Desaparecen 2 jóvenes que volaban en avioneta a Acapulco; búsqueda se detiene por el paso de Max
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Desaparecen 2 jóvenes que volaban en avioneta a Acapulco; búsqueda se detiene por el paso de Max

Los jóvenes de 20 y 21 años, desaparecidos desde el 1 de septiembre, realizaban la ruta Zihuatanejo-Acapulco, como parte de una práctica de una escuela de aviación; la tormenta Max detuvo las labores de búsqueda.
Especial
Por Paris Martínez
15 de septiembre, 2017
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Desde el pasado 1 de septiembre, dos jóvenes de nombres Jesús Fernando Rivera García y Hugo Alfredo Acuña Ortiz, se encuentran desaparecidos luego de que la avioneta en la que viajaban presuntamente se desplomara en el estado de Guerrero.

Los jóvenes, de 20 y 21 años, realizaban la ruta Zihuatanejo-Acapulco, como parte de una práctica de la academia privada denominada Escuela de Aviación México, en la aeronave Cessna C-152, matrícula XB-MZN, cuando alrededor de las 19:30 horas notificaron a la torre de control del Aeropuerto Internacional de Acapulco que se encontraban en emergencia por inclemencias climáticas. Diez minutos después se perdió contacto con la aeronave.

Tal como informó la familia de Hugo Alfredo Acuña (instructor de vuelo de la Escuela de Aviación México), en las labores de búsqueda han participado la Marina, Protección Civil del estado, así como helicópteros facilitados por los gobiernos del Estado de México y Puebla, sin resultados.

La búsqueda, además, debió suspenderse desde el pasado 13 de septiembre, por la aproximación del huracán Max.

El señor Hugo Acuña, papá del instructor de vuelo, reconoció que las autoridades se han comprometido en la búsqueda, y han realizado distintas acciones para encontrar a su hijo y al joven que viajaba con él, como alumno. Sin embargo, denunció que estas labores se vieron entorpecidas e, incluso, obstruidas, por los representantes de la Escuela de Aviación México, y del Aeropuerto Internacional de Acapulco.

“El 1 de septiembe, como a las 8 de la noche, se comunica la Escuela de Aviación México con nosotros, para informarnos que el avión de Hugo se había desplomado –informó el papá del instructor–. Inmediatamente yo me trasladé de la Ciudad de México, por tierra, a Acapulco, y al día siguiente, 2 de septiembre, cuando ya casi llegaba, el dueño de la escuela, Alfredo Velázquez Maciel, que ya habían encontrado la nave y los cuerpos de los dos muchachos”.

Esa información, no obstante, era falsa.

Mientras el papá de Hugo se trasladaba a Acapulco, amigos y compañeros del instructor de vuelo, todos del ámbito de la aeronáutica, comenzaron su propia investigación, y constataron no sólo que era falso que la aeronave hubiese sido localizada, sino que ni siquiera había datos acerca del lugar en el que pudiera haber caído.

Finalmente, la escuela reconoció ante las familias de ambos jóvenes desaparecidos que dicha información no había sido verificada.

Tal como denunció el señor Hugo Acuña, el dueño de la Escuela de Aviación México, y el comandante del Aeropuerto Internacional de Acapulco (José Luis Salazar Vázquez) retrasaron tres días el inicio formal de la búsqueda de la avioneta, hasta el lunes 4 de septiembre, usando aviones de la escuela privada, y un helicóptero del gobierno estatal.

Para el 5 de septiembre, a la búsqueda se sumaron dos helicópteros más, de Puebla y el Estado de México y, finalmente, el miércoles 6 de septiembre, llegó la Marina.

“A mi ver, las personas que mejor trabajo han hecho son los de la Marina –señaló el señor Hugo Acuña–. Pero ellos llegaron hasta el miércoles (cinco días después de que se perdió el rastro de la avioneta), y no por incompetencia, sino porque hasta ese momento fueron avisados de la situación por el comandante del Aeropuerto Internacional de Acapulco”.

Según las grabaciones de la torre de control, Hugo avisó que se encontraba en estado de emergencia por mal clima.
Sin embargo, “se ha comunicado conmigo mucha gente de la región de Coyuca de Benítez, que dicen haber visto al la avioneta, volando muy bajo y con aparentes fallas, decían que se apagaba y se prendía. Y el recorrido del radar confirma que sí pasaron por esas zonas en donde dicen haberlos visto”.

Además, “alumnos, instructores y mecánicos de la Escuela de Aviación México, se han acercado para informarme que esa avioneta estaba mal, que había presentado una falla mecánica a mediados de agosto, y que la joven que la piloteaba apenas y pudo aterrizar”.

Desafortunadamente, concluyó, “han pasado ya muchos días, y hay que ser realistas. Yo quiero encontrar a mi hijo como esté, pero no quiero que una situación así se repita, en la que no se garantice la seguridad de las naves de estas escuelas, y en la que se pierde tiempo valioso para rescatar a la gente. No tengo experiencia en leyes, pero ya vendrá ese proceso”.

 

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3 consejos para 'burlar' los algoritmos que te seleccionan cuando buscas trabajo

Aunque los algoritmos pueden jugar en tu contra cuando postulas a un empleo, existen maneras de aumentar tus posibilidades de quedar seleccionado.
25 de octubre, 2021
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A veces no son tus habilidades o tu experiencia las que pueden llevarte a conseguir un empleo cuando te postulas a un puesto de trabajo por el que están compitiendo cientos de candidatos.

Al menos no en la primera etapa de selección.

Las firmas que tienen que lidiar con complejos procesos de selección han delegado esa labor a sistemas de inteligencia artificial que escanean tu currículum y deciden si quedas eliminado o sigues en el proceso.

Son software de contratación predictiva que aplican ciertos criterios predeterminados de manera automática, según las características del puesto de trabajo.

Estas herramientas conocidas como ATS (Applicant Tracking System) funcionan sobre la base de palabras clave que define cada compañía de acuerdo al perfil del candidato que buscan y otros mecanismos de descarte.

Aunque hay diferentes tipos de ATS, en general operan de manera bastante similar.

“Buscan una mayor eficiencia en el procesamiento de datos”, le dice a BBC Mundo Hong Qu, director de investigación y académico de la Universidad de Stanford.

Estos sistemas les permiten a las firmas ahorrar tiempo y dinero.

Pero también les pueden jugar en contra cuando el algoritmo, por sus limitaciones, decide eliminar a buenos candidatos o cuando desarrolla sesgos basados en la repetición de patrones, agrega Qu.

Estos son algunos consejos para ganar a los algoritmos.

1-Usar palabras clave

Los algoritmos buscan palabras clave relacionadas con categorías como habilidades, experiencia, resultados o educación, y las ponderan de acuerdo con los requisitos del empleo.

Pero, según los parámetros que le haya entregado la empresa, puede incluir otros filtros más específicos.

Mujer ocn computador
Getty Images

Para utilizar las palabras clave, el primer paso es comparar tu currículum con la descripción de la oferta laboral.

De hecho, puedes repetir términos y expresiones contenidas en dicha oferta, adaptándolas a tu perfil.

A fin de cuentas, el algoritmo va a escanear en busca de aquellos atributos.

“Cuando incluyas palabras clave en tu currículum, trata de usar siempre el mismo lenguaje que se menciona en la descripción del trabajo”, escribió Liz Guarneros, asesora laboral en LinkedIn.

También aconseja utilizar estas palabras en el contexto adecuado y no rellenar espacios con ellas solo para que las identifique la máquina.

“Si bien esto puede ayudarte a superar el filtro inicial y sus algoritmos, no funcionará a tu favor cuando llegues a un reclutador”, apunta.

2-Incluir logros con resultados cuantificables

“Es muy importante ser específico”, dice el profesor Ku.

Por ejemplo, nombrar los programas computacionales que manejas, en vez de escribir que tienes “experiencia en análisis de datos”, sin dar detalles.

Los expertos aconsejan enfocarse en logros a través de ejemplos concretos, evitando una simple enumeración de responsabilidades.

En vez de decir: “Responsable de la supervisión de la estrategia de ventas. Las ventas aumentaron significativamente”, es mejor decir: “Dirigí un equipo de 10 personas encargado de supervisar la estrategia de ventas. Las ventas aumentaron un 20% en seis meses”.

Mujer con escaner en la cara

Getty Images

Para que tu currículum tenga un mayor impacto frente a los algoritmos, es preciso indagar qué está buscando la compañía y cómo habitualmente mide los resultados.

“Investiga cómo esa empresa mide el éxito. Averigua cuáles son las métricas de éxito“, señala Ku.

No todas las firmas evalúan de la misma manera el desempeño laboral.

En ese sentido, la investigación previa es clave. Tienes que decirle al algoritmo lo que “quiere escuchar”.

Otro elemento importante, agrega, es que incluyas en el currículum algo que te distinga del resto.

Imagina qué cosas tendrán en común quienes están postulando al empleo y luego piensa qué elemento diferenciador puedes ofrecer.

3-Utiliza un formato simple

Muchas personas fallan en el reclutamiento por algo muy simple: la legibilidad de su currículum.

Para que el algoritmo no te elimine, es esencial que el formato de tu currículum sea simple y “descifrable” por el sistema.

Fotos de varias personas

Getty Images
¿Es justo que una computadora rechace o apruebe tu solicitud de empleo?

En algunos sistemas ATS los currículums en formato PDF no funcionan.

Evita usar cualquier formato complicado. Cuanto más simple, mejor. Es decir, suele ser recomendable utilizar el formato Word.

Evita escribir tu currículum en dos columnas. Usa el formato estándar para que la máquina lea todo de corrido.

No incluyas fotos, gráficos o tablas. Deja de lado cualquier estilo creativo o muy sofisticado. Aunque te parezca aburrido, opta por un formato minimalista, sin distracciones, fácil de leer.

Utiliza títulos convencionales para dividir la información. Elige la manera tradicional, como por ejemplo, “Experiencia Laboral” o “Educación”.

Y siempre escribe la experiencia laboral en orden cronológico inverso.

Talento perdido

El estudio de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard “Trabajadores ocultos: talento sin utilizar”, publicado en septiembre, señala que los algoritmos dejan fuera del proceso de reclutamiento a millones de trabajadores, algunos de los cuales podrían ser adecuados.

Por ejemplo, hay casos de hospitales en EE.UU. donde un algoritmo buscó que el postulante tuviese la habilidad de hacer “programación computacional”, cuando en realidad, la descripción del trabajo requería que el profesional ingresara los datos de un paciente en el computador.

Hombre con algoritmos

Getty Images

O también está el caso de un software que buscaba experiencia en “atención al cliente”, cuando la empresa requería reparadores de líneas de transmisión eléctrica.

Otros inconvenientes detectados por la investigación apuntan a que los algoritmos rechazan o dan una baja puntuación a las personas que tienen espacios en blanco o lagunas en su experiencia laboral.

El problema es que a veces se debe a un embarazo o al cambio de casa de una ciudad a otra. Son circunstancias extraordinarias que la máquina solo interpretará como un “vacío”.

Debido a problemas como éstos, hay desarrolladores de software que han estado buscando maneras de mejorar los algoritmos.

Incluso algunas empresas del sector tecnológico han eliminado el requisito de tener un título profesional para algunos puestos si el candidato cumple con el perfil que se busca.

El sesgo de los algoritmos

Desde otra perspectiva, los softwares pueden estar menos sesgados que los evaluadores humanos porque pueden programarse para ignorar características como la edad, el sexo y la raza.

Pero también puede ocurrir al revés.

Robot

Getty Images

“La inteligencia artificial también funciona con sesgos porque los algoritmos están entrenados para trabajar según patrones de éxito que se repiten en el tiempo”, explica Hong Qu.

“Los algoritmos amplifican los patrones del pasado y en ese proceso pueden discriminar por raza, género o edad“, explica el creador de AI Blindspot, un sistema que ayuda a los desarrolladores de software a reconocer sesgos que pueden afectar la toma de decisiones.

Por ejemplo, si en el pasado el 90% de los seleccionados para un empleo fueron de raza blanca, agrega, el algoritmo repetirá ese patrón por la manera en que funciona el aprendizaje de las máquinas.

O el algoritmo puede aprender por sí mismo a dar prioridad a candidatos que asistieron a las mismas universidades.

Pese a esas dificultades, los sistemas de inteligencia artificial siguen desarrollándose velozmente para ajustarse cada vez más a lo que buscan las empresas.

Lo que aconsejan los expertos es que, aunque los procesos sean largos y extenuantes, no hay que rendirse.

Y hay que tener en cuenta que si no has logrado pasar el primer filtro de selección, eso no implica que no seas un buen candidato.

Quizás con unos buenos ajustes a tu currículum, se abran nuevas posibilidades.


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