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Foto tomada de la cuenta @Bfromthe_BAYY
Futbolistas mexicanas se mudan a Islandia para evadir prejuicios en México por su relación gay
Las seleccionadas narraron al diario The New York Times que un entrenador mexicano les pidió no verlas "agarradas de la mano o haciendo desfiguros".
Foto tomada de la cuenta @Bfromthe_BAYY
Por Redacción Animal Político
6 de julio, 2017
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Dos seleccionadas mexicanas de futbol narraron al diario The New York Times cómo es su vida en Islandia después de dar a conocer su relación homosexual, y cómo en México enfrentaron prejuicios e incluso comentarios de un entrenador en el sentido de que no quería verlas agarradas de la mano “o haciendo desfiguros”.

[contextly_sidebar id=”sdo1CCLsE2Y99fkYw36lHdvpgX9KW0s2″]Bianca Sierra y Stephany Mayor, que jugaron la Copa del Mundo en 2015, relataron que al mostrar de forma pública su unión, con una selfie en Twitter en 2016, en esa red social recibieron insultos.

“Dan asco”, les escribieron. “En mi barrio ya las hubiéramos quemado”, fue otro de los comentarios, de acuerdo con el texto publicado en el NYT.

Además, en una charla técnica en 2015 previo al Mundial, según contaron, el entrenador de la Selección Mexicana femenil, Leonardo Cuéllar, dijo ante todo el equipo: “A mí no me importa si son novias o no, pero no las quiero ver ahí agarradas de la mano o haciendo desfiguros”.

Leer: Adopción, cambio de sexo y la entrada al baño, casos de más rechazo contra comunidad LGBTTTI

Aunque no mencionó su nombre directamente, ellas eran la única pareja del equipo, así que se percataron de que esas palabras eran para ellas.

El NYT indicó que otras dos jugadoras en aquella reunión confirmaron lo dicho por Cuéllar, y que el entrenador no hizo comentarios al diario sobre ese hecho.

En tanto Mariana Gascón, coordinadora de Operaciones de las Selecciones Femeniles, dijo que la Federación Mexicana de Futbol respeta cualquier preferencia sexual, y que no discrimina.

Las dos jugadoras buscaron nuevas oportunidades profesionales, y a fin de cuentas lograron ser contratadas en el equipo Thor-KA de Islandia, donde se sienten aceptadas, bienvenidas.

“Desde el principio sentimos que aquí valoraban nuestro trabajo, nos valoraban como futbolistas, sin prejuicios”, dijo Sierra, de acuerdo con el NYT.

“Hay muchos tabúes en México para hablar de la sexualidad”, mencionó Mayor. “Hay cosas que no se hablan, es algo yo creo cultural, no es fácil abrir tu relación. Para mi fue fácil abrirme con ella porque ella desde el principio tenía sus ideas claras de lo que quería, eso me ayudó mucho”, agregó.

Ambas jugadoras, apuntó el diario estadounidense, fueron convocadas por el nuevo entrenador de la Selección femenil, Roberto Medina, para jugar un amistoso en Suecia en los próximos días.

Aquí la historia completa publicada por el New York Times

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Más dióxido de carbono: la paradójica propuesta contra el cambio climático
Investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, quieren transformar un gas dañino en otro menos dañino para mejorar las actuales condiciones climáticas.
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28 de mayo, 2019
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Suena como una teoría ilógica: la idea de lanzar intencionalmente más dióxido de carbono a la atmósfera para mejorar las actuales condiciones climáticas que tantos científicos advierten que amenazan la vida en la tierra tal cual la conocemos.

Pero eso es lo que plantean los investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, con una propuesta de convertir un gas invernadero dañino en otro menos dañino y así ayudar a reducir el cambio climático.

Los investigadores añaden que la estrategia también podría generar ingresos económicos para quienes la adopten.

El estudio, publicado en Nature Sustainability -un sitio especializado en políticas y soluciones de sostenibilidad- describe un potencial proceso mediante el cual el metano, un extremadamente potente gas invernadero, se convierte en dióxido de carbono, un gas que tiene menos impacto en el cambio climático.

En 2018, el metano -generado en su mayoría por actividad humana- alcanzó concentraciones atmosféricas dos veces y media mas grandes que en los niveles preindustriales.

Aunque la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera es mucho mayor, el metano es 84 veces más potente en términos de su efecto sobre el calentamiento global a través de los primeros 20 años desde cuando es despedido al aire.

Además, sostienen los científicos, las fuentes de emisiones de metano -resultado de los cultivos de arroz y crianza de ganado, por ejemplo- pueden ser muy difíciles y costosas de eliminar.

Beneficio neto

Por eso arguyen que el intercambio de un gas por el otro representa un beneficio neto significativo para el clima.

“Si se perfecciona, esta tecnología podría revertir las concentraciones de metano y otros gases en la atmósfera a niveles preindustriales”, indicó Rob Jackson, profesor de Ciencia del Sistema Tierra de la Universidad de Stanford y líder del proyecto.

La mayoría de las propuestas para estabilizar la temperatura global a 2° centígrados por encima de los niveles preindustriales dependen de las estrategias que combinan tanto la reducción de más dióxido de carbono entrando en la atmósfera como la eliminación de las cantidades ya existentes a través de la siembra de más árboles y otras técnicas de captura de carbono.

Pero estas reducciones de dióxido de carbono típicamente contemplan el retiro de cientos de miles de millones de toneladas y, sin embargo, no restauran la atmósfera a sus niveles preindustriales.

En contraste, dicen los investigadores, las concentraciones de metano podrían reducirse a niveles preindustriales con sólo remover 3.200 millones de toneladas de ese gas de la atmósfera y convirtiéndolos en cantidades de dióxido de carbono equivalente a las emisiones de unos cuantos meses de actividad industrial.

Según alegan los científicos de Stanford, su estrategia podría eliminar aproximadamente una sexta parte de todas las causas actuales del calentamiento global.

“Es una alternativa para compensar estas emisiones vía la eliminación del gas metano para que no haya un efecto neto en el calentamiento de la atmósfera”, explicó Chris Field, coautor de la propuesta y director del Instituto Stanford Woods para el Medio Ambiente.

¿Cómo se haría la conversión?

A nivel molecular el metano tiene mucha energía atrapada. Es un combustible que usamos para la calefacción o para cocinar.

Pero está en concentraciones tan pequeñas en la atmósfera, que atraparlo presenta complicaciones, y tan diluido, que no se puede quemar.

Los investigadores proponen un escenario de enormes estructuras de abanicos que succionen el aire y lo pasen por cámaras giratorias que contienen unos químicos llamados zeolitas que actúan como catalizadores.

Los zeolitas son minerales con amplias superficies microporosas que pueden retener moléculas como cobre y hierro y servirían como un filtro para atrapar el metano y convertirlo en dióxido de carbono.

Ese dióxido de carbono se despediría otra vez a la atmósfera a través del calentamiento de las moléculas atrapadas.

Aunque hay otra opción de almacenar el metano y convertirlo en otros productos, esta sería demasiado costosa y añadiría complejidad al proceso.

Negocio rentable

Según el profesor Rob Jackson hay un mercado que se puede crear para esta tecnología, que vendría de gente, compañías o países dispuestos a pagar para retirar los gases de la atmósfera.

“Ya hay un precio que pagar para la emisión de gases invernadero. Ya está en práctica en varios lugares del mundo y se expandirán en las próximas décadas”, declaró en un video de la Universidad de Stanford emitido por las redes sociales.

El proceso de convertir metano en dióxido de carbono podría ser rentable con un precio impuesto a las emisiones de carbono mediante una política apropiada, sostiene el estudio.

Si en este siglo los precios para compensar por esas emisiones de carbono suben a US$500 o más por tonelada, como la mayoría de los modelos proyectan, cada tonelada de metano retirada podría valer más de US$12.000.

Un complejo de filtros de zeolita del tamaño de una cancha de fútbol podría genera millones de dólares al año en ingresos, mientras que retira metano dañino de la atmósfera, aseguran.


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