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Unsplash.com · Alejandro Escamilla
Cómo protegerte de Pegasus, el sistema de espionaje a periodistas en México
Pegasus se infiltra en los celulares y puede llegar a controlar la cámara y el micrófono del teléfono con el objetivo de vigilar a la víctima. Aquí te decimos cómo te puedes proteger.
Unsplash.com · Alejandro Escamilla
Por BBC Mundo
20 de junio, 2017
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El gobierno de México está en el punto de mira de varias organizaciones civiles que lo acusan de haber espiado a periodistas y activistas a través de un programa llamado Pegasus.

Se trata de un software desarrollado por la empresa israelí NSO Group.

El sistema se infiltra en los celulares a través de un SMS y puede llegar a apropiarse de la cámara y el micrófono del aparato con el objetivo de vigilar a la víctima.

Entre algunos de los afectados hay abogados que investigan la desaparición de estudiantes en Ayotzinapa, un economista que colaboró en un proyecto anticorrupción, la periodista Carmen Aristegui -una de las más influyentes del país-, Alejandro Calvillo, director general de la organización El Poder del Consumidor, y una estadounidense que analiza abusos sexuales cometidos por la policía.

Las autoridades de México “rechazan categóricamente” las acusaciones. Y NSO Group no ha condenado ni ha reconocido que haya habido abuso de su software.

Sin embargo, el instituto Citizen Lab de la Universidad de Toronto, Canadá, y varios analistas independientes dijeron, tras analizar varios mensajes, que Pegasus, se usó para espiar a ciertos ciudadanos.

artículo de New York Times sobre Pegasus
GETTY IMAGES
Analistas del diario estadounidense New York Times están entre quienes acusan de México de haber usado Pegasus para espiar a periodistas y activistas.

De acuerdo con la denuncia de los ciberespecialistas, la infección se produjo de manera sencilla a través del celular, enviando un mensaje que actúa como trampa y que activa el programa cuando el sujeto hace clic en un enlace malicioso.

“Una vez infectado es prácticamente imposible salvarse del malware“, dijo John-Scott Railton, investigador de Citizen Lab.“El teléfono se convierte en un espía en tu bolsillo”

Pero ¿existe alguna manera de protegerte de la infección?

En BBC Mundo te contamos cuáles son las medidas que recomiendan los especialistas.

1. No hagas clic en los enlaces

Este consejo tiene especial valor si no conoces el número de la persona que te envió el mensaje.

En el caso de Pegasus, todas las infecciones se efectuaron, según la investigación de Citizen Lab, a través de mensajes de texto anónimos que “informaban” sobre supuestas pruebas de infidelidades, noticias falsas y accidentes o muerte de familiares.

“Los intentos para realizar hackeos fueron muy personalizados”, se lee en el reporte del diario estadounidenseThe New York Times. “Llegaron a los objetivos por medio de mensajes diseñados para inspirar pánico y conseguir un acceso rápido a los teléfonos celulares”.

mujer usando teléfonoGETTY IMAGES
Si recibes un mensaje sospechoso, lo mejor es desconfiar.

Los enlaces redirigían a la víctima a sitios falsos que infectaban el dispositivo directamente (sin ningún tipo de notificación, por supuesto). Y enviaron muchos de ellos con el fin de dejar una huella emocional en la víctima, explican los analistas de Citizen Lab.

En el caso de Aristegui, su hijo también recibió mensajes.

“El gran reto para los periodistas y los ciudadanos es que el miedo no sirva y no nos conquiste”, aseguró la periodista.

2. Presta atención a las señales sospechosas

Aunque el mensaje sea de un amigo o contacto que ya tengas, no está de más que revises el enlace y no lo abras si tiene un nombre sospechoso.

Muchas veces los enlaces infectados están acortados, por lo que no puedes ver bien a dónde se dirigen. Es mejor sospechar que pecar de inocentes.

“Sé especialmente cauto con mensajes perturbadores que contienen enlaces”, explican desde Citizen Lab.

“Y si recibes un SMS de un servicio, como tu operadora, visita su página web en lugar de hacer clic en el enlace del mensaje”-

3. Si crees que te infectaste, apaga el teléfono

¿Ya hiciste clic en el link y crees que tu dispositivo está infectado? ¡Apágalo inmediatamente!

En caso extremo, haz una limpieza total del aparato (reinstala el sistema operativo, borra los archivos y vuelve a instalarlos).

“Y si crees que has sido víctima de espionaje, comparte la información con un experto o con líneas de ayuda en seguridad digital como Access Now“, dice el reporte de Citizen Lab.

4. Mantén tu dispositivo actualizado

Todos los expertos coinciden en este consejo: utilizar la última versión del sistema operativo es la mejor opción para evitar ser infectados.

usando teléfono móvilGETTY IMAGES
Mantener el teléfono actualizado siempre es recomendable.

Esto se debe a que los parches que crean las compañías hacen que tu sistema esté expuesto a menos vulnerabilidades.

Otra opción es restablecer tu dispositivo regularmente a través de iTunes y otros programas.

5. Busca las vulnerabilidades

“Desde hace mucho tiempo, los periodistas, defensores de los derechos humanos y activistas anticorrupción en México han enfrentado peligros enormes”, aseguran en New York Times.

Pero se pueden frenar esos riesgos.

Existen aplicaciones como Lookout y PlanB que permiten rastrear el sistema del dispositivo para saber si tiene vulnerabilidades, y algunos programas de ESET y Norton.

Tampoco está de más ser cauteloso con las aplicaciones que instalas, tener un buen antivirus y usar siempre una buena contraseña para proteger dispositivos y documentos que vayas cambiando de manera habitual.

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Getty Images
El lucrativo negocio de los 'fabricantes de ensayos' que ayudan a los estudiantes a engañar a sus universidades
Escribir trabajos de universidad para estudiantes que no pueden o no quieren hacerlos por sí mismos es un negocio en auge. En algunos casos existen verdaderas “fábricas de ensayos”. ¿Cómo se puede controlar esta práctica?
Getty Images
12 de junio, 2019
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Los fraudes estudiantiles han sido titulares en todo el mundo en los últimos meses.

La primera vez que Chris escribió un ensayo para otra persona, le pagaron con comida.

Un amigo le había comentado que su novia (que era estudiante) necesitaba ayuda, por lo que Chris aceptó revisar su trabajo. El ensayo, sin embargo, precisaba más que una edición.

“Las ideas estaban muy desorganizadas”, describe Chris. Por esa razón terminó reescribiéndolo todo.

La estrategia funcionó: el ensayo fue bueno y la estudiante obtuvo una calificación alta. El amigo de Chris estaba contento.

“Me invitó a un plato de hotpot en Singapur. Era la primera vez que iba a un restaurante”, recuerda. Luego, la novia de su amigo le pidió que la ayudara con otra tarea.

“Le dije que no podía comer un hotpot todos los días. Tenía que cobrar un precio. Fue entonces cuando me presentó a sus compañeros de clase y así empezó todo”.

Actualmente Chris dirige lo que se conoce como una “fábrica de ensayos”: un lucrativo negocio dirigido a aquellos estudiantes que enfrentan dificultades para hacer las tareas escolares por su propia cuenta.

El fraude estudiantil es un tema que ha sido centro de atención recientemente, después de que un escándalo por sobornos en universidades de élite de Estados Unidos hiciera titulares en todo el mundo.

Este, sin embargo, no es el primero de su tipo: India, por ejemplo, todavía está lidiando con el desmantelamiento de un fraude (aparentemente a gran escala) en el examen de ingreso a una de sus escuelas de medicina.

Y las irregularidades van más allá de los procesos de admisión.

Existen otras formas de fraude una vez que los estudiantes ingresan a las universidades. En estas, las personas como Chris desempeñan un importante rol.

“Área gris”

Después de estudiar en Singapur durante muchos años, Chris regresó a China. Allí escribe ensayos para estudiantiles-clientes de países tan lejanos como Australia o Reino Unido.

Otros los delega en un grupo de personas que trabajan para él, haciendo lo mismo.

Getty Images

Muchos de los estudiantes que enfrentan problemas para desarrollar sus tareas escolares, pagan a proveedores para que hagan el trabajo en su lugar.

Su negocio, que reporta unos US$150.000 al año, comenzó a crecer después de que la primera estudiante a la que ayudó se mudara a Australia para estudiar una maestría. Allí compartió el contacto de Chris con otras personas.

Chris escribe al menos un ensayo a la semana y, como especialista en estudios globales, asigna tareas sobre temas como negocios y finanzas a sus especialistas.

Cobra alrededor de 1 yuan por palabra, por lo que una pieza de 1.000 palabras tiene un precio aproximado de 1.000 yuanes (US$150).

Chris, quien no desea dar a conocer su apellido, sugiere que la naturaleza de su trabajo tiene una parte de fraude y otra educativa.

“Siempre les digo a los estudiantes que pueden consultar mi ensayo, pero no enviarlo directamente a su profesor. Lo que ellos hacen no está bajo mi control. Hay algunos que realmente aprenden de mí, así que creo que mi trabajo está en un área gris”.

A veces, dice, quiere negarle sus servicios a los estudiantes.

“Me he dicho a mí mismo que debo dejar de hacerlo, porque estoy propiciando el fraude y ellos no aprenden nada de mí. Pero un mes después alguien vuelve a llamarme: ‘¿Podrías ayudarme otra vez, porque necesito aprobar esta tarea para graduarme?'”.

“Entonces digo: ‘OK. Si ese es el caso, voy a ayudarte esta última vez’. Realmente quiero que aprendan, pero es difícil”.

“100% libre de plagio”

Gareth Crossman, de la Agencia de Garantía de Calidad de Reino Unido, tiene una opinión considerablemente más dura. Él cree que, además de poner en riesgo su propia educación, las acciones de los estudiantes tienen implicaciones mayores.

“También están engañando a la sociedad en general, porque nadie quiere que una persona se incorpore a la fuerza laboral si está francamente descalificada“, dice.

“El Colegio Real de Enfermería ha expresado su preocupación por este fenómeno, pues existen enfermeras que se gradúan sin las cualificaciones adecuadas”.

“Creo que es positivo el hecho de que las instituciones estén cada vez más dispuestas a aceptar que esto es un problema (y ​​un riesgo para su reputación). También muestra que este es un asunto importante que debe resolverse”.

Crossman cita una investigación publicada el año pasado por la Universidad de Swansea, que indica que al menos uno de cada siete estudiantes en todo el mundo podría estar cometiendo este tipo de fraude.

No es un fenómeno nuevo, agrega, sino uno que ha aumentado mucho debido a los avances de la tecnología y cómo los “fabricantes” de ensayos los han aprovechado.

“Cuando navegamos por las redes sociales, todos estamos acostumbrados a ver los anuncios que nos sugieren cuáles pueden ser nuestros intereses, y sucede lo mismo cuando se trata de los ‘fabricantes’ de ensayos”, dice.

Los estudiantes con dificultades (aquellos que googlean preguntas del tipo: “¿cómo puedo obtener ayuda con mis ensayos?”), serán el objetivo de estos proveedores.

“Los mismos aseguran que ofrecen un servicio personalizado y completamente legítimo de ayuda con las tareas escolares”.

“Usan frases como ‘100% libre de plagio’, lo cual podría ayudar a que se vea como una marca de calidad. Pero básicamente les estás diciendo a esas personas que pueden entregar esos trabajos como si fueran de su autoría y que no serán detectados por un software de plagio”.

Crossman asegura que se trata de un negocio dirigido por el ánimo de lucro y que puede generar grandes cantidades de dinero a sus proveedores.

“Si necesitas, por ejemplo, una disertación de 10.000 palabras, te puede costar miles de dólares”.

Una opción legal

La calidad de los proveedores, dice Crossman, varía. Algunos están altamente calificados y otros “apenas saben leer y escribir”.

Luego está el riesgo de que te sorprendan. Chris dice que entre el 5% y el 10% de sus clientes han sido sorprendidos con ensayos que no son de su autoría.

“Les digo que no deben enviar la tarea directamente a su maestro. Deben echarle un vistazo y hacerle algunos cambios. Si no me escuchan, no es mi culpa “, dice.

A pesar de las malas experiencias, los estudiantes a los que le ha sucedido no dejan de cometer fraude: “Siguen usando mis ensayos y lo que hacen es transformarlos usando sus propias palabras“.

Chris asegura que su intención es dejar de hacer este tipo de trabajo, pero sus clientes le piden que continúe. Y ahora tiene trabajadores que dependen de él.

“Tengo que pagarles, porque esta es su única fuente de ingresos. Si renuncio, nadie apoya a sus familias“.

Crossman cuenta que su organización le ha escrito a las grandes compañías tecnológicas para pedirles que bloqueen la publicidad de pago de los “fabricantes” de ensayos.

Dice que algunas como Google han dejado de hacer publicidad a estos proveedores al menos en Reino Unido, pero no ha habido una respuesta similar por parte de Facebook.

Y a pesar de la legislación en algunos estados de Estados Unidos, Nueva Zelanda e Irlanda, las fábricas de ensayos siguen siendo legales en la mayor parte del mundo desarrollado.

Crossman dice que, si bien no hay ningún grupo demográfico que cometa fraude más que otro, son los estudiantes más vulnerables los que pueden terminar usando esta alternativa.

Los estudiantes internacionales tienen más razones que los hacen vulnerables: no tienen redes de apoyo como la de la familia, y a veces no tienen las habilidades del idioma”, dice.

“Es con ellos que las instituciones están en deuda, para asegurarse de que cualquier estudiante con dificultades sea identificado y reciba apoyo”.

Al mismo tiempo, también se están desarrollando nuevos softwares contra el plagio capaces de detectar tanto los trabajos copiados como las piezas que tienen más de un autor o en las que la voz de este varía.

“Al parecer, es posible detectar la manera en que cada quien escribe”, asegura Crossman.

Sin embargo, esta es solo una estrategia para enfrentar un desafío significativo. “Sí, la tecnología está avanzando”, comenta, “pero no tenemos una solución mágica”.

Este artículo es una adaptación de un episodio de la serie Essay Cheats, transmitida a través del Servicio Mundial de la BBC y su programa Business Daily.


Lee la historia original en inglés


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https://www.youtube.com/watch?v=MH6SfxrAAYw

https://www.youtube.com/watch?v=MwE1aP9WWS0

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