Promesas incumplidas y pozos envenenados: así vive la gente cerca del contaminado Río Sonora
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Cuartoscuro

Promesas incumplidas y pozos envenenados: así vive la gente cerca del contaminado Río Sonora

Tras el derrame del río Sonora en 2014, ciudadanos demandan atención médica y plantas potabilizadoras que el gobierno estatal y Grupo México prometieron.
Foto: Cuartoscuro
Por Ernesto Aroche Aguilar
2 de agosto, 2017
Comparte

Pese a que el gobierno estatal aseguró que ya no había contaminación en el río Sonora, tras el derrame de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre mezclados con ácido sulfúrico y otros metales pesados, en 2014,—todo proveniente de la mina de Buenavista del Cobre de Grupo México en Cananea—, un juez determinó que en la zona al menos los pozos de agua de Sinoquipe y La Labor tienen altos niveles tóxicos, superiores a los permitidos para el consumo humano, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estos acuíferos son utilizados para abastecer a siete municipios sonorenses —Arizpe, Banámichi, Huepac, San Felipe de Jesús, Aconchi, Baviácora y Ures—, que bordean el río que la empresa que encabeza Germán Larrea contaminó. Incluso, son utilizados para bebederos escolares sin ningún tratamiento de purificación previo, por eso, los Comités de Cuenca Río Sonora (CCRS), que agrupan a ciudadanos afectados por el derrame en la mina, demandaron a tres instituciones de salud —ISSSTESON, IMSS y Secretaría de Salud— por la falta de atención médica.

El 6 de agosto de 2014, el río Sonora y sus afluentes recibieron una mezcla de químicos de alto impacto en la salud, como el arsénico y el manganeso, por una negligencia empresarial, que fue calificada por autoridades federales como “el desastre ecológico más grande de México”.

“El desastre ecológico” no solo dejó daños ambientales y de salud: se tienen contabilizadas 381 personas afectadas, el 1.5 por ciento de la población de la ribera del río, y una serie de promesas incumplidas de la empresa y gobierno.

Las promesas del Gobierno de Sonora y Grupo México

“A los días del derrame nos dijeron que iba a construirse 36 plantas potabilizadoras para limpiar el agua de metales pesados, después nos dijeron que no, que serían 28, y en abril de 2017 la gobernadora (Claudia Pavlovich Arellano) anunció que sólo serán 9. Una que está en Bacanuchi, el pueblo más cercano a la mina ya está medio construida, pero ni nueve ni 36 ni nada”, dijo Mario Alberto Salcido Romo, integrante de los Comités Cuenca del Río Sonora.

“No tenemos ninguna certeza de que el agua esté limpia, al contrario, hoy tenemos una sentencia que reconoce que hay contaminación en la zona”, advirtió el líder comunitario.

En un informe del Grupo de Trabajo de la ONU sobre empresas y derechos humanos, que fue dado a conocer a finales de junio pasado, se detalló que la empresa justificó la ausencia de las plantas potabilizadoras argumentando que las autoridades municipales “no tenían capacidad” para operarlas, por lo que sería “irresponsable” su construcción.

Leer también: Un juez ordena vigilar e impedir que empresas sigan contaminando el Río Alto Atoyac

“A principio se habló de 19 enfermos, para 2015 ya eran 280, en 2016 nos dijeron que el número había subido a 361. El último dato que tenemos es que son 381, pero creemos que son muchos más”, detalló Francisco Ramón Mirada, integrante de los comités denunciantes.

Pero, según advierte un reporte realizado por la organización Proyect Poder “los metales pesados son bioacumulables, por lo que las afectaciones a la salud por consumirlos mediante el agua pueden tardar meses, o años, en aparecer. A partir del derrame, las enfermedades del estómago y de la piel se han vuelto frecuentes entre los habitantes de la región.”

Los ciudadanos no confían en la cifra oficial, que dice que solo 22 mil habitantes habitantes de la ribera del río Sonora están afectados directamente por el derrame. El CCRS estima que la cifra solo es representativa de los 250 mil pobladores de los siete municipios que bordean el río, y que “fueron afectados indirectamente”.

Los integrantes del comité también señalaron que la atención que reciben a través de la Unidad de Vigilancia Epidemiológica y Ambiental se ofrece en una casa adaptada, porque la clínica que se iba a construir como parte de los compromisos que asumió Grupo México está inconclusa.

El reporte de Proyect Poder también advirtió que “contar con un espacio para la vigilancia epidemiológica en la región hasta el año 2029, era una de las medidas de reparación a las que se comprometieron tanto la empresa como las autoridades”.

La sanción: una multa por 24 millones y pagos “irregulares”

A pesar del daño ambiental y social que provocó la empresa de Germán Larrea, según la revista Forbes el segundo multimillonario más rico de México, ésta solo recibió una multa por 24 millones de pesos; un monto que representa solo el 0.22% del flujo operativo que la empresa tuvo en el tercer trimestre del año. También le pidieron crear un fideicomiso por 2 mil millones, para la indemnización de los afectados.

El informe del grupo de trabajo de la ONU señaló que el pago de indemnizaciones que hizo Grupo México a través del Fideicomiso fue arbitrario, “se estableció un número máximo de cabezas de ganado pagadas, sin tomar en cuenta el número real de animales afectados”.

De acuerdo con los datos de la página Fideicomisosonora.mx, que se creó para el seguimiento del uso de estos recursos,  solo hay reportes de pago por mil 028 millones de pesos, que el CCRS no reconoce hayan sido utilizados para beneficio de la población, ni el saneamiento del medio ambiente contaminado.

En junio de 2016, el Congreso de la Unión, a través de la Comisión Permanente, pidió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales “remita a esta Comisión Permanente un informe sobre las medidas dictadas para la reparación del daño ambiental que causó Grupo México”.

En la petición se planteó que el informe “se deberá comunicar el estado de cumplimiento y las sanciones aplicadas hasta esta fecha”, pero la dependencia aún no da ninguna respuesta.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

3 cambios drásticos que causó la pandemia en el país más rico del mundo

El covid-19 transforma el escenario económico, electoral y exterior de Estados Unidos, el primer país donde la cifra de muertos por el virus llega a seis dígitos según la Universidad Johns Hopkins.
28 de mayo, 2020
Comparte

Cuando el coronavirus se expandía en silencio por Estados Unidos a inicios del año, el constante crecimiento económico del país y un desempleo mínimo eran dos cartas clave en la campaña de reelección del presidente Donald Trump, que firmaba un ansiado acuerdo comercial con China.

Pero aquel panorama varió de forma radical con la pandemia de covid-19 y su efecto devastador en EE.UU., que el miércoles pasó la barrera simbólica de 100,000 muertos por el virus, según el conteo de la Universidad Johns Hopkins.

coronavirus.

Getty
EE.UU. pasó la barrera simbólica de 100.000 muertos por coronavirus.

Se trata de un saldo que ningún otro país ha registrado por el coronavirus hasta ahora, superior también al de otros episodios mortales que marcaron la política doméstica y exterior de EE.UU. en la historia reciente.

Incluso la combinación de estadounidenses muertos en las guerras de Vietnam y Corea, los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, y el huracán Katrina de 2005 ya ha es superada por el número de fallecidos de covid-19 en el país.

El virus y las medidas para enfrentarlo han modificado, al menos temporalmente, el ritmo de grandes ciudades estadounidenses como Nueva York, epicentro de las infecciones en el país y donde siguen cerrados restaurantes, bares, teatros, cines y otros comercios no esenciales.

Y, así como la pandemia alteró hábitos y costumbres sociales, también transformó el escenario económico, electoral y de relaciones exteriores de la nación más rica y poderosa del planeta.

Aquí van tres de esos cambios drásticos.

1. Colapso económico, disparada del desempleo

El coronavirus forzó un giro de 180 grados para la economía estadounidense y en particular para su panorama laboral.

A comienzos de 2020, EE.UU. pasaba por su ciclo de expansión económica más largo bajo registro: 128 meses hasta febrero.

Y ese mismo mes la tasa de desempleo del país estaba en su nivel más bajo en medio siglo: 3.5%.

Hombre caminando

Getty Images
El declive económico y desempleo en EE.UU. puede avanzan a niveles desconocidos en décadas.

Entonces estalló la pandemia, los estadounidenses debieron quedarse en sus casas para detener la propagación del virus y la economía de EE.UU. se encogió 4.8% en el primer trimestre del año.

Más aún, los economistas prevén que en el segundo trimestre de 2020, que está en curso, el PIB estadounidense mostrará un declive cercano a 30%, el peor desde la Gran Depresión de 1929.

La tasa de desempleo en el país se disparó a 14.7% en abril y sigue en aumento en mayo, según expertos, con 38.6 millones de personas que han pedido subsidio de desempleo desde mediados de marzo.

“Este momento es único, dada la parada repentina de todo tipo de actividad económica. Por lo general, las crisis económicas comienzan en el sistema financiero y se expanden a otras partes de la economía. Esta vez sufrieron todos los sectores de la economía y en especial el de servicios, que es una gran parte de la economía estadounidense”, señala Jonathan Levy, un experto de la Universidad de Chicago en historia económica.

Agrega que en comparación con otros países, EE.UU. tiene la ventaja estructural de que el dólar sea la moneda más buscada en momentos de crisis.

Pero advierte que la situación sanitaria juega en contra de la potencia americana respecto a otras naciones: “En muchos aspectos, si no todos, EE.UU. está peor y eso tiene un impacto terrible en la actividad económica general”, dice Levy a BBC Mundo.

mapa

BBC

Ahora que la actividad comienza a reabrirse, la pregunta que se plantean los expertos es cuánto demorará en recuperarse la economía estadounidense.

La respuesta depende de factores aún inciertos como el tiempo que el virus siga presente, si habrá una segunda ola de infecciones, si la población se inmunizará por contagio o por una nueva vacuna, o cuán eficaz sea el gobierno en aliviar tanto la crisis sanitaria como económica.

Pero incluso asesores de la Casa Blanca admiten que es posible que la tasa de desempleo continúe en dos dígitos hasta noviembre.

2. Nuevo escenario electoral

Justo antes de la crisis de coronavirus en EE.UU., Trump parecía tener su campaña bien encaminada hacia las elecciones de noviembre, cuando buscará su reelección.

A la situación económica y de empleo favorable para el presidente se sumaba la absolución de Trump en el juicio político que enfrentaba en el Senado por abuso de poder a comienzos de febrero.

Donald Trump

Getty Images
Donald Trump enfrenta crecientes críticas por su respuesta a la pandemia.

Pero el covid-19 no sólo destruyó los índices económicos que el presidente mostraba como grandes logros de su gestión.

También levantó una oleada de críticas a Trump por su respuesta tardía y errática a la crisis sanitaria, aunque expertos del gobierno habían advertido que una pandemia supondría una amenaza seria para el país.

Cuando el covid-19 ya se propagaba por EE.UU., Trump auguró a fines de febrero que el virus iba a desaparecer como por “milagro”.

Y luego descartó que su país pudiera llegar al trágico récord que alcanzó ahora: “parece que nos dirigimos a un número (de muertes) sustancialmente inferior a 100,000”, dijo el 10 de abril.

Todo esto le ha dado munición gruesa a la oposición demócrata, que ahora tiene al ex vicepresidente Joe Biden como presunto candidato y al frente de Trump en algunas encuestas.

Joe Biden

Getty Images
Joe Biden se apresta a enfrentar a Trump en unas elecciones atípicas en EE.UU.

Así, EE.UU. se encamina a una elección muy distinta a las que suele realizar.

“De alguna manera, esta pandemia cambió drásticamente la campaña, ya que (…) los candidatos no están viajando por el país, no están organizando manifestaciones y es posible que ni siquiera puedan celebrar convenciones de nominación”, dice Alan Abramowitz, un politólogo en la Universidad Emory autor de libros sobre elecciones en EE.UU. y el ascenso de Trump.

Añade que, a diferencia de lo que pasó en otros países durante la pandemia, el presidente no logró una mejora sostenida en sus índices de aprobación en EE.UU., que están por debajo del 50% como antes de la crisis.

“(Trump) no está ganando terreno, no está expandiendo su coalición y puede estar alienando algunas partes de ella, particularmente a los votantes mayores”, dice Abramowitz a BBC Mundo. “Está algo más débil”.

manifestantes

Getty
Trump mantiene una base de apoyo pese a la crisis.

Sin embargo, aclara que todo esto está lejos de asegurar un triunfo para los demócratas.

“Sigue siendo una elección cerrada y todavía incierta”, subraya. “(Trump) tiene tiempo para recuperarse”.

3. Enfrentamiento con China

La pandemia también ha elevado la tensión entre EE.UU. y China a su mayor nivel desde que ambos países normalizaron relaciones cuatro décadas atrás, señalan expertos.

A medida que crecieron las críticas por su propio manejo de la crisis sanitaria en EE.UU., Trump ha acusado a China de falta de contención del brote que surgió en el país asiático a fines de 2019.

Trump y Xi

Getty Images
La pandemia de covid-19 ha incrementado las tensiones entre EE.UU. y China.

Estrategas del Partido Republicano de Trump estiman que esto puede favorecer las posibilidades de reelección del presidente, ya que los estadounidenses ven a China de forma cada vez más negativa según encuestas.

Pero también han surgido advertencias de que la fricción entre las dos mayores economías del mundo puede trae riesgos.

“El propósito de EE.UU. en este momento es usar incluso esta crisis para crear una nueva Guerra Fría intencionalmente”, dijo el economista estadounidense Jeffrey Sachs en una reciente entrevista con BBC Mundo. “Lo encuentro peligroso y ridículo, pero especialmente peligroso”.

China tampoco se ha quedado quieta y acusó a EE.UU. de promover “conspiraciones y mentiras” sobre el virus.

La decisión del presidente chino, Xi Jinping, de impulsar en medio de la crisis una ley de seguridad nacional que incluya a Hong Kong marcó otro foco de tensión con Washington en los últimos días.

casos

BBC

Algunos expertos creen que la pandemia ha acelerado la competencia que EE.UU. y China ya tenían en áreas como el comercio, la tecnología y la capacidad militar.

En cualquier caso, el encono actual entre ambas potencias contrasta como el día y la noche con los augurios de una nueva relación bilateral que se hicieron al pactar una tregua a su guerra comercial en enero, justo cuando el virus daba la vuelta al mundo.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Ibw92oQE5vc

https://www.youtube.com/watch?v=bDR5eXAxyfs

https://www.youtube.com/watch?v=3FlrsNfKguk&list=PLLhUyPZ7578f0mEhbsSm_1gcFYotscJgl&index=17&t=0s

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.