El contraste entre la opulencia de Miami y los barrios más pobres, tras el paso del huracán Irma
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El contraste entre la opulencia de Miami y los barrios más pobres, tras el paso del huracán Irma

Miami, Florida, poco a poco vuelve a la normalidad tras el paso del huracán Irma, pero en las comunidades más pobres los desafíos son enormes.
AFP
Por Patricia Sulbarán y Analía Llorente // BBC Mundo
16 de septiembre, 2017
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Tiffany Strong camina entre los escombros de la planta alta de su casa en Miami y suspira mientras señala una pila de zapatos arrumados en una habitación. Están empapados y ni ella ni sus dos hijos podrán volverlos a usar.

Tampoco podrán regresar a la que ha sido su residencia durante 12 años en Miami. Las lluvias del huracán Irma lo inundaron todo el domingo, los vientos hicieron colapsar el techo y ahora no hay más que muebles húmedos y destrozos.

“No sé ni por dónde empezar. Regresar a tu casa y verla así… es devastador“, dice Strong, que había evacuado el lugar con su hija adolescente de 19 años y su hijo de 12 ante la amenaza del huracán.

No tenemos nada, no tenemos ni comida. La que tenía se dañó cuando se fue la electricidad y tuvimos que botarla”, lamenta.

La vida para Strong, de 42 años, ya era difícil antes de que la golpeara Irma. Es una de las 9.000 residentes del barrio de mayoría afroestadounidense de Overtown, uno de los más antiguos de Miami y también uno de los más pobres.

El ingreso familiar anual promedio en esta localidad es de US$15.280, mientras que la media en el condado de Miami Dade, de 2,7 millones de residentes, es de casi US$42.000, según cifras oficiales.

El paisaje en este vecindario rompe por completo con el de los hoteles y las residencias de lujo que están a solo tres kilómetros de distancia, en el Downtown de Miami.

Los más pudientes en Miami pasaron el huracán bien aprovisionados y cuentan con seguros para cubrir los destrozos.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLos más pudientes en Miami pasaron el huracán bien aprovisionados y cuentan con seguros para cubrir los destrozos.
Mapa del condado de Miami Dade
Para muchos de los residentes de Overtown, fue un alivio recibir comida gratuita desde el jueves.
Image captionPara muchos de los residentes de Overtown, fue un alivio recibir comida gratuita desde el jueves.

A cuatro días del paso del huracán, que dejó al menos una veintena de muertos en el estado de Florida, más de 300.000 hogares en Miami siguen sin electricidad.

Pese a que la ciudad no sufrió los embates esperados de un huracán que devastó varias islas del Caribe, hay comunidades como Overtown que luchan por recuperarse.

La mayoría de los residentes de este barrio no tuvo recursos para abastecerse con comida y agua potable antes de la tormenta y lo poco que consiguieron ya se les acabó.

La misma situación se repite en otras zonas de bajos recursos en Miami Dade, donde más del 21% de la población ya vivía en condiciones de pobreza, según cifras de 2013 consolidadas en un informe de 2015 del condado.

“Necesitábamos ayuda”

Franklin Wright carga con tres cajas de comidas empacadas que acaban de entregarle en una escuela pública de Overtown, a pocas cuadras de su casa.

El obrero de 38 años no vivió el caos en los supermercados la semana pasada, cuando cientos de miles de personas arrasaron con los enlatados y el agua potable que quedaba en los anaqueles.

Compró lo mínimo para su familia en una tienda de la esquina y ya el jueves estaba desesperado por conseguir comida.

“Estábamos con la esperanza de que alguien viniera aquí. Necesitábamos ayuda”, dice mientras llama a su esposa para que le ayude a cargar las provisiones.

Franklin Wright
Image captionFranklin Wright compró lo mínimo antes de la tormenta y para el jueves ya se le había acabado la comida.

Dentro de ellas hay paquetes de desayunos y almuerzos no perecederos que normalmente consume el ejército de Estados Unidos. Jugo de manzana, unos espaguetis con salsa de tomate dentro de una bolsa de aluminio sellada al vacío y galletas saladas son algunas de las preparaciones.

Para las familias con niños, el cierre de las escuelas no solo supuso una pausa en el estudio, sino también en su alimentación.

Un niño sonríe al recibir su combo en una escuela pública de Overtown.
Image captionMuchos padres cuentan con las comidas gratuitas que las escuelas reparten durante la jornada escolar regular.

Muchos padres cuentan con las comidas gratuitas que las escuelas reparten durante la jornada escolar.

Como Eve McKenzie, de 30 años, que en los días previos y posteriores al huracán se las vio duras para alimentar a los siete niños que viven con ella y vino en su auto a esta escuela apenas supo que repartían comida.

“Sobrevivimos al huracán pero no tengo dinero para alimentarlos. Apenas me alcanza para pagar las cuentas“, dice.

Las autoridades dicen estar conscientes de las necesidades de estas comunidades. Por ello, habilitaron casi una veintena de escuelas públicas como centros de distribución de alimentos en las localidades con más necesidad.

“Vamos a continuar hasta que se nos acabe la comida”, le dice a BBC Mundo Alberto Carvalho, superintendente de escuelas públicas del condado.

Carvalho detalla que este operativo se lleva a cabo, además de en Overtown, en barrios como Liberty City, uno de los más pobres en el noreste de Miami; Homestead y Hialeah, ambos con poblaciones mayoritariamente hispanas.

“Me dio temor irme a un refugio”

La población latina en Miami probablemente ha sido la segunda más afectada después de la afroestadounidense tras el paso del huracán Irma.

No solo porque se enfrenta a los trastornos que deja un desastre natural, sino porque casi medio millón de hispanos tienen el añadido de ser inmigrantes indocumentados, según estimaciones del Centro de Investigación Pew.

La familia Araica vino del barrio de Allapattah, donde más del 72% de sus residentes son de origen hispano.
Image captionAna Araica y su familia sufrieron destrozos en su casa en el vecindario de Allapattah, donde más del 72% de sus residentes son de origen hispano.

Como un obrero nicaragüense de 37 años que vive en Estados Unidos desde hace 12 años y pidió que no se revelara su nombre.

El hombre cuenta que, por su situación migratoria, no quiso arriesgarse a buscar ayuda previo a la tormenta.

Al inicio pensé en irme a un refugio con mi esposa pero después me dio temor; empezaron los rumores de que pedían huellas dactilares”, le dice a BBC Mundo.

Cuando el huracán pasó, evitó conducir por las vías principales de la ciudad porque no tiene licencia y temía que lo detuviera la policía.

Para otras familias latinas, como la de Ana Araica, la dificultad está ahora en esperar la aprobación de dinero federal para reparar una de las habitaciones de su casa, arrasada por el huracán.

“No nos mandaron a evacuar, pero los vientos fueron tan fuertes que se llevaron el techo y ahora no se puede estar ahí”, le dice a BBC Mundo.

Las autoridades informaron que van normalizando la situación en el condado y que esperan que el lunes las escuelas reciban a los estudiantes y se restablezca el servicio eléctrico.

Mientras tanto, a residentes como Tiffany Strong y Ana Araica probablemente les tomará más tiempo volver a sus rutinas tras las consecuencias del huracán.

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GameStop: los inversores aficionados que se enfrentan a Wall Street

Un estudiante, un ingeniero y una enfermera. La BBC habló con algunos de los inversores minoristas afectados por el escándalo de GameStop, quienes aseguran que "los grandes fondos de inversión apoyan un mercado libre capitalista solo cuando les conviene a ellos".
30 de enero, 2021
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Antes de la pandemia, Alex Patton nunca había pensado en convertirse en un inversor aficionado.

Pero ahora, tras el alza frenética de las acciones de GameStop, una cadena de tiendas de videojuegos, es un veterano de los mercados financieros.

Antes del COVID no sabía nada sobre inversiones“, señaló el ingeniero de ciberseguridad de 28 años que vive en Kingston upon Thames, al suroeste de Londres.

Pero después de que el mercado de valores sufriera una fuerte caída en marzo del año pasado y asestara un golpe a sus ahorros para una pensión, Patton decidió que debería, como él mismo dice, “asumir un papel más activo en la gestión de mi dinero”.

Al tener doble nacionalidad británica y estadounidense, el ingeniero no tuvo problemas para abrir una cuenta con la plataforma estadounidense Robinhood, la corredora de inversiones minoristas en el centro del escándalo de GameStop.

Animado por sus amigos, Patten comenzó a revisar el foro “WallStreetBets” en la red social Reddit.

“Un amigo me dijo: ‘Deberías echarle un vistazo a GameStop’. Y me di cuenta de que algunas personas en Reddit hacen un trabajo realmente impresionante investigando acciones”.

Posición arriesgada

Los principales hedge funds (fondos de cobertura o fondos de inversiones de alto riesgo) habían apostado miles de millones de dólares a que las acciones de GameStop caerían, debido a que su modelo de negocios está basado en ventas físicas que han sido superadas por ventas en línea.

La investigación en Reddit indicó que las posiciones tomadas por los vendedores en corto representaban más del 100% de las acciones existentes de GameStop, señaló Alex.

(En una “venta en corto” se toman prestadas acciones de un corredor por un interés relativamente bajo para venderlas, con la intención de volver a comprarlas una vez que su precio haya caído aún más. La diferencia entre el precio más bajo y el más alto es la ganancia que obtiene el fondo de inversión).

“La gente había realizado investigaciones que mostraban la posición de riesgo en la que se encontraban esos hedge funds o fondos de cobertura. Y pensamos: ‘Podemos aprovechar eso. Esta es una oportunidad'”.

Los inversores aficionados comenzaron a comprar frenéticamente acciones de GameStop e hicieron subir el precio de las acciones en más de un 700% en una semana.

Patton invirtió US$1,000 en acciones de GameStop y obtuvo una ganancia de US$2,000. Pero fue uno de los afortunados que se salió a tiempo.

“La teoría era que a medida que el precio continuaba subiendo, los fondos de inversión que habían vendido en corto se verían obligados a comprar esas acciones a cualquier precio para evitar mayores pérdidas y cerrar sus posiciones en corto”, afirmó.

Pero la actividad atrajo la atención de los reguladores de la bolsa esta semana, y los inversores minoristas se vieron repentinamente excluidos por sus plataformas de negociación, incapaces de seguir comprando acciones de GameStop y de otras empresas.

Los precios cayeron bruscamente, lo que permitió que los fondos se salieran de su apuro.

“Los reguladores asumen que los inversores minoristas no podemos gestionar nuestro riesgo, mientras que los grandes fondos han asumido un riesgo enorme, un riesgo increíble, y simplemente se les permite continuar con sus actividades como de costumbre”, señaló el ingeniero.

Aunque Patton salió económicamente ileso, considera que la intervención de los reguladores fue una injusticia.

Existe una enorme brecha entre la clase media ordinaria, la gente de clase trabajadora, y estos fondos que tienen miles de millones“, señaló. “Otros inversores aficionados están sufriendo mucho más por esto que yo”.

“No es un libre mercado”

Myron Sakkas

MYRON SAKKAS
Myron Sakkas: “Los grandes inversores apoyan un mercado libre capitalista solo cuando les conviene a ellos”.

Myron Sakkas, de 18 años, es oriundo de la ciudad de Coventry en Inglaterra y estudia en la Universidad de Warwick.

Myron perdió 30 libras esterlinas (cerca de US$40) en acciones de GameStop, que tuvo durante “un par de horas” y vendió cuando vio lo que estaba sucediendo.

El estudiante tiene una cuenta en la plataforma Trading 212 desde agosto del año pasado y espera ingresar a la banca de inversión después de graduarse.

Sakkas aseguró estar desilusionado por lo que ve como una “manipulación del mercado” dirigida contra personas como él.

Para el estudiante había un objetivo claro en las “guerras de acciones” de GameStop, como él las llama: “los responsables de la crisis financiera de 2008 que nunca debieron rendir cuentas”.

“Entendemos que existen peligros, pero aquí no había un riesgo real de un colapso en la bolsa. La intervención fue generada por personas que protegen los intereses corporativos y las personas comunes fueron otras vez los grandes perjudicados“.

“Cuando la gente común intenta ganar dinero en un sistema en el que sólo los inversores ricos pueden hacerlo, eso es lo que sucede”, señaló Sakkas a la BBC.

Esos grandes inversores apoyan un mercado libre capitalista solo cuando les conviene a ellos. Lo que vimos ahora no fue un mercado libre y llevó a que mucha gente común perdiera mucho dinero”.

Sakkas señala que su cuenta sigue bloqueada y no puede usarla mientras se verifica su identidad.

Pero afirma que cuando vuelva a tener acceso retirará los US$1,000 que tiene en su cuenta.

“Tal vez deje de invertir por un tiempo”, señaló. “Tengo otras cosas que hacer”.

No parece correcto

Melissa Holdren

MELISSA HOLDREN
Melissa Holdren es muy crítica de las acciones de Wall Street.

En las redes sociales los inversores aficionados instaron a sus compañeros a retener sus acciones para evitar pérdidas adicionales, mientras cuestionaban al mismo tiempo a las plataformas que restringieron sus cuentas.

Melissa Holdren, una enfermera de 43 años que vive en Massachusetts, Estados Unidos, estaba tan indignada con la acción de las plataformas de inversión que compró acciones de una de las empresas afectadas.

Holdren usó su cuenta en Fidelity, una importante corredora conocida por sus fondos mutuos, para comprar acciones por un valor de US$500 en la cadena de cines AMC Entertainment.

Fue algo nuevo para la enfermera, que siempre ha confiado en las grandes empresas para administrar las inversiones de su jubilación.

“Me parece muy cuestionable que una corporación privada pueda bloquear en forma unilateral la compra de acciones”, afirmó.

“No parece correcto. Si les preocupa la volatilidad del mercado, ¿por qué están bloqueando sólo un lado de las transacciones?”

Holdren, cuyo abuelo se ganaba la vida como corredor de bolsa independiente, sabe que puede perder dinero si caen las acciones de AMC. Pero espera que su pequeña inversión ayude a sobrevivir a la cadena de cines.

La enfermera es muy crítica de las acciones de Wall Street.

“En general, necesitamos repensar muchas de nuestras estructuras financieras”, aseguró.

Después de la crisis de 2008 quedó claro que gran parte del mercado financiero estaba divorciado de la realidad de una manera que no era saludable“.

“Que se preocupen tanto de lo que está pasando en Reddit en este momento en lugar de preocuparse del panorama más amplio es engañoso”.


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