Tras un año de retraso, gobierno federal crea unidad clave para evaluar riesgo de detenidos
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Tras un año de retraso, gobierno federal crea unidad clave para evaluar riesgo de detenidos

Animal Político dio a conocer el 10 de julio pasado que el sistema penal acusatorio en el ámbito federal operaba sin la unidad clave, y que la responsable de no ponerla en marcha era la Comisión Nacional de Seguridad (CNS).
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Por Arturo Angel
19 de julio, 2017
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Con más de un año de retraso el Gobierno Federal anunció la creación de la Unidad de Medidas Cautelares, un área clave dentro del sistema penal acusatorio, pues es la responsable de evaluar la peligrosidad de los detenidos y elaborar un dictamen en el que se establezca si deben estar en prisión, o si se les debe someter a otra medida de vigilancia como brazaletes electrónicos, arraigos, etcétera.

Animal Político reportó el pasado 10 de julio que el sistema penal acusatorio – que entró en funcionamiento en junio de 2016 – estaba operando en el fuero federal sin esta unidad, y que la dependencia responsable de no haberla puesto en marcha era la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) que encabeza el comisionado Renato Sales.

En una tarjeta informativa entregada a este medio, la CNS justificó el retraso por un tema de recortes presupuestales, pero sostuvo que el comisionado nacional ya había instruido al jefe de la Policía Federal para que se apresuraran los trabajos.

Este miércoles, en el Diario Oficial de la Federación, se publicó el “Acuerdo por el que se crea la Unidad de Seguimiento y Supervisión de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional de Proceso”, firmado por el Comisionado General de la Policía Federal, Manelich Castilla Craviotto.

“Se crea la Unidad de Seguimiento y Supervisión de Medidas Cautelares y Suspensión Condicional del Proceso como una Unidad de Apoyo del Comisionado General, cuyo objeto será proporcionar a las partes información sobre la evaluación de riesgos que representa el imputado y el seguimiento de las medidas cautelares y de la suspensión condicional del proceso, en términos del artículo 176 del Código Nacional de Procedimientos Penales”, señala el documento.

El acuerdo de solo seis artículos reitera que la unidad cumplirá con las obligaciones que marca el Código Nacional de Procedimientos Penales, que será encabezada por un titular que nombrará el comisionado Castilla Craviotto.

En cuanto a los recursos, el referido acuerdo establece que deberá contar con su propio presupuesto y materiales, aunque se aclara que esto quedará sujeto a la “disponibilidad presupuestaria” que tenga la Secretaría General de la Policía Federal.

De acuerdo con el proyecto que desde el año pasado estaba listo para crear esta unidad, se establece que en condiciones ideales debe contar con 600 personas, expertos en evaluación de riesgos, pero podría iniciarse en una primera fase con un equipo de por lo menos cien personas.

La CNS comunicó a Animal Político que ya tenía aprobadas 140 plazas y capacitadas a más de 85 personas.

¿Qué hace la unidad? ¿Por qué es importante?

El Código Nacional de Procedimientos Penales establece, al igual que el artículo 19 de la Constitución, que solo hay seis delitos por los que un detenido debe ser recluido en prisión automática, y son homicidio doloso, violación, delincuencia organizada, trata de personas, secuestro e ilícitos cometidos con armas y explosivos.

Esto no significa que una persona no pueda ser sometida a prisión preventiva por otros delitos. La solicitud la debe hacer el Ministerio Público y queda a criterio del juez establecer si la situación y perfil del detenido amerita que quede preso, o que se le imponga otra medida cautelar que la ley contempla, como un brazalete electrónico, embargo de bienes, prisión domiciliaria, etcétera.

El artículo 156 del Código Nacional estipula que para tomar la decisión de qué medida aplicar, el juez se apoyará en “el análisis de evaluación de riesgo” realizado por personal especializado en la materia.

El artículo 176 del código establece que la evaluación de riesgo será tarea de la “autoridad de medidas cautelares”, que será una unidad específica a cargo de este tema, con personal especializado.

De acuerdo con el Doctor en Derecho, Héctor Díaz Santana, quien laboró como Director General de Coordinación Institucional de la Secretaría Técnica de Implementación de la Reforma Penal, se trata de una unidad clave, pues emite un dictamen técnico sobre el riesgo de una persona, que es un elemento prioritario para que el juez decida si debe permanecer en prisión.

Por ejemplo, con un dictamen de este tipo se podría establecer que una persona en poder de un arsenal conlleva mayor riesgo que un individuo con una pistola corta, y por lo tanto requiere una medida más severa, como puede ser la prisión.

Pero esa no es la única función de esta unidad. El artículo 177 del Código Nacional establece que ella es la responsable de vigilar el funcionamiento de las medidas cautelares y, si el caso lo amerita, solicitar que dichas medidas sean fortalecidas o revocadas.

Incluso puede revisar  la localización de la persona procesada, ya sea con visitas o entrevista sorpresas, o con el monitoreo de los brazaletes si es el caso.

La Unidad de Seguimiento de Medidas Cautelares también puede ordenar, cuando así lo determine, pruebas físicas en las personas que tengan una medida cautelar, para ver si han ingerido alcohol o drogas.

A su vez puede vigilar que las autoridades responsables de aplicar una medida cautelar, como por ejemplo la policía de la PGR, estén cumpliendo con la aplicación correcta de estas.

Claro que para ello, se necesita que la unidad funcione y tenga personal humano que lo lleve a cabo.

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Vacuna del COVID: 4 teorías conspirativas desmentidas por expertos

Estas cuatro afirmaciones falsas sobre la vacuna contra la COVID están siendo compartidas en las redes sociales.
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7 de diciembre, 2020
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Hemos examinado algunas de los rumores falsos más difundidos sobre las vacunas contra el coronavirus, desde los supuestos complots para implantar microchips en el cuerpo hasta la presunta reingeniería de nuestro código genético.

1- “Alteración del ADN”

El temor de que la vacuna podría de alguna manera cambiar tu ADN es una de las teorías que más frecuentemente se lanzan en las redes sociales.

La BBC entrevistó a tres científicos independientes al respecto. Todos dijeron que la vacuna de coronavirus no alteraría el ADN humano.

Algunas de la nuevas vacunas creadas, incluyendo la de Pfizer/BioNTech recién aprobada en Reino Unido, usan fragmentos del material genético del virus -o ARN mensajero.

“El inyectar ARN a una persona no cambia nada del ADN de una célula humana”, explicó el profesor Jeffrey Almond de la Universidad de Oxford.

El sistema inmune aprende a reconocer y producir anticuerpos contra la proteína.

Dos científicos observa la doble hélice de ADN

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“El inyectar ARN a una persona no cambia nada del ADN de una célula humana”, dice el profesor Jeffrey Almond de la Universidad de Oxford.

Los mensajes en las redes han señalado que la tecnología de inoculación con ARN mensajero (ARNm) “nunca ha sido puesta a prueba o aprobada antes”.

Es cierto que ninguna vacuna ARNm ha sido aprobada con anterioridad, pero se han realizado múltiples estudios de vacunas ARNm en humanos en los últimos años. Y, desde el inicio de la pandemia, la vacuna ha sido analizada en decenas de miles de personas en todo el mundo y sometida a un riguroso proceso de seguridad para su aprobación.

Como toda nueva vacuna, debe pasar por severos exámenes de seguridad antes de que pueda ser recomendada para su uso general.

En la Fase 1 y Fase 2 de los ensayos clínicos, las vacunas se prueban en un pequeño grupo de voluntarios para verificar si son seguras y para determinar la dosis exacta.

En la Fase 3, se prueban en miles de personas para comprobar su efectividad. Tanto el grupo que recibe la vacuna como el grupo de control que recibe un placebo son cuidadosamente monitoreados en caso de cualquier reacción adversa -efectos secundarios-. Ese monitoreo de seguridad continúa después de que la vacuna ha sido aprobada.

2- Bill Gates y las denuncias de microchips

Ahora viene una teoría de conspiración que le ha dado la vuelta al mundo.

Afirma que la pandemia del coronavirus es un plan encubierto para implantar en la gente microchips rastreables y que Bill Gates, el cofundador de la empresa de tecnología Microsoft, está detrás de este.

Un foto de Bill Gates con un rótulo de "Falso". El texto que acompaña dice: "Es sencillo, manipulamos tu ADN con una vacuna, implantamos un chip, dejamos a toda la sociedad sin efectivo y poners todo el dinero en el chip. Luego harás exactamente lo que te decimos o apagamos el chip y pasarás hambre hasta que decidas obedecer otra vez".

BBC
Las teorías de que Bill Gates planea utilizar la vacuna para “manipular” o “alterar” el ADN humano se ha compartido ampliamente. Todas son falsas.

No hay tal vacuna con “microchip” y no hay evidencia que apoye las denuncias que Bill Gates esté planeando hacer esto en el futuro.

La Fundación Bill y Melinda Gates le dijo a la BBC que esa afirmación es “falsa”.

Los rumores se propagaron cuando Gates dijo en una entrevista que a la larga “tendremos unos certificados digitales” que podrían mostrar quién se ha recuperado, hecho la prueba y finalmente si fue vacunado. Pero no hizo mención de microchips.

Esto condujo a un artículo ampliamente compartido que se titulaba: “Bill Gates usará microchips implantados para combatir el coronavirus”.

El artículo se refiere a un estudio, financiado por la Fundación Gates, sobre una tecnología que podría almacenar los registros de vacunas de alguien en una tinta especial aplicada al mismo tiempo que una inyección.

Sin embargo, la tecnología no es un microchip, es más bien como un tatuaje invisible. Todavía no se ha lanzado y tampoco permitiría el rastreo de las personas ni que la información se almacene en una base de datos, aclara Ana Jaklenec, una científica que trabaja en el estudio.

Imagen de un video de TikTok con el rótulo "Falso", que muestra una mujer que afirma que fue "implantada con un microchip".

BBC
Una usuaria de TikTok creó un video sobre cómo fue “implantada con un microchip” y llamó la vacuna la “señal de la bestia”.

El multimillonario fundador de Microsoft ha sido objeto de muchos rumores falsos durante la pandemia debido a su trabajo filantrópico en el campo de la salud pública y el desarrollo de vacunas.

A pesar de la escasez de evidencia, una encuesta a 1.640 personas realizada en mayo por el sitio YouGov reveló que el 28% de estadounidenses creía que Gates quiere usar las vacunas para implantar microchips en la gente. Entre republicanos esa cifra alcanzó el 44%.

3- Tejido fetal

Hemos visto denuncias que las vacunas contienen el tejido pulmonar de un feto abortado. Eso es falso.

“No se han usado células fetales en el proceso de producción de ninguna vacuna”, afirmó el doctor Michael Head, de la Universidad de Southampton.

Un mensaje, con el rótulo de "FALSO" incluido por la BBC, afirma que la vacuna de covid-19 contiene tejido de un feto abortado.

BBC
Este mensaje, con el rótulo de “FALSO” incluido por la BBC, afirma que la vacuna de COVID-19 contiene tejido de un feto abortado.

Un video en particular que se publicó en una de la principales páginas antivacunas en Facebook hace referencia a un estudio que el narrador afirma muestra evidencia de lo que contiene la vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford. Pero el narrador está equivocado: el estudio en cuestión exploraba cómo la vacuna reaccionaba cuando era inyectada en células humanas en el laboratorio.

La confusión pudo darse porque hay un paso en el proceso de desarrollo de la vacuna que usa células criadas en un laboratorio, que descienden de células embrionarias que de otra manera hubieran sido destruidas. Esa técnica fue desarrollada en los años 60 y no se abortaron fetos para esa investigación.

Muchas vacunas son producidas de esta manera, explicó el doctor David Matthew, de la Universidad de Bristol. El experto agregó que cualquier rastro de las células se elimina completamente.

Los desarrolladores de la vacuna en la Universidad de Oxford dicen haber trabajado con células clonadas, pero que estas células “no son en sí células de bebés abortados”.

Las células se desempeñan como una fábrica que produce una versión muy debilitada del virus que ha sido adaptada para funcionar como una vacuna.

No obstante, aunque el virus debilitado se crea utilizando estas células clonadas, ese material celular se remueve cuando el virus es purificado y no se utiliza en la vacuna.

4- Tasa de recuperación

En algunas afirmaciones contra la vacuna de COVID-19 compartidas en las redes sociales se ha cuestionado la necesidad de una inoculación si las probabilidades de morir del virus son tan bajas.

Un meme compartido por personas que se oponen a la vacuna afirma que la tasa de recuperación de la enfermedad es de 99,97% y sugiere que contagiarse con COVID-19 es una opción más segura que vacunarse.

Un meme que usa la imagen del rapero Drake se usó para promover reclamos falsos sobre la vacuna. El texto dice: "Alterar mi ADN con una vacuna experimental, con NINGUNA responsabilidad de una industria corrupta"

BBC
Un meme que usa la imagen del rapero Drake se usó para promover afirmaciones falsas sobre la vacuna.

Para empezar, la cifra a la cual se refiere el meme de “tasa de recuperación” -que implica que son las personas que se contagiaron del virus y sobrevivieron- no es correcta.

Aproximadamente el 99% de las personas que se contagian de COVID sobreviven, dice Jason Oke, experto en estadística de la Universidad de Oxford.

Así que unos 100 de cada 100.,000 morirán -una cifra mucho más alta que la de tres de cada 10.000 que sugiere el meme.

Sin embargo, Oke señala que “en todos los casos los riesgos dependen mucho de la edad y no toman en consideración la mortalidad a corto y largo plazo de COVID-19”.

No se trata únicamente de sobrevivir. Por cada persona que muere, hay otras que sobreviven pero atraviesan cuidados médicos intensivos y otras que sufren complicaciones de salud crónicas.

Eso puede contribuir a que los servicios de salud queden sobrecargados de pacientes con COVID, compitiendo por los recursos limitados de los hospitales en el tratamiento de otras enfermedades y lesiones.

Concentrarse en la tasa de mortalidad total, o reducir la aplicación de una vacuna a un acto individual, es no entender el propósito de las vacunas, sostiene el profesor Liam Smeeth, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Debería verse como un esfuerzo de la sociedad para proteger al prójimo, dice.

“En Reino Unido, la peor parte de la pandemia, la razón de la orden de confinamiento, se debe a que los servicios de salud se verían abrumados. Grupos vulnerables como los ancianos y los enfermos en hogares de cuidado corren un riesgo mucho más alto de enfermarse gravemente si se contagian del virus”.

Este artículo fue escrito por Flora Carmichael y Jack GoodmanAdditional con contribuciones de Kris Bramwell, Olga Robinson y Marianna Spring.


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