Acusaciones son campaña de linchamiento: delegado de Tláhuac sobre supuesta relación con El Ojos
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Cuartoscuro

Acusaciones son campaña de linchamiento: delegado de Tláhuac sobre supuesta relación con El Ojos

Rigoberto Salgado aseguró que no tiene relación con el grupos delincuenciales que operan en la delegación y pidió a quien lo acusa que presente las pruebas.
Cuartoscuro
Por Redacción Animal Político
26 de julio, 2017
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El delegado de Tláhuac, Rigoberto Salgado, aseguró que son mentira las acusaciones que lo relacionan con el grupo delictivo que lideraba en la demarcación Felipe de Jesús “N”, alias El Ojos.

“Estamos en presencia de una campaña de linchamiento”, dijo el delegado en entrevista con Denise Maerker para Radio Fórmula.

Aseguró que quien lo ha acusado tendrá que presentar las pruebas que sustenten esas declaraciones.

“Yo estoy abierto a cualquier investigación”, dijo el delegado la mañana de este miércoles en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula.

Aseguró que hasta el momento no ha sido convocado por ninguna autoridad para declarar como parte de las investigaciones del grupo de El Ojos.

Salgado señaló que en los últimos días ha estado en la delegación trabajando y no ha estado “desaparecido” como se publicó en algunos medios.

“Hemos estado trabajando, lo seguimos haciendo, hay muchas actividades que hacer en beneficio de esta delegación”, dijo en entrevista. Añadió que no dio más declaraciones a medios para permitir “que las autoridades siguieran haciendo su trabajo y no fuera motivo de distracción”.

El presidente de Morena en la Ciudad de México, Martí Batres, exigió este martes a la Procuraduría capitalina que diga si el delegado es investigado por presuntos vínculos con la delincuencia organizada.

El procurador capitalino Edmundo Garrido en entrevista para el programa Despierta de Televisa descartó que esté en marcha una investigación contra el jefe delegacional de Tláhuac, Rigoberto Salgado, respecto a algún vínculo con el grupo criminal que tenía bajo su mando El Ojos

Sin embargo, Denise Maerker en el noticiario En Punto de Televisa reveló que hay información que confirma que el delegado en Tláhuac y algunos miembros cercanos de su familia tienen nexos con el grupo delictivo de El Ojos.

Rigoberto Salgado señaló en entrevista con Denise Maerker para Radio Fórmula que nunca conoció a El Ojos ni conocía de la operación de su grupo de narcomenudeo. Señaló que desde hace un año reportaba a la Secretaría de Seguridad Pública de la capital de los hechos de relacionados a la seguridad de la demarcación.

Bicitaxis sin regulación en Tláhuac

Sobre la existencia de grupos delincuenciales en Tláhuac, el delegado dijo que documentó todos los problemas de seguridad que afectan la demarcación e informó al jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera y a la Asamblea Legislativa del asunto.

Luego de que varios conductores de bicitaxis fueran detenidos por colaborar con El Ojos, Rigoberto  Salgado dijo que pedirá a la Secretaría de Movilidad de la ciudad que regule este servicio, en el que trabaja gente honrada, pues esa no es facultad de la delegación.

Sin embargo, Héctor Serrano, titular de la Semovi, dijo en entrevista en el mismo espacio de Radio Fórmula que este tipo de transporte, igual que los carros de golf adaptados para brindar servicio no serán regulados, por el contrario el gobierno capitalino ya prepara un operativo para retirarlos.

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Cómo la pesca ilegal de la 'cocaína del mar' en México amenaza la existencia de la vaquita marina

La vaquita marina se encuentra solo en México. Es el mamífero marino más amenazado del planeta y su supervivencia está más en riesgo por un choque de intereses entre la pesca y la conservación.
15 de mayo, 2021
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El explorador Jacques Cousteau decía que el mar de Cortés, en el noroeste de México, es “el acuario del mundo”.

Uno de sus tesoros es la vaquita marina, una marsopa plateada con grandes ojos de panda. Pero sus pueden estar contados por la pesca ilegal de otra especie protegida: la totoaba.

Se trata de un pez que puede crecer tan grande como una vaquita marina y que era un alimento antes de ser incluido en la lista de especies amenazadas de México.

“Lo pescábamos en los años 60 y 70”, recuerda Ramón Franco Díaz, presidente de una federación de pescadores en la localidad costera de San Felipe, en la península de Baja California.

“Entonces vinieron los chinos con sus maletas llenas de dólares y compraron nuestras conciencias”.

Los asiáticos llegaron buscando la vejiga natatoria de la totoaba, un órgano que ayuda a los peces a mantenerse flotantes. En China es muy valiosa por sus presuntas propiedades medicinales, las cuales no están comprobadas.

Según la ONG Earth League International, las vejigas natatorias secas de 10 años pueden venderse por US$85.000 el kilo en China. Los pescadores de San Felipe ganan solo una pequeña fracción, pero siendo una comunidad pobre, el negocio ha florecido por la llamada “cocaína del mar”.

Lanchas con totoaba

Sea Shepherd
Pescadores de localidades cercanas a San Felipe se han beneficiado de la extracción ilegal de totoaba.

“Los pescadores ilegales pueden ser vistos a plena luz de día con sus redes ilegales y sus totoaba”, dice Franco Díaz.

Sueltan un “muro bajo el agua”

Todas las tardes, durante la temporada, las camionetas que remolcan botes de pesca bajan por una rampa en la playa pública de la ciudad y las sueltan en el agua.

La mayoría de estas embarcaciones no tienen licencia y sus pescadores usan redes que pueden matar a la vaquita marina.

“Las redes de enmalle pueden tener cientos de metros de largo y 10 metros de alto“, dice Valeria Towns, que trabaja con una ONG mexicana, el Museo de la Ballena.

“Se convierten en un muro bajo el agua“, afirma.

Para proteger a la vaquita, este tipo de redes de enmalle están prohibidas en la parte alta del Golfo. Sin embargo, son muy utilizadas, incluso por pescadores con permisos de pesca de rodaballo o langostino.

Las más peligrosas para la vaquita marina son las redes de malla grande que se utilizan para la totoaba. “No es fácil para los mamíferos marinos liberarse de ellas, la vaquita queda atrapada”, cuenta Towns.

Una vaquita marina en una red de pesca de totoaba

PA Media
No es difícil que una vaquita marina quede atrapada en las redes usadas para pescar totoaba.

Frente a la costa de San Felipe, se supone que toda la pesca comercial está prohibida dentro del Refugio para la Protección de la Vaquita Marina, un área de más de 1.800 kilómetros cuadrados. Dentro del refugio hay una zona más pequeña de “tolerancia cero”.

El Museo de la Ballena apoya a un puñado de pescadores interesados en acabar con la dependencia de las redes de enmalle y patrocina alternativas a la pesca como el cultivo de ostras.

También es una de las ONG que retira las redes de enmalle del área protegida. Esta es una actividad que ha aumentado las tensiones entre los lugareños y los conservacionistas.

El 31 de diciembre de 2020, un pescador murió y otro tuvo heridas graves después de que su barco de pesca chocara con un barco más grande perteneciente a la ONG internacional Sea Shepherd que estaba quitando redes de enmalle.

Los hechos son controvertidos, pero el resultado fue un motín en San Felipe, donde atraca el barco del Museo de la Ballena.

Map of the protected area

BBC
Map of the Gulf of California showing the protected area

“Iban a quemar nuestro barco”, dice Towns, que estaba en el mar en ese momento, probando redes aptas para las vaquitas.

“Cuando regresé, otros pescadores que trabajan con las redes alternativas estaban defendiendo nuestro barco, diciéndoles: ‘¡Este no es su enemigo! No quemen este barco'”.

El barco se salvó, aunque quedó con algunas ventanas rotas. La Marina de México no tuvo tanta suerte, pues una de sus lanchas de patrullaje fue incendiada en el puerto.

Ahora hay una tregua incómoda.

La Marina dice que continúa patrullando y retirando las redes del santuario. Pero hay pocas ONG involucradas: el Museo de la Ballena espera un permiso para reanudar el trabajo y el barco Sea Shepherd nunca regresó a San Felipe después del incidente.

“Gente loca con armas”

La impunidad y la ausencia de fuerzas de seguridad pueden explicar por qué decenas de barcos salen de la playa de San Felipe en la búsqueda de totoaba en el santuario.

“Ni una sola autoridad los detiene”, se queja Ramón Franco Díaz. “Si te atreves a acercarte a ellos, te dispararían. El crimen organizado ha robado el mar de Cortés”.

Ramón Franco Díaz

BBC
Franco Díaz dice que es muy peligroso interferir con quienes pescan totoaba de manera ilegal.

Un hombre que antes pescaba totoaba dice: “Ahora ves a muchos locos con armas”.

Los violentos sucesos del 31 de diciembre fueron noticia internacional y pusieron a San Felipe en el centro de atención.

Ahora el gobierno mexicano está considerando propuestas que podrían gustarle a los pescadores, pero enfurecerán a los conservacionistas preocupados por el precario destino de la vaquita marina.

Uno es levantar el estatus de especie en peligro de extinción de la totoaba. Otro es legalizar la otra pesca que ya se realiza en el santuario.

“Queremos establecer diferentes zonas de pesca, por ejemplo, para la corvina y el camarón”, dice Iván Rico López, del grupo de trabajo del gobierno que explora la sostenibilidad en la parte alta del Golfo.

“El santuario es enorme. Si se mantiene la prohibición de pescar allí, los pescadores simplemente no comerían. Así que tenemos que avanzar hacia la legalización de la pesca”.

Un barco del Museo de la Ballena

BBC
El Museo de la Ballena es una de las ONG que retira las redes de enmalle del área protegida

El gobierno mexicano también ha distribuido 3.000 “suriperas”, unas redes seguras para las vaquitas marinas. Pero los pescadores se quejan de que con ellas se reducen sus capturas en un 80%.

“Tenemos que buscar formas de aumentar eso”, dice Rico López. “Estamos buscando alternativas, pero tenemos que convencer a las comunidades: si no están involucradas en la toma de decisiones, no lo lograremos”.

¿Es posible proteger a este precioso mamífero y garantizar que los lugareños sigan viviendo?

En San Felipe, el comercio ilícito de totoaba, la amenazante participación del crimen organizado y la poca diversidad económica crean una mezcla tóxica.

Lanchas en Puertecitos

Getty Images
En las localidades del algo golfo de California no hay mucha diversidad económica.

También existe una arraigada cultura de la pesca tradicional.

Valeria Towns tiene una advertencia para las familias de pescadores de San Felipe que ignoran el llamado para hacer cambios para salvar a la vaquita: “No creo que nadie vaya a comprar productos de un área donde la gente provocó la extinción de una especie”.

Después de la temporada de totoaba, ¿apostaría a que la vaquita marina sobrevivirá hasta el próximo año?

“¡Por supuesto! Siempre hay esperanza. Si no, no estaría aquí”, dice sin dudarlo.


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