Ni Fiscalía de Puebla ni Cabify actuaron ante reporte de desaparición de Mara
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Facebook María José Lagunes

Ni Fiscalía de Puebla ni Cabify actuaron ante reporte de desaparición de Mara

Aunque las pruebas mostraban que el chofer de Cabify fue el último en ver a Mara, la empresa de servicios no dio aviso a la autoridad y la fiscalía tardó 2 días para arrestar al presunto asesino de la joven de 19 años.
Facebook María José Lagunes
Por Ernesto Aroche y Nayeli Roldán
19 de septiembre, 2017
Comparte

La empresa Cabify supo que Mara estaba desaparecida, pero no avisó a ninguna autoridad. La fiscalía de Puebla no interrogó a quien resultó presunto responsable del feminicidio, hasta que éste se presentó voluntariamente ante la autoridad, a pesar de que ya había pruebas de que él había sido el último en verla.

Sólo Karen investigó la desaparición de su hermana Mara en las primeras horas. Incluso habló por teléfono con el presunto responsable del homicidio.

Peor aún, la empresa Uber presumió este lunes que al presunto responsable del asesinato de Mara ya lo había despedido “por conducta inapropiada y por incumplir los protocolos de seguridad con usuarios y empresa”, pero no le avisó en su momento a ninguna autoridad ni explicó qué había hecho su chofer para ameritar el despido.

Ricardo Alexis “N” fue vinculado a proceso por el secuestro de Mara, este martes fue trasladado al penal de Tepexi de Rodríguez, en Puebla, donde permanecerá en prisión preventiva los próximos cuatro meses mientras se realiza la investigación complementaria.

Estas son las conclusiones de lo sucedido en las primeras horas de la desaparición de Mara Fernanda Castilla, de acuerdo a las versiones proporcionadas por su familia y por la propia fiscalía.

Cabify y Uber declinaron dar información sobre lo sucedido.

La búsqueda empezó a las 9:30

A las 9:30 de la mañana del viernes 8 de septiembre, Karen Castilla, hermana de Mara, se dio cuenta que la joven de 19 años no había llegado a casa. La última vez que hablaron por teléfono había sido a las 5 de la mañana de ese mismo día, cuando el grupo de amigos con quienes Mara había salido fue detenido en un alcoholímetro.

De acuerdo a lo que Karen narra, ella misma revisó el correo electrónico de Mara y ahí encontró el recibo de cobro por el servicio de Cabify. Karen confirmó con los amigos de su hermana que había decidido usar este servicio para llegar a su casa.

De acuerdo con el recorrido marcado en el recibo, Mara había llegado a su domicilio a las 5:48 de la mañana.

Preocupada por la ausencia de su hermana, Karen revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad de su fraccionamiento. Confirmó que un auto llegó, estuvo estacionado unos minutos y se fue. Pero desde ese momento tuvo claro que Mara nunca bajó.

Karen continuó la búsqueda con la empresa Cabify. Habló por teléfono, explicó lo que había pasado con su hermana y así consiguió que le proporcionaran los datos del recorrido y el teléfono del conductor. Después de eso la familia no tuvo ninguna comunicación con la empresa y ésta tampoco dio aviso a la autoridad.

A las 10:30 de la mañana, Karen habló con Ricardo Alexis “N”, el chofer del Cabify. Éste le dijo que sí recordaba a su hermana, a la que describió como “una joven muy amable”. Añadió que la había dejado metros antes del destino que le había indicado en la aplicación. “Había carros y no vi si se subió a alguno”, le  dijo Ricardo, narra Karen.

Después de la llamada, “agarré documentos de mi hermana y le avisé a mi mamá”. Ya con sus padres en Puebla, fueron a la fiscalía. Interpuso la denuncia a las 14:30 horas, aproximadamente. La familia pasó el resto de la tarde afuera de la fiscalía, esperando que las indagatorias fueran rápidas.

“Si les estamos diciendo que la última persona que vio a mi hermana fue el chofer de Cabify, pensamos que lo iban a traer inmediatamente, pero no. Estuvimos ahí hasta la media noche y nunca llegó”, cuenta Karen.

Los voceros de la fiscalía poblana aseguran que solicitaron primero la comparecencia de los amigos de Mara y que a eso se dedicaron el primer día, pero no a buscar al chofer. La autoridad poblana asegura que siguieron el protocolo que tienen establecido, según el cual el agente del MP gira primero un oficio de investigación a la policía ministerial. Ya que ellos tienen la orden se inicia la investigación y van llamando a la gente cercana al caso amigos y familiares.

La investigación, dijo la dependencia, “tarda algunas horas en comenzar”, pero no precisó cuántas horas.

La noche del 9 de septiembre, 36 horas después de la desaparición de la joven de 19 años, Ricardo Alexis “N” se presentó voluntariamente en la fiscalía a declarar.

Ricardo declaró y se fue. Su arresto se dio dos días después, el 11 de septiembre, cuando Mara llevaba ya más de 72 horas desaparecida.

El resto de la semana, la familia no tuvo noticias consistentes sobre las investigaciones. Hasta el viernes, cuando les dieron la noticia del asesinato de la joven.

Por su parte, Cabify dijo en un comunicado emitido el 10 de septiembre que estaba en contacto con las autoridades desde la tarde 8 de septiembre, es decir unas 12 horas después de la desaparición se pusieron en contacto con la familia.

Karen desmintió la afirmación, pues asegura que el único contacto que tuvieron fue durante la mañana del 8 de septiembre cuando le dieron el número del chofer y le proporcionaron el recorrido realizado.

Sí tenía antecedentes

Este 18 de septiembre se supo que el imputado –sobre quién hasta el momento pesa la acusación penal por secuestro y ya se prepara la acusación por robo, violación y feminicidio—había sido detenido por la PGR por posesión de hidrocarburos, pero que se le había dejado en libertad.

La Fiscalía explicó que, como la detención fue por autoridades federales y la investigación sigue en proceso, Ricardo Alexis “N” seguía oficialmente como una persona sin antecedentes penales. La fiscalía poblana ni siquiera sabe oficialmente dónde fue detenido el conductor, porque la PGR no les ha notificado.

Por si fuera poco, la carta de no antecedentes penales solo cubre los posibles delitos cometidos en esa entidad, por lo que cualquier delito registrado fuera de Puebla no hubiera sido registrado.

Ricardo Alexis “N” fue conductor en Uber antes de Cabify, pero fue dado de baja en mayo de 2017.

Sin embargo, María Fernanda Reséndiz, responsable de comunicación de Uber, se negó a informar cuáles fueron las causas por las cuáles expulsaron al conductor. Tampoco informó si esos datos sólo se quedan en la empresa o se los comparten a autoridades judiciales.

Resendiz no aceptó ninguna pregunta sobre las políticas de seguridad de Uber ni cuáles serían las nuevas medidas después de este caso. Aseguró que la empresa “no quiere ser oportunista”. Y, sin precisar fecha, dijo que después darían información para sus usuarios, con quienes no tienen ninguna responsabilidad, según estipulan los términos del servicio.

La seguridad de Cabify y Uber

Animal Político solicitó a las empresas Cabify y Uber información sobre cuáles son las medidas de seguridad que tienen al contratar un chofer. Las dos empresas se negaron a responder.

Por parte de las autoridades poblanas no existe ningún requisito de seguridad. La ley sólo establece que debe registrarse el nombre de los choferes y que se les debe dar capacitación.

Un socio de Uber explicó a Animal Político que para trabajar como chofer en esa aplicación piden carta de antecedentes no penales, licencia de manejo e identificación. También deben cumplir con exámenes toxicológicos.

Este lunes, Cabify anunció que incluirá en su aplicación un botón de pánico vinculado a los sistemas de emergencia del lugar donde se preste el servicio. Además agregará dentro del perfil del usuario la opción de aportar datos de contacto de emergencia.

La empresa, según dijo, compartirá con las autoridades las listas de conductores que han sido dados de baja por algún comportamiento contrario a la ley, para que se pueda prevenir a las empresas que prestan servicios de transporte.

Cabify, además, ofrece específicamente un programa de seguridad para mujeres “que se van de fiesta”.

Sin embargo, no parece ser un programa específico sino publicidad sobre la idea de seguridad. De hecho en su página de internet dice: “Tu seguridad es nuestra mayor prioridad. Cada viaje que realices con nosotros está geolocalizado y asociado a un vehículo, conductor y matrícula; y puedes compartir esa información con tus amigos y familiares. Además, disponemos de vehículos modernos y nuestros conductores han sido seleccionados uno a uno y disponen de todas las licencias y seguros necesarios”.

A pesar de ello, en sus condiciones de uso plantean que “Toda responsabilidad u obligación nacida en virtud de la relación entre el Usuario y el tercer transportista, ya sea vía software o prestación de servicios, descansa únicamente en el Usuario, con todas las implicaciones que ello conlleva.

“Cabify no evaluará la idoneidad, legalidad o capacidad de dicho servicio de transportes, renunciando el Usuario expresamente y exonerando a Cabify, de cualesquiera obligaciones, reclamaciones o daños surgidos como consecuencia de la relación entre usted y la tercera parte, en virtud del uso del software o sus servicios”.

Y agrega: “Por consiguiente, entiende el Usuario que (i) con el uso de la Aplicación y/o Sitio Web y por consiguiente del servicio de transporte, puede exponerse a un transporte potencialmente peligroso, dañino, perjudicial para menores y en cualquier caso censurable, (ii) y que dicha actividad la realiza bajo su propio riesgo y responsabilidad”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Coronavirus: por qué China mantiene su objetivo de no registrar ninguna infección de covid-19

Mientras otros países se enfrentan a la convivencia con el virus, China se esfuerza en acabar con él.
16 de noviembre, 2021
Comparte

En todo el mundo la gente se está acostumbrando a la vida después del encierro, con vacunas que hacen el trabajo pesado contra la Covid y el levantamiento progresivo de las restricciones. Sin embargo, en China, donde comenzó la pandemia, sigue habiendo una dura política de eliminación del virus.

Una persona entra en un hotel de cinco estrellas para preguntar brevemente por una dirección y acaba en cuarentena durante dos semanas porque un huésped allí tuvo contacto con el coronavirus.

Un miembro de la tripulación de un tren de alta velocidad tiene una relación estrecha con alguien infectado y los vagones llenos de pasajeros son puestos en cuarentena para realizar pruebas masivas. En Disneyland de Shanghai 33.863 visitantes tienen que someterse repentinamente a pruebas masivas porque un visitante del día anterior resultó positivo.

Bienvenidos a la vida del país que tiene como único objetivo volver a los tiempos de cero covid.

China fue el primer país en imponer restricciones para combatir esta pandemia y será uno de los últimos en suavizarlas.

Cuando hablas con los chinos de a pie compruebas que a muchos no parece importarles las continuas y estrictas medidas anti-covid, siempre que se mantengan a salvo.

Estación Chaoyang Railway de Pekín

Getty Images

Le pregunté a una mujer si China debería abrirse más rápido y me dijo que sería mejor esperar hasta que la pandemia se resuelva adecuadamente “porque la seguridad es lo primero”.

Otra, que se dirigía a su casa desde el trabajo, me dijo que por el bien de la estabilidad social sería mejor mantener los cierres, pues el virus no ha sido entendido del todo y probablemente las vacunas mejoren.

Hasta hace poco, otros países como Australia, Nueva Zelanda y Singapur también reaccionaban a cada brote del coronavirus como algo que había que erradicar por completo en la comunidad, ordenando el cierre de ciudades enteras hasta que el virus dejara de propagarse.

El objetivo era llegar a cero transmisiones locales.

No obstante, dos cosas cambiaron este enfoque: una fue la aparición de la variante Delta, mucho más difícil de controlar; y, la segunda y más importante, fue alcanzar altos niveles de vacunación.

Las altas tasas de vacunación significan que la gente puede seguir contrayendo la covid-19, pero sin tener que ir al hospital.

Como resultado, las fronteras de otros países se están abriendo a los viajes internacionales, mientras que en el gigante asiático los visados para extranjeros siguen siendo difíciles de conseguir y a los chinos todavía no se les renueva el pasaporte una vez caducado.

Pruebas de covid en China

Getty Images

En otros lugares, la gente también “vive con el virus”. En China no, pues el país está concentrado en eliminar otro brote de Delta con el mismo celo que antes de la vacuna.

Si las cifras oficiales son exactas, se han registrado más de 1.000 transmisiones localesdesde octubre.

Y aunque el número no es tan alto, la propagación es significativa y se extiende a 21 provincias. Esto es importante porque incluso un par de casos en China desencadenarán las mismas medidas estrictas que cientos o miles de nuevas infecciones.

Ni una sola infección es aceptable

Las autoridades no han mostrado ninguna intención de cambiar ese enfoque, a pesar de que algunos científicos chinos instan a un replanteamiento del mismo.

Uno de ellos fue el profesor Guan Yi, virólogo de la Universidad de Hong Kong y asesor del gobierno, quien pidió que se pase de las pruebas masivas de ácido nucleico (que detectan las infecciones) a las pruebas masivas de anticuerpos (que podrían ayudar a los científicos a comprender la eficacia de las vacunas).

En una entrevista concedida a Phoenix TV, el científico afirmó que, a largo plazo, no hay ninguna posibilidad de que la estrategia de “cero covid” funcione en términos de lograr una eliminación completa.

“El virus es permanente ahora”, dijo. “Es lo mismo que la gripe, que circulará entre los humanos durante mucho tiempo”.

Disneyland Shanghai

Getty Images
33.863 visitantes de Shanghai Disneyland se sometieron a pruebas masivas porque un visitante del día anterior se había infectado

Este concepto no sorprenderá a los habitantes de otros países, mientras que en China el gobierno ha mantenido su objetivo de volver a cero casos con cada nueva oleada del virus.

Lo cierto es que cambiar este mensaje será difícil.

A la pregunta de cuánta protección podrían ofrecer las vacunas chinas contra las variantes del coronavirus, el profesor Guan dijo que la respuesta la deberían dar los productores de las vacunas.

Otro cuestionamiento sobre la dirección de Pekín la planteó el doctor Haung Yanzhong, del Consejo de Relaciones Exteriores con sede en Nueva York, quien afirmó que un problema clave es que las vacunas no pueden lograr lo que el gobierno chino desea y por eso Pekín desconfía.

“No confían en la eficacia de las vacunas, en su capacidad para prevenir las infecciones”, declaró Haung a la BBC. “Porque en realidad ni siquiera las mejores vacunas pueden prevenir las infecciones, pero la estrategia de tolerancia cero dice que no podemos aceptar ni una sola infección”, agrega.

Mujer vacunada en China

Getty Images

El doctor añadió que el gobierno chino está en aprietos políticos e ideológicos cada vez que intenta pregonar “sus éxitos” al pueblo, pues está lejos de controlar completamente las transmisiones.

“La estrategia de tolerancia cero también forma parte de la narrativa oficial para reivindicar el éxito del modelo chino en respuesta a la pandemia, pero también la superioridad del sistema político chino. Así que si se abandona esa estrategia y luego se ve que los casos aumentan significativamente, se sabe que eso llevaría a la gente a cuestionar el modelo”, advierte.

“Un millón de razones”

A todo lo anterior se suma el gran deseo entre los funcionarios chinos de celebrar los grandes eventos que se avecinan en un entorno libre de cualquier brote de covid.

Lo más inmediato son los Juegos Olímpicos de Invierno en febrero. Las entradas no se han puesto a la venta, pero el objetivo es tener espectadores en las gradas.

En octubre de 2022 será el Congreso quinquenal del Partido Comunista, en el que se espera que Xi Jinping inicie un histórico tercer mandato.

Por supuesto, siempre habrá algo en el horizonte.

Una mujer camina por las afueras del National Indoor Stadium

Getty Images
Los brotes esporádicos de Covid-19 en China hacen dudar de la capacidad del país para mantener los casos de Covid cero antes de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022.

Otra interpretación -bastante oscura- sobre por qué el gobierno mantiene la medida de eliminación, es que Xi Jinping y su administración están a gusto con la idea de reducir la influencia extranjera en China y la pandemia les ha proporcionado una excelente excusa para avanzar en esta dirección.

En las redes sociales, algunos mensajes de los nacionalistas han denunciado la influencia internacional en la forma de hacer las cosas “de China”.

Sin duda, el énfasis de la gobernanza aquí ha pasado de una filosofía de “reforma y apertura” a otra que sitúa al Partido Comunista en el centro de todo y a su líder Xi Jinping en su núcleo.

Dado que otros países han abierto sus fronteras, la BBC le preguntó al portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Wang Wenbin, sobre cuándo podría hacer lo mismo en su país.

Ministro de Asuntos Exteriores chino, Asuntos Exteriores, Wang Wenbin

Getty Images

Según él, China ha estado observando la experiencia de otros países y está enfocado en seguir lo que diga la ciencia para tomar sus decisiones a la luz de las nuevas variantes que surjan.

En cualquier caso, los expertos cercanos a los gobernantes de este país no señalan el fin inminente de los contagios. De hecho, es todo lo contrario.

Un costo “demasiado alto”

El doctor Zhong Nanshan es considerado una especie de héroe médico en China. Como especialista en medicina respiratoria saltó a la fama mundial en 2003 por refutar la línea oficial que minimizaba la gravedad del Sars.

Hoy en día, la gente y los funcionarios escuchan lo que él tiene para decir.

En una entrevista reciente, Zhong afirmó que las estrictas medidas para superar la covid en China se mantendrían durante “bastante tiempo”.

Añadió que una tasa global de mortalidad por covid-19 del 2% era demasiado alta para que China la aceptara, incluso con las vacunas puestas en marcha. El coste de una apertura demasiado rápida no merecía la pena, dijo, y añadió que China observaría la experiencia de otros países con sus planes de “vivir con covid”.

También es importante tener en cuenta que los funcionarios chinos pueden ser bastante conservadores en su enfoque. Es posible que planeen “reabrir” el país de nuevo y simplemente no tengan mucha prisa para hacerlo.

Decenas hacen filas a diario para pruebas PCR

Getty Images

Esperar es lo que muchos que quieren entrar o salir de China tendrán que hacer irremediablemente.

Mientras que las personas de clase media y alta lamentan la falta de libertad para moverse internacionalmente, muchos ciudadanos chinos de a pie parecen contentos de permitir que el gobierno gestione la situación si de esa forma se mantienen sanos.

Entretanto, las pruebas masivas, la cuarentena centralizada, los controles de transporte, la vigilancia de alto nivel, el seguimiento y la localización, así como los cierres estrictos y localizados, seguirán siendo una parte importante de la vida en China.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=XIphRMBUYy0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.