6 razones por las que debes asistir a la exposición World Press Photo en la CDMX
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

6 razones por las que debes asistir a la exposición World Press Photo en la CDMX

En el museo Franz Mayer de la Ciudad de México podrás ver las imágenes que ganaron el concurso de fotoperiodismo World Press Photo, y que cuentan historias de impacto sobre el mundo en que vivimos, tanto bellas como terribles.
Cuartoscuro
Por Montserrat Sánchez Maldonado
23 de julio, 2017
Comparte

Ayudar a la comprensión del mundo por medio del fotoperiodismo de calidad, es la misión más importante de una de las exhibiciones de mayor impacto, y que ya puedes ver en México. 

La noche del jueves pasado, se inauguró en el Museo Franz Mayer de la Ciudad de México la muestra World Press Photo 2017, que con sus imágenes da un mensaje contra la desigualdad y la intolerancia, según dijo Alexandra Haas Paciuc, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Conapred).

Animal Político te presenta seis razones por las que esta exhibición resulta imperdible:

1.- Un asesinato en Turquía es la imagen que cimbró al mundo y que fue elegida como la fotografía del año, en el concurso World Press Photo 2017. La podrás ver en el Museo Franz Mayer.

Fue descrita por Joao Silva, -integrante del jurado- como la perfecta representación de la cara del odio. La imagen invita a la reflexión, sobre las consecuencias y el origen del extremismo y la violencia.

En la fotografía del reportero Burhan Ozbilici se muestra el momento en que Mevlüt Mert Altintas empuña un arma de fuego con su mano derecha, y al mismo tiempo levanta la mano izquierda gritando Allahu akbar (Dios es grande), mientras a su lado está el cuerpo del embajador ruso Andrey Karlov, quien había acudido para inaugurar una galería, el pasado 19 de diciembre.

2.- Para Babette Warendorf, curadora de la exposición, al estar en México la exhibición se convierte en un mensaje en contra de la censura. Un llamado a respetar la libertad de expresión de aquellos que retratan la realidad, en un país donde han sido asesinados ocho periodistas, en lo que va del año.

3.- “Las fotografías de esta exposición incitan a revalorar la diversidad humana”, dijo la presidenta del Conapred, en la inauguración de la muestra en México.

Ella puso como ejemplo la imagen que fue tomada antes del arresto de Iesha Evans, quien se encaró valiente con las fuerzas de seguridad, al protestar por la violencia policiaca en contra de las personas de raza negra. Esto a las afueras del departamento de Policía de Baton Rouge, Luisiana, el 5 de julio de 2016.

4.- En World Press Photo podrás conocer imágenes e historias de deportes, la vida cotidiana, costumbres que nunca se habían visto, e incluso la belleza de la naturaleza, muchas veces amenazada.

En ésta última categoría resalta una toma sobre los efectos del cambio climático en el estado de MichoacánMéxico, de mariposas monarcas cubiertas por nieve.

El año pasado la nieve hizo que gran parte de la población de las mariposas no sobreviviera en su camino a Canadá, de acuerdo con lo que se apunta en la exposición.

5.- “El trabajo de los fotoperiodistas debe ser altamente reconocido, ya que hace visible e ilustra las diferentes realidades a las que –sin ellos- no tendríamos acceso. Cabe recordar que los fotoperiodistas de guerra arriesgan su vida para lograr mostrar los conflictos sociales y/o políticos que se viven en algunas partes del mundo”, comentó Haas Paciuc, de Conapred, momentos antes de la inauguración.

6.- El año pasado, Cuba decretó luto nacional tras el fallecimiento del expresidente, Fidel Castro, y en World Press Photo hay una retrato visual de ese hecho histórico.

Fotos en la exhibición muestran a miembros del ejército cubano escoltar las cenizas del también líder revolucionario, por diversas calles de la isla, mientras cientos de ciudadanos se despedían de él.

La historia de World Press Photo, costos y horarios de la exhibición

World Press Photo es una organización independiente y sin fines de lucro fundada en Ámsterdam, Holanda, que premia desde 1955 lo mejor del fotoperiodismo mundial, mediante ocho categorías: noticias de actualidad, temas contemporáneos, vida cotidiana, retratos, naturaleza, deportes y proyectos a largo plazo.

Las imágenes ganadoras son presentadas durante un año en 45 países. Para esta edición, se enviaron al concurso 80 mil 408 imágenes, de 5,034 fotógrafos de 126 países.

Podrás conocer las 143 fotografías ganadoras en ocho categorías en el Museo Franz Mayer, el cual por primera vez, albergará la exposición durante dos meses; del 21 de julio al 24 de septiembre.

La admisión a la exposición tiene un costo de $50 al público en general, y $25 para estudiantes, maestros y adultos mayores de 60 años con credencial vigentes; para niños y menores de 12 años, el acceso es gratuito.

El museo abre sus puertas de martes a viernes, de 10:00 a 17:00 horas, mientras que sábado y domingo en un horario de 10:00 a 19:00 horas. Las estaciones de Metro más cercanas, por las que podrás llegar, son Bellas Artes e Hidalgo.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: qué es el cerebro pandémico y cómo nos afecta en el día a día

La exposición al estrés crónico que ha traído la pandemia está teniendo más consecuencias de las que imaginamos. Te contamos algunas y cómo contrarrestarlas.
26 de julio, 2021
Comparte

Me siento a escribir este texto. Arranco. Voy bien, llevo 100 palabras. Bueno, pienso que esta última línea quizás no se entiende. La borro. Lo borro todo. ¿Cómo retomo? Página en blanco. Mente en blanco. Pasan los minutos. Reviso el teléfono. ¡Es imposible concentrarse!

Es muy probable que en el último año y medio hayas sentido algo parecido ante cualquier actividad.

Si es así, no te preocupes. Muchos lo comparten. Tenemos cerebro pandémico.

No se trata de un término clínico, pero es así cómo algunos científicos denominan a la serie de dolencias que está sufriendo nuestro cerebro a raíz de la pandemia.

El estrés crónico y los largos ratos de confinamiento no solo han afectado nuestra capacidad de memoria y concentración.

Hay expertos que creen que también es posible que hayan reducido en tamaño algunas zonas de nuestro cerebro.

Pero, ¿nos quedaremos así para siempre?

Estrés prolongado

Los especialistas coinciden en que el principal responsable de los cambios en nuestra cabeza es la larga exposición al estrés durante tanto tiempo, el estrés crónico.

“Hay niveles de estrés ‘buenos’. Si necesitas culminar una tarea en un tiempo ajustado, una vez lo haces el estrés se va. Se acaba todo”, ejemplifica Michael Yassa, neurólogo del Centro de Neurobiología del Aprendizaje y la Memoria en California.

Mujer mirando a través de la ventana durante el confinamiento.

Getty Images
El aislamiento social provoca una exposición al estrés prolongado, impactando el volumen de varias zonas de nuestro cerebro involucradas en nuestras actividades diarias.

“Pero cuando el fin no está la vista y el estrés continúa por una sesión prolongada, entonces se vuelve problemático”, le explica Yassa a BBC Mundo.

Es lo que nos está sucediendo con la pandemia. Vivimos un estado dilatado de espera, de confinamientos y relajaciones, restricciones y medidas sin saber cuándo recuperaremos lo que ahora llamamos normalidad.

El estrés prolongado libera cortisol, y si tienes problemas continuos con esta hormona, puede llegar a afectar el volumen de algunas zonas del cerebro.

La neuropsicóloga Barbara Sahakian, de la Universidad de Cambridge en Reino Unido, ha estado analizando los efectos del distanciamiento social y la ansiedad por la pandemia en nuestra masa cerebral.

“A través de escáneres a personas socialmente aisladas hemos detectado cambios en el volumen de las regiones temporales, frontales, occipitales y subcorticales, así también como en el hipocampo y la amígdala”, le dice Sahakian a BBC Mundo.

“Ya en el pasado, altos y prolongados niveles de cortisol han sido asociados con disrupciones del humor y la reducción del hipocampo. Esto se observa sobre todo en pacientes con depresión”, añade.

En 2018, por ejemplo, un estudio publicado en la revista Neurology de la Academia Estadounidense de Neurología demostró que un alto nivel de cortisol en pacientes se asoció con una peor memoria y percepción visual, así como con volúmenes más bajos de materia gris total, occipital y lobar frontal.

Y esos cambios de volumen como los detectados por Sahakian pueden incidir directamente en las actividades que realizamos a diario.

“Ese conjunto de dolencias que afectan a la salud mental y nos generan depresión y ansiedad, es lo que coloquialmente estamos llamando cerebro pandémico”, apunta Yassa.

¿Cómo nos afecta el cerebro pandémico en el día a día?

La doctora Sahakian pone un ejemplo muy común.

“Aparcas tu auto en un estacionamiento público de múltiples niveles de un centro comercial. Regresas después de varias horas. Por un momento te pierdes y no recuerdas dónde dejaste tu auto. Pues bien, el hipocampo es la zona del cerebro responsable de aplicar esa memoria, precisamente una de las zonas más afectadas por los efectos de la pandemia”.

Aparcamiento en Santa Mónica, Los Ángeles, Estados Unidos.

Getty Images
Los efectos del llamado cerebro pandémico pueden notarse si tenemos dificultades para reencontrar nuestra plaza de aparcamiento.

El hipocampo también está involucrado en los procesos de aprendizaje. Además, es una zona que normalmente se deteriora con la edad.

“Es por ello que los ancianos pueden ser más vulnerables, aunque también hemos detectado que los niños pueden experimentar retrasos en su desarrollo social y del lenguaje”, argumenta Sahakian.

Pero los efectos del llamado cerebro pandémico van mucho más allá de una afectación leve de la memoria o un retroceso de la capacidad de aprendizaje.

Son muchos los receptores que son sensibles al cortisol, así que varias redes neuronales quedan afectadas, notándose en nuestros posibles cambios de humor frecuentes, sentimientos de miedo o la incapacidad para concentrarnos, realizar varias tareas a la vez o tomar decisiones sin titubear.

Esto se debe a su impacto en el sistema límbico y la amígdala, esta última encargada de hacernos sentir emociones.

“Muchos pacientes describen un sentimiento de “neblina mental” y se quejan de que ya no toman decisiones de la misma forma que lo hacían antes”, explica Yassa.

Por supuesto, esta carga psicológica también viene acompañada de irremediables consecuencias fisiológicas.

“La depresión y la ansiedad nos afectan el sueño, cambian el apetito y producen fatiga”, añade el neurólogo.

Escáner de cerebro.

Getty Images
Sahakian y su equipo han estado investigando las variaciones en nuestro cerebro que provoca la pandemia.

No afecta a todos por igual

Como en todo, el cerebro pandémico lastra más a unos que otros. En esto entra en juego la resiliencia individual y el nivel de estrés al que estemos sometido.

No sufren lo mismo quienes han padecido el aislamiento social que aquellos que perdieron un familiar o conocido, se quedaron desempleados o estuvieron infectados.

En estos casos, además del estrés crónico, también puede aparecer el estrés postraumático, incrementando la inestabilidad de la salud mental, la depresión, el dolor y la ansiedad.

Algunos hemos mostrado más resiliencia y creamos estrategias durante los confinamientos para mantenernos sanos, como seguir una rutina de ejercicio físico, pero para los más afectados este tipo de actividades puede ser más difícil de seguir”, diferencia Sahakian.

“La autogestión del estrés es algo personal que no todos logramos de la misma manera. Todos hemos tenido estrés en nuestra vida. Si logramos superarlo, este estrés hasta puede ser bueno en cierto punto” añade.

¿Es posible recuperarse?

El doctor Yassa quiere pensar que sí es posible superar los cambios sufridos, pero reconoce que no será de la noche a la mañana y que tomará tiempo.

“La gente se sobrepone a desastres naturales o la pérdida de seres queridos, así que de esto también deberíamos superarlo. Pero primero debe desaparecer la causa”, aclara.

“Según se vayan recuperando las libertades y la gente retome el contacto social, todos mejoraremos”, amplía Sahakian.

Persona llorando en una tumba en Indonesia en plena ola de coronavirus.

Getty Images
Las personas que han sufrido un ser querido pueden tardar más en recuperarse de los efectos psicológicos de la pandemia.

Mientras esperamos por la vuelta a la normalidad, los expertos igualmente aconsejan aplicar técnicas para traer de vuelta nuestras funciones cognitivas.

“Debemos retarnos con juegos de memoria para recuperarla, así también como ponernos a aprender cosas nuevas”, recomienda la doctora.

Yassa opina que debemos enfocarnos en crear una especie de armonía de ritmos.

“Levantarnos a la misma hora, comer regularmente y hacer ejercicio físico da mejores oportunidades al cerebro para recuperarse“.

Pero si bien estas actividades pueden ser suficientes para muchos, Sahakian reconoce que algunos podemos necesitar la ayuda de profesionales.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarganuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WhrDWNcNQEM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.