San Antonio Alpanocan, comunidad llena de ayuda ciudadana y sin apoyo del gobierno tras el sismo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Ernesto Aroche

San Antonio Alpanocan, comunidad llena de ayuda ciudadana y sin apoyo del gobierno tras el sismo

En esta comunidad de Puebla, San Antonio Alpanocan, se observaron voluntarios de diferentes estados, que viajaron varios kilómetros para ayudar tras el sismo; las autoridades, en cambio, estuvieron ausentes.
Ernesto Aroche
Por Ernesto Aroche Aguilar
22 de septiembre, 2017
Comparte

San Antonio Alpanocan, Puebla.

A la entrada de la comunidad, justo al pie de la calle Ignacio Zaragoza, Alberto Mella estaciona su vehículo, una camioneta adaptada para transporte de mercancía.

Junto a un grupo de hombres y mujeres llegó a Alpanocan, junta Auxiliar de Tochimilco, que se ubica en los linderos de Puebla y Morelos, tras hacer un recorrido desde los Reyes La Paz, en el Estado de México.

Arribaron cerca del mediodía y comenzaron a organizar el reparto de víveres que juntaron, como grupo ciudadano, sin membrete ni nada.

Las calles de la comunidad son ya, a esta hora, un hervidero de gente: estudiantes del Tecnológico de Monterrey campus Puebla, de la Universidad Iberoamericana y voluntarios, que junto con los vecinos de Alpanocan palean y levantan los escombros, de las decenas de casas de las que solo quedaron las puertas, tras el sismo.

A lo largo de la entrada de la comunidad se pueden observar vehículos con placas de Morelos, Hidalgo, Distrito Federal, el Estado de México y Puebla. Lo que no se observa  son vehículos oficiales o funcionarios de gobierno. Nadie que porte chalecos de esos que tienen logos de dependencias federales o estatales. Nadie que use un uniforme, más que un par de policías municipales que miran la situación.

Nazario Olivares dice que fue hasta hoy, 48 horas después del sismo de magnitud 7.1 que golpeó a la comunidad, que llegó la ayuda.

– Ayer en la tarde (miércoles 20) vino la presidenta (de Tochimilco, Albertina Calyeca), pero nomás a mirar. No trajo nada. Se le pidió maquinaria para remover el escombro y nada, vea usted. Los que ahorita están no son del gobierno.

Del gobernador o de algún funcionario estatal no saben nada. No se han parado en esa comunidad de 2 mil 800 habitantes, catalogada como de alta marginación.

Miguel, chofer de un camión de pasajeros que transportó un grupo de jóvenes desde la Ciudad de México, “del Pedregal”, dice que llegaron desde las nueve de la mañana y que cuando arribaron a la comunidad lo único que se veía era el adobe derramado por el piso, lo que quedó de las casas que el sismo arrancó de cuajo, y la tristeza de los habitantes.

Varias horas después la calle es mar de polvo y manos, que se multiplican para sacar ese escombro y limpiar la zona, con miras a una reconstrucción que, si todo sigue como va, con esa ausencia institucional, tendrá que ser realizada por voluntarios y pobladores.

Foto: Ernesto Aroche

Alpanocan nunca había visto tanta gente en sus calles, ni siquiera en la feria. Y seguramente tampoco tantos estudiantes paleando, cargando escombros, repartiendo víveres, agua, ropa y hasta croquetas para perros, inyectando ánimo a esa comunidad alicaída, que estima que el 80%  de sus viviendas está dañado: 180 se derrumbaron y otras 400 tienen daños de graves a menores.

A Pascuala Milán lo único que le quedó es el zaguán verde en la que era la entrada de su casa. Debajo de un árbol juntó sus pertenencias y ahí ha pasado la noche tras el sismo del 19 de septiembre junto con su familia. Y volverá a hacerlo esta noche, y la que sigue y la que sigue. Hace falta, dice, casas de campaña, lonas, algo que les ayude a construirse un techo.

Luciana no sabe si volverá a vivir un temblor como el del pasado martes, tiene ochenta años y ya casi no oye. Su cuarto y el zaguán de la entrada es el único que quedó en pie en esa casa de la calle Madero, pero no tiene techo. Hasta ahí han llegado las brigada de ciudadanos que reparten ayuda. En su cama revuelta hay unos rollos de papel y unas latas de comida. A un costado, hay una televisión polvosa que difícilmente volverá a encender.

Foto: Ernesto Aroche

La furia de la naturaleza no sólo arremetió contra la comunidad, también le pegó a Dios, o al menos a una de sus casas. La iglesia central del pueblo está cruzada de fisuras y grietas. El torreón ya no existe. De hecho armaron un altar en el atrio, pues a la iglesia ya nadie entra, podría derrumbarse en cualquier momento.

A la hora de la comida las calles se llenan de hombres y mujeres de las comunidades cercanas, Axochiapan –epicentro del sismo— y Hueyapan, que llegan cargadas de ollas de arroz, tortillas, chiles, aguacates. Esta tarde nadie se quedará sin comer, al menos un taco.

Y la ayuda sigue fluyendo, espontánea, acicateada porque vieron en redes el nombre de la comunidad y sus necesidades. Escucharon que era una de las varias a donde la ayuda no había llegado. Pero hoy ya está ahí. Desbordada. Sin cortapisas, a pesar de la distancia que hay que recorrer y de los 300 pesos que hay que pagar por ida y vuelta a Pinfra, la empresa constructora que recibió la concesión de la carretera Siglo XXI de manos del exgobernador Rafael Moreno Valle.

– Lo siento, pero la orden que nos dieron es que tienen que pagar -dice apenado el cobrador de la caseta, mientras allá arriba en Alpanocan la solidaridad ciudadana ayuda a levantar una comunidad golpeada.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo es la carretera del "terror" en el norte de México donde han desaparecido decenas de personas

En el noreste de México, decenas de personas han desaparecido en una importante autopista que llega a la frontera con EE.UU. Por su peligrosidad, ha comenzado a ser llamada la "carretera del terror".
17 de julio, 2021
Comparte

Lo que vivió una familia a finales de junio fue apenas un “susto”.

Sus cuatro integrantes fueron despojados de la camioneta en que viajaban de la ciudad de Monterrey a la de Nuevo Laredo, en el noreste de México, y abandonados a mitad del camino.

“¿Cómo están? ¿Se encuentran bien?”, pregunta el conductor de un tráiler que grabó el asalto a lo lejos.

“Nada más el susto”, responde el padre, quien luego explicó a la prensa que “de una camioneta se bajaron cuatro hombres armados. Traían ametralladoras”.

“Enfrente bajaron a una pareja de una camioneta Chevrolet blanca. Y después de eso, se viene un sujeto armado hacia nosotros, que era como de 30 años, andaba bien vestido“, dijo el hombre, quien no dio su nombre por razones de seguridad.

“‘¡Bájense! ¡Y dejen los celulares!'”, les ordenaron.

“Nos bajamos toda mi familia y nos fuimos para atrás”.

Lo que para esa familia fue solo un susto. Para decenas de familias, la inseguridad ha tenido como consecuencia la desaparición de un ser querido.

Y es que viajar de Monterrey -la urbe industrial más importante de México a la ciudad fronteriza Nuevo Laredo se ha vuelto un riesgo.

La autopista de peajes de unos 200 km en los últimos meses ha sido llamada la “carretera del terror” o el “triángulo de las Bermudas”, debido a los crecientes casos de secuestros y desapariciones forzadas que se han registrado.

Según la asociación Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Nuevo León (FUNDENL), la organización más grande de apoyo a víctimas local, se han conocido al menos 49 desapariciones este año tan solo de habitantes del estado.

Es la cifra más alta en los últimos 10 años, dice a BBC Mundo Angélica Orozco, una portavoz de la organización.

“Están atacando directamente a la ciudadanía, que nos encontramos totalmente vulnerables ante la desinformación, porque no nos informan qué está sucediendo. Y comprobamos, una vez más, que no hay un plan para buscar a las personas desaparecidas”, señala.

Protesta por los desaparecidos entre Nuevo León y Tamaulipas

Reuters
Este año se ha incrementado notablemente la desaparición de personas que viajaban de Nuevo León a Tamaulipas.

Las autoridades de Nuevo León, por su parte, reportan solo 41 investigaciones por desaparición en 20 meses, con 1,4 personas en promedio por caso. Y han anunciado nuevas medidas para su búsqueda.

Pero FUNDENL y otras organizaciones advierten que hay una “cifra negra” de casos no conocidos por falta de denuncia.

Una vía moderna y peligrosa

La autopista 85D que conecta a Monterrey con Nuevo Laredo no es un camino secundario, como los que llegan a ser controlados por grupos criminales en algunas regiones conflictivas de México.

Todo lo contrario: es una autopista de cuatro carriles, con casetas de peajes electrónicos e infraestructura de pasos elevados a lo largo de un trayecto casi en su totalidad recto.

Es parte de la carretera Panamericana, que conecta de norte a sur el continente americano.

Transportistas en la carretera Monterrey-Nuevo Laredo

Getty Images
La carretera 85D es vital para la exportación de manufacturas hechas en México hacia EE.UU.

Al ser la vía más corta del centro de México a la frontera con EE.UU., es una vía importante, tanto para la exportación e importación de mercancías, como para los habitantes de Monterrey que van por turismo o negocios a las ciudades del sur de Texas.

“Es el camino hacia la frontera para gente que va a EE.UU. de compras o por cuestiones personales. Y por eso consideramos que desde hace años las autoridades han tenido información de que suceden desapariciones. Y no hay sistemas de videovigilancia u operativos permanentes”, señala Orozco.

Pese a ser una infraestructura vital, la seguridad para conductores -tanto de transporte de carga como civiles- “no está garantizada”.

El tramo del peligro

En particular, hay un tramo que ha sido el más riesgoso en los últimos meses: el de la frontera entre los estados de Nuevo León y Tamaulipas.

Apenas el 19 de junio pasado, un ingeniero en sistemas de 35 años -de identidad reservada- fue secuestrado durante varias horas por hombres armados vestidos con ropa militar.

En una denuncia ante el ministerio público de Nuevo León, señala que sobre la carretera había un retén de sujetos armados que lo detuvo. Uno de ellos le dijo “toma tus cosas y bájate del vehículo” para revisar su camioneta.

Patrullas en la carretera 85D de Monterrey a Nuevo Laredo

Reuters

Lo subieron a un vehículo, le cubrieron la cabeza y lo empezaron a “mover todo el día por un camino de terracería desconocido”, explicó.

Le preguntaban que “dónde está la droga que traía” y que “para quién trabajaba”.

Incluso lo golpearon una tabla de madera en un momento para que hiciera una confesión, pese a que les aseguro que trabajaba en una empresa de sistemas y que en su celular tenía los datos de su trabajo.

Explica que al final lo abandonaron con los ojos cubiertos en un camino de terracería. Encontró una población y pidió ayuda. Más tarde pudo localizar su camioneta y volver a Monterrey.

Map

FUNDENL también ha detectado que los choferes de aplicaciones como Uber o Didi, que son solicitados para realizar viajes hacia la frontera, también han sido atacados por los criminales.

“En general, tenemos casos documentados desde 2011. Y con la crisis desde este año, empezamos a recibir reportes de años anteriores”, explica Orozco.

La cruenta rivalidad de carteles

Desde hace unos meses hay una creciente disputa de grupos delictivos por el control de las ciudades que colindan con EE.UU. en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.

Se trata de puntos clave para el tráfico de drogas y mercancías ilegales, así como el flujo de recursos económicos que los carteles buscan manejar, explica el investigador en seguridad pública Víctor Sánchez a BBC Mundo.

Patrullas en la carretera 85D de Monterrey a Nuevo Laredo

Reuters
El tramo de la carretera cercano a Sabinas Hidalgo es uno de los más riesgosos.

“Los comandos paran a tráileres que llevan mercancías. Se llevan los camiones o a veces solo la mercancía. Y en algunas ocasiones desaparecen a los conductores. Lo mismo sobre vehículos privados: se enfocan en camionetas equipadas que después utilizan para sus actividades”, indica.

Aunque ha sido una práctica vista desde hace una década, se ha recrudecido en los últimos meses.

“Es una zona de conflicto y disputa, pero va más allá de la simple disputa de organizaciones criminales. Tiene que ver mucho con el ADN de Los Zetas“, explica Sánchez.

Y es que el Cartel del Noreste -CDN, conformado por miembros del extinto grupo sanguinario Los Zetas- controla la ciudad de Nuevo Laredo, que ha sido blanco de otras organizaciones recientemente.

“Se ha recrudecido mucho la ofensiva en los últimos meses por parte del Cartel Jalisco Nueva Generación, de la mano de una organización local, los Metros, que es una facción del Cartel del Golfo”, indica Sánchez.

Foto del desaparecido Isaac Hernández

Reuters
Muchas víctimas de desaparición en la zona son los conductores de camiones.

“El CDN sospecha de cualquier vehículo ostentoso que circule por la carretera a determinadas horas, previendo una incursión. Y eso puede explicar algunas de las desapariciones de los últimos meses”, explica el investigador, residente del vecino estado de Coahuila.

Muchas víctimas de desaparición no son encontradas porque los carteles evitan dejar evidencias, como el cuerpo de las víctimas.

La respuesta de los gobiernos

Ante el aumento de casos de desaparición, los gobiernos estatales y el federal han empezado a tomar acciones en las últimas semanas.

La Guardia Nacional federal fue desplegada para realizar patrullajes a lo largo de la carretera 85D.

Patrullas en la carretera 85D de Monterrey a Nuevo Laredo

Reuters

Y la semana pasada, los gobernadores de Nuevo León y Tamaulipas se reunieron para acordar una mejor coordinación en la investigación de casos de desaparecidos, algo que han reclamado las familias de las víctimas.

“Se contempla la instalación de puntos fijos intermitentes en especial en zonas específicas como el tramo del kilómetro 100 al 176 (zona limítrofe entre estados)”, indicaron en un comunicado conjunto.

“No nada más es la autopista, hay brechas donde también la Guardia Nacional, Fuerza Civil y el Ejército Mexicano entramos a vigilar, a disuadir, a buscar individuos que estén buscando hacer daño a la gente”, dijo el comisario de la Fuerza Civil de Nuevo León, Jorge Garza Morales.

Protesta por los desaparecidos entre Nuevo León y Tamaulipas

Reuters
El gobierno de Nuevo León dice que tomó nuevas medidas en atención a las protestas por desapariciones recientes.

Orozco, sin embargo, advierte que esas acciones suelen ser temporales. Cuando se acaban, el problema regresa.

“Los operativos desde junio qué bueno que los están haciendo, pero deberían haberlos empezado desde que hubo reportes que algo estaba sucediendo, desde abril”, señala.

“El discurso gubernamental es el mismo, de ataques entre bandas de criminales. Pero están atacando a trabajadores y familias directamente. Es lamentable“.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarganuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.