¿Qué significa para la crisis en Venezuela el arresto domiciliario de Leopoldo López?
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¿Qué significa para la crisis en Venezuela el arresto domiciliario de Leopoldo López?

El arresto domiciliario de Leopoldo López es una señal de un posible acercamiento entre los dos frentes, lo que indica que puede haber una salida a la crisis en Venezuela.
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Por Daniel García Marco // BBC Mundo
8 de julio, 2017
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La grave crisis económica continuará en Venezuela, pero que Leopoldo López pase de la cárcel militar a su casa puede ser una señal para que se destrabe la crisis política.

Después de más de tres meses de protestas contra el gobierno que han dejado más de 90 muertos y que continúan, el primer hecho concreto público de cambio es que López, uno de los principales líderes de la oposición, salga de la cárcel y quede bajo arresto domiciliario desde este sábado.

En una situación muy bloqueada y polarizada, el momento de la decisión, tomada por un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que la oposición acusa de actuar al dictado del Ejecutivo de Nicolás Maduro, no es casual.

Se llevaba gestando desde hace meses con la mediación del expresidente del gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero.

El diálogo lo confirmaron el mes pasado la esposa de López, Lilian Tintori, y Jorge Rodríguez, destacado líder oficialista y alcalde del municipio Libertador, al que pertenece el centro de Caracas.

Lilian TintoriAFP
La esposa de López, Lilian Tintori (a la derecha) organizó y lideró múltiples protestas para la liberación de su marido.

Tintori dijo que López, detenido desde hace tres años y cinco meses por haber instigado las protestas de 2014 que dejaron 43 muertos, no negociaría su libertad únicamente y que pedía la libertad de todos los “presos políticos”. Son más de 400, según la ONG Foro Penal Venezolano.

“Se habló de casa por cárcel”, reveló luego de asegurar que “Leopoldo jamás va a negociar su libertad”. “Primero está la libertad de todo un país”, agregó. “No se trata de la libertad de un hombre, se trata de la libertad de toda Venezuela”, dijo Tintori a comienzos de junio.

Jorge Rodríguez, enviado del gobierno en la negociación junto a su hermana Delcy, que hasta hace pocas fechas era la canciller, contragolpeó y dijo que López sí quería el cambio, pero que fueron Tintori y Fredy Guevara, dirigente del partido de López, los que se negaron.

No todo terminó ahí. Al menos siete reuniones hubo en la prisión militar de Ramo Verde, donde estaba recluido López.

Pero, ¿por qué el gobierno, tan enrocado en su posición y enfrentado al bando opositor, negociaba una medida con López? ¿Por qué no negociar con otros opositores?

El carismático y atractivo López es el líder opositor mejor valorado de todos, según las encuestas de Datanálisis.

Sus años de confinamiento lo alejaron del foco mediático y del día a día, en el que otros rostros de la oposición, como el de Henrique Capriles, se han visto más desgastado por posibles errores.

Simpatizantes afuera de la casa de Leopoldo LópezAFP
Simpatizantes de Leopoldo López se congregaron afuera de su casa este sábado para recibirlo cuando llegue desde la cárcel.

Capriles no abrazó la estrategia de López en 2014 de querer forzar un cambio de gobierno con la lucha de calle. Pero ahora, tras el agravamiento de la situación económica y política, toda la oposición está unida en una estrategia de confrontación y rebeldía muy similar a la que siempre impulsó López.

Además, Leopoldo, sin apellido, como lo conocen en Venezuela, es el símbolo de la denuncia de la oposición y de organismos de derechos humanos por la existencia de presos políticos en Venezuela. El gobierno habla siempre de políticos presos.

López es quizás el símbolo de esos presos. Fue condenado en un polémico juicio a casi 14 años de cárcel por instigación pública, daños a la propiedad, incendio intencional y asociación para delinquir.

Desde entonces, su esposa, Tintori, llevó por el mundo la denuncia de la injusticia que decía que se había cometido contra su marido y ella misma se convirtió en figura mediática y política.

Hace unas horas publicaba en Twitter, donde es muy activa y es muy seguida, que después de 32 días sin haber podido ver a López, por fin había podido ingresar en prisión y verlo durante una hora.

Lilian Tintori junto al expresidente colombiano Andrés Pastrana, Sebastián Piñera, expresidente chileno, María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma en 2015, afuera de la prisión Ramo Verde, donde estaba López.AFP
Lilian Tintori junto al expresidente colombiano Andrés Pastrana, Sebastián Piñera, expresidente chileno, María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma en 2015, afuera de la prisión Ramo Verde, donde estaba López.

Desde este sábado por la mañana ya lo podrá ver todos los días. López ya está en casa con su esposa y sus dos hijos, Manuela y Leopoldo.

Lee: ¿Cómo inició? ¿Por qué la confrontación? Cinco puntos para entender el conflicto en Venezuela.

¿Qué pasará en Venezuela?

Y ¿qué significa para el desarrollo de la crisis?

“Es un cambio de rumbo que significa mucho para todo el país”, dijo a la agencia de noticias EFE Leopoldo López padre, que reside en España.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, muy crítico con el gobierno y defensor de la causa de López, también proyectó la decisión como una “oportunidad de reconciliación nacional y salida democrática a grave crisis”.

El oficialista Elías Jaua expresó en Twitter que esperaba que esta medida pudiera provocar una contrapartida de la oposición, a la que acusa de promover la violencia para generar un cambio de gobierno.

“Acatamos la decisión del TSJ, Ojalá la MUD (Mesa de la Unidad Democrática, coalición que liga a los principales partidos opositores) la asuma con madurez y paren la violencia”, expresó Jaua en Tiwtter.

Simpatizantes afuera de la casa de Leopoldo LópezREUTERS
La libertad absoluta de Leopoldo López y otros líderes políticos presos ha sido una de las exigencias de los opositores en sus protestas.

Pero no parece posible. Es más, la decisión a favor de López puede ser vista como un triunfo de unas protestas que este domingo cumplen 100 días.

“Pueblo de Venezuela, que este avance, que este paso se convierta en mayor convicción, y en ese sentido reiteramos que mañana, a 100 días de la resistencia, volvemos a la calle”, citó Fredy Guevara en un comunicado las palabras de López.

A los pocos segundos, López reapareció por primera vez en público. Fueron apenas unos segundos, los suficientes para dejar una imagen que puede ser icónica.

Sigue bajo arresto

El cambio de casa por cárcel no supone, sin embargo, la liberación de López,que sigue bajo arresto.

En abril de 2015, Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas y otro líder opositor, comenzó a cumplir su condena en casa en lugar de en la cárcel tras la operación de una hernia inguinal.

Está condenado por cargos de conspiración contra el gobierno y sigue preso, aunque en casa.

Leopoldo López saluda a sus simpatizantesREUTERS
Decenas de personas se acercaron a la casa de López tras conocer la noticia de que fue puesto en prisión domiciliaria.

Y Daniel Ceballos, exalcalde de San Cristóbal, líder de Voluntad Popular -el mismo partido de López- y arrestado también por su papel en las protestas cambió casa por cárcel en 2015.

Pero en agosto de 2016 fue de nuevo enviado a prisión porque supuestamente planeaba fugarse del país.

Ahora queda saber si la medida a López es un gesto de buena voluntad del gobierno, una cesión a la espera de una contrapartida o el inicio de un posible diálogo formal para empezar a destrabar la crisis de un país enfrentado en las calles y con una severa crisis económica.

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Cómo nuestro cerebro puede hacernos más pobres (y qué hacer para evitarlo)

Estudios han demostrado que con frecuencia tomamos decisiones irracionales que perjudican nuestra salud financiera. Aquí te contamos algunos de los errores más comunes y cómo evitarlos.
9 de octubre, 2021
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Estás navegando por una tienda en internet y tienes la tentación de comprar un producto.

Es un poco más caro de lo que permite tu cuenta bancaria, pero se convierte en lo más urgente del mundo en este momento. ¿Qué pasa si el precio sube y pierdes la oportunidad? ¿Y si te quedas sin él?

Siguiendo un impulso, haces los cálculos en tu cabeza y decides comprar. Ni siquiera necesitas ingresar el número de tarjeta, que ya está guardado en el navegador de la computadora.

Días después llega el arrepentimiento. O peor aún, la deuda.

En los últimos años, estudios en los campos de la economía del comportamiento y la neuroeconomía han demostrado que estas situaciones, en las que tomamos decisiones irracionales que dañan nuestra salud financiera ocurren con frecuencia.

Pero, ¿cuáles son nuestros errores económicos más comunes? ¿Y cómo no caer en las “trampas” de nuestro cerebro?

Una buena forma es comprender lo que han descubierto estas áreas de estudio y aplicar sus enseñanzas a nuestra vida diaria.

¿Eres racional?

“La economía tradicional ha considerado durante mucho tiempo al individuo como alguien racional, frío y objetivo y que querrá maximizar su bienestar, su beneficio económico y su propio interés”, dice la profesora Renata Taveiros, coordinadora del curso sobre neurociencia y neuroeconomía de la Fundación Instituto de Administración (FIA) de Brasil.

Mujer rodeada de ilustraciones de bombillos.

Getty Images
No haga nada de forma impulsiva sin antes evaluar si el sentimiento de culpa posterior le va a arruinar la alegría.

La toma de decisiones inconsciente, que escapa a la racionalidad, era considerada una anomalía. Y, por ello, no se convirtió en objeto de estudio.

Pero a fines de la década de 1970, un grupo de investigadores revolucionó la economía al observar precisamente estas anomalías.

Entonces, nació el campo de la economía del comportamiento, cuyo principal representante es el psicólogo -sí, un psicólogo- Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel en 2002.

“Ellos abren este espacio de conversación para que nos demos cuenta de que hay otras cosas que influyen en la toma de decisiones y no solo la idea de maximizar la utilidad, el bienestar y el beneficio. ¿Qué son estas cosas? Las emociones”, explica Taveiros.

A finales de la década de 1980, otro campo de estudio fue incluso más allá.

Reuniendo los descubrimientos de la economía del comportamiento y las técnicas de la neurociencia, la neuroeconomía intenta desentrañar lo que sucede en el cerebro de los individuos cuando deciden realizar una compra innecesaria, por ejemplo.

“Ahora tenemos la posibilidad de abrir la caja negra, que es como los economistas se refieren a la mente de las personas. De hecho, se puede mirar y comprender lo que está sucediendo en el cerebro cuando el individuo va a tomar una decisión“, dice Taveiros.

“Cuando estudias neuroeconomía, la idea de que podemos controlar el comportamiento, la toma de decisiones, todo lo que hacemos se desvanece. Porque el motivador de la toma de decisiones no es el aspecto racional, cortical, lógico y analítico. La decisión está mucho más conectada con la emocionalidad”, agrega.

Aprende a decirte ‘no’

En primer lugar, es bueno dejar claro que los afectos y las emociones no son necesariamente malos. Al contrario, son de suma importancia para nuestra supervivencia.

“La selección natural nos trajo la combinación de afecto y razón. Y no fue en vano. Esto maximiza nuestro compromiso con el mundo. Cuando te deshaces de las emociones, quitas la empatía por el otro. Nuestras decisiones se vuelven más egoístas y la sociedad como un todo se derrumba “, dice el neurocientífico Álvaro Machado Dias, profesor de la Universidad Federal de Sao Paulo y socio del Instituto Locomotiva.

Ilustración que muestra un dólar deshaciendose.

Getty Images

Pero es un hecho que las emociones también pueden llevarnos a cometer errores graves, que derivan en sentimientos de culpa y en nuevas deudas.

Es en este sentido que las enseñanzas de la economía conductual y la neuroeconomía pueden sernos útiles: hacer predecible nuestra irracionalidad y evitar malas decisiones.

El primer consejo parece simple, pero en la práctica es bastante difícil. Debes aprender a decirte que no a ti mismo.

No hagas nada por impulso sin antes evaluar si la culpa no arruinará la fiesta. Comprende mejor tu ‘yo futuro’, con tus horarios y demandas. Decirse que no a uno mismo es como decirle que no a un niño: es difícil, pero puede ser positivo”, advierte Álvaro.

Según Renata Taveiros, una de las razones que dificultan esta negación de los propios impulsos es la creciente facilidad para realizar los pagos. Códigos QR, Pix, tarjetas de crédito que se guardan en sitios web de compras son algunos ejemplos.

Además, el neurotransmisor llamado dopamina, que activa el llamado “sistema de recompensa” del cerebro, también puede interferir.

Cuando la dopamina funciona, estimula el comportamiento impulsivo. ¿Cómo funciona? Tienes la expectativa de ganar algo. Puede ser dinero, bienestar, placer, una buena imagen frente a los demás, etc. Y este comportamiento impulsivo hace que inmediatamente quieras esa recompensa “, explica.

Un ejemplo de cómo se explota actualmente este sistema de recompensas es la adopción de mecanismos propios de los juegos al proceso de consumo. Es decir, la transformación del acto de comprar en un juego.

Las aplicaciones de los supermercados y de las tiendas online prometen recompensas (descuentos, productos gratis, etc.) por alcanzar una determinada cantidad de puntos, por ejemplo.

Taveiros señala que en Brasil este tipo de mala decisión se puede identificar en los altos niveles de endeudamiento de los ciudadanos.

Un estudio de la Confederación Nacional de Comercio de Bienes, Servicios y Turismo de agosto de 2021, muestra que uno de cada cuatro brasileños (25,6%) no pudo saldar sus deudas dentro de ese mes.

“Tenemos problemas muy graves en Brasil y todo este estímulo al consumo que fomenta el comportamiento impulsivo empeora aún más estas condiciones”, dice la neuroeconomista.

Por eso, un consejo de oro para evitar este tipo de decisiones impulsivas es siempre “dar una vuelta más” antes de decidir hacer la compra.

“Por lo general, pongo una pegatina en las tarjetas de crédito de los clientes que dice ‘da un paseo más, espera un poco más, respira’. Cuando alguien va a hacer otra cosa y regresa, la dopamina baja, ya que es una sustancia química que tiene efecto por un tiempo determinado. Pronto, la sensación de ‘lo quiero, lo quiero’ pasará y la persona llegará a la conclusión de que puede usar este dinero en otra cosa. Pero tiene que ser más tarde, no es posible en ese instante”, explica.

No haga los cálculos en su cabeza

Pero estas malas decisiones se pueden evitar incluso antes de la compra.

Iustración de un cerebro formado con billetes.

Getty Images
No haga cálculos mentales, lo mejor es sumar sus gastos con lápiz y papel.

Renata Taveiros explica que cuando tienes una idea exacta de cómo va tu vida financiera, es más difícil endeudarte.

“Es muy importante para una persona tener coraje y saber que va a ser genial acercarse a la vida financiera y mirar las cuentas. Mucha gente dice que es difícil, pero después de hacer eso, hay una sensación de alivio. Si tiene miedo de mirar, caerá en todo tipo de trampas mentales”, dice.

Una de estas trampas es la “contabilidad mental”, esa manía de hacer cálculos, la mayoría de las veces incorrectos, sobre nuestra situación financiera.

“Hacemos los cálculos. ‘Gano 100, así que puedo gastar 50 en el supermercado, 20 en el bar, solo 10 en el almuerzo, también puedo tener una cuota mensual de 15 …’. Compara 15 con 100, 10 con 100, pero no cuadra. Entonces se asusta y ve que está en números rojos “, advierte el neuroeconomista.

Lo que debe hacer es escribir sus gastos con un lápiz. Sume todas sus ganancias y sus costos de vida. Solo entonces tendrá una idea real de cuánto dinero puede gastar.

Cuida tu ‘yo futuro’

Una de las decisiones más importantes que debemos tomar, pensando en nuestro futuro, es ahorrar dinero.

Una persona pone dinero en una alcancía.

Getty Images
Ahorrar es una de las decisiones más importantes que podemos tomar.

Está claro que el contexto de muchas economías que tienen desempleo, informalidad y alta inflación, hace que esto sea cuesta arriba para muchas personas.

Pero, ¿por qué es tan difícil hacer esto incluso cuando hay condiciones favorables?

Un efecto conocido como “descuento intertemporal” en la economía del comportamiento puede explicarlo.

“Imagina que coges unos prismáticos y les das la vuelta. ¿Qué pasa? Lo que está lejos es diminuto. Y lo que está cerca obtiene un valor, un tamaño gigante”, explica Renata Taveiros.

Queremos la recompensa inmediata, ahora mismo, porque parece ser mucho más grande que una recompensa que es muy misteriosa, que no sabes qué va a pasar en el futuro”, agrega.

Los estudios neuroeconómicos muestran que algunas áreas del cerebro que se activan cuando piensas en ahorrar dinero para tu futuro son las mismas que lo hacen cuando piensas en darle dinero a un extraño.

Lo que puede significar que, para nuestro cerebro, ahorrar dinero para el Yo futuro y dar la misma cantidad a otra persona es casi lo mismo.

Según Renata Taveiros, una solución puede ser crear un “empujón”, es decir, un pequeño estímulo para que pienses más detenidamente en tu futuro.

“Una idea que suelo aplicar es usar una de esas aplicaciones que te hacen ver mayor en una foto. Te hace conectar con esa imagen. Luego, debes hacer el ejercicio de pensar en lo que quieres para la vida de esa otra persona. Entonces, se va a crear un circuito neuronal que conecta su yo futuro con su yo de hoy “, dice.

También aprende a decirte ‘sí’

El neurocientífico Álvaro Machado Dias advierte que si bien es importante ahorrar dinero, también debe saber darse permisos.

Una persona hace con la mano una señal de aprobación.

Getty Images

“No asumas que siempre es malo permitirse (gastar) y no caigas en la falacia de que debemos posponer continuamente el placer para que un día podamos disfrutarlo en mayores intensidades. Hoy lo que vemos es un mar de gente sin ganas para vivir. Sal de este mar”, dice.

Según Álvaro, no todas las decisiones que tomamos en la vida, sean económicas o no, se pueden tomar de forma puramente racional, y ni siquiera es deseable que eso suceda.

“A veces somos dominados por componentes emocionales y, de hecho, esto puede conducir a malos resultados, incluido el arrepentimiento”, dice.

“Pero la entrada en juego de estos componentes que no son formales, lógicos, es lo que finalmente hace que nuestras decisiones sean mejores para el grupo, la especie y la cultura en su conjunto”, agrega.

Por tanto, el consejo es saber distribuir mejor tus energías e inquietudes.

No hay tiempo -ni tiene sentido- para tratar de optimizar cada decisión. Elija sus batallas. Concéntrese en las opciones que más importan; son las que finalmente definirán quién es usted”, afirma el experto.


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