Edificio de lujo en Masaryk es propiedad de 3 excolaboradores y prestanombres de Javier Duarte
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Edificio de lujo en Masaryk es propiedad de 3 excolaboradores y prestanombres de Javier Duarte

Tres de los principales excolaboradores de Duarte son socios de una empresa dueña de un edificio de departamentos en Masaryk. Uno de los testigos en el juicio asegura que esta propiedad es de Duarte aunque no esté a su nombre.
MCCI
Por Valeria Durán / Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad
13 de septiembre, 2017
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La red de prestanombres del exgobernador de Veracruz, Javier Duarte, es propietaria de un edificio de cuatros pisos ubicado sobre la avenida Presidente Masaryk.

El inmueble marcado con el número 203 de esa lujosa avenida –entre las calles Lamartine y Arquímedes–, está registrado legalmente a nombre de la empresa Mazaryk 261 SA de CV, cuyos miembros del Consejo de Administración son Moisés Mansur Cysneiros, José Juan Janeiro Rodríguez y Javier Nava Soria, los tres acusados de ser operadores de Duarte.

Según el Acta Constitutiva -de la que Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) tiene copia- la empresa fue creada el 6 de mayo de 2011 y sus socios fundadores fueron María Eugenia Ruiz Obregón -quien tenía el 50% de las acciones-, Eugenio Peralta Ruiz -con el 25% – y Eugenia Peralta Ruiz -también con el 25% de las participaciones-.

Cuatro meses después, el 30 de septiembre de 2011, se realizó una asamblea en la que el Consejo de Administración de Mazaryk 261 SA de CV se renovó por completo e integró a Moisés Mansur Cysneiros, como Presidente; José Juan Janeiro Rodríguez, como Secretario; y como Comisario de la Sociedad a el Contador Público Javier Nava Soria.

Un hombre más ligado a la red de prestanombres de Duarte se integró casi un mes después. Según la Asamblea registrada el 20 de octubre de ese mismo año, José Juan Janeiro Rodríguez, representante de la empresa, otorgó un poder general a Álvaro Larrondo García.

Es la firma de Larrondo García la que aparece en la Constancia de Alineamiento y/o Número Oficial del edificio ubicado en Masaryk 203. Según esa constancia, el inmueble es propiedad de la empresa Mazaryk 261 SA de CV, en la que el representante legal es Álvaro Larrondo García.

Mencionada en un juicio

El edificio ubicado sobre la avenida Masaryk fue mencionado en la declaración ministerial de uno de los delatores de Javier Duarte llamado Alfonso Ortega López. Aunque en su declaración sólo hacía mención de uno de los departamentos del inmueble, esta investigación revela que todo el edificio es propiedad de la empresa ligada a Duarte.

Ortega López ha sido considerado por la Procuraduría General de la República (PGR), como un personaje clave en las investigaciones en contra de Duarte por haber constituido decenas de empresas fachadas y hacer millonarias inversiones en inmuebles. Según su propia declaración, el patrimonio inmobiliario de Javier Duarte alcanza un valor de casi mil millones de pesos.

Animal Político publicó a finales de octubre de 2016 información relacionada con la declaración que el abogado Alfonso Ortega López rindió ante los fiscales de la PGR.

Dicha declaración quedó videograbada y fue reproducida en la audiencia de vinculación a proceso por el caso de las hermanas Arzate Peralta, realizada el domingo 23 de octubre de 2016.

Las hermanas figuran como accionistas y representantes legales de una compañía fantasma creada con la única finalidad de triangular recursos de origen público que a su vez fueron entregados a otras empresas también falsas.

Arturo Ángel, periodista de Animal Político que estuvo presente durante la reproducción de la declaración de Alfonso Ortega López, atestiguó la siguiente declaración del abogado:

“… Quiero decir que otra propiedad que también era de Duarte, aunque no estaba a su nombre, es un departamento de un edificio que está en Masaryk, no recuerdo el número, pero al lado del Hotel HABITA“, declaró Ortega López durante la audiencia.

El hotel “HABITA” está ubicado en la Avenida Presidente Masaryk 201, justo al lado del edificio de departamentos de cuatro pisos marcado con el número 203. Aunque la declaración de Alfonso Ortega hace referencia a uno de los departamentos del edificio, los documentos obtenidos por MCCI vía Acceso a la Información confirman que todo el inmueble es propiedad de la empresa en la que la red de prestanombres de Duarte tiene el control total del Consejo.

El edificio de Masaryk 203, cuenta en la planta baja con un negocio comercial de venta de trajes llamado “Novios de Protocolo”. El resto del edificio es de uso habitacional. Un elemento de seguridad privada resguarda las 24 horas el acceso al inmueble.

Sobre esta construcción, la Dirección de Acervos Registrales y Certificados, del Registro Público de la Propiedad y de Comercio de la Ciudad de México, no tiene antecedentes registrales, según consta en una petición de búsqueda que Mexicanos Contra la Corrupción realizó el pasado 23 de marzo de 2017.

Sin embargo, en una consulta cartográfica en la Oficina Virtual de Catastro (OVICA), al que se puede acceder vía internet, se constata que la construcción de Masaryk 203 sí se visualiza dentro de los mapas interactivos de información catastral de los inmuebles de la Ciudad de México.

¿Para quién son las rentas de ese edificio?

¿En manos de quién o para quién están destinadas las rentas que generan mensualmente los 11 departamentos que están disponibles en el edifico?

Hasta hace unos días, todos los departamentos de ese inmueble estaban rentados, según se pudo constatar. Vía telefónica MCCI solicitó informes sobre alguno que estuviera disponible para renta.

La persona que atendió informó que en próximas semanas estaría disponible uno de los departamentos. Y con él se hizo una cita para visitar el lugar.

Por 92 metros cuadrados de ese departamento, ubicado en el primer piso, el interesado debe pagar 27 mil pesos al mes de renta, más IVA si se requiere factura; misma que es expedida por la empresa Mazaryk 261, según explicó el administrador del edificio en la visita realizada de manera anónima por reporteros de MCCI.

Para que alguien pueda rentar uno de esos departamentos necesita proporcionar los datos de un aval con alguna propiedad en la Ciudad de México, que no tenga gravamen; o dejar de uno a tres meses de depósito en garantía. El administrador informó que el Penthouse no está en renta.

Como amenidades los departamentos ofrecen cocina equipada y en el pago de la renta está incluido el servicio de teléfono, cable, internet y agua. La atención para los que rentan es tan próxima que incluso si se te descompone la licuadora te la cambian. Te advierten que el costo de la luz puede ser elevado pues el boiler es eléctrico.

La visita de los reporteros al departamento que estaba por desocuparse fue a mediados de agosto.

Nada en inmueble hace pensar al próximo inquilino que estaría rentándole un departamento ni más ni menos que a la red de prestanombres de uno de los gobernadores que pasará a la historia por sus escándalos de corrupción.

¿Quiénes son los hombres detrás de la propiedad?

Moisés Mansur Cysneiros es identificado por las autoridades mexicanas como el principal prestanombres del exgobernador de Veracruz y tanto él como José Juan Janeiro Rodríguez habían sido mencionados dentro del listado de testaferros con los que Javier Duarte había adquirido dos propiedades en zonas de lujo de la Ciudad de México: uno en la calle Arquímedes 189, en la colonia Polanco y otro más en Prado Norte 135, en Lomas de Chapultepec.

Álvaro Larrondo García también había sido mencionado en una nota del diario Reforma como quien maneja la firma Smart Parking responsable de las estructuras metálicas colocadas en la propiedad de Prado Norte 135, que sirven como estacionamientos inteligentes. Estas estructuras permiten estacionar 16 autos en sus ocho niveles de estacionamiento robotizado, ocupando el espacio de solo dos automóviles. Se buscó vía telefónica a Larrondo en sus oficinas y dijeron que no lo conocían.

El Contador Público Javier Nava Soria es perseguido por las autoridades mexicanas por los delitos de Delincuencia Organizada y la realización de operaciones con recursos de procedencia ilícita. En abril de este año fue arrestado en España.

Según testigos de la PGR, todos ellos forman parte del esquema de testaferros por medio de los cuales Javier Duarte de Ochoa construyó y adquirió un patrimonio inmobiliario de casi mil millones de pesos en México y EU.

Según un estudio realizado por la consultora inmobiliaria Cushman & Wakefield’s, publicado a finales de noviembre de 2016, Masaryk es la tercera calle comercial más cara de Latinoamérica, con un valor de renta que asciende a los 100 dólares por pie cuadrado al año.

La renta por un año en esta zona puede alcanzar un valor promedio de 22 mil 281 pesos el metro cuadrado.

Esta avenida es altamente popular por estar “decorada” con las marcas más exclusivas como: Louis Vuitton, Tiffany & Co., Montblanc, Rolex, Gucci, Cartier, Dolce & Gabbana o Hugo Boss, las cuales tienen sus tiendas comerciales a lo largo de esta avenida de Polanco.

A nivel mundial, la avenida Presidente Masaryk ocupa el número 43 de las avenidas con los más altos valores de renta.

¿Para quién son las rentas de ese edificio?

¿En manos de quién o para quién están destinadas las rentas que generan mensualmente los 11 departamentos que están disponibles en el edifico?

Hasta hace unos días, todos los departamentos de ese inmueble estaban rentados, según se pudo constatar. Vía telefónica MCCI solicitó informes sobre alguno que estuviera disponible.

La persona que atendió informó que en próximas semanas estaría disponible uno de los departamentos. Y con él se hizo una cita para visitar el lugar.

El terreno donde se encuentra ubicado el edificio tiene una superficie de 341 metros cuadrados y, según el sitio especializado metroscubicos.com, el precio por metro cuadrado en la Avenida Masaryk alcanza un promedio de 73 mil 553 pesos.

Por 92 metros cuadrados de ese departamento, ubicado en el primer piso, el interesado debe pagar 27 mil pesos al mes de renta, más IVA si se requiere factura; misma que es expedida por la empresa Mazaryk 261, según explicó el administrador del edificio en la visita realizada de manera anónima por reporteros de MCCI.

Para que alguien pueda rentar uno de esos departamentos necesita proporcionar los datos de un aval con alguna propiedad en la Ciudad de México, que no tenga gravamen; o dejar de uno a tres meses de depósito en garantía. El administrador informó que el Penthouse no está en renta.

Como amenidades los departamentos ofrecen cocina equipada y en el pago de la renta está incluido el servicio de teléfono, cable, internet y agua. La atención para los que rentan es tan próxima que incluso si se te descompone la licuadora te la cambian. Te advierten que el costo de la luz puede ser elevado pues el boiler es eléctrico.

La visita de los reporteros al departamento que estaba por desocuparse fue a mediados de agosto.

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COVID: la conversación en un autobús que llevó a salvar cientos de miles de vidas

Un encuentro de dos científicos en un autobús condujo a un ensayo clínico para encontrar tratamientos para salvar vidas de enfermos de COVID-19.
27 de marzo, 2021
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El ensayo clínico llamado RECOVERY (Random Evaluation of Covid-19 Therapy o Evaluación aleatoria de terapias para covid-19) inició en marzo de 2020 para probar medicamentos que ya existían en pacientes con covid y estudiar si éstos tenían un efecto sobre la enfermedad. Gracias a este ensayo se han salvado cientos de miles de vidas.

Todo comenzó en el autobús número 18 en Londres. Mientras se abría paso entre el tráfico, dos pasajeros estaban enfrascados en una conversación.

Lo que acordaron en ese trayecto, que tuvo lugar antes del confinamiento en la ciudad por covid-19, cambiaría el curso de la pandemia y posiblemente el futuro de la medicina.

Llevó al trabajo conjunto de investigadores, el Servicio Nacional de Salud británico (NHS) y 40.000 pacientes de covid en un esfuerzo especialmente adaptado a un sistema nacional de salud pública.

Y salvaría la vida de cientos de miles de pacientes de covid en todo el mundo. La conversación de estos dos pasajeros llevó a la creación del ensayo clínico Recovery.

Los dos pasajeros del autobús eran el profesor Martin Landray, médico y diseñador de ensayos de fármacos a gran escala, y Jeremy Farrar, director de Wellcome Trust, uno de los mayores organismos de financiamiento para investigación médica del mundo y uno de los fundadores de Recovery.

La fecha era el 9 de marzo de 2020. Ambos discutían la pandemia inminente, las escenas que se veían en Italia, que fue el primer país de Europa en sentir el impacto devastador del virus, y la inevitabilidad de que Reino Unido se enfrentaría a lo mismo.

“Lo que acordamos en ese viaje en autobús fue que el tsunami llegaría en un par de semanas y teníamos que tener un ensayo en funcionamiento en dos semanas”, explica el profesor Landray al programa Inside Health de la BBC.

“Nueve días después, se inscribió al primer paciente, y el año que pasó ha sido extraordinario”, agrega.

Dos semanas antes, el profesor Landray le había enviado un correo electrónico a Jeremy Farrar para subrayar la importancia de los ensayos.

Lo que pasó a ser uno de los momentos más importantes en el enlace de vínculos científicos comenzó cuando Farrar respondió: “Será mejor que hable con Peter”.

Píldoras de dexametasona

Science Photo Library
El ensayo Recovery ha salvado la vida de cientos de miles de pacientes de covid en todo el mundo.

Las campanas de alarma ya habían estado sonando para el profesor Peter Horby desde el 2 de enero, cuando surgieron informes de una “neumonía viral” en Wuhan, China.

Para Horby, esto tenía todas las características del síndrome respiratorio agudo severo (o SARS) de 2003.

“Para mí estaba bastante claro que había un problema que podría salirse de control si no teníamos cuidado”, señala el profesor Horby, un destacado experto en enfermedades nuevas y emergentes.

Ya había ayudado a establecer dos ensayos de medicamentos en Wuhan, pero debido al confinamiento allí, no obtuvieron ningún resultado.

“Las salas de hospitales estaban abarrotadas”

Juntos, el profesor Horby y el profesor Landray formarían el eje científico que definiría el tratamiento de covid.

Se vieron impulsados por los errores del pasado. El peligro en una pandemia es que todos empiezan a correr como pollos sin cabeza y los científicos y médicos actúan solos, cada uno probando diferentes tratamientos en un pequeño número de pacientes; creando mucho ruido, pero sin respuestas.

El ruido ya estaba aumentando. Se presentaba como evidencia ensayos con una decena de pacientes o experimentos con células en un laboratorio.

Incluso el presidente Donald Trump estaba proclamando los beneficios del medicamento contra la malaria hidroxicloroquina, cuando la evidencia era escasa o inexistente.

El objetivo de Recovery era brindar claridad en medio del caos.

Hubo cuatro claves en el éxito de Recovery:

  • Se puso en marcha rápidamente, en un mundo en el que las pruebas pueden tardar más de un año en configurarse.
  • Era grande, involucraba a todos los hospitales de pacientes graves y a uno de cada 10 pacientes con covid en Reino Unido, por lo que incluso se pudo encontrar medicamentos que tuvieran solo un beneficio moderado.
  • Los pacientes fueron asignados al azar para recibir atención estándar o un medicamento experimental, de modo que los médicos pudieran ver la diferencia entre los dos.
  • Y fue simple.
Una dosis de dexametasona

Reuters
Uno de los fármacos involucrados en el ensayo fue la dexametasona, un esteroide.

El Recovery tuvo un marcado contraste con el ensayo clínico moderno, que se arrastra bajo el peso de la burocracia, los contratos con todos los hospitales, los criterios estrictos sobre los participantes y una gran cantidad de trabajo para quienes miden y recopilan datos.

Si el ensayo iba a tener éxito, era necesario trabajar en salas sometidas a una intensa presión.

“Las salas estaban abarrotadas, los médicos estaban abrumados con pacientes enfermos. Para que un ensayo clínico funcione, este no puede interferir con la atención médica”, dice la Dra. Raha West, médica de cuidados intensivos en Buckinghamshire, quien dirigió el ensayo en su hospital.

“Con el Recovery esto fue fácil”.

El profesor Landray dice que “eliminaron todo” para que el Recovery fuera tan básico que inscribir a un paciente en el ensayo era tan fácil como recetar el medicamento.

Uno de los primeros desafíos fue decidir qué medicamentos deberían estar involucrados.

El coronavirus era una entidad nueva, un desconocido sin reglamentos a seguir.

El profesor Horby y el profesor Landray seleccionaron los medicamentos más prometedores para enfermedades similares o los que habían surgido de las pocas investigaciones sobre covid.

Si el paciente quería participar, su médico seleccionaría en una computadora cuáles de los medicamentos involucrados en el ensayo eran seguros según el historial médico del paciente y la computadora decidiría qué medicamentos se debían administrar.

El fármaco dexametasona, un esteroide antiguo y barato que ya se había utilizado en infecciones respiratorias, se convirtió rápidamente en una fuente de controversia.

La reacción fue dura y rápida y se acusó a los dos expertos de comportamiento poco ético y peligroso.

La dexametasona calma el sistema inmunológico y algunos argumentaron que era lo peor que se podía hacer cuando el cuerpo estaba combatiendo una infección.

“Tengo un cajón lleno de cartas que me dicen que estoy matando gente”, me dijo el profesor Horby. Pero lo tranquiliza saber que también tiene un cajón de “cartas de amor y correos de elogios”.

Saltando de alegría

dexametasona

Getty Images
El tratamiento con dexametasona se convirtió en política del NHS y el resto del mundo lo siguió rápidamente.

Cada fármaco que probaron fue puesto a prueba porque pensaron que existía la posibilidad de que funcionara. La dexametasona fue el primero que lo demostró.

Apenas 100 días después de ese trascendental viaje en autobús, el profesor Landray y el profesor Horby se prepararon para contarle al mundo sus hallazgos.

Sabían que estaban a punto de cambiar el tratamiento para los pacientes en todas partes y habían pasado una semana repasando los números repetidamente para estar seguros.

El 16 de junio estaban listos.

“Fue un resultado hermoso, hermoso”, dice el profesor Landray.

El profesor Horby recuerda a su jefe saltando de alegría al otro lado de una videollamada cuando transmitió los resultados.

Para quienes estaban conectados a un ventilador, como Katherine Millbank, el fármaco redujo la posibilidad de morir en un tercio.

Ella fue una de las primeras pacientes que obtuvo el medicamento en el ensayo.

Cuando las enfermeras corrieron las cortinas alrededor de su cama, todos los que estaban en la sala de cuidados intensivos la aplaudieron.

“Estoy eternamente agradecida con todos ellos por salvarme”, le dijo Katharine a Inside Health.

Cuatro horas después del anuncio, el tratamiento con dexametasona se convirtió en política del NHS y el resto del mundo lo siguió rápidamente.

La doctora Raha West rompió a llorar cuando llegaron los resultados. Todos los pacientes que inscribió en el ensayo terminaron recibiendo dexametasona.

“Nunca lo olvidaré, fue muy emotivo”.

Ahora se estima que la dexametasona sola ha salvado cientos de miles de vidas; posiblemente más de un millón.

El Recovery mostró que otro fármaco, tocilizumab, también salva vidas.

Pero el ensayo también se enfrentó a fracasos. El fármaco contra la malaria hidroxicloroquina, la combinación de lopinavir / ritonavir que se usan contra el VIH y el antibiótico azitromicina habían sido promocionados, pero finalmente se demostró que no tenían ningún efecto.

Su éxito dependió de la disposición de los pacientes, que en uno de los momentos más espantosos de sus vidas, estuvieron dispuestos a participar.

Aiden Temple, de 10 años, que tenía un trastorno inmunológico poco común después de contraer el virus, quiso hacer la diferencia.

“Fue muy aterrador, pero me sentí bastante orgulloso de poder ayudar a otras personas a mejorar rápidamente”, dijo.

También se necesitaron los esfuerzos de miles de médicos y enfermeras, así como de un equipo de unos 20 científicos en Oxford, para recopilar y analizar los datos.

El Recovery logró algo que ninguna otra prueba ha obtenido. Ya tiene garantizado un lugar en los libros de historia solo por su papel en la pandemia de covid.

La esperanza es que sea un catalizador de cambio en la medicina para hacer ensayos de estilo Recovery que brinden respuestas sobre los mejores tratamientos para otras infecciones, como la fiebre de Lassa, o que finalmente demuestren si las píldoras de vitamina D son la cura para todo lo que a menudo se dice que son.

“Creo que ha establecido un nuevo estándar para lo que se puede lograr y no solo durante las pandemias”, me dijo el profesor Landray.

“Sería una farsa si volviéramos a una situación en la que a veces se necesitan años para que un ensayo despegue”.


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