido interceptados por las autoridades migratorias.

En mayo la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) registró casi 240.000 “encuentros”, un tercio más que el mismo mes el año anterior.

Eso a pesar de que el gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, lanzara en marzo de 2021 la Operación Lone Star y ese mayo emitiera una “declaración de desastre” que le permite desplegar la Guardia Nacional en la frontera y ahora cubre 53 condados. Todo ello para tratar de frenar el aumento de los cruces fronterizos, que él atribuye a las políticas migratorias del presidente Joe Biden.

La policía investiga un camión en el que fueron hallados 46 personas muertas.

Getty Images
San Antonio queda aproxidamente a 250 km de la frontera con México.

Pero los migrantes siguen llegando y transitando por el estado, algunos ocultos en camiones, un modus operandi muy específico —aunque no exclusivo— de esta zona fronteriza, le dice a BBC Mundo Guadalupe Correa-Cabrera.

Profesora de la Universidad George Mason de Faixfax, Correra-Cabrera lleva años estudiando las rutas migratorias, incluida la que transita desde Nuevo Laredo, en México, hasta Laredo, en EE.UU., a través de la aduana terrestre para mercancías más importante del hemisferio.

Eso mismo hace que sea imposible revisar toda la carga que cruza a diario por ese puente, explica la experta. “No hay cifras oficiales, pero se calcula que es menos del 5% lo que se llega a verificar”.

Aunque aclara que el tráfico de migrantes en tráilers no necesariamente arranca en México. En base a testimonios recopilados por ella misma, cuenta que en algunos casos los traficantes los recogen en camiones ya del lado texano.

Es lo que los investigadores del Departamento de Seguridad Nacional que lideran las indagatorias creen que ocurrió en el caso del camión abandonado el lunes, según le dijo a la agencia AP el congresista Henry Cuellar.

Niña deja flores en el lugar en el que se encontró el camión.

Getty Images

Los que se van, los que quedan

Vengan por la vía que vengan, por el medio de transporte que sea, gran parte de los migrantes que llegan a San Antonio suelen estar de paso, le confirman a BBC Mundo las autoridades migratorias. Suelen hacer noche en un espacio facilitado por distintas organizaciones que los apoyan o en el aeropuerto o la estación de autobuses.

Aunque hay quienes se quedan, como Lemi, un cubano que llegó hace cuatro años y trabaja de taxista en la ciudad. Su plan es, en algún momento del año que viene, irse con su mujer y su hijo de 11 meses a Florida.

O su compatriota Jose, quien tras pasar penurias en la selva del Darién, en Ecuador y otros países por los que transitó, cruzó a EE.UU. y se entregó a Migración el 25 de mayo, al día siguiente del tiroteo que dejó 21 muertos en una escuela primaria de Uvalde —una localidad a poco más de hora y media por carretera de la frontera—.

Nada más ser liberado se subió a un bus de la empresa Greyhound —en el que me contó su historia— dirección a la estación de San Antonio.

También se quedó en la ciudad, al menos de momento, Carlos, un emigrante venezolano de 34 años que, tras atravesar varios países, cuando llegó a la frontera sur de México decidió que la mejor manera de dirigirse al norte era en moto.

“En Monclova (en el estado norteño de Coahuila, que limita con EE.UU.) tuve un accidente, me operaron y ahora llevo una placa aquí”, dice señalando el muslo izquierdo.

Mientras recupera fuerzas en la pierna para poder trabajar, aguarda en la Posada Guadalupe, que gestiona el padre Phil Ley.

Originario de Indiana, instaló el primer albergue para migrantes en San Antonio hace 16 años. “Empecé a recibir a personas enviadas de hospitales, porque estaban lesionadas o eran diabéticas y necesitaban diálisis. Hasta que un abogado (especializado en migración) me pidió permiso para albergar a un cliente que acababa de cumplir los 18 años y ya no podía estar en el Centro de Detención para menores del ICE”, recuerda para BBC Mundo.

“Así se corrió la voz entre otros abogados”, dice, y el suyo terminó siendo una casa de acogida especialmente para migrantes jóvenes. Este miércoles tenía a 21. “Mañana llega otro, y el sábado uno más”, cuenta.

Preguntado por lo ocurrido con el camión abandonado con los migrantes dentro, dice que es una desgracia que lo “entristece y enfurece al mismo tiempo”.

Son los mismos sentimientos que compartía Wanda Pérez con los asistentes a la vigilia este miércoles, los que sienten la tragedia como propia, los que expresaron todos aquellos que hablaron con BBC Mundo para este reportaje y describieron el suceso como un “asesinato en masa”.

“Tragedias como esta visibilizan el problema, mientras nos hacen pensar en cuán sofisticadas son estas redes, cuánta gente y dinero mueven, y qué poco sabemos de ellas”, cierra la investigadora Correra-Cabrera.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Iw8YMJx_rSM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.