La CDMX vive el primer semestre más violento en 20 años; asesinatos suben en 10 delegaciones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

La CDMX vive el primer semestre más violento en 20 años; asesinatos suben en 10 delegaciones

Desde 1997, nunca se había superado el techo de 500 averiguaciones por asesinatos en un periodo de seis meses; el caso más crítico es el de la delegación Xochimilco, donde los homicidios subieron más de 100%.
Cuartoscuro
Por Arturo Angel
27 de julio, 2017
Comparte

La Ciudad de México enfrenta el mayor nivel de violencia en los últimos 20 años. El primer semestre de 2017 dejó un saldo de 541 casos de homicidio doloso en la capital del país, lo que equivale a una tasa de 6.13 asesinatos por cada cien mil habitantes.

Desde 1997, cuando iniciaron los registros oficiales, nunca se había superado el techo de 500 averiguaciones por homicidio ni se había llegado a una tasa superior a cinco homicidios por cada cien mil personas en un periodo de seis meses.

Los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública arrojan que de enero a junio de 2017 se abrieron 541 caretas de investigación por homicidios dolosos. Esto equivale a un incremento de 21% en el nivel de violencia respecto al mismo periodo de 2016, o dicho de otra forma, casi cien asesinatos más tan solo de un año a otro.

Si se comparan los homicidios de 2017 con el primer año del gobierno de Mancera, es decir el 2013, el número de asesinatos se ha disparado 37%.

En los primeros semestres de 1997 a 1999 el número de homicidios rebasaba los 400 casos pero, del año 2000 hasta 2014, siempre se mantuvo por debajo de los 400 asesinatos.

Fue hasta 2015, ya en el gobierno de Mancera, cuando se volvió a romper la barrera de 400 casos, y ahora en 2017 se alcanzó un nuevo nivel por encima de los 500 homicidios dolosos.

Si la comparación se hace por tasas de homicidio, el balance es aún más desfavorable, ya que, en los últimos años, la población en la Ciudad de México ha disminuido y pese a ello el número de asesinatos se ha incrementado.

En 1997 y 1998, la tasa de homicidios por cada cien mil habitantes en la capital fue de 5.1 casos y 5.8 respectivamente, pero luego, de 1999 hasta 2015 el nivel de asesinatos se mantuvo por debajo de cinco casos.

Fue hasta 2016 cuando la Ciudad de México regresó a niveles no vistos desde el siglo pasado con una tasa de 5.06 homicidios en el primer semestre de ese año, mientras que para este año se llegó a un nivel record de 6.13 casos.

El Sabueso: Hace un año Mancera prometió una norma para regular microbuses, ¿cumplió?

Xochimilco y Miguel Hidalgo lideran alza de asesinatos

De las 16 delegaciones, en 10 se presenta un alza en el nivel de homicidios, mientras que en otras tres el número de asesinatos se mantiene prácticamente estable y en las tres restantes ha descendido.

Destaca el caso de Xochimilco, delegación que pasó de 12 homicidios en el primer semestre de 2016 a 26 en el primer semestre de 2017, es decir un incremento de 117%.

Entre los homicidios que se han registrado en esa delegación destaca el ocurrido el 4 de febrero de este año, cuando un hombre asesinó a tres mujeres y un niño en la colonia San José Zacatepec.

La segunda demarcación con el mayor incremento es Miguel Hidalgo, donde el nivel de violencia pasó, de 14 casos en 2016 a 25 casos en 2017, lo que equivale a un alza de 78%.

Entre los asesinatos que se han registrado este año en la Miguel Hidalgo destacan algunos ocurridos a plena luz del día en zonas altamente concurridas. Por ejemplo, el pasado 9 de mayo, el conductor de un vehículo Audi A3 fue asesinado sobre la avenida Mariano Escobedo en las inmediaciones de la colonia Polanco. El crimen lo cometió una persona que se le acercó y le disparó a quemarropa.

La tercera delegación que en 2017 presenta el mayor incremento de asesinatos es Álvaro Obregón, que pasó de 33 homicidios de enero a junio de 2016 a 56 asesinatos en el mismo lapso de este año, lo que equivale a un alza de 69.69%.

Entre los últimos asesinatos en esta demarcación destaca el de un hombre que recibió dos disparos de arma de fuego en la cabeza cuando caminaba en la colonia Ponciano Arriaga, o el de una persona que recibió un disparo cuando llegaba a su casa en la unidad Lomas de Becerra, el 6 de junio.

En el cuarto sitio está Tlalpan, con un incremento de 52% de los asesinatos y Coyoacán se ubica en el quinto lugar, con un incremento de casi 44%.

Las delegaciones que han logrado mantenerse estables en cuanto a su número de homicidios este año son: Azcapotzalco, Cuajimalpa y Tláhuac. En tanto las que sí han logrado descender son Milpa Alta, con una reducción superior a 71%; Iztacalco, con un descenso de 31%, y Magdalena Contreras, con una caída del 14%.

Independientemente de los incrementos, la delegación Cuauhtémoc es la que tiene la mayor tasa de homicidios en Ciudad de México con 11.64 homicidios por cada cien mil habitantes en el primer semestre de 2017. Le sigue Venustiano Carranza, con una tasa de 9.83 homicidios; Gustavo A. Madero, con 8.41; Álvaro Obregón, con 7.46, y Xochimilco, con 6.25.

Bajan secuestros, sube robo de autos

En cuestión de secuestro, el primer semestre de 2017 dejó un balance favorable en la ciudad, ya que se registraron 21 carpetas de investigación por este delito, que es una reducción de 8% respecto al mismo periodo del año pasado cuando se registraron 23 casos.

También en extorsiones las cifras son favorables. Mientras que en el primer semestre del año pasado se contabilizaron 302 casos, en este año suman 245, que es una caía de 19% en la incidencia de este delito.

En cuanto al robo de vehículo con violencia, la Ciudad de México registra un incremento de 19.4%.  El balance pasó de mil 691 casos en el primer semestre de 2016 a dos mil 20 robos de autos violentos en el primer semestre de 2017.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La historia detrás de la icónica imagen del hombre cayendo de una de las Torres Gemelas

El fotógrafo Richard Drew, de Associated Press, corrió al World Trade Center la mañana del 11 de septiembre de 2001 y registró la imagen histórica de un hombre saltando hacia su muerte. La identidad del hombre sigue siendo un misterio.
11 de septiembre, 2021
Comparte

Por motivos editoriales y por la sensibilidad de la imagen, BBC no muestra la fotografía del hombre que salta al vacío.


Muerte o muerte. En la mañana del 11 de septiembre de 2001, decenas de personas se enfentaron a esta falsa alternativa. Con fuego y humo dentro de los edificios del World Trade Center de Nueva York, las víctimas en los pisos superiores comenzaron a saltar, perdiendo la vida al caer hasta desde 417 metros de altura.

La escena de personas que saltan de los edificios atacados por dos aviones es uno de los aspectos más oscuros y sensibles de la tragedia, de la que se cumplen 20 años este sábado.

La imagen de una de estas personas, un hombre que cae casi en picado, boca abajo y su cuerpo paralelo a las líneas de las Torres Gemelas, se volvió icónica.

El día después de la tragedia, varios periódicos publicaron la foto tomada por Richard Drew, fotógrafo de Associated Press. Han pasado los años y la imagen es para muchos demasiado dolorosa de contemplar. Otros vieron en ella la terrible estética de ese salto a la muerte.

Esta es la historia de la icónica foto de “The Falling Man” (“El Hombre Que Cae”).

“Era un día cualquiera en Nueva York”, comienza Richard Drew, ahora de 74 años.

Fotógrafo desde los 19 años, el experimentado Drew, entonces de 54 años, acababa de cubrir el torneo de tenis del US Open en Queens, Nueva York. Ese martes 11 de septiembre cubriría la Semana de la Moda de Nueva York, más específicamente, el primer desfile de maternidad con modelos embarazadas reales. Drew vio el desfile en Bryant Park, justo en el centro de Manhattan, junto a un camarógrafo de la cadena de televisión CNN.

Humo saliendo de una de las torres

Getty Images

Mientras hablaban, el camarógrafo de CNN dijo: “Hubo una explosión en el World Trade Center. Un avión chocó contra el World Trade Center”.

Al instante sonó el teléfono celular de Drew. Era su editor, quien le ordenó que corriera a la escena. Drew agarró su cámara y corrió a Times Square. Desde allí, tomó el metro hacia las Torres Gemelas.

Cuando salió de las escaleras del metro, vio una imagen inolvidable: las dos torres en llamas. Comenzó a fotografiar a personas conmocionadas por el caos que las rodeaba, el FBI ya en las calles aislando el área.

“Entonces me di cuenta de que el humo soplaba de oeste a este y di la vuelta para evitarlo. Me quedé junto a las ambulancias, entre un socorrista y un policía”, dice a BBC Brasil.


El socorrista fue el primero en darse cuenta. Señalando hacia arriba, gritó: “¡Dios mío, la gente se está tirando del edificio!”, recuerda Drew.

El fotógrafo apuntó con su cámara. “Tomé tantas fotos como pude de personas que se caían del edificio”, dice.

“No sé si saltaron por elección o si se vieron obligados a saltar por el fuego o el humo. No sé por qué hicieron lo que hicieron. Sólo sé que tuve que grabarlo”, cuenta.

Humo saliendo de las Torres Gemelas tras los ataques del 11 de septiembre

Getty Images

El Servicio Forense de la Ciudad de Nueva York declaró más tarde que las personas que saltaban de los edificios no podían ser llamadas “suicidas” porque eran expulsadas del edificio por el humo, el fuego o las explosiones.

La causa de muerte de todos los que perdieron la vida en la caída de las Torres Gemelas, atacadas ese día por al Qaeda, fue catalogada como “asesinato” en los certificados de defunción.

En un informe de 2002, el diario USA Today calculó a través de fotos, videos y entrevistas que 200 personas murieron de esta manera en la tragedia del 11 de septiembre. A partir de las fotos, The New York Times estimó que fueron 50 personas.

Según los relatos de los sobrevivientes, el hecho de que la gente saltara desde el edificio de al lado pudo haber salvado la vida de cientos de personas que, al verlos, se apresuraron a evacuar su lugar de trabajo.

“No fui frío”

Mientras fotografiaba, Drew experimentó algo siniestro: escuchó el ruido de cuerpos golpeando el suelo. “Algunos dicen que fui frío. No es eso. Soy un periodista capacitado. Te sumerges en el momento y simplemente fotografías lo que está sucediendo, en piloto automático”, dice.

Gente alrededor de las Torre Gemelas luego del ataque

Getty Images

“Cuando alguien comenzaba a caer, apuntaba con mi visor. Como trabajaba con una cámara digital, cuando mantenía mi dedo en el botón de la cámara, tomaba varias fotografías. Y, así seguía a la gente que se estaba cayendo del edificio “. A las 9:41, registró para siempre los últimos momentos del “hombre que cae”.

Cuando Drew regresó a la sala de redacción y fue a revisar sus fotos, supo instantáneamente que esta era la más fuerte de todas. “Estaba vertical, con la cabeza gacha, entre las dos torres. Había una simetría allí. Pero solo estuvo así por un momento. Si hubiera sido otro momento, hubiera salido en otra posición”, dice.

Foto “silenciosa”

“A mucha gente no le gusta ver esta foto. Creo que la gente se identifica con ella y tiene miedo de tener que enfrentarse a la misma decisión que ese hombre algún día”, dice Drew.

Para él, la imagen es representativa de lo que sucedió ese día: “Es una de las pocas que muestra a alguien muriendo en el ataque más grave que hemos sufrido en Estados Unidos”, dice. A pesar de ser una foto sobre la muerte, reconoce Drew, es una foto “silenciosa”. “No es como otras fotos violentas de muertes que ocurren en guerras”.

Torres Gemelas

Getty
Hace 20 años, el ataque en Nueva York se cobró la vida de casi 3.000 personas.

Esa noche, Drew regresó a casa con un colega. Se sentaron y hablaron de todo menos de lo que habían visto ese día. Su esposa, dice Drew, se levantó al amanecer con ganas de pasar la aspiradora por toda la casa. “El estrés postraumático viene después”, reconoce. “Hablar de lo que sucedió ayuda. Ese fue un momento en mi historia, al igual que fue un momento en la Historia”.

Otro momento en la Historia y su historia: cuando tenía 21 años y vivía en Los Ángeles, en 1968, Drew fue uno de los cuatro fotógrafos presentes en otro momento histórico: la muerte del senador Bobby Kennedy, hermano del expresidente John F. Kennedy.

“Estaba en el escenario detrás de él para fotografiarlo cuando hablaba. Me dio sed y fui a buscar agua”, dice Drew. “Salió y lo seguí. Cuando lo atacaron, me subí a una mesa junto a él y lo fotografié en el suelo”.

“Solo estaba haciendo mi trabajo, al igual que solo estaba haciendo mi trabajo años después, el 11 de septiembre”, señala.

¿Quién era el hombre que cae?

Drew dice que ha reflexionado sobre quién era el hombre al que registró saltando desde una de las Torres Gemelas, pero nunca de manera “muy profunda”.

“Fue una de las casi 3.000 personas que murieron ese día. No sé su nombre, ni la decisión que tuvo que tomar. Sé que se lanzó de un edificio y yo estaba allí para capturar ese momento”, cuenta.

Pero el misterio que rodea su identidad ha preocupado a otros.

Uno de ellos, el periodista estadounidense Tom Junod. Dos años después del 11 de septiembre, Junod escribió un artículo de portada para la revista “Esquire” en el que acuñó el nombre deEl hombre que cae” para el protagonista de la foto y trató de identificarlo.

Junod dio con dos nombres. Uno, Norberto Hernández, chef del restaurante Windows on the World, que estaba ubicado en el piso 106 de la Torre Norte. Pero la familia de Hernández dijo que no podía ser él por la ropa que llevaba.

El segundo hombre era Jonathan Briley, un ingeniero de sonido de 43 años que también trabajaba en el restaurante. Los hermanos de Briley dijeron que pensaban que, por la ropa y el cuerpo del hombre, podría ser el de la foto.

Es posible que sea él, pero no hay forma de estar seguro.

En 2006, el director estadounidense Henry Singer realizó un documental basado en los informes de Junod y utilizando otras imágenes capturadas ese día.

Avión en Kabul

La elección entre la muerte y la muerte parece haber sido también lo que sucedió hace tres semanas en Afganistán, cuando, desesperados por abandonar el país, unos hombres se colgaron del fuselaje de un avión estadounidense.

Las dos imágenes son como dos finales terribles de esta historia que se unieron 20 años después.

Casi un mes después de los ataques a las Torres Gemelas, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció la guerra contra Afganistán. Estados Unidos sacaría del poder a los talibanes, que daban cobijo a al Qaeda, los perpetradores de los ataques, en el territorio que controlaban.

Afganos esperando para salir del aeropuerto de Kabul el 16 de agosto de 2021.

AFP
Cientos de afganos corrieron al aeropuerto de Kabul y se aferraron a un avión con la esperanza de salir del país.

Después de 20 años, cuando el presidente Joe Biden llevó a Estados Unidos a poner fin a la guerra al retirar a las tropas estadounidenses de Afganistán, los talibanes regresaron al poder.

Fue la desesperación de permanecer en un país nuevamente controlado por los talibanes lo que hizo que los afganos se aferraran a las alas y al fuselaje de un avión.

El avión despega y los cuerpos caen en picado hacia la nada, tal como lo hicieron el 11 de septiembre. Un joven futbolista de 19 años, Zaki Anwari, murió tratando de escapar de esta manera.

El fotógrafo de “El hombre que cae” se negó a comentar sobre Afganistán o la política actual. Hoy, Drew fotografía la emoción de los “corredores” de la Bolsa de Valores de Nueva York, justo al lado de donde alguna vez estuvieron las Torres Gemelas y donde ahora hay un monumento a las víctimas del 11 de septiembre.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=LOgy5j2Z8vw

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.