Cantos y tragos infusionados con serpientes: Así es el bar manejado por monjes budistas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Cantos y tragos infusionados con serpientes: Así es el bar manejado por monjes budistas

Durante 17 años, Vowz Bar ha servido cócteles siguiendo el Budismo, ofreciendo tragos que incluyen licores medicinales.
Especial
Por Animal Gourmet
23 de julio, 2017
Comparte

Durante 17 años, Vowz Bar ha servido cócteles siguiendo el Budismo, ofreciendo bebidas y licores medicinales infusionados con tortugas y serpientes.

“Gracias a todos por venir, el texto de esta noche está traducido del original en sánscrito”, dice un monje de mediana edad con una cálida sonrisa. “Mil disculpas porque solo está disponible en japonés.”

Se para frente a un modesto santuario budista, lleva una túnica de color café y su cabeza está afeitada. Después de distribuir folletos entre casi una docena de personas, se arrodilla y comienza a cantar con voz profunda y solemne, invitando a otros a unirse. Algunos lo hacen, mientras la canción se eleva en un eco incierto. No hablo japonés, pero trato de seguir con voz temblorosa. El sonido se va haciendo cada vez más fuerte, se fusionan todas las voces y se vuelve más constante hasta que muere por completo. Suena una campana y el monje deja reinar al silencio por un momento.

Luego, el murmullo de la conversación regresa a la pequeña habitación y los clientes vuelven su atención a las bebidas. Otros cuantos se acercan al mostrador, donde el mismo monje que estaba cantando hace un minuto, sirve sake con la misma sonrisa gentil. No estoy en un templo budista, sino en un bar en el barrio de Yotsuya, Tokio. Durante los últimos 17 años, Vowz Bar ha estado sirviendo cócteles con un toque de filosofía budista para quienes desean recibirlo.

Tokio tiene muchos bares y restaurantes temáticos. Si así lo desean, hay quienes pueden cenar en compañía de ninjas, beber orina con jeringas en una prisión espeluznante, vivir Twilight en carne propia con cócteles como el Blood Clot (Coágulo de Sangre) en el Vampire Café, o mirar a chicas hermosas peleando contra cyborgs en el siempre popular Robot Restaurant. Sin embargo, lo que distingue a Vowz Bar, por ejemplo, de una cafetería de búhos en Harajuku o un bar de sirvientas en Shibuya, es que este lugar no es un ardid turístico.

Aunque las palabras “bar y monje” parecen un oxímoron y hasta un tanto sospechosas, el personal —budistas practicantes— se toman muy en serio su misión. Todo el mundo es bienvenido, pero el bar atiende más a los lugareños que a extranjeros curiosos.

Quiero ver tu cara de borracha: Scarlett Johansson invita a su doble de 72 años a un bar.

Yoshinobu Fujioko en Vowz Bar. Todas las fotos son de la autora.

Yoshinobu Fujioko en Vowz Bar. Todas las fotos son de la autora.

“Hoy en día, los jóvenes ya no van a los templos”, dice Yoshinobu Fujioka, un miembro practicante de la secta Jōdo Shinshū. Uno de los primeros miembros en unirse fue este hombre carismático de 30 años, involucrado desde 2001. “Queríamos difundir las enseñanzas del budismo a la gente, por lo que iniciamos este negocio”.

Para muchos budistas, la idea de beber alcohol es contradictoria entre los principios básicos de la religión. El quinto precepto del budismo advierte contra los efectos nocivos de cualquier intoxicante que pueda nublar la mente o distraerla. Sin embargo, como con la mayoría de las religiones, las reglas específicas del budismo varían ampliamente de secta en secta. Algunos se abstienen del sexo, de la bebida y de la carne, mientras que otros son un poco más permisivos. Los diez monjes relacionados con la barra provienen de tradiciones diferentes, pero todos andan el camino liberal.

Curacrudas: La única crudóloga de México.

“No tenemos reglas muy firmes en mi secta”, dice Fujioka. “Los monjes podemos comer carne, beber alcohol, incluso podemos casarnos, si así lo deseamos. Daijoubu desu (está bien)”.

"Los diez monjes relacionados con la barra provienen de tradiciones diferentes, pero todos andan el camino liberal."

“Los diez monjes relacionados con la barra provienen de tradiciones diferentes, pero todos andan el camino liberal.”

Como resultado, si bien no encontrarás demasiadas personas bebiendo hasta el olvido, podrás verlos disfrutando cócteles con nombres como Mugen-Jigoku (El Sufrimiento Eterno en el Infierno) o Gokuraku-Jodo (El Nirvana en la Tierra Pura), así como licores caseros herbales y licores medicinales o yakushu, infusionados con caparazón de tortuga o serpiente habu. Al igual que la mayoría de los bares de Tokio, también podrás ver a los comensales fumando cigarrillos. Para Fujioka y su séquito, tales indulgencias están bien, ya que la religión no debe ser un ejercicio de masoquismo.

Lee la nota completa en Animal Gourmet.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

COVID: cómo envejece nuestro sistema inmunitario y cómo podemos frenar ese proceso

Cuando nos volvemos mayores, nuestro cuerpo ya no produce tantas células cruciales para el buen funcionamiento del sistema inmunitario, y muchas de ellas se comportan de manera errática. Pero tú puedes compensar el paso de los años con acciones muy simples para mantenerlo en buena forma.
24 de diciembre, 2020
Comparte

El sistema inmunitario ha cobrado un protagonismo inesperado en medio de la pandemia de covid-19.

No es para menos. Esta compleja red de células, tejidos y órganos es el arma principal que tiene nuestro organismo para defenderse del SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus causante de esta enfermedad.

Al igual que cualquier otra parte del cuerpo, el sistema inmune envejece con los años, y esto nos deja más vulnerables a las infecciones, al cáncer y a todo tipo de enfermedades.

Esta es una de las razones —además de la prevalencia de enfermedades preexistentes— por la que las personas mayores de 65 años corren más riesgo de contagiarse de covid y desarrollar una forma más virulenta de la enfermedad.

Sin embargo, la edad del sistema inmunitario no coincide necesariamente con la edad cronológica. Y en la medida en que nos volvemos mayores, esta discrepancia puede hacerse aún más amplia.

“Podemos tener individuos que cronológicamente tienen 80 años y un sistema inmune que parece de una persona de 62 años. O todo lo contrario: una persona de 60 años cuyo sistema inmune parece el de una persona de una edad mucho más avanzada”, le explica a BBC Mundo Shai Shen-Orr, inmunólogo del Instituto de Tecnología de Israel Technion.

Lo interesante, además, es que podemos que ralentizar su envejecimiento (o, posiblemente, revertir su edad) siguiendo una serie de pasos simples.

Pero antes de ver cómo lograrlo, recordemos cómo funciona y cómo y qué se deteriora con la edad.

Menos células B y T

El sistema inmune tiene dos brazos, cada uno de ellos compuesto por distintos tipos de células.

Por un lado está la llamada respuesta innata, que es la primera línea de defensa que se activa casi de forma inmediata cuando detecta la presencia de un organismo extraño.

Gráfico

Getty Images
Todo lo que podamos hacer para mantener la salud inmunitaria ayuda en la lucha contra la covid-19.

Esta respuesta contiene “neutrófilos, que atacan sobre todo bacterias; monocitos, que ayudan a organizar al sistema inmune, alertando a otras células inmunitarias de que hay una infección, y luego están las NK (o células asesinas), cuyo trabajo es combatir virus o cáncer. Estas tres células no funcionan tan bien cuando nos hacemos mayores”, le explica a BBC Mundo Janet Lord, directora del Instituto de Inflamación y Envejecimiento de la Universidad de Birmingham, en Reino Unido.

Por otro lado está la respuesta adaptativa, compuesta por linfocitos T y B que combaten a un patógeno específico. Esta respuesta tarda unos días en activarse, pero una vez que lo hace, recordará al patógeno para el futuro y lo combatirá otra vez, si vuelve a aparecer.

“Cuando envejeces, produces menos nuevos linfocitos, que son los que necesitas para combatir una infección nueva como el SARS-CoV-2″, señala Lord.

“E incluso los que tu cuerpo creó en el pasado, para combatir otra infección, tampoco funcionan muy bien”, añade.

Es decir, el envejecimiento provoca un declive en todas las funciones del sistema inmune.

La respuesta innata produce un poco más de células pero estas no funcionan tan bien, y la respuesta adaptativa produce menos linfocitos B (que se fabrican en la médula ósea y se encargan de producir anticuerpos) y menos linfocitos T (que se producen en el timo e identifican y matan a patógenos o células infectadas).

La disminución de células T se debe a que “el timo comienza a encogerse a los 20 años de edad. Se hace cada vez más pequeñito y cuando llegas a los 65 o 70 años, solo queda un 3% de él (en el cuerpo)”, dice Lord.

La pérdida de las células que guardan la memoria de los patógenos hace que al envejecer no solo perdamos la capacidad de responder a una infección, sino también a las vacunas que las previenen.

Gente caminando

Getty Images
Caminar es un ejercicio simple al alcance de todos.

En el caso de la vacuna contra la gripe, por ejemplo, “el 40% de los adultos mayores de 65 años no genera una respuesta a la vacuna”, comenta Shen-Orr.

Otro problema es que la edad genera más inflamación en la sangre y en los tejidos, algo que en inglés se conoce como inflammaging (una combinación de las palabras inflamation y envejecimiento, ageing).

“Además de no funcionar de forma óptima, las células del sistema inmune tienden a causar inflamación, algo que da lugar a numerosas enfermedades”, explica Lord.

Todos estos cambios que se producen a medida que nos volvemos más viejos, “hacen que nos cueste más recuperarnos de una infección o una herida, y que algunas infecciones se puedan tornar crónicas”, le dice a BBC Mundo Encarnación Montecino, investigadora de la Universidad de California, en Estados Unidos.

“Infecciones que estaban bajo control pueden reaparecer (como el herpes zóster, o la tuberculosis), aumenta la susceptibilidad a nuevos patógenos (gripe, neumonía) y la incidencia de cáncer”, agrega.

No siempre es cuestión de edad

Si bien con el avance de los años todos sufrimos un deterioro cuya trayectoria es previsible, lo que varía enormemente es el ritmo en que lo hace cada individuo, influido por la genética, pero también —y en una gran medida— por el estilo de vida.

Hasta hace poco no era posible determinar la edad inmunitaria, pero las investigaciones de Shen-Orr y su equipo, en colaboración con la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, lograron crear un método para obtener esta información, crucial para llegar a tratamientos acertados.

“Analizando la composición de 18 tipos de células del sistema inmune y la expresión de los genes en una muestra de sangre, podemos establecer en qué estadio del proceso de envejecimiento se encuentra el sistema inmunitario de una persona”, explica Shen-Orr.

La variación en la velocidad del proceso de deterioro también se vincula a la diferencia de género.

“Mientras que los dos sexos sufren el envejecimiento, debido a los efectos específicos de las hormonas sexuales, algunos de los parámetros envejecen a ritmos distintos en hombres y mujeres”, señala Montecino.

Por ejemplo, en las mujeres “la menopausia produce una nivelación de los efectos protectores del estrógeno”.

A levantarse de la silla

La buena noticia, como mencionamos en el principio es que el proceso de envejecimiento puede ralentizarse.

La clave está en mantenerse físicamente activo: “hoy día permanecer mucho tiempo sentado, es para el organismo lo que antes era fumar”, explica Lord, comparándolo con este hábito que mucha gente ya ha abandonado.

“En estudios con personas que se mantuvieron activas desde que eran jóvenes hasta la tercera edad —ciclistas de hasta 80 años que continuaron haciendo 100 km o 150 km a la semana— los resultados fueron increíbles”, dice Lord.

Hombre sentado en el sofá mirando la TV

Getty Images
Pasar demasiadas horas sentados es pésimo, dice Lord.

“Tenían muchas células T y el timo no se había encogido“.

“En otro estudio que monitoreó el número de pasos al día, encontró que si haces 10.000, tus neutrófilos parecen los de una persona de 20 años”.

“Yo pensaba que esa cifra era un invento de las personas que vendían dispositivos para medirlos, pero cuando hicimos el estudio me quedé totalmente sorprendida”, confiesa Lord.

Todo depende del estado físico del que uno parta, pero básicamente es hacer ejercicios simples como pararse y subir y bajar en puntas de pie, subir escaleras y levantar un poco de peso con los brazos si uno es mayor o no está en buen estado físico, y hacer ejercicio intenso por lapsos de tiempo breve, si uno está en forma.

“Simplemente haz algo. Todo lo que puedas hacer ayuda”.

Volver al pasado

Una cosa es disminuir el ritmo de envejecimiento y otra es revertir el proceso.

¿Es posible?

Los análisis llevados a cabo por la investigadora de Birmingham y su equipo no se han centrado en eso, pero Lord señala que un estudio pequeño (con 12 participantes) publicado el año pasado mostró, por primera vez, que suministrando tres drogas diferentes se pudo revertir la edad inmunitaria y la edad biológica en 2 años.

Ciclista

Getty Images
Uno de los estudios de Birmingham mostró que ciclistas mayores que seguían manteniéndose activos tenían un sistema inmune de una persona joven.

Shen-Orr menciona un estudio sobre una droga en la que él y su equipo están trabajando pero cuyos resultados aún no se han publicado, que también muestra que la reversión es posible.

“Vimos una reducción (de la edad inmunitaria), pero no sabemos aún si esta se va a mantener de forma permanente”, señala.

Pero detener el deterioro es un paso más que importante.

Otros factores que pueden ayudar en este sentido son una dieta variada, rica en fibra, con alimentos fermentados y poca carne roja para mantener la salud de la microbiota intestinal (un campo de investigación que aún está en su infancia), y un sueño óptimo de alrededor de 6 horas y media o 7.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=DuMVeWY6gZU

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.