Empresa en la lista negra del Banco Mundial hace negocios con el gobierno federal y 14 estados
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Empresa en la lista negra del Banco Mundial hace negocios con el gobierno federal y 14 estados

Se trata de la empresa De Lorenzo Of America Corp, filial de la italiana De Lorenzo Engineering; fue incluida en la lista de empresas con prácticas fraudulentas del Banco Mundial en 2012.
Cuartoscuro Archivo
Por Ernesto Aroche Aguilar
23 de agosto, 2017
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Para la empresa De Lorenzo Of America Corp, filial de la italiana De Lorenzo Engineering, haber sido incluida en la lista de empresas con prácticas fraudulentas del Banco Mundial (BM) no ha sido un impedimento para hacer negocios con el gobierno federal, y con gobiernos estatales.

En los últimos cinco años, la empresa ha facturado 92.8 millones de pesos gracias a la venta de sus productos (maquinaria, sistemas electrónicos, soluciones técnico-didácticas, etc.) a dependencias, como la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), además de instituciones educativas, como el IPN, y los gobiernos de 14 estados, entre ellos Sinaloa y Michoacán, las dos entidades con las que ha tenido los contratos más altos.

Una revisión a la base de datos de contratos del sistema Compranet, a través de la página Contratobook, muestra que desde mayo de 2012 (cuando fue incluida en la lista negra del BM) a la fecha, la empresa ha establecido 47 contratos con dependencias federales y estados.

La inclusión en la lista negra del Banco Mundial, que también hizo suya el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), señala que las empresas incluidas quedan inhabilitadas para recibir contratos con esas instituciones, “por haber transgredido las disposiciones sobre fraude y corrupción”.

El Banco Mundial también explica que, tras la acusación en mayo de 2012, se ha dado un proceso administrativo en donde se le permite a las firmas y personas físicas señaladas presentar pruebas a su favor.

Para ello, se realizó una audiencia de la Junta de Sanciones del Banco Mundial, el 4 de octubre de 2011, donde el acusado presentó pruebas y argumentos para tratar de combatir el señalamiento, de haber presentado documentación falsa en un proceso de adjudicación.

La sanción no limita que pueda hacer negocios con otras empresas u organizaciones, a menos de que esas empresas u organizaciones cuenten con recursos de un programa financiado por el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo.

La página del Banco Mundial informa que De Lorenzo Of America Corp está por salir de la lista, aunque no aclara la fecha en que eso se producirá, ni las razones por las que dejará ese listado.

Se buscó a la empresa para conocer su postura sobre su inclusión en la lista, las razones y el impacto que ha tenido en sus negocios, pero la firma declinó hablar sobre el tema.

Más empresas y personas físicas

De Lorenzo no es la única empresa ubicada en México incluida en la lista del Banco Mundial, pero sí es la única que siguió haciendo negocios con dependencias y estados tras la acusación.

Las otras empresas incluidas en la lista son: Macotro SA de CV, Global Scientific SA de CV, Ryoho Tech de México SA de CV, SNC – Lavalin de México SA de CV y SNC – Lavalín Ingeniería y Construcción SA de CV.  Estas empresas no saldrán de lista hasta 2023.

Las primeras tres establecieron contratos con gobiernos en México, pero antes de ser incluidas en la lista, en mayo de 2012.

Otra asociación, Jóvenes Futuros Empresarios Por México, A.C. (Jemac), entró a la lista en 2015 y saldrá en 2022.

En cuanto a personas físicas vinculadas a las empresas señaladas, están: Andrés Jaramillo Jaimes, Andrés Rodríguez de la Torre, Blanca Estela García Rodríguez, Brenda Ponciano Mendoza, Gabriel Cruz Cervantes, Jesús Escorza Escorza, Johana Yasmin Contreras García, José David Escorza Escorza, José Rogelio Lira Pineda, Josefino Morales, Manuel Vázquez Hernández, Ramón Escorza Escorza, y Rebeca Ponciano Mendoza.

En lista del Departamento del Tesoro 

En una revisión a las 231 empresas boletinadas actualmente por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, hay tres que han hecho negocios con el gobierno federal mexicano y con un gobierno estatal, aunque presuntamente forman parte de redes de lavado de dinero.

El jardín de niños Estancia Infantil Niño Feliz recibió, por adjudicación directa, 3 contratos por 11.5 millones de pesos con el IMSS, entre 2002 y 2004. De acuerdo con la administración estadounidense, la empresa es propiedad de Ismael “El Mayo” Zambada y su hija, María Teresa Zambada Niebla.

La empresa ADT Petroservicios SA de CV facturó 2,095.9 millones de pesos entre 2003 y 2010, al establecer 24 contratos con Petróleos Mexicanos. Los estadounidenses ubican a la empresa como propiedad del veracruzano Francisco Antonio Colorado Cessa, Pancho Colorado, quién en 2012 fue detenido y acusado de lavar dinero para el cártel de Los Zetas.

Mientras que la empresa Distribuidora Médica Hospitalaria SA de CV, vinculada a Ezio Benjamín Figueroa Vásquez e hijo, tiene dos contratos otorgados por el gobierno de Yucatán, entre 2008 y 2009, por 443 mil pesos.

Con información de Sofía Huerta

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La familia que no tiene huellas dactilares

Una familia en Bangladesh tiene una rara mutación genética que les ha representado dificultades en un mundo cada vez más dependiente de datos biométricos.
26 de diciembre, 2020
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Apu Sarker me mostró la palma abierta de su mano durante una videoconferencia desde su casa en Bangladesh. Al comienzo nada me pareció raro, pero cuando miré más de cerca me percaté de lo lisas que eran las superficies de sus dedos.

Apu, de 22 años, vive con su familia en una aldea en el distrito norteño de Rajshahi. Hasta hace poco, trabajaba como asistente médico. Su padre y abuelo eran agricultores.

Los hombres en la familia de Apu parecen compartir una rara mutación genética que se cree que solo afecta a un puñado de personas en el mundo: no tienen huellas dactilares.

Antes, en las épocas del abuelo de Apu, no tener huellas digitales no era gran lío. “Nunca lo pensé como un problema”, dijo Apu.

Pero después de décadas, esos pequeños surcos que se arremolinan en las puntas de nuestros dedos -llamados dermatoglifos– se han convertido en el dato biométrico más recopilado del mundo.

Se usan para todo, desde el paso por un aeropuerto hasta para abrir nuestros teléfonos inteligentes.

Un teléfono inteligente que se abre con la huella digital

AFP
Hoy en día, las huellas digitales se utilizan para operar un sinnúmero de dispositivos, como el teléfono inteligente.

En 2008, cuando Apu era niño, Bangladesh introdujo una Tarjeta de Identidad Nacional para todos los adultos y la base de datos requería una huella del pulgar.

Los funcionarios confundidos no sabían si emitirle una tarjeta al padre de Apu, Amal Sarker. Finalmente, recibió una tarjeta con el sello “SIN HUELLA DIGITAL”.

En 2010, las huellas dactilares se volvieron obligatorias para pasaportes y licencias de conducción.

Después de varios intentos, Amal logró conseguir un pasaporte mostrando un certificado de una junta médica. Nunca lo ha usado, en parte porque teme que haya problemas en el aeropuerto. Y, aunque conducir una motocicleta es esencial para su trabajo de agricultor, nunca ha obtenido una licencia.

“Pagué la tarifa, pasé el examen, pero no me dieron la licencia porque no podía dar una huella digital”, explicó.

Registro de datos biométricos en Bangladesh

Getty Images
Bangladesh ha realizado una extensa recopilación de datos biométricos de sus habitantes, sin los cuales no se puede aquirir un pasaporte, o una licencia de conducir, ni siquiera una tarjeta SIM para el teléfono.

Amal carga consigo el recibo de pago de la licencia, pero no siempre le ayuda cuando lo detienen. Le han multado dos veces. En ambas ocasiones explicó sobre su dolencia a los policías, dijo, y les mostró las puntas de sus dedos para que vieran. Ninguno le perdonó la multa.

“Siempre es un experiencia vergonzosa para mí”, contó Amal.

En 2016, el gobierno hizo obligatorio comparar la huella digital con la base nacional de datos para poder comprar una tarjeta SIM para un celular.

“Parecieron confundidos cuando fui a comprar una SIM, el software de su sistema se congelaba cada vez que ponía mi dedo en el sensor”, dijo Apu, con una sonrisa irónica.

Le rechazaron la compra. Todos los hombres de su familia tienen que usar tarjetas SIM bajo el nombre de su madre.

Amal

BBC
Los dedos de Amal Sarker no tienen los patrones distintivos que se encuentran en la mayoría de las personas.

La dolencia rara que afecta a la familia Sarker se llama adermatoglifia.

Se dio a conocer ampliamente en 2007 cuando Peter Itin, un dermatólogo suizo, fue contactado por una mujer de su país que tenía problemas entrando a EE.UU.

Su cara correspondía a la foto de su pasaporte, pero los agentes de inmigración no podían registrar sus huellas dactilares. No tenía.

Tras examinarle, el profesor Itin encontró que la mujer y ocho miembros de su familia sufrían una rara condición, con las yemas de los dedos planas y un número reducido de glándulas sudoríparas en las manos.

Trabajando con otro dermatólogo, Eli Sprecher, y la estudiante de posgrado Jann Nousbeck, el profesor Itin examinó el ADN de 16 miembros de la familia -siete con huellas digitales y nueve sin éstas.

“Los casos aislados son muy raros y no se han documentado más que unas pocas familias”, contó el profesor Itin a la BBC.

Agente de inmigración en EE.UU. verifica las huellas digitales de una pasajera

Getty Images
En muchos países, como en EE.UU., los agentes fronterizos verifican las huellas digitales de los viajeros antes de permitir su entrada.

En 2011, el equipo se enfocó en un gen, SMARCAD1, que mutó en los nueve miembros sin huellas de la familia y pudieron identificarlo como la causa de la rara dolencia. Prácticamente no se conocía nada de este gen. La mutación no parecía causar otros efectos negativos aparte de los cambios en las manos.

La mutación que se buscó durante todos esos años afectaba un gen “del que nadie sabía nada”, expresó el profesor Sprecher. Por eso tardaron años en encontrarlo.

Una vez descubierto, la enfermedad fue nombrada adermatoglifia, pero el profesor Itin la apodó “enfermedad de demora migratoria”- por su primera paciente que tuvo problemas entrando a EE.UU.- y el nombre resultó.

Amal y Apu

BBC
Amal y Apu Sarker. “No está en mis manos, es algo que heredé”, dijo Amal.

La enfermedad de demora migratoria puede afectar a varias generaciones de una familia. El tío de Apu Saker, Gopesh, que vive en Dinajpur, a unos 350km de Daca, tuvo que esperar dos años antes de que le autorizaran un pasaporte.

“Tuve que viajar a Daca cuatro o cinco veces en los últimos dos años para convencerles de que sufría la mutación”, declaró Gopesh.

Cuando su oficina empezó a utilizar un sistema de control de asistencia con huellas digitales, Gopesh tuvo que convencer a sus jefes que le permitieran utilizar el sistema antiguo: firmando una planilla de asistencia todos los días.

Un dermatólogo en Bangladesh ha diagnosticado la condición de la familia como queratodermia palmoplantar congénita, que el profesor Itin cree que evolucionó en adermatoglifia secundaria, una versión de la enfermedad que también puede producir resequedad cutánea y reducción de la transpiración en las palmas de las manos y plantas de los pies.

Los Sarker na reportado todos estos síntomas.

Se necesitarían hacer más exámenes para confirmar si la familia tiene alguna forma de adermatoglifia.

El profesor Sprecher expresó que su equipo estaría “muy contento” de ayudar a la familia con pruebas genéticas.

Los resultados de esas pruebas podrían darles a los Sarker alguna certidumbre, pero no les aliviaría la carga de navegar diariamente por un mundo sin huellas digitales.

El hermano menor de Apu Sarker, Anu

BBC
El hermano menor de Apu Sarker, Anu, también heredó la rara mutación genética.

Los Sarker que padecen de esta mutación están viviendo en una sociedad que no solo les resulta más difícil de manejar, sino que no ha evolucionado para acomodar su problema.

Amal Sarker pasó la mayoría de su vida sin mucho traspié, pero ahora dice que siente tristeza por sus hijos.

“No está en mis manos, es algo que heredé”, declaró.

“Pero la manera en que mis hijos y yo nos estamos metiendo en todo tipo de problemas, es realmente doloroso para mí”.

Amal y Apu acaban de recibir un nuevo tipo de tarjeta de identidad nacional emitida por el gobierno bangladesí, tras presentar un certificado médico. La tarjeta utiliza otros datos biométricos –un escaneo de la retina y reconocimiento facial.

Pero todavía no pueden comprar una tarjeta SIM ni obtener una licencia de conducción. Expedir un pasaporte es un largo y arduo proceso.

“Estoy cansado de explicar mi situación una y otra vez. He pedido consejo a mucha gente, pero nadie puede darme una respuesta definitiva”, se quejó Apu. “Alguien me sugirió ir a un tribunal. Si todas las otras opciones fallan, eso es lo que tendré que hacer”.

Apu espera poder conseguir un pasaporte, dijo. Le encantaría viajar fuera de Bangladesh. Sólo tiene que empezar a llenar la solicitud.

Las fotos son cortesía de la familia Sarker.


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