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Cuartoscuro Archivo

Maternidad subrogada en México: documentan casos de discriminación y abusos por mala regulación

La organización GIRE expuso en un informe la falta de una normativa adecuada tanto a nivel federal como en Tabasco, para regular la reproducción asistida o maternidad subrogada.
Cuartoscuro Archivo
Por Redacción Animal Político
7 de agosto, 2017
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A cambio de gestar en su vientre un bebé para una pareja estadounidense, a Lisa le prometieron 10 mil pesos al mes y apoyo para seguir estudiando.

La oferta, que además incluía ayuda para encontrar trabajo, parecía satisfactoria, por lo que la tabasqueña de 33 años aceptó la gestación subrogada.

Un procedimiento médico que en México solo está regularizado en Tabasco y Sinaloa, el cual consiste en que una mujer se somete voluntariamente a una técnica de reproducción asistida para gestar hijos para un tercero, con quien puede o no tener vínculo genético.

Sin embargo, Lisa pronto sospechó que algo no estaba bien: nunca firmó un contrato que amparara el acuerdo con la agencia que hizo de intermediara entre ella y la pareja estadounidense. Y poco después, confirmó su sospecha: la mujer conoció durante el embarazo a una de las personas para quien estaba gestando, en una visita que ésta hizo a Tabasco. Ella no hablaba inglés. Y él casi nada de español. Pero fue suficiente para descubrir que Lisa no había recibido ni un peso del dinero que la pareja había depositado a la agencia para compensarla por los gastos del embarazo.

Descubierta la estafa, Lisa y la pareja contratante decidieron abandonar la agencia y continuar con su acuerdo de manera independiente.

El riesgo de no tener contrato: abandonada tras complicaciones en el parto

Pero los problemas no acabaron con ese nuevo acuerdo verbal. En octubre de 2015, ya con siete meses de gestación, y tras haber sufrido una fuerte criminalización por acceder a la gestación subrogada –agentes de policía llegaron incluso a presentarse en su casa acusándola de “querer robarse un niño”-, Lisa dio a luz a un bebé con complicaciones respiratorias, lo que implicó cuidados especiales muy costosos.

La pareja estadounidense solo afrontó los gastos durante siete días. Entonces, Lisa ofreció dar de alta al niño en su seguro médico, pero tuvo que hacerlo como si fuera suyo y de su esposo.

El bebé pasó tres meses hospitalizado. Y antes de que recibiera el alta, uno de los padres contratantes le dijo a Lisa que tenía que volver a California, pero volvería pronto a por el niño.

Sin embargo, nunca regresó. Y Lisa no volvió a saber de ellos.

El bebé tiene ahora un año y tres meses. La tabasqueña y su esposo decidieron hacerse cargo de su crianza, pero por falta de dinero no han podido llevar al niño a una evaluación médica para determinar cuál es su desarrollo físico y mental.

El ‘boom’ de la gestación subrogada en Tabasco

La falta de un contrato que la ampare. Estafada por una agencia intermediaria. Y abandonada por una pareja que, al tener solo un acuerdo verbal, se desentendió de todo y la abandonó junto con el bebé enfermo de por vida. La historia de Lisa aglutina en un solo caso muchos de los que recabó el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) en su informe ‘Gestación Subrogada en México: Resultados de una mala regulación’, el cual fue presentado este lunes 6 de agosto.

Se trata de una investigación en la que GIRE expuso que la falta de una normativa federal que regule la reproducción asistida, así como las deficiencias detectadas en la normativa actual de Tabasco sobre gestación subrogada, está provocando muchos casos de abusos como el de Lisa.

Cabe recordar que Tabasco reconoce la figura de la maternidad subrogada en su Código Civil desde 1997. Aunque en 2016, tras el ‘boom’ de personas y parejas que llegaban a Tabasco procedentes de países como España, Francia y Alemania, donde está penada la gestación subrogada, llevó a las autoridades locales a aprobar unas modificaciones al Código Civil para ponerle más ‘candados’ a esta práctica.

Agencias intermediarias, sí… pero reguladas por el Estado

No obstante, GIRE documentó que estos ‘candados’ lejos de proteger a todas las partes en una gestación subrogada –la madre gestante, la persona o paraje contratante, y el bebé-, los está dejando en una situación de vulnerabilidad ante los abusos y violaciones a derechos humanos.

Por ejemplo, uno de esos ‘candados’ que trajo la reforma al Código de Tabasco es penalizar el uso de agencias intermediarias en contratos de gestación subrogada. En este sentido, aunque GIRE admite que hay agencias nacionales e internacionales que estafaron a mujeres como Lisa, su no inclusión en la legislación tabasqueña fomentará, precisamente, que más casos como este se repitan en la clandestinidad.

La organización civil planteó en su informe que la legislación debe reconocer la existencia de ‘intermediarios’ en la gestación subrogada, y definir qué instituciones del Gobierno deben encargarse de su regulación y vigilancia, tal y como ya se hace en los casos de adopción.

“Abandonen el bebé y vuelvan a su país”

La normativa vigente en Tabasco reconoce en el contrato de gestación la existencia de “una madre y un padre contratantes”, definición que excluye a personas solteras y parejas del mismo sexo.

Lo anterior ha provocado casos como el de José y su esposo, una pareja española que viajó a Tabasco para realizar un procedimiento de gestación subrogada. Al nacer su bebé, quedó registrado como hijo de José ya que en la clínica les aseguraron que ésta era la manera correcta de hacerlo, pues los formatos de acta de nacimiento de la entidad no admiten la posibilidad de tener dos padres.

Una vez superado ese escollo, llegó lo peor: obtener un pasaporte para el bebé. José y su pareja viajaron a la Ciudad de México para tramitar el documento, pero el personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores se lo negó por no haber una madre en el acta de nacimiento. De vuelta en Tabasco, una delegada de Relaciones Exteriores admitió no estar de acuerdo con la gestación subrogada, por lo que no haría nada por ellos.

“La solución es que abandonen el bebé y regresen a su país”, les dijo.

Finalmente, siete meses después de nacer, la pareja española pudo regresar a su país con el pasaporte del bebé.

Compensación económica

Otra modificación importante al Código Civil de Tabasco establece la obligación de los padres contratantes de hacerse cargo de los gastos médicos derivados del embarazo, parto y postparto, así como contratar un seguro de gastos médicos mayores para la mujer gestante.

GIRE recalcó en su investigación que se trata de un cambio “positivo”, puesto que contribuye a proteger la vida y la salud de las mujeres gestantes.

Sin embargo, limitar la compensación económica a solo los gastos médicos, dejaría a la madre gestante indefensa a la hora de reclamar otros gastos derivados del embarazo, como transporte, vestido o alimentación.

Además, si la legislación no reconoce la compensación económica como una parte de la gestación subrogada, GIRE consideró que se fomentaría que los acuerdos económicos se lleven a cabo también en la “clandestinidad”. Lo cual, aunado a que en muchos casos la mujer no obtiene copia del contrato de gestación, provoca una situación de mayor desamparo.

Recomendaciones para una ley modelo

Ante estas y otras medidas discriminatorias –con la reforma, las personas extranjeras no pueden acceder a la gestación subrogada, y las mujeres contratantes de menos de 25 y más de 40 años, y las gestantes fuera del rango de 25 a 35 años, tampoco-, GIRE planteó en su informe un batería de recomendaciones para lograr “una legislación modelo”.

Por ejemplo, la organización civil planteó que los contratos de gestación sean revisados por notarios y/o un juez, con lo cual se evitarían casos de abandono como el de Lisa y el bebé.

Aquí puedes leer todos los testimonios de abusos documentados por GIRE, así como todas las recomendaciones emitidas.

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Los efectos que tiene en el cerebro consumir pornografía en exceso

Aunque recién se está empezando a investigar, se sabe que la salud mental y la actividad sexual de los consumidores habituales de pornografía sufren efectos negativos, entre los que se pueden identificar la depresión y la disfunción eréctil.
18 de diciembre, 2019
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Hasta donde alcanzan nuestros conocimientos en historia, la pornografía siempre ha existido y se ha transformado con la evolución de los medios de expresión.

En las ruinas de la ciudad romana de Pompeya, sepultada tras la erupción del Vesubio, se encontraron cientos de frescos y esculturas sexualmente explícitas.

Desde la aparición de internet, el consumo pornográfico se ha disparado hasta niveles asombrosos. Pornhub, la web de porno gratuito más grande de la red, recibió más de 33.500 millones de visitas solo en 2018.

Si bien la ciencia está dando aún sus primeros pasos en la investigación de las consecuencias neurológicas del consumo de porno, está claro que la salud mental y la actividad sexual de su amplia audiencia están experimentando efectos sumamente negativos, entre los que se pueden identificar la depresión y la disfunción eréctil.

En mi propio laboratorio nos dedicamos a estudiar las conexiones neuronales que subyacen bajo los procesos memorísticos y de aprendizaje.

Las características de los vídeos pornográficos disparan la plasticidad, que es la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse tras una experiencia determinada.

Esta, combinada con la accesibilidad y el anonimato proporcionado por el consumo de porno online, nos convierte en sujetos extremadamente vulnerables a sus efectos hiperestimulantes.

Secuelas del consumo de porno

A largo plazo, el porno parece provocar disfunciones sexuales, especialmente en forma de incapacidad para conseguir erecciones o para alcanzar el orgasmo al mantener relaciones con otra persona.

Fresco de Pompeya

Getty Images
En las ruinas de la ciudad romana de Pompeya, sepultada tras la erupción del Vesubio, se encontraron cientos de frescos y esculturas sexualmente explícitas.

De la misma manera, el grado de satisfacción con la relación y el compromiso con la pareja también pueden verse afectados.

Con el fin de tratar de dar explicación a estos efectos, algunos científicos han establecido paralelismos entre el consumo de pornografía y el abuso de sustancias.

El diseño evolutivo hace posible que el cerebro responda a la estimulación sexual liberando dopamina, un neurotransmisor asociado principalmente a la anticipación de recompensa que actúa también en la programación de recuerdos e información en el cerebro.

Esto significa que cuando el cuerpo quiere, por ejemplo, comida o sexo, el cerebro recuerda lo que debe hacer para obtener el mismo placer que en ocasiones anteriores.

En lugar de dirigirse a su pareja para lograr una realización o gratificación sexual, los consumidores habituales de porno recurren a su teléfono u ordenador cuando el deseo llama a su puerta.

Además, las explosiones de placer y recompensa, cuando son antinaturales, generan potentes niveles también antinaturales de habituación en el cerebro. El psiquiatra Norman Doidge lo explica así:

Cerebro

Getty Images
El cerebro responda a la estimulación sexual liberando dopamina.

“La pornografía satisface cada uno de los requisitos previos para el cambio neuroplástico. Cuando los pornógrafos se jactan de que están yendo un paso más allá al introducir temáticas nuevas y más fuertes, obvian que deben hacerlo porque sus clientes están desarrollando una tolerancia al contenido habitual”.

Las escenas que se pueden ver en el porno, como ocurre con las sustancias adictivas, son desencadenantes hiperestimulantes que producen una secreción antinatural de altos niveles de dopamina, lo cual puede deteriorar el sistema de recompensa de la dopamina e inutilizarlo de cara a fuentes de placer naturales.

Este es el motivo por el cual los consumidores de pornografía experimentan dificultades para excitarse en compañía de su pareja.

Más allá de disfunciones

La desensibilización de nuestro circuito de recompensa sienta las bases para el desarrollo de disfunciones sexuales, pero las repercusiones van más allá.

Los estudios elaborados demuestran que las alteraciones en la transmisión de dopamina pueden facilitar la depresión y la ansiedad. Los resultados obtenidos indican que los consumidores de pornografía manifiestan más síntomas depresivos, una menor calidad de vida y una salud mental más pobre que aquellos que no ven porno.

Hombre deprimido

Getty Images
Las alteraciones en la transmisión de dopamina pueden facilitar la depresión y la ansiedad, según diversos estudios.

Otro de los hallazgos concluyentes del estudio es la necesidad de un consumo cada vez mayor en los usuarios compulsivos, incluso aunque no disfruten de lo que ven.

Esta desconexión entre lo que desean y lo que les gusta es una de las características distintivas de la desregulación del circuito de recompensa.

Siguiendo una línea de investigación similar, expertos del Instituto Max Planck de Berlín descubrieron que al elevar el consumo de porno en un sujeto la activación cerebral era menos intensa al exponerlo a imágenes pornográficas convencionales, lo cual explica por qué los usuarios tienden a explorar gradualmente tipos de pornografía cada vez más alejados de lo habitual.

Los datos recabados por Pornhub revelan que el sexo convencional cada vez interesa menos a los consumidores, que lo sustituyen por temáticas como el incesto o la violencia.

La perpetuación de la violencia sexual es especialmente preocupante, ya que podría influir directamente en las estadísticas de episodios violentos en la vida real.

Algunos científicos atribuyen esta relación a la actividad de las neuronas espejo, cuyo nombre no podría ser más acertado: se trata de unas células cerebrales que se activan cuando el individuo lleva a cabo una acción, pero también cuando observa esa misma acción elaborada por otra persona.

Las áreas del cerebro que se activan cuando alguien ve porno son las mismas que cuando practica sexo.

Marco Iacoboni, profesor de Psiquiatría en la Universidad de California en Los Ángeles, conjetura con la probabilidad de que estos sistemas posean el potencial de estimular el comportamiento violento: “El mecanismo imitador del cerebro indica que nos vemos influenciados automáticamente por todo aquello que percibimos, por lo que cabe la posibilidad de que exista un mecanismo neurobiológico que contagie la conducta violenta”.

Pareja mirando pornografía

Getty Images
Pornhub, la web de porno gratuito más grande de la red, recibió más de 33.500 millones de visitas solo en 2018.

Aunque no es más que una mera especulación, esta hipotética asociación entre el porno, las neuronas espejo y el aumento de las cifras de violencia sexual puede hacer que se enciendan todas las alarmas.

Aunque el consumo elevado de porno no tiene por qué hacer que los usuarios lleguen a extremos inquietantes, todo apunta a que puede modificar el comportamiento de otras maneras.

Desarrollo moral

Se ha relacionado el consumo pornográfico con el desgaste de la corteza prefrontal, la parte del cerebro encargada de la función ejecutiva, que comprende la moralidad, la fuerza de voluntad y el control de los impulsos.

Para comprender de forma precisa el papel de la función ejecutiva en el comportamiento, es importante saber que se encuentra subdesarrollada durante la infancia, razón por la cual a los niños les cuesta tanto regular sus emociones e impulsos.

El daño de la corteza prefrontal en la edad adulta, que predispone al individuo a exhibir una conducta compulsiva y a tomar malas decisiones, se denomina hipofrontalidad.

No deja de ser paradójico que el entretenimiento para adultos pueda devolver a nuestras conexiones cerebrales a una etapa temprana.

Sin embargo, lo que resulta realmente irónico es que el porno se deshaga en promesas de satisfacción y gratificación sexual pero proporcione todo lo contrario.

*Rachel Anne Barr es estudiante de doctorado del departamento de Neurociencia, Universidad Laval, Canadá.

Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original.


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