¿Por qué Nicaragua es uno de los dos países que se negaron a firmar el Acuerdo de París?
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AFP

¿Por qué Nicaragua es uno de los dos países que se negaron a firmar el Acuerdo de París?

Nicaragua rechazó el acuerdo por considerar que no establece medidas estrictas con las naciones más ricas y las economías más grandes del planeta.
AFP
Por BBC Mundo
2 de junio, 2017
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Con la decisión de Donald Trump de abandonar el Acuerdo de París sobre cambio climático, Estados Unidos se une a un club en el que solo están Siria y Nicaragua.

Y es que esos dos países fueron los únicos que no suscribieron el pacto firmado en París en 2015: Siria sumida en una guerra civil y Nicaragua por unas razones que no tienen nada que ver con las que han llevado a Donald Trump a salirse del pacto.

Nicaragua rechazó el acuerdo internacional no porque no quisiera acatar los nuevos estándares para reducir emisiones contaminantes sino porque los que establece el acuerdo no eran suficientemente estrictos con las naciones más ricas y las economías más grandes del planeta.

En otras palabras, Nicaragua pensó entonces que el acuerdo era “demasiado débil”.

En diciembre de 2015, cuando se firmó el documento, Paul Oquist, jefe de la delegación nicaragüense le dijo a la agencia Reuters que las naciones ricas deberían hacer mucho más para defender al planeta.

Durante todas las conversaciones que se llevaron a cabo sobre el acuerdo, Nicaragua insistió en que los países desarrollados no estaban haciendo suficiente para reducir su uso de combustibles fósiles.

Y tampoco, declaró Oquist, “están ofreciendo suficientes fondos para ayudar al mundo en desarrollo a adaptarse al impacto del cambio climático”.

Paul Oquist (izq)GETTY IMAGES
Paul Oquist, jefe de la delegación nicaragüense en las conversaciones para el Acuerdo de París declaró que éste era “demasiado débil” y que los compromisos voluntarios “no funcionan”.

En una entrevista con el programa Democracy Now, Oquist dijo que “estos compromisos voluntarios no funcionan”, refiriéndose al Acuerdo de París.

“En estos compromisos voluntarios se habla de la responsabilidad universal, de que todos somos responsables. Eso es una opinión histórica sesgada porque no todos creamos este problema (del calentamiento global)”, declaró Paul Oquist.

“Nicaragua tiene 4,8 millones de toneladas de emisiones al año, eso es 0,03% de las emisiones (globales). ¿Somos nosotros responsables de haber creado el cambio climático? No, para nada”.

Energía eólicaREUTERS
Nicaragua asegura que los países ricos deben hacer más para ayudar al mundo en desarrollo a adaptarse al impacto del cambio climático.

Oquist apuntó entonces que los países más desarrollados, las 10 economías más grandes del planeta, eran responsables de 72% de las emisiones de CO2.

“Cien países, los cien países más pobres, tienen 3% de las emisiones de CO2″.

Y agregó: “Nosotros pensamos que debemos salirnos de esta opinión sesgada y enfocarnos donde el problema puede ser resuelto, los 10 países con 72% de las emisiones”.

Como estos países son los que tienen 76% de los ingresos brutos del mundo, argumentó Oquist, “son ellos los que deben reducir sus emisiones de CO2″.

El argumento no es nuevo. Durante años los países en desarrollo han argumentado que como los países más ricos son los más contaminantes, son ellos los que deben comprometerse de forma más estricta con la reducción de sus emisiones.

El consenso que se logró en el acuerdo de París, sin embargo, es que todos los países tienen la misma responsabilidad y como tal, todos deben comprometerse a reducir sus emisiones, aunque cada uno establecerá sus límites de forma voluntaria.

Planta en ManaguaGETTY IMAGES
En 2015 las energías renovables generaron 52% de la electricidad de Nicaragua.

Durante su protesta, Paul Oquist también dejó en claro que Nicaragua es uno de los contados países que ya están haciendo algo para proteger al planeta.

Según el funcionario, en 2015 las energías renovables generaron 52% de la electricidad del país.

Nicaragua aún está lejos de igualar a su vecina, Costa Rica, que genera 98,1% de su electricidad con fuentes de energías renovables.

Pero está muy por delante de Estados Unidos, que en 2015 generaba 13% de su electricidad con fuentes renovables.

“Nicaragua es lo que muchos expertos llaman un paraíso de las energías renovables”, señala el Banco Mundial en un informe publicado en 2013.

“Con sus extensos recursos geotérmicos -que resultan de su enorme cadena volcánica y actividad sísmica- con excelente exposición al viento y al sol y a una variedad de fuentes de agua”.

Y, según los expertos, está en camino a convertirse en una “potencia energética verde“.

“Hace solo unos años, Nicaragua era casi totalmente dependiente de combustible fósil importado para generar electricidad”, afirma un artículo de NPR (Radio Pública Nacional de Estados Unidos).

“El país no tenía centrales termoeléctricas para convertir ese combustible en electricidad”.

NicaraguaGETTY IMAGES
Nicaragua, con sus extensos recursos geotérmicos, es lo que muchos expertos llaman “un paraíso de las energías renovables”.

Agrega que después de que se establecieron una serie de políticas que permitieron el desarrollo de proyectos de energía renovable, hoy estas energías generan la mitad de la electricidad del país.

La pregunta que muchos se plantean es ¿tomó Nicaragua la decisión correcta al no comprometerse con el Acuerdo de París, en protesta porque éste es ‘demasiado débil’?

No, según el profesor Martin Siegert, codirector del Instituto Grantham de Cambio Climático y Medio Ambiente del King’s College de Londres.

“No entiendo esa decisión”, le dice el experto a BBC Mundo. “Creo que se trató de una decisión que tuvo más que ver con la política interna de Nicaragua”.

“El Acuerdo de París es un diálogo internacional en el que se está buscando un consenso para mejorar la situación global, y si realmente se quieren cambiar las cosas, es necesario luchar desde dentro, no alejarse de éste”.

“Para mí, no tuvo mucho sentido lo que hizo Nicaragua de no firmar este acuerdo como protesta”, agrega.

“Esto es un asunto muy serio en el que se ha puesto un enorme esfuerzo para tratar de entender lo que está ocurriendo con el cambio climático”.

“Ignorarlo o aislarse del resto del mundo, es motivo de consternación”, asegura el experto del King’s College.

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"Es horrible lo que sucede": la devastadora crisis de salud mental del personal sanitario por la pandemia

Diez meses de COVID-19 han dejado la salud mental de profesionales de la salud en un punto de quiebre, muchos se han 'traumatizado' tras la primera ola de enfermedad.
19 de enero, 2021
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El coronavirus ha empeorado la vida laboral de muchas personas. Muchos hemos tenido que aislarnos de nuestros colegas; otros han sido despedidos por empleadores que citan los costos de la pandemia.

Pero quizás el impacto más grande ha sido en los servicios de salud y los asilos de ancianos.

Diez meses de covid-19 han dejado la salud mental de muchos profesionales de la salud en un punto de quiebre, según Claire Goodwin-Fee, quien dirige en Reino Unido la organización Frontline19 con su colega terapeuta Ellen Waldren.

La organización ofrece terapia gratuita a los trabajadores de salud y se financia con donaciones.

Actualmente, dice Clarie Goodwin-Fee, ayuda a unos 1.800 trabajadores de la salud a la semana.

Claire le contó a Sonja Jessup de la BBC la magnitud del problema de salud mental que está presenciando. Y a continuación lo explica en sus propias palabras.

“La gente se siente enferma de tener que ir al trabajo”

paramédicos

Getty Images
“El personal del Servicio Nacional de Salud (NHS) (de Reino Unido) quedó ‘traumatizado’ por la primera ola de covid”.

Estoy esperando el titular que diga: “El doctor se suicidó a causa de la pandemia”. Va a suceder. Si no es hoy, será pronto porque están devastados y quieren que la gente lo sepa.

Hay una gran cantidad de ansiedad. La gente se siente enferma por ir al trabajo y lo que van a ver allí.

Están viendo múltiples muertes en un turno: alguien el otro día vio morir a ocho o nueve personas.

Alguien más se puso en contacto con nosotros y dijo: “Sé que para cuando vuelva mañana a mi turno, seis de mis pacientes no estarán allí”.

¿Cómo me las arreglo? El personal del Servicio Nacional de Salud (NHS) (de Reino Unido) quedó ‘traumatizado’ por la primera ola de covid.

El personal de primera línea no tiene tiempo para procesarlo, por lo que se repite un trauma tras trauma tras trauma.

Y, sin embargo, estas personas se van a casa, cenan, intentan relajarse lo mejor que pueden, se levantan, se lavan, todo el tiempo preocupándose por si van a infectar a las personas con las que viven.

Algunas personas funcionarán en piloto automático, hasta el momento en que físicamente no puedan más, pero están siendo empujadas al límite.

“Apoyó la cabeza sobre el escritorio y lloró”

Vimos un médico, que tiene una familia joven pero que se mantiene separado de ellos, que estaba traumatizado por el hecho de que había perdido a dos de sus colegas por covid.

En un turno perdió a cinco pacientes bastante rápido y tan pronto como se liberaron esas camas, se llenaron y entraron más pacientes.

Luego tuvo que telefonear a los familiares de las personas que lamentablemente habían fallecido. Dijo que no estaba equipado para hacer eso, que no sabía qué decir.

Colgó el teléfono y apoyó la cabeza en el escritorio y lloró. Dijo: “Ya no puedo manejarlo”.

Se está llamando a los paramédicos a hacer turnos en los que van a las casas. Y nos dicen que miran a la gente y saben que van a morir porque están muy enfermos.

Uno de esos eventos puede suceder y probablemente se podría manejarlo con el soporte adecuado. Pero esto está sucediendo muchas veces. ¿Cómo se supone que alguien pueda enfrentar eso?

“Es horrible lo que sucede”

ambulancia

Getty Images
“En un turno un médico perdió a cinco pacientes bastante rápido y tan pronto como se liberaron esas camas, se llenaron y entraron más pacientes”.

El personal de los asilos de ancianos ha luchado mucho durante la pandemia.

La dedicación y la compasión hacia las personas que cuidan es asombrosa, es inspirador.

Muchos de ellos se mudaron a las residencias porque no querían arriesgarse a la contaminación trayendo algo de sus casas.

Algunos dijeron que han perdido al 70% de las personas en estos hogares.

Han lavado y vestido sus cuerpos y estas son personas con las que han tenido relaciones; los han alimentado, cuidado, hablado con ellos, y han compartido recuerdos.

Luego tienen que vestirlos para sus últimos momentos y volver a casa o subir y tratar de relajarse…¿cómo puede alguien enfrentar eso?

Es horrible lo que sucede. Es absolutamente horrible y los hogares de ancianos fueron ignorados durante mucho, mucho tiempo y necesitan apoyo desesperadamente.

Algo que recuerdo -me rompió el corazón-, recibimos un correo electrónico en la organización al comienzo de la pandemia en el que alguien preguntaba de manera muy tentativa: “¿Supongo que este servicio no se aplica a las personas en hogares de ancianos?”

Y dije “sí, por supuesto que sí, ¿por qué no?” Y dijeron “porque no somos un servicio profesional”.

Es desgarrador que estas personas que están capacitadas profesionalmente, que están salvando la vida de numerosas personas, sean tratadas tan mal.

médicos

PA Media
“Vimos un médico que estaba traumatizado porque había perdido a dos de sus colegas por covid”.

Tenemos médicos que viven en garajes u hoteles y se mantienen separados de sus seres queridos porque saben que esta nueva cepa es mucho más contagiosa, por lo que necesitan protegerlos ya que son mamás y papás, abuelos y todas estas cosas.

Sus colegas mueren a su alrededor y luego tienes a estas personas diciendo que el “Covid no es real”.

Me encantaría que la gente viera realmente lo que está pasando en las salas de hospital. Es espantoso.

Hemos tenido personas que han estado en situaciones de terrorismo y nunca han tenido apoyo.

Ahora están trabajando en esta pandemia y tienen algo llamado trastorno de estrés post traumático complejo, que es cuando alguien ha visto numerosas situaciones traumáticas.

Estamos viendo a mucha más gente con esto. Estamos recibiendo personas que tienen trastorno de estrés postraumático y, sin embargo, muchos de ellos todavía están trabajando.

Hay gente con licencia de enfermedad debido a crisis nerviosas completas.

Hemos hablado con personas que han sido internadas en clínicas de salud mental porque están muy traumatizadas por lo que están viendo.

El sistema ya está empezando a fallar, pero va a empeorar. Este será un problema mayor a largo plazo. Necesitamos detenerlo ahora.

¿Qué va a pasar con estas personas?

trabajadores de salud

Getty Images
“Hay gente con licencia de enfermedad debido a crisis nerviosas completas”.

Es sorprendente que la gente esté buscando ayuda y, por supuesto, queremos seguir ayudando, pero a veces es muy abrumador.

La necesidad es demasiado grande. Creo que esta situación ya lleva tiempo, pero obviamente cuanto más hablamos de lo que está sucediendo y compartimos lo difíciles que son las cosas, y algunas personas realmente están pasando por situaciones horribles que tienen que superar, eso aumenta la cantidad de personas que buscan apoyo.

El lado positivo es que con la financiación adecuada podríamos aumentar la ayuda.

Los psicoterapeutas están todos calificados y asegurados así que saben lo que están haciendo.

Mi preocupación es que si no nos volvemos sostenibles y no recibimos financiación, a largo plazo, ¿qué va a pasar con estas personas que son la verdadera columna vertebral del Reino Unido?


“Sentí un miedo avasallador”: el testimonio de la enfermera de emergencias Sarah Fogarasy

Sarah Fogarasy

BBC
Sarah Fogarasy es enfermera en la unidad de emergencias del Hospital Royal Glamorgan en Gales.

Sarah Fogarasy era la enfermera jefe en turno en la unidad de emergencias del Hospital Royal Glamorgan en Gales donde hace unos días 13 ambulancias tuvieron que esperar afuera del hospital porque la unidad estaba a toda su capacidad.

“Teníamos a 13 pacientes afuera. Yo no tenía cabida en esta unidad, no tenía capacidad de reanimación, no tenía capacidad para poner a un paciente en CPAP si lo necesitaba y no tenía áreas físicas para colocar al paciente”, cuenta Sarah.

“Esto me pone muy emotiva … por primera vez me senté para tratar de coordinar esta unidad y sentí un miedo tan avasallador que lo único que quería era irme”.

“Pensé: ‘se acabó, terminé con esto’ … Y da miedo, te llena de miedo cuando tienes 13 ambulancias afuera, esperando en fila en el estacionamiento. ¿Qué haces en esta situación?”.


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