Por qué los hackers buscan tu número de teléfono para robarte dinero (y cómo protegerte)
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Por qué los hackers buscan tu número de teléfono para robarte dinero (y cómo protegerte)

Tener todos los dispositivos vinculados a un mismo número de teléfono puede ser muy práctico pero también muy peligroso, porque le da oportunidades a los ciberdelincuentes.
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Por BBC Mundo
26 de agosto, 2017
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Cada vez estamos más acostumbrados a acceder a todas nuestras cuentas digitales en el teléfono celular.

Pero no solo a las del correo electrónico, Twitter o Facebook, sino también a nuestra cuenta bancaria y las que permiten acceder a los archivos que almacenamos en la nube y usar muchos otros servicios en línea.

Esto hace de nuestros teléfonos un botín atractivo para los hackers, que buscan acceso a esa cuentas para robarnos dinero e información sensible, como pasaportes, documentos confidenciales o declaraciones de impuestos.

Y solamente con nuestro número de teléfono y con algo de ingenio e “ingeniería social” (técnicas de manipulación usadas por delincuentes informáticos) los hackers pueden fácilmente convencer a los servicios de atención al cliente de nuestra operadora de que el número pertenece a ellos (y no a nosotros).

Es la última tendencia en hackeo, pero no es nueva. Los criminales cibernéticos llevan un tiempo haciéndolo.

Lee >> Cómo protegerte de Pegasus, el sistema de espionaje a periodistas en México.

Verificación en dos pasos

Los hackers suelen comenzar obteniendo información que nosotros mismos dejamos disponible en internet: nuestro nombre, dirección, cumpleaños…. para después, al obtener el número y convencer sin problemas al operador de la compañía telefónica de que es el suyo.

Ya luego muchos solamente necesitan hacer clic en la opción “Olvidé la contraseña” para colarse en tus cuentas sin que puedas hacer nada al respecto.

gente teléfonoGETTY IMAGES
Si los hackers hacen clic en “Olvidé la contraseña” -y han logrado burlar las medidas de la teleoperadora- podrán acceder sin problema a tus cuentas.

Para ello se aprovechan de los llamados “sistemas de verificación en dos pasos” que funcionan a través de SMS y envían códigos a los clientes para -paradójicamente- asegurar más las cuentas frente a los estafadores.

El hecho de que tu número de teléfono se use como sistema de garantía para protegerlo puede convertirse en una gran oportunidad para los hackers.

“Mi iPad, mi teléfono y mi computadora se reiniciaron. Fue entonces cuando me asusté y me dije: ‘¡Esto es serio!'”, le contó al diario estadounidense The New York Times Chris Burniske, un inversor de moneda virtual a quien le robaron el acceso al número de teléfono el año pasado.

Laura Shin, especialista en criptotecnología, escribió en un artículo para la revista Forbes que durante los últimos meses muchos hackers han usado esta técnica para robar dinero virtual (Bitcoin, Ether y otras criptomonedas).

“Pero este crimen puede ser perpetrado por cualquiera que use los servicios web más comunes: Gmail, iCloud, Facebook, banca por internet, PayPal, Dropbox y muchos otros”, señala Shin.

Y una investigación reciente del New York Times lo confirma: cada vez son más los reportes de hackers que llaman a firmas telefónicas haciéndose pasar por los usuarios del número o celular en cuestión.

Cómo protegerte

Shin dice que las compañías de telecomunicaciones “están quedándose atrás a la hora de prevenir las apropiaciones de números telefónicos”.

Por lo tanto, es importante que los propios usuarios busquemos maneras de proteger nuestro número y mantenerlo a salvo de las garras de los estafadores.

teléfonoGETTY IMAGES
Si te preocupa que tus cuentas sean hackeadas, usa direcciones de email diferentes y no vincules aquellas más sensibles a tu número de celular.

Estas son, según Shin, algunas maneras de proteger tus cuentas:

1. Establece una clave de acceso

Es la forma de precaución más básica, aunque también podría ser hackeada, así que no te quedes sólo en eso, toma medidas adicionales.

2. Usa una dirección de correo electrónico específica

Lo más probable es que uses el mismo email y número de teléfono para acceder a todas tus cuentas. Error. Lo mejor para estar protegido es usar cuentas diferentes.

Según Shin, necesitas al menos tres: la principal, la del teléfono y la de cuentas sensibles (banco, Facebook o Dropbox, por ejemplo). De esta manera les darás menos opciones a los hackers.

3. Fortalece requerimientos de seguridad

Por ejemplo, puedes decirle a tu operadora telefónica que sólo quieres que se realicen cambios en tu cuenta en persona o presentando una fotocopia de tu documento de identidad.

4. Inhabilita acceso online con tu operadora

Esta opción es algo más radical y puede llegar a ser molesta en algunos casos, pero es lo más efectivo para evitar que los hackers se aprovechen de las posibles vulnerabilidades.

5. Prueba Google Voice

Cuando te das de alta para conseguir una cuenta de Google Voice puedes bloquear el número y gestionar y procesar tu historial de llamadas, además de los mensajes de texto y conversaciones, entre otras cosas.

6. Usa contraseñas sólidas

Este es el consejo universal para todo lo que tiene que ver con tecnología digital: cuando más complicada sea tu contraseña, mejor.

7. No conectes tu número de teléfono a cuentas sensibles

Evita vincular tu número con Facebook, con tu cuenta bancaria y con otros servicios online. Es la opción más segura para evitar fraudes.

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Las 2 causas científicas por las que se cayeron las Torres Gemelas tras el impacto de los aviones el 11 de septiembre de 2001

El violento choque de dos aviones contra los edificios más altos de Nueva York fue el comienzo de una secuencia de horror que redujo a escombros los emblemáticos colosos de acero y concreto.
7 de septiembre, 2021
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MITEl 11 de septiembre de 2001 dos aviones Boeing 767 embistieron las Torres Gemelas, que con sus 110 pisos eran los edificios más altos de Nueva York.

El primer avión chocó contra la torre norte a las 8:45 de la mañana. El edificio ardió durante 102 minutos y luego, a las 10:28 a.m. se derrumbó en solo 11 segundos.

Dieciocho minutos después del primer choque, a las 9:03 a.m., el segundo avión impactó la torre sur. El rascacielos resistió en llamas durante 56 minutos, tras lo cual, a las 9:59 a.m., colapsó en 9 segundos.

“Luego del increíble sonido del edificio colapsando, en pocos segundos todo se volvió más oscuro que la noche, sin sonido, y no podía respirar”, recuerda Bruno Dellinger, un sobreviviente que trabajaba en el piso 47 de la torre norte.

“Estaba convencido de que estaba muerto, porque el cerebro no alcanza a procesar algo como esto”, dice Dellinger en su testimonio compartido por el Museo y Monumento Conmemorativo del 11 de septiembre en Nueva York.

Trayectoria aviones

BBC

El saldo fueron 2.606 personas muertas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres resistieron varios minutos antes de venirse abajo.

¿Por qué se cayeron las torres?

“La respuesta aceptada por toda la gente seria es que las torres se vinieron abajo porque fueron objeto de un ataque terrorista“, le dice a BBC Mundo el ingeniero civil Eduardo Kausel, profesor emérito en el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

Justo después de los ataques, Kausel fue el líder de una serie de estudios y publicaciones en las que expertos del MIT analizaron las causas de los derrumbes desde el punto de vista estructural, de ingeniería y arquitectónico.

La respuesta de Kausel encierra una serie de fenómenos físicos y químicos que desataron una catástrofe que nadie, para ese entonces, era capaz de imaginar.

Combinación fatal

Los estudios del MIT, que se publicaron en 2002, coinciden en gran parte con los hallazgos del reporte que el gobierno de Estados Unidos le encargó al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés) para averiguar por qué se cayeron las torres, y cuya versión final se publicó en 2008.

Torres Gemelas

Getty
En 2001 las Torres Gemelas eran los edificios más altos de Nueva York.

Tanto el MIT como el NIST concluyen que las torres se derrumbaron debido, principalmente, a la combinación de dos factores:

• El severo daño estructural que causaron los choques de los aviones en cada edificio

• La cadena de incendios que se expandieron a lo largo de varios pisos

“Si no hubiese habido incendio, los edificios no se habrían derrumbado”, dice Kausel.

“Y si hubiese habido únicamente incendio, sin el daño estructural, tampoco se habrían venido abajo”.

“Las torres tenían mucha resistencia”, dice el ingeniero.

El informe del NIST, por su parte, afirma que existen documentos oficiales que indican que las torres estaban diseñadas para soportar el impacto de un avión Boeing 707, que era la aeronave comercial más grande que existía al momento de ser diseñadas.

Torres Gemelas

Getty
Las torres quedaron reducidas a escombros.

Los investigadores del NIST, sin embargo, advierten que no encontraron información sobre los criterios y los métodos que se utilizaron para llegar a esa conclusión.

Lo que sí está claro es que, juntos, el impacto y el incendio, produjeron un desenlace fulminante: el colapso de ambas torres.

Cómo estaban construidas las torres

Las Torres Gemelas tenían un diseño que era estándar en la década de los 60, cuando comenzaron a ser construidas.

Cada edificio tenía en el centro un núcleo vertical de acero y hormigón, que albergaba los ascensores y las escaleras.

Cada piso se formaba con una serie de vigas de acero (horizontales) que partían desde ese núcleo y se conectaban con columnas de acero (verticales) para formar las paredes exteriores del edificio.

El entramado de vigas distribuía el peso de cada piso hacia las columnas, mientras que cada piso, a su vez, servía como un soporte lateral que evitaba que las columnas se torcieran, lo que en ingeniería civil se conoce como pandeo.

Torres Gemelas

Getty
Las torres tenían una columna central a partir de la cual salían las vigas que se conectaban con las columnas exteriores.

Toda la estructura de acero estaba recubierta por hormigón, que funcionaba como un protector de vigas y columnas en caso de incendio.

Las vigas y las columnas, además, estaban recubiertas por una delgada capa aislante a prueba de fuego.

Impacto, fuego y aire

Ambas torres fueron golpeadas por modelos distintos de aviones Boeing 767, que son más grandes que un Boeing 707.

El impacto, según el informe del NIST, “dañó severamente” las columnas y desprendió el aislamiento contraincendios que recubría el entramado de vigas y columnas de acero.

“La vibración del choque hizo que el recubrimiento antifuego del acero se fracturara, con lo cual las vigas quedaron más expuestas al fuego“, explica Kausel.

Así, el daño estructural le abrió camino a las llamas, que a su vez iban causando más daño estructural.

Torres Gemelas

Getty
Gran parte del combustible se quemó durante la bola de fuego que se produjo al momento del impactó de los aviones.

Mientras eso ocurría, las temperaturas, que llegaban a los 1.000 °C, hacían que los vidrios de las ventanas se dilataran y se rompieran, con lo cual entraba aire que servía de alimento al fuego.

“El fuego se autoalimentó de aire y por eso se propagó“, dice Kausel.

“Bombas voladoras”

Los datos oficiales estiman que cada avión cargaba cerca de 10.000 galones de combustible (más de 37.850 litros).

“Eran bombas voladoras”, dice Kausel.

Gran parte de ese combustible se quemó durante la bola de fuego que se formó en el momento del impacto, pero también hubo mucho combustible que se derramó a los pisos inferiores de las torres.

Eso hizo que el fuego se expandiera, encontrando a su paso varios objetos inflamables que le permitían seguir avanzando.

Torres Gemelas

Getty
El fuego causó daños severos a las columnas de las torres.

Ese incendio descontrolado tuvo dos efectos principales, explica el ingeniero del MIT.

Primero, el intenso calor hizo que se dilataran las vigas y las losas de cada piso. Esto causó que las losas se separaran de sus vigas.

Además, la dilatación de las vigas también empujó las columnas hacia afuera.

Pero luego hubo un segundo efecto.

Las llamas comenzaron a ablandar el acero de las vigas, volviéndolas maleables.

Eso hizo que lo que antes eran estructuras rígidas, ahora parecieran cuerdas que al arquearse comenzaron a impulsar hacia adentro las columnas a las que estaban unidas.

“Eso fue fatal para las torres”, señala Kausel.

Colapso

En ese momento ya estaban todos los ingredientes para desencadenar el colapso.

Torres Gemelas

Getty
El calor del fuego dilató las vigas, que a su vez empujaron las columnas.

Las columnas ya no estaban totalmente verticales, debido a que las vigas primero las empujaron hacia afuera y luego las halaron hacia adentro, así que comenzaron a pandear.

Así, según el informe del NIST, las columnas iniciaron el colapso arqueándose, mientras las vigas a las que estaban conectadas tiraban de ellas hacia adentro.

El análisis de Kausel, por su parte, añade que, en alguno casos, las vigas halaron tan fuerte de las columnas que destrozaron los pernos que las ataban a las columnas, lo que causó que estos suelos se derrumbasen y los escombros fueran causando sobrepeso en los pisos inferiores.

Esto produjo un estrés adicional a la capacidad de las ya debilitadas columnas.

El resultado fue una caída en cascada.

Torres Gemelas

Getty
Las paredes se derrumbaron “como quien pela un banano”.

Una vez que el edificio entró en caída libre, explica Kausel, el colapso expulsó progresivamente el aire que había entre los pisos, lo que causó un viento fuerte hacia la periferia.

Esto hizo que el derrumbe quedase envuelto en una nube de polvo, y que las paredes externas se derrumbasen hacia afuera, como quien pela un banano, dice el experto.

Ambos edificios se esfumaron en cuestión de segundos, pero el fuego entre los escombros siguió ardiendo durante 100 días.

Veinte años después, el horror y el dolor que causaron los atentados aún no se apagan.


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