Congelan los procesos penales contra Javier Duarte en Veracruz; un Tribunal analiza el caso
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Congelan los procesos penales contra Javier Duarte en Veracruz; un Tribunal analiza el caso

La revisión que hace un Tribunal en Materia Penal sobre los procesos contra Javier Duarte en Veracruz es a raíz de un recurso de inconformidad promovido por los abogados del exgobenador.
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Por Arturo Angel
11 de septiembre, 2017
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A más de dos meses de haber llegado a México, y a diferencia de lo ocurrido con el caso federal, el arranque de los procesos penales contra Javier Duarte en el estado de Veracruz se encuentra congelado, debido a la revisión que sobre el caso lleva a cabo un Tribunal federal, para determinar si hubo o no irregularidades.

El pasado 27 de junio, el Poder Judicial de Guatemala autorizó la extradición a México de Duarte, por dos órdenes de aprehensión giradas por jueces de Veracruz en su contra, luego de que la Fiscalía del estado lo acusó de haber desviado 220 millones de pesos y de usar un helicóptero oficial para escapar.

Una semana después, Guatemala también autorizó la extradición de Duarte por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada, que la PGR le imputó a nivel federal.

Datos a los que Animal Político tuvo acceso indican que el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México inició en agosto pasado una revisión del caso, luego de que los abogados del exgobernador de Veracruz promovieron un recurso de inconformidad en contra de la suspensión definitiva que un juez de amparo le había concedido a su cliente.

A pesar de que en teoría esa resolución significaba que Duarte no podía ser aprehendido y trasladado a comparecer ante los jueves en Veracruz, el juez de amparo también ordenaba que se prosiguiera con los procesos penales, y se fijara fecha de las audiencias iniciales de forma inmediata.

Lo que los abogados de la defensa alegan es que esto no puede ser ya que, desde su punto de vista, las acusaciones de la Fiscalía de Veracruz que derivaron en las dos órdenes de aprehensión y por ende en la extradición de su cliente, no están bien fundamentadas y por lo tanto son ilegales desde su origen.

En síntesis, la defensa asegura que la Fiscalía del Estado y los jueces locales no contaban con los fundamentos y la motivación necesaria para proceder en contra de Javier Duarte, por los delitos que le imputan, lo que equivale a una presunta violación al artículo 16 constitucional, que otorga a toda persona garantías de que no se puede actuar ilegalmente en su contra.

Esto es lo que el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal de la Ciudad de México se encuentra analizando ahora, y se espera que la resolución se postergue por lo menos tres semanas. Mientras esto no se solucione, los jueces en Veracruz no pueden programar ni citar a las audiencias iniciales por los dos casos que hay en su contra, asentados en los expedientes 38/2017 y 56/2017.

Lo anterior significa que al día de hoy Javier Duarte permanece encarcelado en México únicamente por el caso que la PGR tiene en su contra.

El que los procesos en Veracruz no avancen impide que se le impongan a Duarte medidas cautelares por esas acusaciones. Aunque ninguno de los delitos que se le imputa es grave, los jueces en Veracruz podrían ordenar también la prisión preventiva del exgobernador  argumentando que existe riesgo de que se dé a la fuga.

Los procesos pendientes

Las dos acusaciones que enfrenta Javier Duarte en Veracruz, y cuyos procesos no se han podido iniciar, están relacionados con su fuga del país y con el presunto manejo indebido de recursos públicos. Por ello al exgobernador se le considera como probable responsable de cinco delitos: abuso de autoridad, incumplimiento de un deber legal, peculado, tráfico de influencia y coalición.

En uno de los casos se le acusa a Duarte de que haber utilizado – el 14 de octubre de 2016 – un helicóptero de la Fiscalía del estado para viajar de Xalapa a Coatzacoalcos, pese a que ya había pedido licencia al cargo dos días antes.

Este no fue un vuelo cualquiera, sino la primera parte de la ruta que siguió para escapar del país rumbo a Centroamérica. Por este mismo caso se encuentra hoy bajo proceso Flavino Ríos, quien había quedado como gobernador interino tras la licencia de Duarte.

En el otro caso la Fiscalía de Veracruz responsabiliza a Duarte de haber desviado más de 220 millones de pesos que se encontraban etiquetados en las cuentas de la Comisión Estatal de Agua de Veracruz, pero que fueron transferidos a otras cuentas distintas sin que fueran regresados.

Luego de que ambas acusaciones fueran expuestas en la audiencia del 27 de junio pasado en Guatemala, el exgobernador aceptó que se le extraditara por estos casos, ya que calificó que los cargos eran “ridículos y sin sustento”. Incluso se mofó de que no fuera acusado de otros señalamientos que se le imputaban y que supuestamente eran más graves.

Ese mismo día sus abogados emitieron un comunicado en el que señalaban que si “viajar en helicóptero fuera delito” entonces el actual gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, lo había cometido antes, pues el propio Javier Duarte le autorizó usar el helicóptero oficial en el año 2012.

Incluso señalaron que al hijo del actual gobernador también se le facilitó un helicóptero y una aeronave oficial en el pasado. Y en cuanto al dinero tomado de la Comisión Estatal de Agua aseguran que este solo fue re-etiquetado y pueden comprobar que el mismo fue ejercido en su momento.

Serán los jueces de Control en Veracruz los que resuelvan, en su momento, si las acusaciones en contra de Javier Duarte tienen o no sustento, pero para ello es necesario que se lleven a cabo las audiencias iniciales, mismas que por el momento no se pueden llevar a cabo hasta que no se resuelva el amparo y la inconformidad promovida por los abogados ante un Tribunal Federal.

Lo anterior no significa que alguno de esos procesos se haya caído. La suspensión que en su momento el juez federal concedió a Duarte solo era para que las órdenes de aprehensión giradas en su contra no se cumplimentaran y se le trasladara a Veracruz. Las audiencias, cuando se autoricen, se realizarán vía videoconferencia.

Sin traslado a penal de alta seguridad

En la audiencia del pasado 23 de julio, donde se vinculó a proceso a Javier Duarte por los delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada que le imputa la PGR, el juez Gerardo Moreno rechazó la solicitud que hicieron los fiscales de que Duarte fuera trasladado a un penal federal en Morelos.

El juez argumentó que el centro penitenciario al que se pretendía trasladar a Duarte no era de alta seguridad, como lo marca la ley para los procesados por delincuencia organizada, razón por la cual no tenía caso moverlo del Reclusorio Norte en la Ciudad de México. En ese contexto el juez le pidió a los fiscales solicitar el traslado a un penal de máxima seguridad.

Pero hasta ahora la PGR no ha formalizado ese requerimiento por, lo que el exgobernador de Veracruz permanece en el Reclusorio Norte separado de la población general, en el área especial de observación.

Cabe recordar que el exgobernador realizó una huelga de hambre durante 15 días, con el argumento de reclamar por supuestos abusos contra excolaboradores suyos procesados en Veracruz. La huelga concluyó por recomendación médica luego de que Duarte sufriera de mareos. Actualmente se le reporta en buen estado de salud.

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Cómo es vivir con crometofobia, el inusual miedo extremo a gastar dinero

No es tan visible como otras fobias. Puede ser difícil de detectar porque las personas suelen ocultarlo y como no tiene una "definición clínica", no se le presta mucha atención.
28 de octubre, 2021
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Gastar dinero, en teoría, debería ser una fuente de satisfacción. Básicamente porque si lo gastas, es porque tienes dinero para gastar, ¿no?

Esta historia no es tan sencilla como parece. Están, por ejemplo, las personas que gastan compulsivamente y lo pasan muy mal cuando no pueden pagar las cuentas.

O los que han tenido una vida de carencias y cuando tienen la posibilidad de gastar, se restringen hasta en las cosas más básicas por miedo -consciente o inconsciente- a caer en la pobreza otra vez.

Otros son devorados por su propia codicia y prefieren llevarse el dinero a la tumba.

La lista de razones asociadas al temor a gastar dinero es muy larga.

Pero cuando esta conducta comienza a interferir en el desarrollo normal de la vida, es probable que se trate de una poco común condición llamada crometofobia.

La crometofobia es el miedo extremo a gastar dinero.

El concepto tiene un uso más bien informal, dado que no es un desorden mental reconocido médicamente por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

Sin embargo, la publicación contempla algunas categorías donde la crometofobia podría eventualmente encontrar un espacio (pese a no estar incluida como tal).

Una ansiedad excesiva

Se trata de las “fobias específicas”, definidas por la publicación como “el miedo o ansiedad marcados y excesivos que ocurren constantemente al exponerse o anticiparse a la exposición a uno o más objetos o situaciones específicas (por ejemplo, proximidad a ciertos animales, vuelo, alturas, espacios cerrados, visión de sangre o lesiones) que está fuera de proporción con el peligro real”.

Mujer mira por una ventana

Getty Images
La crometofobia podría ser considerada dentro de las “fobias específicas” que define la OMS. Sin embargo, la comunidad científica no la ha incorporado.

Los síntomas, agrega el texto, deben persistir por varios meses y ser lo suficientemente graves como para causar “un deterioro significativo en las relaciones personales, familiares, sociales, educativas, laborales o en otras áreas importantes del funcionamiento”.

Terapeutas especializados en tratar pacientes que tienen serios problemas con el manejo del dinero, afirman que, independientemente de la definición clínica, es un hecho que algunas personas desarrollan un miedo desproporcionado a gastar dinero.

Se puede discutir si es clínicamente una fobia o no, pero la angustia que experimentan estas personas afecta varias dimensiones de su vida.

“Aferrarse al dinero”

“Hay muchos temas emocionales que están ligados a gastar dinero”, le dice a BBC Mundo Khara Croswaite, terapeuta financiera estadounidense y autora de libros sobre psicología y emprendimiento.

“En mi consulta veo personas que quieren aferrarse a su dinero”, apunta.

“El miedo a gastar dinero es algo que perturba tu vida diaria”, advierte. Puede llevar a las personas a desarrollar conductas como no pagar las cuentas o no querer usar la tarjeta de crédito”.

Persona con dinero en el bolsillo

Getty Images

Una persona con miedo a gastar dinero no solo puede experimentar ansiedad, depresión, o pensamientos suicidas, agrega, sino que también desarrolla problemas en sus relaciones sociales.

Algunos se sienten avergonzados por sus deudas y prefieren aislarse, o descartan cualquier gasto, incluso los más elementales, lo que los lleva a evitar reuniones sociales y a no hacer actividades que disfruta.

Suele afectar el sueño, la salud y el estado de ánimo. Y dependiendo de la gravedad, puede provocar diferentes trastornos de ansiedad.

Es una espiral de pensamientos negativos“, dice Croswaite.

Vivir con una fobia específica grave puede derivar en el abuso de drogas o alcohol y, en los casos más extremos, al suicidio.

“Estaba aterrorizada por el dinero”

“Estaba aterrorizada por el dinero”, cuenta Kelly Reeves en un blog dedicado a temas de emprendimiento y desarrollo personal.

Constantemente revisaba su cuenta bancaria por miedo a lo que podría encontrar.

Y si tenía dinero en efectivo en su cartera, también se obsesionaba con comprobar constantemente que estaba ahí.

Al mismo tiempo, no soportaba hablar de dinero o escuchar a otras personas hablar de dinero.

Las cosas se pusieron aún más complicadas cuando pagar por cualquier cosa le provocaba ansiedad, incluso si era algo realmente necesario, como ponerle gasolina al auto.

Como tampoco pagaba sus deudas porque le provocaba miedo gastar dinero, fue cayendo en un foso cada vez más profundo.

Reeves cuenta que llegó a un punto en que tuvo que reconocer que lo que le estaba ocurriendo no era normal.

Entonces decidió acudir a una terapia que, según su testimonio, le ayudó a enfrentar sus temores.

Y aunque aún tiene deudas, está en una posición mucho mejor que en el pasado.

“Estoy pagando mis cuentas con gratitud”, escribe.

“Bastante raro”

Una fobia específica a gastar dinero “es algo bastante raro”, dice Elizabeth Sterbenz, terapeuta financiera en Los Ángeles, California.

Ojo con signo de dinero

lucapierro
Puede ser que la aversión a gastar dinero no se trate de una fobia.

Probablemente se puede presentar asociada a otros desórdenes de ansiedad, explica, o en conjunto con otras fobias.

“Por eso es importante descubrir si realmente estamos frente a un caso de fobia al dinero o si hay otra cosa detrás, algo más profundo”, señala Sterbenz en diálogo con BBC Mundo.

“Podría desarrollarse cuando ha existido un incidente traumático que la persona puede o no puede recordar”, agrega.

Síntomas

A nivel fisiológico, la persona que padece aversión a gastar dinero puede experimentar síntomas como dificultad para respirar, taquicardia, incremento de la presión arterial, sudoración, náuseas, dolor muscular o diarrea, cuando se enfrenta a la situación.

Desde la perspectiva cognitiva, suele desarrollar creencias negativas o ideas irracionales respecto al dinero y se siente impotente de controlarlos.

Mujer asustada con dinero

Getty Images

Y desde el punto de vista conductual, la persona tiende a evitar el estímulo fóbico (en este caso el dinero) de todas las maneras posibles.

Este tipo de síntomas se repiten en los distintos tipos de fobia con mayor o menor intensidad.

Causas

Si se considera la crometofobia como un desorden dentro de las denominadas fobias específicas, las causas pueden ser muy variadas.

Según lo describe la Clínica Mayo, un centro médico y académico estadounidense sin fines de lucro, en su página web, las causas de fobias específicas pueden incluir:

  • Experiencias negativas. Muchas fobias aparecen como consecuencia de una experiencia negativa o un ataque de pánico relacionado con un objeto o una situación específicos.
  • Genética y medio ambiente. Puede haber una vinculación entre la fobia específica y la fobia o la ansiedad de los padres de la persona, lo que podría deberse a factores genéticos o a una conducta aprendida.
  • Función cerebral. Los cambios en la actividad cerebral también pueden desempeñar un rol en el desarrollo de fobias específicas.

Tratamiento

Aunque hay varias alternativas para tratar las fobias, es bastante común el uso de la terapia cognitivo-conductual.

Algunas de las herramientas que se usan para enfrentar el problema son la “terapia de exposición” (donde el paciente es expuesto al estímulo), asociada con técnicas de relajación y técnicas cognitivas para abordar las creencias e ideas irracionales.

“En la terapia de exposición es necesario desarrollar tolerancia a la angustia que provoca gastar dinero”, dice Khara Croswaite.

Terapia

Getty Images
La fobia al dinero requiere terapia cuando afecta el desarrollo normal de la vida.

Eso se puede lograr, explica, poniéndose inicialmente metas pequeñas como, por ejemplo, gastar US$1 en el supermercado. Luego, por ejemplo, gastar US$50 en un regalo para alguien especial.

Y así, paso a paso, avanzar al primer pago de la tarjeta de crédito.

“Se trata de una repetición para confrontar el miedo con el apoyo de un profesional del área de salud mental”, señala la especialista.

Por otro lado, muchas fobias están relacionadas con las narrativas que construimos en torno al objeto o la situación que nos afecta, explica Elizabeth Sterbenz.

Influyen mucho “las historias que nos contamos a nosotros mismos” y que ni siquiera nos damos cuenta.

Podemos convencernos de que somos ineptos para manejar el dinero, aunque eso no sea así.

Cada terapeuta tiene su manera de abordar el tema. El punto es que si el miedo excesivo a gastar dinero afecta la vida normal de una persona, es conveniente que busque un especialista.


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