Todo lo que necesitas saber de Game of Thrones antes de la séptima temporada
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Todo lo que necesitas saber de Game of Thrones antes de la séptima temporada

¿Se te olvidó algo de Game of Thrones? Aquí está todo lo que debes saber y algunas predicciones antes del estreno de la séptima temporada.
Especial
Por J. W. McCormack // Vice News
15 de julio, 2017
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Aunque la mayoría de nosotros estemos a mediados de verano, el invierno se acerca para la audiencia incondicional de Game of Thrones —que si fuera un país, sería el número 57 en la lista de países más poblados del mundo—, ya que el 16 de julio significa el fin de una larga espera. Por fin, la séptima temporada se estrena en HBO, y aquellos que no siguen la serie ven como las redes sociales se inundan de una emoción con forma de dragón y muchas advertencias de spoilers.

Llegados a este punto, Game of Thrones sigue reinando como la historia mitológica del momento, una Ilíada o Epopeya de Gilgamesh contemporáneas que forma parte tanto de la oscurísima conciencia política como de la sórdida historia europea.

Esta penúltima temporada de Game of Thrones también proporciona la respuesta a la más grande restricción lógica de nuestros tiempos: ¿Cómo consigues acabar una historia así de épica cuando la mayoría de sus personajes han muerto?

Con un elenco que actualmente consiste solo de cinco estrellas que han sobrevivido —junto con los personajes secundarios representados por actores que en su mayoría eran niños cuando la serie arrancó en 2011—, una de las respuestas es hacer que la temporada dure siete episodios, y que la octava temporada, la final, dure solamente seis episodios que probablemente tengan más duración.

También ayuda que todas las partes converjan en unas pocas ubicaciones principales y que la mayoría de los protagonistas, en principio, compartan escena por primera vez (algo que si lo piensas bien es raro).

Pero todavía no hemos salido del bosque de arcianos. Antes de acabar con Westeros —y mientras George R.R. Martin sigue escribiendo los libros en los que se basa la serie— , tenemos que arrebatar el poder a la recién coronada Cersei Lannister, curar a Jorah Mormont de la psoriagrís que le contagiaron en Valyria y unir a Jon Snow y a Daenerys Targaryen contra la amenaza de los caminantes blancos más allá del Muro.

¿Resolveremos alguna de estas cuestiones en esta temporada que empieza? ¡Probablemente no! Pero después de estar moviendo piezas por el tablero durante seis temporadas, tiene que pasar algo, y esta chuleta de predicciones te ayudará a no confundir los Tyrell con los Martell mientras nos preparamos para lo que seguro que serán las siete horas más sangrientas de la historia de la televisión. Este es el gran avance de VICE de Game of Thrones 2017 y, como siempre, valar morghulis, cabrones.

 

Lee: Ya no tendrás que ‘piratear’ Game of Thrones; llega HBO Go a México.

Casa Stark

La versión corta: Después de que Jon Snow (Kit Harrington) se alzara de entre los muertos, la progenie de Ned Stark ha vuelto a ocupar su hogar ancestral, en Winterfell, y se han unido contra las amenazas que vienen del norte (los White Walkers) y del sur (los Lannister).

Temporada seis: Como Flannery O’Connor observó en A Good Man is Hard to Find, la resurrección es poco ética. Pero llegó la temporada seis, Jon Snow volvió a la vida, y ahora todos tenemos que lidiar con ello. Durante un tiempo, fue fácil olvidar que los Stark son las estrellas de la serie, dadas todas las humillaciones que han tenido que sufrir sus hijos e hijas.

Pero ahora, teniendo a Jon Snow completamente legitimado siguiendo una revelación (para la audiencia, por lo menos) sobre su parentesco de alta cuna, los Stark están de nuevo en control de Winterfell y, por extensión, del norte.

John tiene el apoyo de la Night’s Watch y de los salvajes del Pueblo Libre, su hermana Sansa (y su loba) se ha vengado de quién abusó de ella, el farsante Ramsey Bolton, y Bran —el superviviente más joven después de que Ramsey matara de un flechazo al pequeño Rickon la temporada pasada— ha completado su entrenamiento jedi y ha viajado de vuelta al Castillo Negro para reunirse con sus hermanos.

De Arya Stark no se sabe mucho; la última vez fue vista vengándose de Walder Frey por los asesinatos de su madre y su hermano dándoles de comer a sus propios hijos y rebanándoles la garganta. Los antiguos aliados Brienne de Tarth, Tormund Matagigantes, Davos Seaworth y The Hound (que también ha resucitado) vieron más o menos suspendidas sus excepcionales antiguas alianzas durante la temporada pasada, dejándoles a merced del argumento.

Qué esperar: Es un pequeño milagro que haya suficiente Stark para un par de subtramas, pero allá vamos: (1) Jon Snow es ahora el rey del Norte, pero mandar no le preocupa tanto como los caminantes blancos que marchan sin tregua hacia Winterfell.

Probablemente busque la paz con Daenerys (que es su tía, aunque ninguno de los dos lo sepa) en un intento de pasar de fijarse en el asedio de King’s Landing a fijarse en la defensa del Muro, dejando a los otros Stark a cargo de Winterfell. Eso probablemente (2) provoque un conflicto con Petyr Baelish, quien ha estado poniendo a prueba su control sobre Sansa, y que merodea como una sombra hacia el final de la pasada temporada.

Los productores de Game of Thrones, David Benioff y D.B. Weiss, probablemente harán que la audiencia se sienta responsable de estar infravalorando a Sansa constantemente, aunque Arya es un comodín —especialmente si, como yo, eres de los que tienen la opinión poco popular de que nuestra Arya murió en el episodio 8 de la temporada 6 y, desde entonces, la Niña Abandonada, su rival robacaras, la ha remplazado—.

Lee la nota completa en Vice News.

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'Mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz': el testimonio de muerte digna en Colombia

Martha Sepúlveda es la primera paciente en Colombia que accederá a la eutanasia sin tener una enfermedad terminal. Federico, su único hijo, cuenta en un conmovedor relato por qué ayudó a su madre a cumplir su último deseo.
9 de octubre, 2021
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Martha Sepúlveda está feliz porque pondrá fin a su vida el domingo 10 de octubre a las 7 de la mañana.

Se ríe frente a las cámaras comiendo patacón con guacamole y tomando cerveza en un restaurante de Medellín, a pesar de que se enfrentará a la muerte.

Está feliz precisamente porque logró que la justicia le diera la autorización para someterse a una eutanasia.

En Colombia la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015. En julio pasado, la Corte Constitucional del país extendió el derecho a una muerte digna a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable,

Y el de Martha Sepúlveda es el primer caso en que se autoriza una eutanasia en un paciente que no tiene una enfermedad terminal.

Según la agencia EFE, que cita al Ministerio de Salud, en el país se han realizado 94 procedimientos de eutanasia desde abril de 2015 hasta el 8 de mayo de 2020

Para Martha, desde que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad grave e incurable, su vida se había transformado en un tormento.

Como sabía que la suya iba a ser una muerte lenta y dolorosa que se extendería por varios años, el futuro le parecía desgarrador.

Hasta que un día le dijo a Federico, su único hijo de 22 años, que quería luchar por conseguir su eutanasia.

Los médicos no le dieron muchas esperanzas porque una de las condiciones establecidas por la legislación colombiana para acceder al procedimiento, es que la expectativa de vida del paciente sea inferior a seis meses.

En el caso de Martha, la agonía podía prolongarse al menos por tres años más. Sin embargo, ella dio la batalla judicial hasta que finalmente logró su objetivo.

Paradójicamente, conseguir la muerte, le devolvió la vida.

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno”, cuenta su hijo en diálogo con BBC Mundo.

Y así se le ve, contenta porque va a morir.

“Tengo buena suerte”, dice en su última entrevista televisiva con Caracol TV. “Me río más, duermo más tranquila”.

“Soy una persona católica, me considero muy, muy creyente. Pero Dios no me quiere ver sufrir a mi“.

“Con una esclerosis lateral en el estado que la tengo, lo mejor que me puede pasar es que me vaya a descansar”.

Este es el testimonio de su hijo, Federico Redondo Sepúlveda, contado a BBC Mundo en primera persona.


A mi mamá le diagnosticaron la esclerosis lateral amiotrófica a fines de 2018.

Ella lo tomó de una manera bastante particular. Su reacción fue reírse. Dijo “vea, tengo esta enfermedad y me muero en tres años”. Pero lo dijo de manera muy jocosa, muy divertida, haciendo bromas.

Mi mamá siempre ha sido una persona muy abierta a la muerte. Ella siempre ha dicho “yo no tengo miedo a partir, sino a la forma en la que voy a partir”, que es precisamente por lo que buscó que le reconocieran el derecho a una muerte digna.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Ella no concebía la vida postrada en una cama. El final de la esclerosis lateral amiotrófica es sin poder hablar, sin poder tragar… es algo sumamente doloroso e indigno para ella.

Se tomó muy olímpicamente el diagnóstico. Posteriormente ya empezó a perder fuerza en las piernas, a requerir apoyo para caminar en distancias más o menos largas. Ya luego requería apoyo para todo tipo de caminatas incluso dentro de la casa.

Y a principios de este año empezó a requerir apoyo para ir al baño. Después, había que bañarla, había que vestirla. En ocasiones se le dificultaba comer o cepillarse porque las manos estaban perdiendo demasiada fuerza.

Lo peor para ella es ver cómo se deterioraba a tal punto que no puede ser independiente para lo más básico de las actividades cotidianas.

Un día ella me dijo: “Sería tan bueno que yo pudiera solicitar la eutanasia”. Y pues yo no lo tomé como muy en serio.

Pero cuando me dijo que quería hacerlo, yo estuve en negación por unos días. Yo decía, “no, mi mamá no, todavía no”. Le decía, “mami, por favor no”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda
Martha y su hijo Federico.

Yo me considero una persona muy liberal, pensaba que el derecho a la eutanasia es un derecho que hay que proteger, pero nunca lo vi como algo cercano.

Pero ya luego, concientizándome un poco de la condición precaria en la que ella estaba, y de su desespero, y de la indignidad en la que estaba, yo dije: “Creo que demuestro más mi amor si la apoyo en esta decisión que ella tomó“.

Yo sí necesito a mi mamá y quiero que esté conmigo en cualquier condición. Pero en ese caso solo estaría pensando en mí, en mis necesidades.

Llevamos 22 años juntos. Mi vida giraba alrededor de ella y la de ella alrededor mío. Luego de su partida, yo tendré que inventarme otra vida. Por eso fue tan difícil al principio.

Cuando yo la cuidaba tenía sentimientos encontrados. Por un lado me gustaba, porque sentía que le estaba regresando a mi mamá de alguna forma, todo el apoyo y todo lo que ha hecho por mí a lo largo de la vida.

Pero también pensaba en lo que ella me decía. Me decía: “Hijo, esto no es vida, esto no es digno”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Claramente yo estoy triste. Claramente estoy ansioso, claramente estoy… de alguna forma desesperado. Sería muy raro que no lo estuviera.

Pero también de alguna manera me reconforta el hecho de que mi mamá haya podido terminar su vida de la forma que ella quería.

El día y la hora que ella quería.

Desde muy joven dijo que nunca quería estar postrada en una cama, absolutamente dependiente en todo momento.

Nosotros coincidimos en que vivir es decidir y desde que la esclerosis empezó a condicionar físicamente a mi mamá, ella ya no puede decidir por sí misma.

Muchas personas se sorprenden porque la ven muy tranquila y muy feliz.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno. Ella antes no era así. Antes estaba desesperada, triste y con pocas esperanzas de cara al futuro.

Pero ahora, mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz. Está feliz desde que sabe que le van a aplicar el procedimiento eutanásico.

El domingo se va a hacer una cremación, se va a celebrar una eucaristía y… y ya, porque básicamente eso es lo que quiere.

La voy a extrañar mucho. Yo creo que no hay nada que no vaya a extrañar porque nada volverá a ser lo mismo. Nada.

Desde su sonrisa y su berraquera y su buena actitud ante lo bueno y lo malo de la vida… hasta sus regaños.

Todo me hará falta.


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https://www.youtube.com/watch?v=ZdWiKvBoZeA

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